Pantallas, redes sociales e inteligencia artificial: recomendaciones para un debate informado

Hay que regular las redes sociales en menores de edad
14 julio, 2026
Escrito por: Rafael Vincent MorfÍn Calvo, abogado del área de Asuntos Públicos de Early Institute
Publicación original en  El Heraldo de México

Lo anterior coloca la mira en una situación que es tan fructífera como problemática, a saber, el uso que los menores dan a estos dispositivos para diversas actividades como el aprendizaje, la investigación, la interacción y la recreación

Durante las últimas semanas, la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ha declarado durante su conferencia matutina su intención por abrir la puerta a un debate de gran relevancia para la agenda pública nacional: el uso de dispositivos electrónicos, redes sociales e inteligencia artificial (IA) por parte de niñas, niños y adolescentes.

Lo anterior coloca la mira en una situación que es tan fructífera como problemática, a saber, el uso que los menores dan a estos dispositivos para diversas actividades como el aprendizaje, la investigación, la interacción y la recreación, pero reconociendo también que en muchas ocasiones esto puede derivar en un uso excesivo y desmedido, sin cuidados parentales y en el cual se pueden enfrentar a situaciones de alto riesgo para ellos.

Bajo este tenor, hace sentido el analizar la problemática en aras de generar armonizaciones legislativas que garanticen un acceso seguro a los entornos digitales para niñas, niños y adolescentes, y que estos puedan convertir a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en aliados estratégicos para su desarrollo integral, y no en fuente de potenciales problemáticas para ellos.

No obstante, es importante que, al momento de iniciar las deliberaciones y el debate parlamentario, se tomen en consideración las diferentes perspectivas para asegurar el diseño de políticas públicas novedosas, vanguardistas y, sobre todo, que atiendan de manera integral las problemáticas que aquejan a niñas, niños y adolescentes.

En ese sentido, se presentan seis recomendaciones a considerar para el estudio de las futuras políticas públicas sobre las TIC:

En relación con el uso de dispositivos móviles, se recomienda lo siguiente:

  • Educación digital como eje central de la política pública: Es necesario señalar que para una reducción del tiempo del “uso de pantallas”, no basta únicamente con establecer una limitación; debe existir un acompañamiento con planes, políticas y programas de alfabetización digital tanto en escuelas, como en el núcleo familiar. Lo anterior a efecto de que el uso de la tecnología sea balanceado, consciente, equilibrado y enfocado al desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
  • Tomar como base la evidencia científica: Si bien la problemática vigente exige una respuesta pronta y contundente, se debe evitar tomar decisiones desde la óptica del pánico moral con enfoque prohibicionista. Se debe considerar la evidencia existente para que los beneficios que conlleva el uso de las TIC se vea potenciado de manera positiva para las y los menores de edad.

En relación con el uso de redes sociales y plataformas digitales, se recomienda lo siguiente:

  • Regulación algorítmica y moderación de contenidos: Se debe realizar un estudio amplio y detallado de la forma en que los algoritmos recomiendan contenido a niñas, niños y adolescentes, a efecto de lograr una mayor transparencia y control respecto de estos. Así mismo, se debe trabajar en una moderación más estricta que permita determinar qué tipo de contenido es idóneo [o no] para ellos.
  • Principio de protección reforzada de la niñez y adolescencia: Todas las deliberaciones deberán mantener en el centro del debate el bienestar de niñas, niños y adolescentes como sujetos beneficiarios de la política pública. En ese sentido, resulta razonable considerar escenarios de: 1) Verificación de edad; 2) Moderación y restricción publicitaria dirigidas hacia ellos; 3) Estándares elevados de privacidad y protección de datos personales por defecto; y 4) Herramientas de control parental de fácil uso y accesibilidad.

En relación con el uso de inteligencia artificial, se recomienda lo siguiente:

  • Identificación y abordaje de situaciones prioritarias: La IA, siendo una materia tan amplia como novedosa, requerirá de un análisis extenuante y global previo a ser regulada en su totalidad. En ese sentido, se sugiere, de inicio, mantener un enfoque prioritario en situaciones de riesgo o que estén directamente relacionadas con la vida de niñas, niños y adolescentes, no en una regulación total. Entre otras situaciones, esto implica: 1) Tipificar delitos facilitados por herramientas de IA; 2) Desarrollar modelos de identificación y prevención de escenarios de riesgo por uso de IA; 3) Análisis y delimitación del uso de inteligencia artificial en escuelas; y 4) Educación integral sobre uso de IA.
  • Actualización permanente de los marcos normativos: A medida que se presente nueva evidencia sobre el uso y efectos de la IA, la legislación nacional deberá mantenerse como un modelo vanguardista que se adapte rápidamente a la evidencia internacional.

 

En conclusión, el abordaje de estas temáticas debe realizarse bajo una óptica integral que coloque a niñas, niños y adolescentes en el centro del debate, en el que no solo se legisle bajo un enfoque reactivo para la solución inmediata de problemáticas existentes, sino que sean políticas públicas preventivas, novedosas y con proyección de vigencia para el mediano y largo plazo.

Desde Early Institute, invitamos a que este debate se lleve a cabo con responsabilidad, tomando en consideración la evidencia vigente, observando las recomendaciones de organismos internacionales y la experiencia de otras naciones, en una prevalencia del interés superior de niñas, niños y adolescentes como sujetos merecedores de protección reforzada por parte del Estado mexicano.

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