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Necesario que padres de familia orienten a niños, niñas y adolescentes para que tengan una navegación segura en internet, advierte el Dr. Mario Arroyo Juárez, investigador de Early Institute.
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En la práctica del grooming, adultos fingen ser niños y jóvenes para cometer delitos, actos de violencia y pedir o enviar fotos o videos con contenido sexual.
Ciudad de México, 18 de mayo 2020.- “Dentro del contexto del COVID-19, el aumento del uso de internet por parte de niños, niñas y adolescentes también provocó un incremento considerable en el riesgo de enfrentar violencia digital en forma de ciberacoso, la comisión de delitos y grooming”, alertó el Dr. Mario Arroyo, especialista de Early Institute en seguridad y prevención del delito.
En México, al menos 12 millones de niños, niñas y adolescentes utilizan diferentes aplicaciones y dispositivos para actividades como tomar clases virtuales o jugar en línea. Sin embargo, al estar constantemente conectados quedan en condición de vulnerabilidad, expuestos a ser víctimas de delitos vía internet.
“Según INEGI, durante el año 2019, el 27% de los usuarios de internet en México, de entre 12 y 17 años, reportó alguna situación de ciberacoso; niñas, niños y adolescentes fueron los más afectados” destacó el Dr. Arroyo “Además, dentro del grupo de usuarios de internet que tienen entre 12 y 17 años, el acoso fue mayor para las niñas (30%) que para los niños (24%).”
Las situaciones consideradas como ciberacoso, en el caso de las niñas, fueron principalmente: 1) Mensajes ofensivos (44%); 2) Insinuaciones o propuestas sexuales (35%); 3) Provocaciones para reaccionar negativamente (34%); y 4) Contacto mediante identidades falsas (32%).
En el caso de los niños, las principales conductas de ciberacoso fueron: 1) Mensajes ofensivos (44%); 2) Contacto mediante identidades falsas (30%); 3) Provocaciones para reaccionar negativamente (27%); y 4) Llamadas ofensivas (24%).
“Es importante crear conciencia sobre los riesgos que pueden enfrentar y tener un diálogo abierto, para que sepan que cuentan con una red apoyo frente a cualquier problema que puedan enfrentar al estar conectados” dijo Arroyo Juárez.
Recomendó que sean los padres de familia o los cuidadores quienes, en compañía de niños, niñas y adolescentes, tomen medidas para su protección, que van desde configurar el control parental de dispositivos móviles, asegurarse de que tengan antivirus instalados o establecer los controles de privacidad necesarios, entre otros.
“La forma en la que niñas, niños y adolescentes emplean internet debería depender de su nivel de desarrollo. Por ejemplo, de seis a doce años requieren supervisión parental total, además de límites claros tanto en el tiempo como en los lugares de la casa dentro de los que pueden usar la tecnología.”


