Violencia digital en tiempos de COVID-19

Por Valeria González Ruiz, Coordinadora de Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en El Heraldo

 

En el cuaderno de investigación Abuso sexual infantil y otras formas de violencia hacia la niñez en México, Análisis de indicadores de incidencia delictiva –publicado en noviembre de 2019 por Early Institute a través del proyecto Alumbra–, se dio a conocer que el uso de nuevas tecnologías implica una ventana de riesgos para las niñas, niños y adolescentes.

En el documento se informa que, de acuerdo con cifras reportadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el año 2017, 20 por ciento de los niños y adolescentes entre 12 y 17 años de edad que utilizaron internet, vivieron alguna forma de ciberacoso.

La cifra sin duda es preocupante, sobre todo si consideramos que esta problemática se agrava ante la actual crisis sanitaria que vivimos por el coronavirus COVID-19.

El pasado 23 de marzo, el Buró Federal de Investigaciones​ (FBI, por sus siglas en inglés) publicó un comunicado advirtiendo que, ante las medidas tomadas para combatir la pandemia –como el cierre de las escuelas y el distanciamiento social– niñas, niños y adolescentes extenderán el tiempo que pasan conectados, situación que incrementa el riesgo de ser víctimas de explotación sexual infantil.

Así, actividades como los juegos en línea y el uso de redes sociales los exponen a depredadores sexuales y al grooming, técnica empleada por una persona adulta para engañar a una niña, niño o adolescente y conseguir fotos, videos o incluso coordinar un encuentro con fines sexuales.

Ante los retos que trae esta contingencia, mamás, papás, cuidadores, especialistas, sociedad y autoridades, debemos estar más alerta que nunca, poner un alto definitivo a la violencia ejercida contra nuestra niñez y garantizar su bienestar físico y emocional.

De no actuar a tiempo condenaremos a toda una generación a sufrir daños irreparables, mismos que se extenderán en toda la sociedad.

Autoridades especializadas recomiendan tomar medidas como las siguientes: a) instalar un antivirus y un programa de control parental; b) reportar usuarios, perfiles, enlaces o foros con contenidos abusivos, sospechosos o inapropiados; y c) mantener aparatos electrónicos en espacios comunes de la casa.

También, crear conciencia en las niñas, los niños y los adolescentes sobre los riesgos que pueden enfrentar en internet, observar con mayor atención comportamientos extraños y tener un diálogo abierto con ellos, para que sepan que cuentan con el apoyo de su familia frente a cualquier situación, son herramientas efectivas para prevenir la violencia digital.

En caso de conocer o ser víctima de este tipo de violencia, rompe el silencio, llama al 088 y haz el reporte correspondiente.

Recuerda que la denuncia es anónima, ésta puede ayudar a identificar a los agresores, rescatar a otras víctimas, detener a los probables responsables y prevenir nuevos casos.

Unidos por la seguridad de las niñas y los niños

Por Valeria González Ruiz, Coordinadora de Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en ContraRéplica 

 

La violencia ejercida en contra de niñas, niños y adolescentes es una realidad que carcome a nuestra sociedad, sin embargo, las actuales condiciones derivadas de la contingencia sanitaria tienden a agravarla. A pesar de que el aislamiento social es una medida necesaria para combatir la pandemia del Covid-19, es un factor que inevitablemente incrementa la exposición al riesgo de la población infantil, pues les impone convivir con sus agresores y los aleja de sus redes de apoyo.

Diversos análisis advierten que en situaciones de crisis —como la que se vive actualmente en todo el mundo por el Coronavirus— se exacerba la violencia. El estrés colectivo, la incertidumbre financiera y el deterioro o afectación de las condiciones de vida, son los principales detonantes.

En el caso de nuestro país, ya existen indicios que nos confirman lo anterior: según datos de la Fiscalía General de la Ciudad de México, en las fases 1 y 2 del Covid-19 creció 7.2 por ciento el número de detenidos por violencia doméstica; tan sólo del 9 al 25 de febrero se abrieron mil 581 carpetas de investigación; y la Red Nacional de Refugios reportó que del 17 al 28 de marzo pasaron de 60 a 160 el número de llamadas recibidas. Sin embargo, no tenemos que aceptar esta realidad, como sociedad y en lo individual, podemos poner un alto a la violencia e impedir que se replique generación tras generación.

Cuando planteo que estamos a tiempo de frenar y revertir esta problemática, lo hago con la convicción de que somos una sociedad unida, empática y comprometida con la niñez. Por ello, debemos actuar con firmeza y asumir la responsabilidad colectiva de proteger a nuestras niñas, niños y adolescentes, especialmente en estos momentos de incertidumbre. Ahora es el mejor momento de dejar de lado la indiferencia y romper el silencio.

Cada uno de nosotros, desde nuestras respectivas trincheras, debemos de ayudarlos y asegurar su bienestar, como si fueran nuestros. Esto implica —entre otras cosas— advertir y señalar situaciones de riesgo que puedan afectar a una niña o niño, denunciar casos de violencia o agresiones en su contra y generar espacios seguros para su vida y desarrollo. Por nuestra parte y desde Alumbra —proyecto colaborativo de Early Institute que suma los esfuerzos, experiencia y conocimiento de la sociedad civil, agencias internacionales, autoridades gubernamentales e investigadores — trabajamos en la generación de información y en el diseño e implementación de estrategias para prevenir la violencia sexual cometida contra niñas, niños y adolescentes.

Finalmente, si estás en riesgo o eres víctima de violencia, recuerda que no estás sola, acá afuera hay un ejército de personas que queremos ayudarte. Puedes llamar a los Centros de Justicia para las Mujeres, ahí se concentran servicios de tipo legal, psicológico y médico, algunos cuentan con agentes del Ministerio Público y proporcionan refugio temporal u ofrecen ayuda para encontrarlo. También ten presente que la principal línea de emergencia es el 911, ahí pueden canalizarte con el servicio que necesites.

Por una responsabilidad colectiva

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute

Publicación original en El Financiero

 

Cada día confirmamos que las amenazas a niñas, niños y adolescentes están en todas partes, lo que nos provoca conmoción e indignación. En definitiva, las reacciones y los sentimientos son válidos, pero quizá no hemos reparado en un asunto vital; se trata de la responsabilidad colectiva. Es decir, ejercer un compromiso por mirarnos y responsabilizarnos por otros, pese a no ser próximos.

En el caso de la protección a la población infantil y adolescente, asumir una responsabilidad conjunta –que no sea exclusiva de los cuidadores inmediatos: padres, tutores, maestros– colaboraría no solo en la sensibilización, sino en la prevención, vigilancia y acción ante los riesgos que aquejan a este sector.

Lo que se propone es que asumamos un rol activo para cuidarlos, convertirnos en sus guardianes y evitemos situaciones que puedan dañar su salud física, mental y emocional, construyendo entornos sanos y confiables.

Un guardián es un agente prosocial, es decir, una persona que tiene una participación activa en la prevención de la violencia: da información clara, crea ambientes seguros y ayuda a reestablecer la confianza en los niños y las niñas. También conoce cuáles son los síntomas que alertan si alguien sufre una situación de violencia sexual. En caso de reconocer una posible situación de esta índole, por un lado, le cree a la víctima, le brinda apoyo emocional y lo orienta para que reciba la ayuda necesaria, tanto legal como psicológica. Por otro lado, al saber que el proceso de restauración es largo y difícil, transmite al entorno social la información adecuada para no ver y tratar a la víctima de un modo diferente, en beneficio de su recuperación. Un guardián no es omiso, actúa.

Por supuesto, es fundamental exigir al Estado el cumplimiento de las garantías que aseguren ambientes idóneos a los infantes, así como su pronta actuación cuando su integridad esté en peligro, pero es una labor conjunta propiciar su desarrollo y bienestar. Sobre todo, ahora que la propia dinámica social ha dejado de proveer escenarios seguros.

Recientemente, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y The Lancet advirtieron en el informe ¿Qué futuro les espera a los niños del mundo? que la salud y el futuro de niñas, niños y adolescentes están comprometidos por aspectos como la degradación ecológica, el cambio climático y las prácticas de comercialización explotadoras que originan el consumo de productos que los dañan.

Según la exprimera ministra de Nueva Zelanda y participante en el informe, Helen Clark: “Los países deben revisar sus enfoques de la salud de los niños y los adolescentes para garantizar que no solo cuidemos de nuestros niños hoy, sino que también protejamos el mundo que heredarán en el futuro”.

Aceptemos la corresponsabilidad, actuemos conscientemente y procuremos a las niñas, los niños y los adolescentes un ambiente más amable del que conocen. Dejemos a un lado la indiferencia y cooperemos en su cuidado. En suma, seamos sus guardianes.

 

 

Todos somos responsables, a la memoria de Fátima

Frente a casos como el de Fátima Cecilia -de apenas 7 años de edad-, que inicialmente fue reportada como desaparecida y finalmente fue encontrada sin vida el pasado 16 de febrero, con huellas de haber sido víctima de tortura y de violencia sexual, es necesario no sólo una toma de consciencia, sino de acción.

En Early Institute nos unimos a la pena que ocasiona su asesinato. Tristemente, como país no hemos tomado las medidas de protección y cuidado necesarios para garantizarle a Fátima su derecho al sano desarrollo, a su educación, a su integridad personal y mucho menos su derecho a vivir una vida libre de violencia.

Como sociedad, autoridades, familias, escuelas, amigos, especialistas, investigadores, vecinos, ciudadanos, todos, tenemos la responsabilidad conjunta de cuidar de las niñas y niños, así como respetar su interés superior, protegerlos y ejercer acciones preventivas para evitar que sean víctimas de maltrato, violencia, agresión, abuso, trata o explotación sexual.

No debemos olvidar que de conformidad con el artículo 4o de la Convención sobre los Derechos del Niño, la Observación General número 2 del Comité de los Derechos del Niño, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y el artículo 73 de la Ley General de Educación, tenemos la obligación de contar con instituciones, servicios y establecimientos capaces de brindar seguridad y supervisión adecuada para niñas y niñas.

Desafortunadamente el caso de Fátima no es aislado, si analizamos las estadísticas oficiales podremos advertir que:

Por todo ello, en Early Institute seguiremos buscando que el enfoque de niñez y las facultades de las autoridades creadas para la protección y cuidado de niñas, niños y adolescentes sean reconocidas y verdaderamente implementadas por autoridades de todos los sectores, incluyendo el educativo, salud y procuración de justicia.

No podemos permitir más casos como el de Fátima, pues al final, todos somos responsables de la protección y el bienestar de niñas, niños y adolescentes.

 

Isaías fue sorprendido cuando abusaba de un menor de edad en Quintana Roo; ya está vinculado a proceso

Publicación original de Sin Embargo

 

En un comunicado emitido por la Fiscalía General del Estado, se dio a conocer que con base a las indagatorias previas trascendió que Isaías “M” fue descubierto cuando cometió el ilícito a finales de diciembre de 2019 en un inmueble del poblado Álvaro Obregón al sur del estado.

 

Ciudad de México, 6 enero (SinEmbargo).- Elementos de la Policía Ministerial cumplimentaron una orden de aprehensión girada por un Juez de control en contra de Isaías “M”acusado de abuso sexual en agravio de una persona menor de edad en Chetumal, Quintana Roo.

 

En un comunicado emitido por la Fiscalía General del Estado, se dio a conocer que con base a las indagatorias previas trascendió que Isaías “M” fue descubierto cuando cometió el ilícito a finales de diciembre de 2019 en un inmueble del poblado Álvaro Obregón al sur del estado.

 

Isaías “M” fue detenido en la avenida Insurgentes de Chetumal por policías ministeriales, quienes le informaron la causa de su aprehensión.

Posterior a sus certificación médica, el imputado fue trasladado al Centro de Reinserción Social donde fue puesto a disposición del Juez que giró la orden de arresto,

EL ABUSO INFANTIL CRECE EN MÉXICO

Nueve estados del país concentran el mayor número de egresos hospitalarios de menores de edad por abuso sexual e infecciones de transmisión sexual, entre ellos destaca la Ciudad de México, que encabeza ambos registros. A ello, se suma el ciberacoso, otra rama de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes para el que las autoridades han demostrado no estar preparadas, alertaron especialistas.

 

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y la organización Earlyi denunciaron en conferencia que 281 niñas, niños y adolescentes requirieron atención hospitalaria por abuso sexual infantil sólo en 2017. Y las entidades que concentraron más casos por cada 100 mil habitantes fueron Sonora, Querétaro, Tlaxcala, Hidalgo y la Ciudad de México.

 

Mientras que 774 menores de edad ingresaron a hospitales en el mismo año por infecciones de transmisión sexual. Baja California Sur, Ciudad de México, Colima, Yucatán y Quintana Roo fueron los que concentraron las mayores tasas. Mario Arroyo, investigador y consejero de Early Institute, explicó que especificaciones de organismos internacionales permiten suponer que alguno de esos casos pueden estar relacionados con abusos sexuales.

 

Marisol Aguilar, Oficial Nacional de Programas de la UNODC en México, lamentó que aunque México ha ratificado diversos instrumentos internacionales en materia de delitos sexuales contra menores de edad los casos siguen siendo una constante, por lo que llamó a autoridades federales a reforzar las medidas en la materia.

 

-Con información de Montserrat Antúnez Estrada

Exigen tipo penal único ante más abuso sexual infantil

Por Sergio Ramírez, publicación original de La Razón

 

La asociación Guardianes plantea que se requiere catalogarlo de la misma manera; advierte que papás no saben cómo detectar estos casos; mayoría de agresores, conocidos

 

Guardianes, una asociación autosuficiente con 18 años de trabajo para prevenir el maltrato y abuso sexual infantil, llamó a crear un Código Penal Único en el que se homologue el abuso sexual infantil y la penalidad, toda vez que algunos estados no lo consideran un delito, lo ubican con otro término o ya no lo consideran un ilícito a partir de los 15 años de edad.

 

 

En entrevista con La RazónÉrika Aponte, vocera de dicha asociación, aseguró que “lo que faltan son acciones, y muchas de ellas tienen que ver con leyes; por ejemplo, ya se logró que se prohíba el matrimonio infantil, pero también se tiene que homologar el abuso sexual infantil en las leyes; tener una misma palabra para catalogarlo en un solo Código Penal Único”.

 

Las penas tampoco están homologadas en los Códigos Penales estatales. Por ejemplo, en Yucatán se prevén sanciones de uno a cinco años de prisión y de 40 a 100 días de multa; mientras que en Veracruz se establecen de seis a 12 años de prisión y hasta dos mil días de multa, pues la descripción del delito es diferente, según datos del Early Institute.

De acuerdo con la vocera de Guardianes, el abuso sexual infantil se identifica como tocamientos físicos y no una penetración o violación, como mucha gente se imagina, porque “esto sí ya deja una huella física terrible que no puedes ocultar, y muchas veces el abuso sexual no se nota tanto”.

 

De acuerdo con Aponte, en el estudio Violencia en la Primera Infancia en niños y niñas de cero a seis años de edad, realizado a 400 padres de familia, 54 por ciento de los encuestados no cree que un infante es susceptible de ser víctima de abuso sexual.

 

Asimismo, seis de cada 10 madres y padres ignoran cómo identificar y enfrentar una situación de abuso sexual en niñas y niños.

 

Debido a esta realidad, la portavoz de Guardianes recomendó a los padres de familia platicar mucho con los menores, conocerlos muy bien, informarse para cuidarlos y saber de su entorno.

 

“La chamba es nuestra. Si nosotros no estamos pendientes de con quién se relaciona nuestro hijo desde la escuela, cómo son sus relaciones y no nos fijamos cómo son, si son niños violentos, enojados, retraídos, etcétera (difícilmente se sabrá si presenta algún comportamiento diferente a estudiar)”, explicó la especialista.

 

Además, refirió que los menores víctimas de abuso sexual suelen estar enojados, manifestar ira y presentar cambios drásticos en su vida; por ejemplo, quien es tímido se vuelve extrovertido; dejan de dormir bien y si ya no se orinaban en la cama, vuelven a hacerlo, así como a tener pesadillas.

 

Cifras incompletas

En el último año, la violación equiparada, cuyo tipo penal la define como “al que sin violencia realice cópula con persona menor de 12 años de edad”,  “al que sin violencia realice cópula con persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo” y “al que sin violencia y con fines lascivos introduzca por vía anal o vaginal cualquier elemento o instrumento distinto del miembro viril en una persona menor de 12 años de edad o persona que no tenga capacidad de comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo, sea cual fuere el sexo de la víctima”, aumentó 17 por ciento, al pasar de  dos mil 962 denuncias, en 2018,  a tres mil 461 en noviembre de 2019, según reportó el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) en su más reciente informe, publicado el pasado 20 de diciembre.

 

Sin embargo, el reporte no está detallado, por lo cual no es posible identificar con exactitud los casos de abuso sexual y violación contra niños y niñas.

 

De acuerdo con las cifras oficiales del SESNSP, el mes con más delitos de violencia equiparada fue mayo, con 389 casos denunciados; seguido de agosto, con 333, y junio, con 332.

 

El 86 por ciento de las denuncias se concentraron en 10 entidades: Estado de México, Puebla, Baja California, Nuevo León, Ciudad de México, Chihuahua, Oaxaca, Campeche, Coahuila y Zacatecas.

 

Mario Arroyo, consejero del Early Institute, lamentó que las estadísticas oficiales sólo señalen el número de denuncias, sin proporcionar los grupos de edad.

 

“Las autoridades deben dar a conocer las edades para saber con precisión. Ése sigue siendo un tema pendiente en la agenda de información en México”, dijo.

 

El informe Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México, realizado por la asociación Early Institute, destaca que ocho de cada 10 víctimas de abuso sexual en menores de edad son niñas.

 

En tanto, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, señala que 20.1 por ciento de los abusos sexuales a menores son cometidos por un tío (a), 16 por ciento por vecinos o conocidos, 15.7 por ciento por un primo, 8.5 por ciento por un hermano, 6.3 por ciento por padrastro o madrastra y 3.37 por abuelos.

 

Poco a poco crece la conciencia respecto a que la casa es el lugar más inseguro para que los infantes sean víctimas de abuso sexual, pues en 2018, Guardianes publicó un estudio en el que la población refirió que el punto de mayor riesgo es el hogar, el cual pasó de siete a nueve por ciento; mientras que la calle se redujo de 37 a 17 por ciento.

Arrestan a sujeto acusado de abusar sexualmente de su sobrina de tres años

Publicación original de Televisa News

 

Julián ‘N’ fue detenido por elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (PGJEM), por estar señalado como probable partícipe del delito de abuso sexual en agravio de su sobrina de 3 años de edad.

 

 

La agresión ocurrió el pasado 1 de enero, cuando la menor se encontraba dormida en la habitación de una vivienda del detenido, en la colonia Ciudad Cuauhtémoc del municipio de Ecatepec.

 

Este individuo aprovechó la situación y al parecer le realizó tocamientos, no obstante fue sorprendido por sus familiares, quienes lo denunciaron ante la Fiscalía estatal.

 

El Agente del Ministerio Público inició la carpeta de investigación y solicitó a un juez librar una orden de aprehensión en contra de este individuo, la cual fue otorgada y cumplimentada por policías de investigación.

 

De cada 10 víctimas de abuso sexual infantil en México, ocho son niñas

En el país se estima que ocho de cada 10 menores de edad que sufrieron abuso sexual son mujeres, de acuerdo con un estudio del Early Institute.

 

Hace unas semanas fue presentada la segunda edición del ‘Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México‘, elaborado por Early Institute con apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

 

Mario Arroyo, investigador y consejero del Early Institute, informó que existe un tema pendiente con las instituciones sobre el delito de abuso sexual infantil, pues las estadísticas de denuncia en México sólo dicen cuántos abusos sexuales hay, pero no los grupos de edad.

 

“Es una exigencia que las autoridades deben dar a conocer los grupos de edad para poder saber con precisión. Ese sigue siendo un tema pendiente en la agenda de información en México”, dijo.

 

Early Institute se enfoca a mejorar la salud; cuidado y educación; seguridad y protección de la primera infancia a través de la incidencia en políticas públicas; su proyecto es prevenir la violencia sexual en México, a través de la generación de conocimiento y el desarrollo de capacidades de actores clave.

 

Para poder tener un acercamiento con los datos, la organización trabajó en el análisis de los egresos de los hospitales relacionado con algún tipo de violencia como abuso sexual infantil y enfermedades de transmisión sexual.

 

Arroyo expuso que el número de egresos de niños por algún tipo de violencia, en general se incrementó 30 por ciento de 2016 (357 casos) a 2017 (464 casos).

 

En 2017, la cifra de niños, niñas y adolescentes atendidos por abuso sexual infantil fue de 281. Las entidades donde hubo más casos por cada 100 mil habitantes son: Sonora, Querétaro, Tlaxcala, Hidalgo y Ciudad de México.

 

En cuanto a los egresos hospitalarios por infecciones de transmisión sexual en menores, la cifra fue de 774 en 2017 y las entidades con más tasas fueron: Baja California Sur, Ciudad de México, Colima, Yucatán y Quintana Roo.

 

Ciberacoso de niñas, niños y adolescentes: cinco consejos para prevenirlo

 

Ciudad de México, a 18 de diciembre de 2019.-Durante la época navideña, niñas niños y adolescentes suelen pedir de regalo smartphones, computadoras o tabletas. Si bien estos dispositivos tienen ventajas -como permitirles ver series o programas que les gusten, jugar en aplicaciones digitales, acceder a información para sus estudios y comunicarse con sus amigos o familiares-, también conllevan un riesgo que los padres y cuidadores deben tener en cuenta.

 

Early Institute, think tank mexicano especializado en el desarrollo de políticas públicas para el cuidado y protección de la infancia, elaboró a través de su iniciativa ALUMBRA un diagnóstico sobre el abuso sexual infantil en México, en el que obtuvo información sobre una de las más grandes problemáticas de la época digital: el ciberacoso.

 

El ciberacoso consiste en acciones por parte de una persona o grupo para dañar o molestar a alguien a través de dispositivos digitales. Estas acciones pueden ir desde mensajes ofensivos, llamadas ofensivas, críticas o burlas por distintos motivos, hacerse pasar por alguien más, hasta insinuaciones o propuestas sexuales, contacto mediante identidades falsas y envío de contenido explícito, entre otros.

 

El diagnóstico elaborado por Early Institute reveló que, durante el 2017, el 20% de las niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizó Internet, fue víctima de ciberacoso. De ese grupo de edad, las mujeres son más vulnerables a ser agredidas, ya que el 22.5% sufrió algún tipo de ciberacoso, en contraste con el 17.3% de los hombres.

 

El Dr. Mario Arroyo, miembro del consejo consultivo e investigador del think tank, dio a conocer que, de acuerdo con la información obtenida, las tres principales formas de ciberacoso son: el envío de fotos o videos con contenido sexual (20%), la provocación en línea para reaccionar negativamente (19%) y el contacto con nombres falsos para molestar o dañar a las víctimas (13%).

 

Frente a las agresiones, niñas, niños y adolescentes reaccionan de diferentes maneras, entre las más comunes se encuentran: bloquear al agresor (el 24% de los casos), ignorar a la persona (el 23%) y decirle a sus padres, amigos o alguna persona de confianza (el 18%). Sin embargo, únicamente el 1% de las agresiones acabaron en una denuncia.

 

El Dr. Arroyo afirmó que “Es prioritario que los padres y demás adultos responsables del bienestar infantil, seamos conscientes de los riesgos que viven niñas, niños y adolescentes al navegar en internet. No buscamos prohibirles el acceso, sino enseñarles a usarlo de forma segura”.

 

En ese sentido, las autoridades especialistas en la ciberseguridad sugieren los siguientes consejos para que los menores de edad naveguen en Internet de manera segura, tales como:

 

 

Para saber más de ALUMBRA y los datos presentados, visita https://alumbramx.org

Chihuahua, con alto índice de violencia sexual infantil

Publicación original La Opción de Chihuahua

 

De acuerdo con la actualización del “Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México”, realizado por el think tank Early Institute, Chihuahua es uno de los estados con mayores índices de violencia sexual durante la infancia, representada por delitos como la corrupción de menores y el feminicidio.

 

El estudio, elaborado con datos de víctimas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), reveló que Chihuahua no sólo es el segundo estado con más niñas y adolescentes víctimas de feminicidio, sino que su tasa de 1.69 por cada 100 mil habitantes menores de 18 años –indicador que representa la frecuencia con la que ocurre el delito– de este delito, también lo ubica en el segundo lugar a nivel nacional.

 

“Las cifras son alarmantes y nos dan un mensaje muy claro: el cuidado de las niñas, niños y adolescentes frente a la violencia sexual debe de ser prioritario, por lo que autoridades, organizaciones y sociedad debemos sumar esfuerzos y trabajar en conjunto para implementar mecanismos de protección de la infancia, así como protocolos de medición y prevención de este tipo de delitos”, indicó el Dr. Mario Arroyo, miembro del Consejo Consultivo e investigador de Early Institute.

En cuanto a la corrupción de menores –que incluye delitos como lenocinio o permitirles el acceso a exhibiciones o espectáculos obscenos–, a nivel nacional se registró un total de 1,393 víctimas menores de edad en 2018, de las cuales el 69% fueron de sexo femenino. Chihuahua es el estado con la tercera mayor tasa de víctimas niñas, niños y adolescentes, con 5.3 por cada 100 mil habitantes menores de 18 años, mayor incluso que la nacional, que es de 2.2.

 

Con el objetivo de proteger a la niñez mexicana, Early Institute creó ALUMBRA, proyecto colaborativo que busca prevenir el abuso sexual durante la infancia a través de generar conocimiento y desarrollar las capacidades de los encargados de enfrentar la problemática, como autoridades, padres de familia y demás profesionales del cuidado de niñas, niños y adolescentes.

 

A lo largo de este año se han sumado diversas organizaciones civiles, investigadores, instituciones académicas, gubernamentales tanto federales como estatales, entre otros, enfocados en erradicar el abuso sexual en niñas, niños y adolescentes a través de la consolidación de una Comunidad de Conocimiento e Información.

En México, el 20% de las niñas, niños y adolescentes son víctimas de ciberacoso

Se reveló que durante el 2017, el 20% de las niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizó Internet, fue víctima de ciberacoso

Juan Hernández, publicación original de Periódico A.M.

 

Durante la época navideña, niñas niños y adolescentes suelen pedir de regalo smartphones, computadoras o tabletas. Si bien estos dispositivos tienen ventajas -como permitirles ver series o programas que les gusten, jugar en aplicaciones digitales, acceder a información para sus estudios y comunicarse con sus amigos o familiares-, también conllevan un riesgo que los padres y cuidadores deben tener en cuenta.

 

Ante este panorama, Early Institute, think tank mexicano especializado en el desarrollo de políticas públicas para el cuidado y protección de la infancia, a través de su iniciativa ALUMBRA elaboró un diagnóstico sobre el abuso sexual infantil en México, en el que obtuvo información sobre una de las más grandes problemáticas de la época digital: el ciberacoso.

 

El ciberacoso consiste en acciones por parte de una persona o grupo para dañar o molestar a alguien a través de dispositivos digitales que pueden ir desde mensajes ofensivos, llamadas ofensivas, críticas o burlas por distintos motivos, hacerse pasar por alguien más, hasta insinuaciones o propuestas sexuales, contacto mediante identidades falsas y envío de contenido explícito, entre otros.

 

En el diagnóstico se reveló que durante el 2017, el 20% de las niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizó Internet, fue víctima de ciberacoso. De ese grupo de edad, las mujeres son más vulnerables a ser agredidas, ya que el 22.5% sufrió algún tipo de ciberacoso, en contraste con el 17.3% de los hombres.

 

Al respecto el doctor Mario Arroyo, miembro del consejo consultivo e investigador del think tank, destacó que las tres principales formas de ciberacoso son: el envío de fotos o videos con contenido sexual (20%), la provocación en línea para reaccionar negativamente (19%) y el contacto con nombres falsos para molestar o dañar a las víctimas (13%).

 

Frente a las agresiones, niñas, niños y adolescentes reaccionan de diferentes maneras, entre las más comunes se encuentran: bloquear al agresor (el 24% de los casos), ignorar a la persona (el 23%) y decirle a sus padres, amigos o alguna persona de confianza (el 18%). Sin embargo, únicamente el 1% de las agresiones acabaron en una denuncia.

 

“Es prioritario que los padres y demás adultos responsables del bienestar infantil, seamos conscientes de los riesgos que viven niñas, niños y adolescentes al navegar en internet. No buscamos prohibirles el acceso, sino enseñarles a usarlo de forma segura”, afirmó el especialista.

En ese sentido, las autoridades especialistas en la ciberseguridad sugieren los siguientes consejos para que los menores de edad naveguen en Internet de manera segura: