Educar con cariño, reto común

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en 24 Horas 

A medida que el virus continúa propagándose por todo el mundo, nos enfrentamos a múltiples tensiones debidas a cierres escolares y comerciales, confinamiento en casa, aislamiento, pérdidas humanas y vulnerabilidad económica. Así, la acumulación de este tipo de factores ha aumentado la violencia familiar, particularmente incrementando la vulnerabilidad de las niñas, niños y adolescentes. Incluso la ONU, ha descrito el incremento de violencia doméstica como “la sombra de la pandemia”.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2020, hubo un aumento a nivel nacional del 5% respecto a 2019 en la incidencia delictiva de violencia familiar. Mientras en 2019 se iniciaron 210,188 carpetas de investigación en 2020 hubieron 220,031.

En este orden de ideas, es claro que la situación actual ha generado un “caldo de cultivo” que propicia un incremento en la disciplina violenta ejercida contra niñas, niños y adolescentes dentro del hogar, violencia que frecuentemente se considera “normal”.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018-19, únicamente el 34.92% de los niños y niñas menores de 5 años experimentaron solamente métodos no violentos de disciplina por parte de sus cuidadores en el mes anterior a la Encuesta. Mientras que el 58.91% de los niños menores de 5 años experimentaron algún método de disciplina violenta por parte de sus cuidadores. De los cuales, casi 1 de cada 2 niños y niñas experimentaron una agresión psicológica (46.88%) y, el 39.21% experimentó un castigo físico y el 3.79% castigo físico severo.

Además de acuerdo con el Panorama Estadístico de la Violencia contra niñas, niños y adolescentes publicado por UNICEF, las niñas y niños entre los 3 y 9 años suelen ser los más afectados por las agresiones psicológicas o por cualquier otro tipo de castigo físico. El uso de castigos físicos severos suele intensificarse conforme los menores van creciendo.

Los datos muestran que con frecuencia se educa a niños y niñas con métodos que emplean la fuerza física o la intimidación verbal para lograr las conductas deseadas lo cual tiene consecuencias perjudiciales, que van desde los impactos inmediatos hasta los daños en el largo plazo que afectan a su desarrollo psicoemocional, incluso en su vida adulta.

Si bien para enseñar a niños y niñas a tener autocontrol y un comportamiento aceptable es necesario educar, la forma de hacerlo debe ser positiva y libre de violencia, preservando su integridad física, psicológica y su dignidad, lo cual implica orientar y aprender el manejo de sus emociones o conflictos de modo que desarrollen un buen juicio y responsabilidad.

Lejos de educar con cualquier forma violencia, desde la psicológica hasta los castigos físicos severos, la conceptualización del cuidado de niñas y niños ha sido ya descrito por la comunidad científica como el “cuidado cariñoso y sensible”, un factor de protección que se caracteriza por ambientes familiares que son sensibles a las emociones, la salud física y las necesidades nutricionales y materiales de los niños.

Niños y niñas no pueden protegerse a si mismos, y es por eso que debemos de hacerlo nosotros, fomentando que crezcan en un ambiente no solo libre de violencia, sino un ambiente receptivo, emocionalmente solidario, estimulante y apropiado para su desarrollo.

Si quieres conocer más acerca de la prevención de la violencia, ingresa a www.alumbramx.org, donde expertos han desarrollado información de mucha utilidad para todo el público, de acceso gratuito.

Romper el silencio: la imprescriptibilidad de los delitos sexuales

Por: Cristián Acosta de Asuntos Públicos de Early Institute

Publicación original en ContraReplica

Durante la última semana de abril el Senado nos dio una grata sorpresa, más allá de los tiempos electorales, se discutieron y analizaron de manera conjunta 7 iniciativas presentadas por Josefina Vázquez Mota, Ricardo Monreal, Lilly Téllez, Martí Batres, Samuel García, Raúl Bolaños Cacho Cue y Guadalupe Vázquez Alatorre.

Los nombres, los partidos a los que pertenecen y la votación son importantes, ya que el Senado concluyó de manera unánime, que debemos contar con parámetros que establezcan la imprescriptibilidad de todos los delitos sexuales cometidos en contra de niñas, niños y adolescentes y que los agresores sexuales no queden impunes.

No está por demás recordar que una de las peores formas de violencia en contra de la niñez es la sexual, pues son delitos silenciosos que pueden estar ocultos durante muchos años y que se originan con mayor frecuencia en entornos cercanos en los que el victimario tiene un deber de cuidado.

Así, una niña, niño o adolescente que es víctima de este tipo de delito se enfrenta a una situación de vulnerabilidad emocional, mental y/o física, en la que las agresiones pudieron iniciar cuando no se tenía la capacidad de comprender el significado de lo que ocurría o no se sabía en quién confiar o a quién contarle, sumando a ello el miedo a ser estigmatizado, por lo que el silencio parece la salida más segura.

Ante este panorama, la iniciativa que hoy se encuentra pendiente de análisis en la Cámara de Diputados, establece que la distribución de pornografía infantil, turismo sexual, abuso sexual, pederastia, la cópula con persona mayor de 15 años y menor de 18 o la violación equiparada, se suman a la imprescriptibilidad existente para delitos como la corrupción de menores y el lenocinio.

Lo anterior implica que, con independencia de que la víctima de estos delitos hubiese sufrido la agresión en su niñez o adolescencia y hoy cuente con 28, 35, 50 años o más, podrá denunciar el delito en cualquier tiempo y las autoridades federales deberán investigar y sancionar al agresor.

Cabe destacar que dicha reforma, de ser aprobada, resultará positiva en el plano Federal, sin embargo, no debemos olvidar que la mayor parte de estos delitos son competencia de las autoridades de cada uno de los 32 estados que hoy en día verifican si el delito ha prescrito o no conforme a las reglas de sus Códigos Penales locales, destacando que en el Estado de México y Coahuila ya se considera dicha imprescriptibilidad.

Por tal motivo, desde la Comunidad de Conocimiento Alumbra, una luz contra la violencia infantil, aplaudimos la iniciativa aprobada de manera únanime en el Senado y hacemos un llamado a todos los Diputados Federales y Locales a sumarse a este tipo de iniciativas que permitirán romper el silencio y evitar la impunidad.

Vocación docente: ejemplo de convicción, entrega y fortaleza

Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en El Financiero

Con la emergencia sanitaria provocada por Covid-19 nuestras dinámicas sociales tuvieron que ser modificadas. Uno de los procesos que fue ajustado radicalmente fue el de la enseñanza-aprendizaje y, con ello, los docentes transformaron sus métodos para asegurar la continuidad escolar.

La labor no ha sido fácil. Maestras y maestros han enfrentado desafíos importantes no sólo en lo que se refiere a su actividad sino en sus distintos roles, lo cual ha sido una tarea titánica.

A propósito de la recién celebración del Día del Maestro, me parece vital reconocer su papel durante todo este periodo de confinamiento, pero sobre todo visibilizar algunos de los retos y las satisfacciones que han experimentado a lo largo de este tiempo.

En muchos de los casos –si no es que en todos– los docentes tuvieron que reinventarse. La modalidad en línea exigió varios aprendizajes en materia tecnológica, pero en esencia requirió un cambio de mentalidad que posibilitara: uno, aceptar la realidad; dos, incursionar en el ámbito digital; y tres, confirmar su interés por educar. Estas modificaciones de fondo han significado profundos retos para la comunidad escolar en cualquier nivel educativo.

Otro desafío fue identificar las necesidades reales de cada uno de los alumnos y repensar la agenda diaria, en tanto se sabe que lo que le puede funcionar a alguien no precisamente aplica para todos. Si mantener la atención en un salón de clases para algunos estudiantes puede ser difícil, a través de la pantalla es aún más complicado. Para atender esta circunstancia, los docentes tuvieron que hacer uso de todo tipo de recursos, lo que demandó más tiempo, esfuerzo y creatividad.

En este punto sí es muy importante resaltar la vocación que distingue a los verdaderos docentes, ya que sin importar las formas, quien la posee siempre encuentra la manera de conectar con sus alumnos para transmitir no solamente conocimiento e información, sino también valores y experiencias de vida. La vocación docente es una poderosa cualidad que ha mantenido a maestros y maestras a flote en esta nueva realidad y ha sido satisfactorio reafirmarla y fortalecerla.

Aunado a los cambios en su práctica, los responsables de la educación también se enfrentaron a las implicaciones de tener en un mismo espacio su centro de trabajo, su familia, y, posiblemente, sus propios negocios. Cada una de estas dimensiones solicitaron su atención, haciendo que sus actividades se multiplicaran según las necesidades. Si bien alguien fungía como docente, también debía cumplir como mamá o papá; esposa o esposo; hija o hijo; responsable de las compras de la casa; cuidador; etcétera. Y si debió haber atendido a alguien enfermo, la situación sin duda, fue más delicada.

Lo anterior es un breve panorama de lo que ha tenido que enfrentar quien está al frente de un aula y es muy probable que haya muchos más escenarios que los que aquí describo. Por ello, quienes formamos parte de Early Institute reconocemos y agradecemos a todos los docentes que han puesto su empeño y su corazón en beneficio de nuestros hijos. Su adaptación, dedicación y entrega son ejemplo de que cuando se ejerce la profesión con pasión y convicción los retos se convierten en grandes oportunidades de crecimiento e inspiración.

Reforzar el cuidado integral ante la pandemia

Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en El Financiero

A un año de que en México se declarara confinamiento social por la emergencia sanitaria de Covid-19, la situación parece estancarse. Si bien la aplicación de vacunas da un respiro a nivel mundial, todavía hay que seguir con las medidas de protección y de distanciamiento para evitar la propagación del coronavirus. En todo este tiempo, es evidente el desgaste en varios sentidos. Gran parte de la sociedad se vio afectada en la salud, otra en el aspecto laboral, otra más ha sido alcanzada por la violencia y muchos hemos perdido seres queridos. Sin irnos más lejos, el simple hecho de modificar nuestra rutina ha sido cansado y, a veces, causa de malestar y frustración.

Ya sea por una o varias razones, la contingencia ha dejado profundas huellas que llevarán su propio tiempo de sanación. La constante ahora es seguir cuidándonos y participar activamente porque la amenaza continúa y no se sabe con certeza por cuánto más (al menos en estas condiciones). Debemos seguir con las recomendaciones básicas del lavado de manos, el uso de cubrebocas, la ventilación de espacios, la desinfección de áreas comunes en casa y oficina y, sobre todo, evitar reuniones sociales o actividades que impliquen concentraciones masivas. A un año, ya hemos atestiguado los alcances del contagio, pero también las ventajas de las protecciones sugeridas por los especialistas.

En estos momentos sigue siendo fundamental el cuidado físico, no sólo en el ámbito de la limpieza sino en todo lo que tiene que ver con una buena alimentación, el ejercicio, la atención oportuna en caso de enfermedad, el descanso y el contacto personal. Pero también es una prioridad la salud emocional: vigilar que nuestras emociones sean canalizadas y que recibamos la orientación necesaria si requerimos apoyo psicológico. Ansiedad, estrés, depresión y tristeza son afectaciones que se han incrementado en el último año en personas de todas las edades, por eso es importante estar al tanto de los estados de ánimo y las conductas de cada uno de los integrantes de la familia. En este sentido debe privilegiarse la comunicación para identificar lo que está sucediendo y actuar en consecuencia. Para eso debe crearse un entorno de empatía, amor y respeto para que todos puedan expresarse con total libertad.

Además de los cuidados físicos y emocionales, hay un tercer ámbito que se ha vuelto primordial, me refiero al espiritual. Afianzarnos a nuestras creencias y fortalecerlas nos da aliento para afrontar lo que está sucediendo, pero también para encontrar un sentido a estas vivencias que no han sido nada fáciles. Más allá de la expresión religiosa, la dimensión espiritual es un modo de hallar bienestar a través de valores y actitudes que nos ayudan a asimilar y dar significado a lo que ocurre, sobre todo en los momentos más complejos.

En Early Institute reconocemos la relevancia de los aspectos físico, emocional y espiritual en distintas circunstancias y etapas de la vida como elementos integrales del ser humano y con la pandemia es más apremiante su atención. No dejemos que el agotamiento nos nuble y sigamos atendiéndonos, en especial a los más desprotegidos, reforzando las acciones. Te invito a retomar la disciplina y ser solidarios porque en la medida que continuemos con los cuidados, tendremos mayores posibilidades de restaurar nuestra dinámica personal, familiar y social.

Por una política migratoria humanitaria y respetuosa

Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en El Financiero

Por todos es sabido que en las fronteras mexicanas se viven severas crisis. Por un lado, en la frontera sur hay miles de personas que buscan transitar por nuestro país hasta llegar a Estados Unidos. En tanto, en la del norte se han quedado varadas miles más en espera de audiencias que les permitan ingresar al país vecino. Lastimosamente, durante el gobierno de Donald Trump y en colaboración con la administración mexicana actual, en 2019 se firmó un tratado para implementar el Programa Quédate en México, en el marco de los Protocolos de Protección al Migrante, orquestados por Estados Unidos. Digo que es lastimoso porque el programa en cuestión lo que hace es obligar a los migrantes que salen de sus países, principalmente del centro y sur de América, a quedarse en la frontera mexicana esperando que les permitan el ingreso a Estados Unidos.

Pese a los esfuerzos de diversos organismos internacionales por evidenciar los riesgos de este programa, sigue aplicándose ocasionando que los migrantes sean afectados en diversos ámbitos. Para empezar, son susceptibles a secuestros, extorsiones, abusos sexuales, torturas, entre otras prácticas delictivas e, incluso, la población más vulnerable, como son mujeres, niños, niñas y adolescentes, está sujeta a la aplicación de este programa, en perjuicio de su seguridad. Por ejemplo, se habla de que de noviembre de 2019 a enero de 2020, 38 niños fueron secuestrados o se vieron involucrados en un intento de secuestro, según Human Rights Watch.

Con el nuevo gobierno de Joe Biden, si bien se ha hablado de anular este programa, aún no se tiene conocimiento de una posible fecha para desmantelarlo. La preocupación no es menor, ya que se conoce que Biden protagonizó una de las políticas migratorias más agresivas durante el gobierno de Barack Obama.

Por supuesto, se confía en que los pronunciamientos hechos por el ahora presidente norteamericano para garantizar un mejor trato a los migrantes sean una realidad y medidas como el Programa Quédate en México queden en el olvido para dar paso a estrategias más humanitarias y respetuosas.

Hay que decir también que México falló al aceptar el Programa Quédate en México, no sólo por los riesgos a las personas que buscan protección sino porque se dio en un contexto de total ilegalidad. Para empezar, fue firmado por un funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores que carecía de las facultades para signar un tratado internacional y, además, el acuerdo se llevó a cabo sin la coordinación de la Secretaría de Gobernación, que es la encargada de los asuntos migratorios.

Por tal razón y en apoyo a los niños, las niñas y los adolescentes que hoy están siendo afectados por el Programa Quédate en México en cuanto al ejercicio de sus derechos humanos, Early Institute hace un llamado a su completa protección desde la formulación y adopción de iniciativas más sensibles y apegadas a derecho. Esto para garantizarles un trato digno, en congruencia con su derecho a la libertad de tránsito y la búsqueda de mejores condiciones de vida.

La muerte de Bayron

Por: Valeria González, Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en El Heraldo 

En días recientes se publicó la noticia de la muerte de Bayrón, niño de 7 años que tras varios meses de maltrato murió en manos de quien debía protegerlo.

Su triste historia me hace preguntar, ¿Cuántas personas e instituciones tienen que fallar en su deber de cuidado para que un niño muera por maltrato? ¿Cuántas personas vieron, pero ignoraron su sufrimiento?

Contrario al caso de Bayrón, está el de la niña Mary Ellen en Estados Unidos, quien en 1874 fue rescatada por sus vecinos que, al percatarse de los múltiples abusos a los que estaba expuesta, buscaron la forma de denunciar a los cuidadores de Mary Ellen a pesar de que al momento no existía una ley que prohibiera el maltrato ejercido en contra de niñas y niños. Ellos, y otros aliados que se unieron a su causa, recurrieron a una ley que prohibía la crueldad animal para denunciar que la niña era un ser vivo también y su maltrato debía ser sancionado, logrando rescatar a Mary Ellen y encarcelar a sus cuidadores.

Este acto, aparentemente heroico fue en realidad un acto de responsabilidad colectiva: personas adultas con el compromiso de proteger a una niña o un niño, aunque no sean sus cuidadores primarios, para garantizar un mejor futuro para todas y todos. La serie sobre Desarrollo Infantil de The Lancet -reconocida revista científica- publicada en 2016, ya lo apuntaba al hablar sobre el costo de la inacción: “si los niños no pueden cumplir su potencial social y de desarrollo, esto no solo perjudica su futuro, sino también el de las sociedades en las que viven”.

En México, aún existen múltiples factores que no funcionan adecuadamente para poder garantizar el bienestar y sano desarrollo de nuestra infancia. Por lo pronto, por el bien de nuestra sociedad, es urgente que todas y todos, en mayor o menor medida, asumamos el compromiso de proteger a nuestras niñas, niños y adolescentes.

Recordemos que la violencia contra nuestra infancia traspasa generaciones ¿Qué tipo de sociedad seremos cuando nuestra niñas y niños sobrevivientes de maltratos y abusos sean adultos?

Hoy solo nos queda pedirle una disculpa, Bayrón lamento mucho que este sistema te haya fallado.

2021: más allá de una elección

Por: Abraham Madero, Director Ejecutivo de Early Institute

Publicación original en: El Sol de México 

Desde 1997 la alternancia de partidos en las cámaras y gobiernos tanto federales como locales, representa una de las características más notorias de la dinámica electoral que atraviesa el país.

Hace un par de décadas el “anhelo democrático” era justamente lograr mayor pluralidad de partidos en los puestos de representación popular, de tal suerte que no existiera ninguna fuerza hegemónica capaz de controlar por sí misma las decisiones políticas fundamentales sin mayores contrapesos políticos, jurídicos e institucionales.

Por paradójico que esto hoy resulte, la llamada pluralidad política en México representa más un asunto a resolver que una solución en sí misma. Solo vasta con mirar el desorden de las políticas públicas en los distintos ordenes de gobierno, su intermitencia y la falta de planeación estratégica de largo plazo en temas torales como salud, educación, seguridad, con especial énfasis hacia la población más vulnerable.

Cuando este tema suele analizarse – sea desde un ángulo doctrinal o de opinión pública – casi siempre los reflectores apuntan hacia el comportamiento de los poderes federales, concretamente al Presidente de la República y el Congreso de la Unión, como si únicamente de estos actores dependiera el destino de la Nación.

Sin embargo, hay que decirlo, esta percepción no corresponde ni al tamaño ni a las necesidades de un país que en la práctica se teje desde la realidad local. La alternancia de partidos lleva ya algunos lustros instalada en nuestro país, siendo también un elemento distintivo al interior de las 32 entidades federativas y sus municipios.

En tal sentido, el proceso electoral que inició en septiembre de 2020 y que tendrá su momento decisivo en la jornada electoral del domingo 6 de junio de este año, representará una de las oportunidades más emblemáticas para la participación social que ha tenido la ciudadanía mexicana en su historia; considerando lo que hay en juego y la posibilidad de re-equilibrar la representación local en los asuntos de interés nacional.

¿Qué elegiremos en 2021? En principio se elegirán a los 500 integrantes de la Cámara de Diputados a nivel federal, así como 15 gubernaturas de los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Michoacán, Guerrero, Chihuahua, Nuevo León, Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro, Tlaxcala y Campeche.

También desde lo local, esta elección servirá para renovar los congresos estatales en 30 entidades con excepción de Coahuila y Quintana Roo; ayuntamientos y alcaldías en 30 estados con excepción de Durango e Hidalgo, así como 4 entidades que elegirán cargos municipales como regidurías y sindicaturas.

Pero más allá del tamaño de la elección, creemos que la importancia de este proceso no estriba únicamente en la organización y desarrollo de un proceso meramente de renovación de puestos públicos.

Esta pandemia por COVID-19 y la situación mundial respecto del papel de los gobiernos locales frente a la preservación de la vida y salud de las personas, así como la estabilidad de la economía y la protección de la seguridad de la sociedad, pone de manifiesto que el voto ciudadano adquiere – probablemente hoy más que nunca – un nuevo matiz que deberá ser revaluado por las nuevas generaciones como la única moneda de cambio para lograr que las cosas sucedan en este momento de incertidumbre global.

Por ello, es válido afirmar que las elecciones de este 2021 representarán poco más que un mero trámite ciudadano. Se trata de una renovada oportunidad para exigir a quienes resulten electos, desde el primer momento de su mandato, la responsabilidad de atender de fondo las prioridades en materia económica y de derechos humanos de todos los mexicanos.

Contra el ciberacoso, actuemos a tiempo

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en 24 Horas 

Mientras que la digitalización de las escuelas continúa y se mantienen las medidas restrictivas sanitarias para contener la propagación del COVID-19, los niños pasan su tiempo libre en casa, donde el internet les ha brindado la posibilidad de ver videos, jugar e interactuar con sus amigos a través de las diferentes plataformas de redes sociales. Sin embargo, un problema que no ha mantenido una sana distancia durante la pandemia, ha sido el ciberacoso que representa un inminente riesgo para niñas, niños y adolescentes.

De acuerdo con la EUROPOL, las restricciones de viaje y otras medidas durante la pandemia probablemente han provocado que la violencia que se estaba ejerciendo en espacios como la escuela, trabajo o en la vía pública, se trasladen a las redes sociales y se ejerza vía digital. Si bien la crisis de COVID-19 ha provocado un aumento de este tipo de violencia, los niveles altos ya existían antes de la pandemia.

Particularmente, en México, el Módulo de Ciberacoso publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó una tasa de crecimiento del 32% de 2017 a 2019 en víctimas de ciberacoso adolescentes de entre 12 y 17 años. En 2019, el 27% de las y los adolescentes que tienen acceso a internet de este grupo de edad fueron víctimas de ciberacoso.

Las conductas de ciberacoso más reportadas por los adolescentes son mensajes ofensivos (44%), provocaciones para reaccionar negativamente (31%), contacto por identidades falsas o mejor conocido como grooming (31%), e insinuaciones o propuestas sexuales (25%).

Además, 6 de cada 10 víctimas adolescentes reportaron desconocer a su agresor, 37% reportó a un amigo(a) y 18% a un compañero de clase.

El daño resultante de ser víctima de este delito es severo, algunas de las consecuencias pueden ser depresión, ansiedad, descenso de autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento social y suicidio. Además, es importante mencionar que, particularmente para las personas que comparten imágenes o videos de tipo sexual se puede dar una victimización repetida.

A pesar de que los ministerios públicos han permanecido abiertos en los últimos meses, sólo el 0.2% de los ciberacosos son denunciados ante el ministerio público o policía y únicamente el 5% se reporta con el proveedor de servicio o la plataforma.

Dada la estadística, y con el objetivo de visibilizar y prevenir esta problemática, ALUMBRA, una iniciativa de Early Institute, creó una plataforma digital alumbramx.org que pone al alcance de todos y en un mismo punto consejos para padres, madres, cuidadores y todo responsable de niñas, niños y adolescentes así como información sobre cómo denunciar cuando la violencia en línea ya se ha presentado.

Un problema de tales dimensiones apela a la responsabilidad colectiva y a actuar como guardianes, especialmente de niños, niñas y adolescentes que requieren de protección. Es de vital importancia contar con controles parentales y, como adultos, poner especial énfasis a educación digital, que las niñas, niños y adolescentes conozcan qué información es privada y cuál es pública, así como asegurarse que entiendan que un adulto puede aprovecharse del anonimato de la red, para dañarlos.

Prevenir e identificar un ciberacoso a tiempo es toda la diferencia. Es de vital importancia unificar esfuerzos para garantizar la seguridad y protección de las niñas, niños y adolescentes de nuestro país. No dejemos que caigan en sus redes.

‘México requiere una sociedad consciente de que nadie se salva solo y que todos somos uno’

Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en La-Lista

Mi abuela siempre decía: “En los momentos difíciles, paciencia y buen humor”. Esta sabiduría la comparto ahora que es necesario contar con herramientas de encuentro para conectarnos con los demás y con el entorno.

México requiere una sociedad consciente de que nadie se salva solo y que todos somos uno para proveer bienestar. No se trata de cuidados exclusivos de la familia o del gobierno. Es una responsabilidad colectiva, donde cada vida, cada persona y cada institución cuenta. 

Por ello, la paciencia y el buen humor son vitales. Ser paciente con uno mismo y con los demás es parte de nuestra salud emocional. Es hacer una pausa en nuestra vida acelerada, conectar con el otro para entenderlo —desde lo más profundo— y poder, así, acompañarnos, en particular a los más vulnerables.

También es dejarse ayudar y buscar apoyo para el cuidado de nuestras emociones y tratarnos con amor y respeto. El buen humor es vivir como si fuera el último día, divertirnos sin quitar la seriedad que ameritan ciertos momentos. Es contagiar de alegría para una mejor convivencia.

Hay que evitar lo que nos aleja y aísla, incluso si se trata de prácticas que pudieran parecer benéficas, como es el uso de la tecnología. Por todos, sanemos a esta gran nación.

Extremar precauciones con tabletas y teléfonos móviles que se regalan en "Día de Reyes": Alumbramx

Con motivo de la celebración del Día de Reyes, la Comunidad de Conocimiento Alumbramx y Early Institute, hacen un llamado a padres, tutores y cuidadores a que actúen de manera informada y responsable con la compra de dispositivos móviles, tabletas o computadoras portátiles, para evitar que niñas, niños y adolescentes sean víctimas de violencia y delitos sexuales en línea que dañen su integridad física o emocional.

Según cifras de la Unicef, un 80 por ciento de los delitos cometidos en línea son contra menores de 18 años y uno de cada tres usuarios de internet en el mundo son niños y adolescentes, precisó Alumbramx y Early Institute, el único think tank en México especializado en primera infancia.

Sin negar su utilidad como herramientas de aprendizaje, desarrollo  y entretenimiento, precisaron,  los dispositivos móviles son también un factor de riesgo, en caso de no ser utilizados con el acompañamiento adecuado tratándose de población infantil, ya que existen muchas condiciones de vulnerabilidad para niños, niñas y adolescentes.

En víspera de este seis de enero, en ocasión de la llegada de los “Reyes Magos”, una tradición con un fuerte arraigo en la sociedad mexicana, dijeron las organizaciones, es necesario considerar que la creciente demanda de los llamados “gadgets” de última generación, son  también mecanismos para la comisión de delitos contra menores de edad.

Según datos y estudios de www.alumbramx.org, un proyecto colaborativo de Early Institute, ningún menor de edad está a salvo de ser víctima de alguna práctica delictiva contra su integridad o identidad de manera virtual.

De acuerdo con la UNICEF, precisó Alumbramx, en la actualidad a nivel global se registra un incremento de delitos sexuales cometidos en línea en contra de personas menores de 18 años, que incluyen la autogeneración de contenidos inadecuados e ilegales hasta la realización de materiales sexuales obtenidos de manera no consentida.

Conectados bajo el amparo de una falsa identidad en redes sociales o aplicaciones digitales, personas sin escrúpulos cometen una serie de prácticas invasivas a la intimidad e identidad de menores de edad que van desde el ciberacoso, el grooming, el sexting y el ciberbullying hasta la trata y explotación infantil, entre otros.

Ante esta problemática, en pleno apogeo del uso de dispositivos móviles, los padres de familia deben considerar a la tecnología como aliada y no un factor de riesgo para niños y jóvenes., pero con el debido acompañamiento hacia niñas y niños.

En ese sentido, la comunidad de www.alumbramx.org exhorta a padres y tutores a actuar con decisión y fortalecer los mecanismos  para proteger de amenazas a niños, niñas y adolescentes en el cada vez más extenso universo digital.

La corresponsabilidad comienza con la propia actuación de padres y cuidadores ante el uso de redes, aplicaciones, juegos y otros  mecanismos de interacción digital, por lo que deben evitar compartir información propia y de su familia ya que la evidencia muestra que muchos de los perfiles activos en las plataformas son falsos y de alto riesgo.

La recomendación que formula Alumbramx-Early Institute es contundente, por la seguridad de niñas, niños y adolescentes y la de los propios padres y cuidadores: no compartir fotografías de menores, ni personales, tampoco información personal de cualquier índole.

Por ello hicieron las siguientes recomendaciones a quienes regalan y/o utilizan dispositivos electrónicos con acceso a internet:

Cuida tu privacidad, analiza qué información guardas en los dispositivos electrónicos y garantiza  que está protegida con contraseñas sólidas de acceso a tus aparatos digitales.

- ¿Qué quieres compartir?

- ¿Por qué lo quieres compartir?

- ¿Dónde quieres compartirlo?

- ¿Con quién lo quieres compartir?

- ¿Cuántas personas quieres que lo sepan?

Y después decide si lo compartes o no.

Asimismo, evita utilizar la misma contraseña para todas tus redes sociales o correo electrónico.