Enseñar a pensar desde el hogar
Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute
Publicación original en: El Financiero
En el desafiante camino de la crianza, solemos esforzarnos por proveer a nuestros niños, niñas y adolescentes una serie de conocimientos y habilidades para un adecuado crecimiento. Sin embargo, a veces se nos olvida que una parte fundamental es incentivar a que piensen por sí mismos y eso es una tarea que debemos encabezar padres y madres.
Aprender a razonar es una de las herramientas que acompañarán y fortalecerán su desarrollo, de ahí que se haga énfasis en su importancia. Padres y madres debemos comprometernos a orientarlos para que sus procesos de pensamiento se vayan afianzando de acuerdo con su edad y circunstancias.
Hay varias formas para ayudar a que nuestros niños, niñas y adolescentes aprendan a pensar, lo cual les será de utilidad para afrontar los desafíos de su vida. No se trata de ayudarlos simplemente con los retos que la escuela les presenta, sino que les será útil para resolver problemas de toda índole, a partir de la formación de sus propias ideas y su socialización.
Para empezar, debemos confiar en su capacidad y esto requiere conducirlos con paciencia. Como todo aprendizaje lleva su tiempo y exige un esfuerzo, pero el objetivo es hacerles sentir que pueden lograr sus propósitos a su ritmo, sin presiones y en la medida de sus posibilidades.
Una estrategia en la enseñanza del pensamiento es motivar el diálogo para que expresen sus opiniones sobre situaciones cotidianas. En este punto hay que alentar que expliquen sus comportamientos ante ciertas acciones para que comiencen a ordenar sus argumentos y justificaciones de un modo lógico y coherente. Es muy probable que sus primeras ideas no sean estructuradas, pero el papel de los padres y madres es respetar lo que dicen y corregir sin herir sus sentimientos ni emociones.
En este tipo de aprendizajes se les debe infundir seguridad y para ello la actitud de los cuidadores es clave. Asimismo, es primordial establecer una comunicación lo más clara posible y siempre positiva, además de actuar en apego a los valores que se comparten en su entorno.
Por otro lado, hay que permitir que sean parte de la discusión, que los niños y las niñas participen en las decisiones familiares en las que puedan involucrarse y motivar la toma de acuerdos basados en la consideración de sus puntos de vista. Incluso la práctica de juegos de pistas, ajedrez, backgammon o adivinanzas pueden ser recursos para incentivar que razonen de una forma lúdica y atractiva.
Sin duda, enseñar a pensar desde la primera infancia traerá beneficios a este sector ya que sus habilidades para argumentar aumentarán; tendrán mayor autoestima; tomarán decisiones con mayor facilidad; tendrán más confianza y mejorarán sus competencias comunicativas.
En Early Institute promovemos la importancia del bienestar integral de niños, niñas y adolescentes, priorizando su cuidado y educación con procesos de enseñanza que garanticen su pleno desarrollo. Conscientes de los retos que se presentan hoy en día, alentamos a padres y madres a crear entornos de aprendizaje y a perseverar con amor, respeto y empatía en la enseñanza del pensamiento desde el hogar.
Tiempo en familia, la respuesta
Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en 24 Horas
Dadas las medidas restrictivas sanitarias para contener la propagación del COVID-19, las familias permanecen más tiempo en casa. No obstante, ello no implica que en realidad los padres, madres y cuidadores estén pasando tiempo de calidad con las niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la Consulta Infantil y Juvenil 2018 del INE, al abordar el tema se ponen en evidencia diferencias sustantivas entre edades y sexo, ya que únicamente el 62% de las niñas y el 62.1% de los niños de entre 6 y 9 años reportó realizar actividades de recreación y esparcimiento cuando no están en la escuela, cifra que es aún menor para el grupo de 10 a 13 años (50.6% de las niñas y 59.9% de los niños) y de 68.7% y 71.1%, respectivamente, para adolescentes de entre 14 y 17 años.
Respecto a las bajas estadísticas de actividades recreativas y de esparcimiento, resulta fundamental evidenciar que el juego constituye un elemento básico para el desarrollo integral y el aprendizaje de las niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la UNESCO, el juego en la infancia es vital ya que fomenta un desarrollo armonioso del cuerpo, la inteligencia y la afectividad en los menores. Asimismo, de acuerdo con la serie The Lancet sobre desarrollo infantil, el juego contribuye al desarrollo físico, cognitivo, socioemocional y de lenguaje, además de que incentiva la creatividad e imaginación.
Además, el juego es una excelente oportunidad para que madres, padres y cuidadores puedan conocer mejor a sus hijos, porque a través de este, es posible observar si el niño manifiesta una perturbación del desarrollo afectivo, psicomotor e intelectual, así como también descubrir su manera de pensar, las creencias, experiencias y aspiraciones de los pequeños. Incluso, el juego permite detectar abusos o violencias a las que pudiera estar expuestos niñas, niños o adolescentes.
Especialmente durante la pandemia, el juego en familia resulta fundamental para romper con las actividades cotidianas, y “apartar” un espacio reservado para pasar tiempo de calidad y disfrutar con los menores, y así mitigar algunos de los efectos generados por el confinamiento, como la depresión, la ansiedad, y el estrés.
Si bien la pandemia ha cerrado las puertas de convivencia al exterior, también ha abierto una ventana de oportunidad en la que, a través del juego, es posible desconectarse de redes sociales y cualquier distracción, para formar vínculos afectivos e interactuar a través de actividades, dinámicas y conversaciones en familia.
Por lo anterior, Alumbra, una iniciativa de Early Institute, desarrolló una web app llamada Modo Familia modofamilia.alumbramx.org, que permite contabilizar el tiempo que dedican las madres, padres con sus hijos, así como sugerencias de juegos que no solo son divertidos, sino que contribuyen al aprendizaje a reforzar los lazos familiares.
Esta herramienta está al alcance de todos, porque solo basta con conectarse a internet y en un solo sitio podrán encontrar consejos, actividades y juegos que incentivan la crianza positiva, mismos que han sido validados por organismos internacionales. Modo Familia brinda elementos para mejorar la convivencia, la comunicación, empatía y fortalecer los vínculos afectivos entre madres, padres e hijos, a través de un espacio libre de violencia en el que no se permite discutir, pelear o generar ningún tipo de estrés entre los participantes, y en el cual no existen, críticas, burlas o bullying.
El juego no es un extra, no es un premio que se da por haber hecho bien los deberes. El juego, no solo para los niños, sino también para lo adultos, es una necesidad que contribuye al desarrollo integral de los seres humanos. Es necesario que los niños saquen esa luz que llevan dentro, y el juego es un excelente mecanismo para lograrlo. Para conmemorar el día de la familia, que en México se celebra el primer domingo de marzo, los invitamos a convivir con sus seres queridos, utilizando esta WEBAPP, que es totalmente gratuita. Solo busquen en internet modofamilia.alumbramx.org