Crianza con ternura: un acompañamiento integral

Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en El Financiero

Es un hecho que vivimos tiempos violentos y complejos que nos afectan en los distintos ámbitos de la vida personal y social. Hoy se da una exigencia para hacer cambios y reconfiguraciones con el objetivo de afrontar los retos, en especial si se habla de la educación de niños y niñas. Precisamente uno de los ajustes indiscutibles es sobre la forma como los estamos criando, sobre todo, porque se ha visto que los escenarios hostiles son cada vez más cercanos y requieren herramientas para encararlos. Dicho esto, no se trata de educar mediante la imposición sino acompañarlos partiendo del respeto que merecen como personas y como sujetos de derecho.

Esta es básicamente la propuesta de la organización Save the Children, la cual invita a adoptar y seguir una crianza con ternura. En palabras de Sandy Poiré, directora de Calidad y Asuntos Internacionales de tal asociación, la crianza con ternura es una perspectiva para formar niños y niñas con nuevos modos de ser, de sentir, de actuar, de amar y de relacionarse con su entorno. Para ello se parte de la sabiduría de la niñez y se impulsa un desarrollo integral, que abarque aspectos físicos e intelectuales, pero también emocionales y espirituales.

La crianza con ternura es una manera de aprender holísticamente partiendo de valores como la empatía, la equidad, la participación activa y la inclusión. “Se trata de fomentar otro tipo de valores para relacionarnos”.

Por supuesto, esto exige una transformación cultural y de conciencia en los métodos que se han caracterizado por privilegiar la competencia, la dominación y la exclusión.

En esta nueva dinámica para acercarse al aprendizaje, los adultos somos facilitadores y damos la bienvenida a los niños y las niñas tal y como son, tratándolos con absoluto respeto.

Los principios que sustentan la crianza con ternura son: cuidadores presentes (padres, madres, educadores, etcétera) que estén atentos a las necesidades de los niños y las niñas; dar un trato con ternura; apertura para el juego y la libertad; aceptación; garantía de espacios seguros; ofrecer cuidados amorosos y respetuosos; establecer límites respetuosos y asegurar una crianza integral.

Para Sandy Poiré la violencia estructural con la que se ha formado el patrón de crianza puede ser erradicada con la construcción de una noción de niñez, según los principios señalados. Esto, además, sentará las bases para su salud emocional y mental y alentará un cambio cultural. En este sentido, el reto es guiarlos de un modo distinto al que estamos acostumbrados y relacionarnos con ellos desde el respeto y la aceptación.

En Early Institute estamos convencidos de que la crianza con ternura es una oportunidad para implementar transformaciones de fondo en el desarrollo físico, mental, emocional y hasta espiritual de niñas y niños, ya que sabemos que las situaciones que viven en sus primeros años influyen en su futuro. También nos pronunciamos por construir entornos que aseguren su bienestar integral y a velar por su protección con iniciativas propositivas que motiven la construcción de un mundo en el que los niños puedan ser niños.

Jugar para aprender

Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en El Financiero

En los métodos de enseñanza-aprendizaje hay una forma muy particular que facilita los procesos de manera eficaz, me refiero al juego. Jugar es divertido y favorece la adquisición de conocimientos en cualquier etapa de nuestra vida, pero tiene una importancia especial en niños, niñas y adolescentes.

Al contrario de lo que podría pensarse, el juego es un modo muy poderoso para apropiarse de información, habilidades y competencias para la vida, que van más allá del ambiente educativo. Sin duda, el juego es un aliado del desarrollo cognitivo, sobre todo en esta época de cambios profundos.

Según The Lego Foundation en Aprendizaje a través del juego: Nuestra definición: “Desde los momentos más tempranos de la infancia, las niñas y los niños tienen un increíble potencial para aprender sobre el mundo a través del juego. En las últimas décadas, la comunidad científica ha encontrado evidencia creciente de que los infantes constantemente aprenden, conectan y se involucran con su entorno a través de experiencias positivas de juego”.

De hecho, el juego saca a relucir lo mejor de nosotros y nos invita a participar activamente, incluso nos conduce a darle un propósito a nuestra propia vida, en tanto permite que la relación con los otros sea estrecha y significativa.

Por supuesto, hay diferentes juegos para cada edad y de acuerdo con propósitos definidos, lo cual debe considerarse para aprovecharse al máximo. Pero en general, jugar sirve para lograr acuerdos, tender puentes de comunicación, alcanzar objetivos, aumentar la confianza, trazar metas e incentivar la imaginación.

De acuerdo con The Lego Foundation, existen cinco características en las experiencias del juego que sirven al proceso de aprendizaje: 1) es placentero o alegre; 2) ayuda a encontrar significado en lo que se está aprendiendo; 3) produce mentes activas, involucradas y pensamiento enfocado; 4) fomenta el pensamiento iterativo (experimentar); y 5) promueve la interacción con otras personas.

Jugar se disfruta y produce una sensación de bienestar; es significativo porque facilita que niños, niñas y adolescentes relacionen nuevos conocimientos con experiencias previas; hay un involucramiento activo ya que implica concentración y estar atento a lo que se está haciendo; favorece el pensamiento iterativo debido a que invita a descubrir soluciones distintas y posibilita la creatividad y, finalmente, construye lazos y comunidad al darse la interacción social.

Si bien el juego es positivo como modo de aprendizaje también es relevante reconocerlo como derecho en la infancia. Así lo expresa el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al decir: “Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes”. Como sociedad, es nuestra responsabilidad garantizar la salvaguarda de este derecho y crear las condiciones para ejercerlo.

En Early Institute estamos convencidos de la trascendencia del juego como una forma de establecer vínculos sanos y constructivos apegándonos a nuestra misión de mejorar el cuidado y la educación de la primera infancia. Alentemos que niños, niñas y adolescentes se diviertan, aprendan, convivan y exploren el mundo con recursos dinámicos, amenos e imaginativos.

Para incentivar el juego, te invito a visitar la Web App Modo Familia, propuesta por Alumbra –una iniciativa de Early Institute– para que padres e hijos se diviertan y aprendan juntos. Visítala en https://modofamilia.alumbramx.org/ y disfruten un tiempo de calidad. Los resultados los sorprenderán.

Tiempo en familia, la respuesta

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en 24 Horas 

Dadas las medidas restrictivas sanitarias para contener la propagación del COVID-19, las familias permanecen más tiempo en casa. No obstante, ello no implica que en realidad los padres, madres y cuidadores estén pasando tiempo de calidad con las niñas, niños y adolescentes.

De acuerdo con la Consulta Infantil y Juvenil 2018 del INE, al abordar el tema se ponen en evidencia diferencias sustantivas entre edades y sexo, ya que únicamente el 62% de las niñas y el 62.1% de los niños de entre 6 y 9 años reportó realizar actividades de recreación y esparcimiento cuando no están en la escuela, cifra que es aún menor para el grupo de 10 a 13 años (50.6% de las niñas y 59.9% de los niños) y de 68.7% y 71.1%, respectivamente, para adolescentes de entre 14 y 17 años.

Respecto a las bajas estadísticas de actividades recreativas y de esparcimiento, resulta fundamental evidenciar que el juego constituye un elemento básico para el desarrollo integral y el aprendizaje de las niñas, niños y adolescentes.

De acuerdo con la UNESCO, el juego en la infancia es vital ya que fomenta un desarrollo armonioso del cuerpo, la inteligencia y la afectividad en los menores. Asimismo, de acuerdo con la serie The Lancet sobre desarrollo infantil, el juego contribuye al desarrollo físico, cognitivo, socioemocional y de lenguaje, además de que incentiva la creatividad e imaginación.

Además, el juego es una excelente oportunidad para que madres, padres y cuidadores puedan conocer mejor a sus hijos, porque a través de este, es posible observar si el niño manifiesta una perturbación del desarrollo afectivo, psicomotor e intelectual, así como también descubrir su manera de pensar, las creencias, experiencias y aspiraciones de los pequeños. Incluso, el juego permite detectar abusos o violencias a las que pudiera estar expuestos niñas, niños o adolescentes.

Especialmente durante la pandemia, el juego en familia resulta fundamental para romper con las actividades cotidianas, y “apartar” un espacio reservado para pasar tiempo de calidad y disfrutar con los menores, y así mitigar algunos de los efectos generados por el confinamiento, como la depresión, la ansiedad, y el estrés.

Si bien la pandemia ha cerrado las puertas de convivencia al exterior, también ha abierto una ventana de oportunidad en la que, a través del juego, es posible desconectarse de redes sociales y cualquier distracción, para formar vínculos afectivos e interactuar a través de actividades, dinámicas y conversaciones en familia.

Por lo anterior, Alumbra, una iniciativa de Early Institute, desarrolló una web app llamada Modo Familia modofamilia.alumbramx.org, que permite contabilizar el tiempo que dedican las madres, padres con sus hijos, así como sugerencias de juegos que no solo son divertidos, sino que contribuyen al aprendizaje a reforzar los lazos familiares.

Esta herramienta está al alcance de todos, porque solo basta con conectarse a internet y en un solo sitio podrán encontrar consejos, actividades y juegos que incentivan la crianza positiva, mismos que han sido validados por organismos internacionales. Modo Familia brinda elementos para mejorar la convivencia, la comunicación, empatía y fortalecer los vínculos afectivos entre madres, padres e hijos, a través de un espacio libre de violencia en el que no se permite discutir, pelear o generar ningún tipo de estrés entre los participantes, y en el cual no existen, críticas, burlas o bullying.

El juego no es un extra, no es un premio que se da por haber hecho bien los deberes. El juego, no solo para los niños, sino también para lo adultos, es una necesidad que contribuye al desarrollo integral de los seres humanos. Es necesario que los niños saquen esa luz que llevan dentro, y el juego es un excelente mecanismo para lograrlo. Para conmemorar el día de la familia, que en México se celebra el primer domingo de marzo, los invitamos a convivir con sus seres queridos, utilizando esta WEBAPP, que es totalmente gratuita. Solo busquen en internet modofamilia.alumbramx.org