Merkel: una vida ejemplar de servicio público
Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute
Publicación original en El Financiero
En 2005 una mujer llegaba a ser canciller de Alemania: Angela Merkel, quien a sus 51 años aseguraba su lugar en la historia mundial. Desde el inicio, Merkel impulsó un gobierno con singulares características, pues su personalidad sellada por la sencillez, inteligencia y austeridad fue la base para hacer de Alemania la gran potencia que hoy es política, social y económicamente.
Merkel tuvo siempre ideas claras y una congruencia excepcional en sus acciones, lo que hizo que se ganara la plena confianza de sus gobernados, aun en las diversas crisis por las que ha atravesado la nación (Gran Recesión de 2008, migraciones masivas en 2015, pandemia en 2020, por mencionar algunas).
Nacida en Hamburgo, Angela Dorothea Merkel estudió física en la Universidad de Leipzig y fue la primera mujer que asumió el poder federal alemán desde que se configuró como Estado. Si era esto ya un gran mérito, sus extraordinarias cualidades la distinguieron aún más. Para empezar siempre se asumió como empleada del pueblo y, como tal, su vida fue transparente y honesta. Su forma sobria y pragmática para encarar los retos que exigía su encomienda, la colocó en una posición que hoy se reconoce como ejemplo de lo que debe ser un funcionario público al servicio de los demás. En todo momento fue una líder que supo llevar las riendas de su país sin caer en provocaciones y con una valiente solidez. No por nada fue despedida y reconocida con aplausos, hace unos días, desde los balcones de los hogares alemanes; la ovación duró cerca de seis minutos, pero su legado tendrá grandes alcances.
Su liderazgo hizo que Alemania se consolidara como primera potencia económica en Europa y, recientemente, se le ha catalogado como uno de los países que mejor se ha conducido durante la crisis sanitaria del Covid-19.
El caso de Angela Merkel es ahora una apremiante necesidad en un contexto social en el que hay polarización y la figura del servidor público se ha desvirtuado. No se trata sólo de llegar al poder –con amplia o mínima aceptación– y gobernar para los simpatizantes. Es unir esfuerzos y trabajar en beneficio de todo el colectivo. A su paso, Merkel lo entendió y lo llevó a la práctica.
Tampoco se trata de convertirse en un personaje inaccesible, que una vez obtenido el voto desconozca las urgencias de quienes lo colocaron en ese puesto. Un servidor público debe representar al pueblo y velar por los intereses comunes para garantizar que el bienestar sea parejo y sin distinciones de ningún tipo.
Con valores sólidos, Angela Merkel es y será una historia de vida a seguir. Bien valdría la pena tomar su ejemplo para exigir que quienes se dediquen al ejercicio del gobierno tomen su papel con rigor y total convicción de querer ayudar a todos, construyendo y no separando. Mención aparte, pero fundamental, es contar con una preparación y verdadera vocación de servicio.
Para quienes formamos parte de Early Institute, la aportación de esta poderosa mujer es invaluable y nos sumamos al reconocimiento de su labor, pero sobre todo valoramos su congruencia, disciplina y determinación.
Contra el ciberacoso, actuemos a tiempo
Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en 24 Horas
Mientras que la digitalización de las escuelas continúa y se mantienen las medidas restrictivas sanitarias para contener la propagación del COVID-19, los niños pasan su tiempo libre en casa, donde el internet les ha brindado la posibilidad de ver videos, jugar e interactuar con sus amigos a través de las diferentes plataformas de redes sociales. Sin embargo, un problema que no ha mantenido una sana distancia durante la pandemia, ha sido el ciberacoso que representa un inminente riesgo para niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la EUROPOL, las restricciones de viaje y otras medidas durante la pandemia probablemente han provocado que la violencia que se estaba ejerciendo en espacios como la escuela, trabajo o en la vía pública, se trasladen a las redes sociales y se ejerza vía digital. Si bien la crisis de COVID-19 ha provocado un aumento de este tipo de violencia, los niveles altos ya existían antes de la pandemia.
Particularmente, en México, el Módulo de Ciberacoso publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó una tasa de crecimiento del 32% de 2017 a 2019 en víctimas de ciberacoso adolescentes de entre 12 y 17 años. En 2019, el 27% de las y los adolescentes que tienen acceso a internet de este grupo de edad fueron víctimas de ciberacoso.
Las conductas de ciberacoso más reportadas por los adolescentes son mensajes ofensivos (44%), provocaciones para reaccionar negativamente (31%), contacto por identidades falsas o mejor conocido como grooming (31%), e insinuaciones o propuestas sexuales (25%).
Además, 6 de cada 10 víctimas adolescentes reportaron desconocer a su agresor, 37% reportó a un amigo(a) y 18% a un compañero de clase.
El daño resultante de ser víctima de este delito es severo, algunas de las consecuencias pueden ser depresión, ansiedad, descenso de autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento social y suicidio. Además, es importante mencionar que, particularmente para las personas que comparten imágenes o videos de tipo sexual se puede dar una victimización repetida.
A pesar de que los ministerios públicos han permanecido abiertos en los últimos meses, sólo el 0.2% de los ciberacosos son denunciados ante el ministerio público o policía y únicamente el 5% se reporta con el proveedor de servicio o la plataforma.
Dada la estadística, y con el objetivo de visibilizar y prevenir esta problemática, ALUMBRA, una iniciativa de Early Institute, creó una plataforma digital alumbramx.org que pone al alcance de todos y en un mismo punto consejos para padres, madres, cuidadores y todo responsable de niñas, niños y adolescentes así como información sobre cómo denunciar cuando la violencia en línea ya se ha presentado.
Un problema de tales dimensiones apela a la responsabilidad colectiva y a actuar como guardianes, especialmente de niños, niñas y adolescentes que requieren de protección. Es de vital importancia contar con controles parentales y, como adultos, poner especial énfasis a educación digital, que las niñas, niños y adolescentes conozcan qué información es privada y cuál es pública, así como asegurarse que entiendan que un adulto puede aprovecharse del anonimato de la red, para dañarlos.
Prevenir e identificar un ciberacoso a tiempo es toda la diferencia. Es de vital importancia unificar esfuerzos para garantizar la seguridad y protección de las niñas, niños y adolescentes de nuestro país. No dejemos que caigan en sus redes.
Sufragio efectivo, sí reelección
Por: Cristián Acosta de Asuntos Públicos de Early Institute
Publicación original en ContraReplica
El próximo 6 de junio tendremos “Las elecciones más complejas y grandes de la Historia”. El presidente ya dijo en las mañaneras que enviará cartas a los gobernadores para que no intervengan en las elecciones. Los partidos han hecho alianzas que hace algunos años nos parecerían imposibles y poco a poco los contendientes empiezan a enfrascarse en las descalificaciones propias de un año electoral.
Más allá de debate y las anécdotas propias del proceso, vale la pena enfatizar que nos jugamos mucho en el tablero político: 15 gubernaturas, 30 congresos locales, 30 entidades federativas con elecciones municipales, con lo que se eligirán servidores públicos de casi 2,000 municipios, las 16 alcaldías de la CDMX y 500 diputaciones federales.
La cereza en el pastel será la primera Consulta Popular que formalmente realizaremos bajo la temática de “juzgar a los ex presidentes” y una pregunta que quedará para la posteridad: ¿estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?
Si ello no fuera suficiente para poner atención al proceso electoral, debemos recordar que desde febrero del 2014 nuestra constitución permite la “elección por periodos consecutivos”, es decir, ahora nuestros diputados federales y locales, un presidente municipal o alcalde podrían aplicar la nueva máxima constitucional: “SUFRAGIO EFECTIVO, SÍ REELECCIÓN.”
En otras palabras, el presidente o la presidenta municipal, el diputado o la diputada que sí trabajó o que no lo hizo, que sólo votó “en bloque”, que tuvo más ausencias que iniciativas, que hizo algo o nada por su municipio o alcaldía, podría no dejar su encargo este año, sino hasta 2024, si es que decide participar y obtiene los votos necesarios para ganar la contienda.
Bajo estos parámetros, 448 de los 500 diputados federales han manifestado su interés en participar en el proceso de “elección consecutiva”, por lo que tendremos que estar atentos en cada entidad federativa para advertir que diputados, alcaldes y presidentes municipales se suman a esta dinámica.
Hoy las condiciones no son las mismas que hace tres años, tenemos un contexto de contingencia sanitaria, cuya solución escapa de las manos de cualquier partido o gobierno, pero en el que sí podemos evaluar cómo han enfrentado la crisis considerando: número de contagios y fallecidos, el desempleo, los semáforos rojos que ahorcan la economía, la inseguridad y hasta las dificultades para conseguir el oxígeno que nos mantenga con vida y así, identificar cuáles han sido las prioridades de cada partido.
Este año es decisivo, en conjunto decidiremos si se le entrega el carro completo a Morena o se opta por otras posturas que establezcan contrapesos tanto en el Congreso federal como en los estatales.
Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute
Publicación original en El Financiero
Con 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención, se aprobó en Argentina la despenalización del aborto hasta la semana 14 de gestación, el pasado 30 de diciembre de 2020. Es sorprendente que viviendo la contingencia sanitaria más devastadora de los últimos tiempos no sólo por sus implicaciones de salud, sino por los efectos en la economía, el descontrol social, la desesperación de muchos sectores por sobrevivir, etcétera, el hecho fuera abordado y, además, fuera motivo de celebración.
El aborto es y siempre ha sido una práctica que no resuelve los problemas de fondo. Es una amenaza a la salud de las madres gestantes y significa la terminación de una vida. ¿Cómo puede eso festejarse? Sucedió en Argentina, pero también en nuestro país, en donde actores de la vida política se unieron a la celebración, cuando su atención debe estar puesta en otros rubros más apremiantes.
En las últimas semanas la despenalización en Argentina ha sido colocada en la discusión nacional, exigiendo que el tema sea retomado dentro de la agenda pública como una supuesta prioridad también para el caso mexicano. Pero las urgencias son otras.
México hoy carece de un sistema de salud robusto que haga frente no sólo a lo derivado por la pandemia, sino a otras situaciones que demanda la población, como el tratamiento del cáncer en niños. Es indignante que se coloque sobre la mesa el tema cuando existen, en realidad, otras necesidades con un peso mayor. Más lamentable es que se busque que el aborto sea considerado como un derecho de primera atención, cuando los requerimientos básicos de salubridad están muy lejos de ser cubiertos.
El asunto no es menor, en tanto al menos hay 12 iniciativas que se discuten hoy en el Congreso de la Unión para despenalizar el aborto, impulsadas por partidos como Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano.
Estos partidos incluyeron en su agenda legislativa 2020-2021 la promoción de iniciativas a favor del aborto, mismas que no han prosperado y sigue pendiente su dictaminación.
Incluso, el 7 de enero de 2021 la diputada de Morena, Lorena Villavicencio, presentó ante la Comisión Permanente un punto de acuerdo para que se discutan en el siguiente periodo las iniciativas referentes al aborto.
Hay que recordar que el próximo periodo legislativo será del primero de febrero al 30 de abril de 2021, y se seguirá efectuando bajo el panorama del Covid-19. En ese sentido, los asuntos que deberían ser privilegiados son los relativos a la garantía de servicios adecuados de salud, el impulso de la economía, la mejora en la calidad de la educación, la cobertura alimentaria, el combate a la corrupción, la seguridad, entre otros, que son las herramientas con las que México podrá salir adelante de los estragos que está dejando la pandemia.
Por todo esto, en Early Institute hacemos un llamado a dirigir nuestro esfuerzo y trabajo al bienestar colectivo, principalmente, al cuidado y protección de las familias mexicanas, que están siendo afectadas profundamente por las condiciones de confinamiento y la crisis sanitaria.
Por: Valeria González, Coordinadora de Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original en El Heraldo
En días recientes hemos visto amenazadas varias instituciones y programas que tienen por objeto garantizar el ejercicio de los derechos humanos de las personas, el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) es uno de ellos.
En 2015 se formalizó la creación del SIPINNA, por mandato de la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con el objeto de coordinar las acciones del gobierno y vigilar que todas las políticas públicas encaminadas a garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes se cumplan. Este Sistema representa una estrategia prometedora, que opera en muchos otros países como por ejemplo Ecuador, El Salvador y Uruguay. Surge como respuesta a la necesidad de que exista un responsable cuyas facultades sean transversales para poder -eficazmente- coordinar las acciones de todos los sectores y órdenes gubernamentales.
Desaparecerlo no es una opción, no olvidemos que antes de su creación -en 2006- el Comité de los Derechos del Niño manifestaba su preocupación porque las leyes no se aplicaban correctamente debido a la complejidad de la estructura federal de México y urgía a tomar medidas para su aplicación efectiva.
Mandar sus facultades a una institución enfocada en la asistencia social tampoco es una opción. Lo cierto es que, aunque el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia y el SIPINNA centran sus esfuerzos en proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes, sus objetivos, funcionamiento y -sobre todo- sus atribuciones no son los mismos. Independientemente del presupuesto destinado, la decisión sobre el futuro de estos dos Sistemas debe estar enfocada prioritariamente en garantizar el bienestar y sano desarrollo de niñas, niños y adolescentes en México.
El SIPINNA es perfectible, tiene muchos aspectos que se pueden mejorar, pero eliminarlo y “enviar” sus facultades a una institución que no tiene la capacidad ni atribuciones para implementarlas sería un grave error y mandaría un mensaje equivocado de que nuestra infancia no es prioridad en la agenda pública.
No olvidemos que, además, al ratificar la Convención de los Derechos del Niño, México asumió el compromiso de crear las condiciones jurídicas, institucionales, sociales y económicas para garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos en ella.
Más que nunca debemos de asegurarnos que existan todas las vías y mecanismos necesarios para proteger a las niñas, niños y adolescentes en México; país donde cada día 7 niñas y niños son víctimas de homicidio según datos reportados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Es necesario que sumemos esfuerzos para garantizar el sano desarrollo de niñas, niños y adolescentes, no disminuirlos, solo así mejoraremos como sociedad y país. Recordemos que la infancia es el futuro de nuestro país, la forma en la que la protegemos nos define.
‘México requiere una sociedad consciente de que nadie se salva solo y que todos somos uno’
Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute
Publicación original en La-Lista
Mi abuela siempre decía: “En los momentos difíciles, paciencia y buen humor”. Esta sabiduría la comparto ahora que es necesario contar con herramientas de encuentro para conectarnos con los demás y con el entorno.
México requiere una sociedad consciente de que nadie se salva solo y que todos somos uno para proveer bienestar. No se trata de cuidados exclusivos de la familia o del gobierno. Es una responsabilidad colectiva, donde cada vida, cada persona y cada institución cuenta.
Por ello, la paciencia y el buen humor son vitales. Ser paciente con uno mismo y con los demás es parte de nuestra salud emocional. Es hacer una pausa en nuestra vida acelerada, conectar con el otro para entenderlo —desde lo más profundo— y poder, así, acompañarnos, en particular a los más vulnerables.
También es dejarse ayudar y buscar apoyo para el cuidado de nuestras emociones y tratarnos con amor y respeto. El buen humor es vivir como si fuera el último día, divertirnos sin quitar la seriedad que ameritan ciertos momentos. Es contagiar de alegría para una mejor convivencia.
Hay que evitar lo que nos aleja y aísla, incluso si se trata de prácticas que pudieran parecer benéficas, como es el uso de la tecnología. Por todos, sanemos a esta gran nación.
Las prioridades en materia de Derechos Humanos.
Por: Cristián Acosta de Asuntos Públicos de Early Institute
Publicación original en ContraReplica
El 10 de diciembre se publicó el Programa Nacional de Derechos Humanos 2020-2024 que representa el mapa de ruta que la Secretaría de Gobernación se ha planteado para los próximos 4 años.
El documento nos advierte sobre las deficiencias que de alguna u otra manera ya conocemos: tenemos un campo infinito de normas, instituciones y programas tan poco articulados que ni Kafka en sus mejores momentos habría imaginado; el presupuesto es poco y las necesidades muchas; los servidores públicos tienen escasa capacitación en derechos humanos; y existe una limitada capacidad institucional.
Más allá de las justificaciones expresadas de cómo llegamos a este punto, el documento establece un plan de acción de aquello que sí se puede hacer y que podría resultar eficaz si se pasa del papel a la acción brindando soluciones desde la raíz. Como punto de partida se busca crear un Sistema de Derechos Humanos que, de hacerse realidad, unificará las actividades que están dispersas entre varias autoridades y dependencias.
Aunque parezca algo hetereo y lejano, es relevante y necesario. Hoy una niña víctima de violencia sexual puede ser atendida de manera poco coordinada al menos por 5 autoridades: un hospital público, las procuradurías de protección, la comisión ejecutiva de atención a víctimas, el ministerio público y un juez, que en su afán de hacer lo que les toca, pueden revictimizar en vez de ayudar.
Si este nuevo sistema funciona, estaremos dando los pasos necesarios para dejar atrás la atención burocrática con múltiples ventanillas que aplican su normatividad como si fuera una cadena de producción, pero que no resuelve el problema al no generar una atención colaborativa, “transversal” e “interseccional” con otros “departamentos” que garanticen la atención que merecemos.
De igual forma, el Programa reconoce deudas históricas con los grupos en situación de vulnerabilidad como niñas, niños y adolescentes, personas mayores, personas con discapacidad, la comunidad LGBTTTIQ, pueblos y comunidades indígenas y personas afromexicanas.
Entre las acciones puntuales que merecen mención aparte encontramos el impulso de reformas laborales para aumentar los días de las licencias de maternidad o paternidad en caso de nacimiento o adopción de una hija o hijo, además, busca implementar medidas de asistencia, atención y apoyo especializado para niñas, niños y adolescentes que han sido víctimas de violencia, garantizando así un enfoque de niñez.
Cabe señalar que desde hace más de 15 años en Early Institute impulsamos y reconocemos las políticas públicas que favorecen las licencias de paternidad, pues fomentan el sano desarrollo de niñas, niños y adolescentes, así como la protección integral y coordinada de niñas y niños en casos de violencia sexual.
Finalmente, el programa propone temas que conllevan polarización y, como en otras ocasiones, llevarán el discurso a debates públicos de blancos y negros y en los que, atendiendo a la máxima aristótelica, los extremos nunca serán la respuesta correcta.
La adolescencia en la vida
Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute
Publicación original en El Financiero
Las enseñanzas del 2020 han sido de todo tipo, luego de la experiencia que nos ha dejado la pandemia. Una de ellas reveló el estado de las relaciones familiares tras un confinamiento obligado y que ha evidenciado las formas con las que nos vinculamos con nuestros semejantes, incluyendo a los adolescentes.
Dice el médico Daniel J. Siegel, en su libro Tormenta cerebral, la adolescencia “es un tiempo esencial de intensidad emocional, implicación social y creatividad”. Lo interesante es que lo que ocurre durante la adolescencia –que, además, según Siegel va de los 12 a los 24 años– acompaña a la persona hasta su vida adulta. ¿Qué significa esto? Esto es que “como gobernemos los años de la adolescencia tiene un impacto directo en cómo viviremos el resto de nuestra vida”.
Es sabido que la adolescencia es una etapa de la vida humana que se distingue por cambios profundos y radicales, pero en el cerebro ocurren transformaciones vitales.
Para este especialista estos cambios originan cuatro cualidades: búsqueda de novedades, implicación social, aumento de la intensidad emocional y experimentación creativa. La primera es la reacción natural por hacer cosas nuevas y experimentar la vida de modo distinto al conocido; la vinculación social se refiere a establecer nuevas amistades, en particular con quienes son semejantes a nosotros; la intensidad emocional es vivir con un impulso total y la última cualidad se relaciona con la creación de nuevas ideas para resolver situaciones de la vida.
La importancia de conocer estas cuatro propiedades radica en que deben sobrellevarse con equilibrio y, en ese sentido, la guía de los cuidadores es fundamental. Pero sobre todo es reconocer que estas mismas características son necesarias en la vida adulta para vivir con plenitud.
Al respecto, Siegel habla de cuatro aspectos esenciales de la adolescencia que deben también existir en la vida adulta y que están vinculados con los cambios que produce el cerebro. El primero es la chispa emocional que permite vivir con intensidad y da un sentido a nuestra existencia. El segundo es la implicación social, en la que se busca entablar conexiones significativas con los demás. El tercer aspecto esencial es conservar la sensación de novedad, estimulando nuestros sentidos con situaciones retadoras y gratificantes. Finalmente, el cuarto se refiere a la exploración creativa, que es ver el mundo de una manera diferente.
Para Siegel, “aferrarse al poder esencial de la mente joven hasta los últimos años de la adolescencia y más allá, hasta los años de madurez, puede capacitarnos para que continuemos un aprendizaje a lo largo de toda la vida y que reconozcamos el importante y revitalizante sentido de la aventura, la vitalidad y el valor que trae consigo la adolescencia”.
Convivir con los adolescentes no es sencillo, pero es un privilegio. Además, de algo podemos estar seguros: todos hemos pasado por esa etapa y la información que tenemos ahora para tender puentes de entendimiento es excepcional.
En Early Institute estamos conscientes de que el bienestar integral de los niños y los adolescentes es un compromiso social que empieza por el cuidado de nuestro entorno inmediato y en la comprensión y respeto al otro.
Y es verdad que, al final, querer tener relaciones más sanas y constructivas con nuestros adolescentes está en nuestras manos. Quizá ahora sea complicada la conexión, pero tal vez también hay un interés por mejorarla, lo que podría formularse como un propósito de año nuevo. Por ello, en este 2021 te invito a fortalecer nuestros lazos familiares, a comunicarnos con mayor empatía con cada integrante y a reencontrarnos con los adolescentes que descubren maravillas en cada instante.
Infancia y adolescencia en el entorno digital
Por Annayancy Varas, Directora General de Early Institute
Publicación original en El Financiero
De cara a la Cuarta Revolución Industrial derivada por los cambios tecnológicos de los últimos años, los niños, las niñas y los adolescentes se enfrentan a desafíos, oportunidades y amenazas. Esto significa no sólo estar atentos, sino actuar para que la tecnología sea una aliada, una guía y no un riesgo.
En el reporte El estado mundial de la infancia 2107. Niños en un mundo digital del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), se habla del entorno en el que vive este sector ante la expansión virtual.
Para empezar, es innegable que este ambiente ha transformado las dinámicas en la etapa de la infancia. Según el reporte, los menores de 18 años representan, aproximadamente, uno de cada tres usuarios de internet en todo el mundo y hay evidencia que revela que los niños están accediendo a internet a edades cada vez más tempranas. Desde el contacto con los videojuegos hasta la socialización a través de dispositivos móviles, la exposición a las herramientas digitales es una práctica común. En este sentido, es importante la supervisión por parte de sus cuidadores y el incentivo a otras actividades (deporte, lectura, arte, etcétera) para alentar un desarrollo sano e integral.
Por otro lado, tampoco se pueden negar las bondades en la adquisición de conocimientos gracias a las herramientas digitales, sin embargo, sus ventajas no necesariamente se comparten. De acuerdo con la UNICEF: “alrededor del 29 por ciento de los jóvenes de todo el mundo, unos 346 millones de personas, no están conectados en línea. Los jóvenes africanos son los menos conectados. Alrededor del 60 por ciento no están en línea, en comparación con solo el 4 por ciento en Europa”. Dado que no es parejo el aprendizaje de aptitudes –debido a la diferencia de condiciones socio-económicas– se abren brechas sustanciales que llevan a la inequidad. Aquí los educadores toman relevancia como agentes para evitar la desigualdad, pero ellos a su vez deben contar con la capacitación necesaria para encauzar esta labor.
En cuanto a los riesgos que expone el reporte se habla de nuevas formas de intimidación, acoso, abuso y explotación infantil. Dice la UNICEF: “Ningún niño está a salvo del riesgo en línea, y nunca ha sido más fácil para los acosadores, los delincuentes sexuales, los tratantes de seres humanos y aquellos que hacen daño a los niños, atacar a los más vulnerables”. Dicho esto, es fundamental actuar con decisión y fortalecer los mecanismos de protección. Entre otras acciones, es indispensable ampliar las medidas de seguridad en los dispositivos, pero sobre todo, reforzar la comunicación al interior de los núcleos familiar y educativo para detectar cualquier amenaza. Incluso, si se requiere hay que acudir con especialistas para aprender a manejar los efectos de un suceso de esta índole.
Si bien la tecnología por sí misma no es nociva, es en su uso, mediación y regulación donde hay que enfocarnos para dotar a nuestros niños, niñas y adolescentes de los recursos necesarios para que la aprovechen al máximo y en condiciones seguras.
En particular es que nos hagamos responsables como cuidadores de quienes no tienen las posibilidades de detectar los riesgos. La ausencia de vigilancia –ya sea por ignorancia, irresponsabilidad, exceso de confianza, falta de tiempo, etcétera– lo que ocasiona es que sean mayores las amenazas.
En Early Institute sabemos que los retos en el entorno digital para asegurar el bienestar de las niñas, los niños y los adolescentes son profundos. Por ello, hacemos un llamado a los padres, educadores y autoridades a tomar con seriedad nuestro papel en su total cuidado, asumiendo plenamente la responsabilidad de que en nuestras manos está el uso adecuado de estas nuevas herramientas. En la medida que nos involucremos, serán más los beneficios y menos los daños.