La lucha contra la violencia infantil en internet

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

En febrero se conmemora el Día Internacional de Internet Seguro, y la violencia digital contra niñas, niños y adolescentes es un fenómeno preocupante que trasciende fronteras y vulnera los derechos de la niñez y la adolescencia mexicana.

De acuerdo con el informe sobre indicadores de violencia digital contra adolescentes publicado por Alumbra, una iniciativa de Early Institute que busca prevenir la violencia sexual infantil, en México, 1 de cada 4 adolescentes de entre 12 y 17 años han sufrido una o más formas de ciberacoso en 2020. Las conductas de ciberacoso más reportadas por las y los adolescentes son mensajes ofensivos (40%), provocaciones para reaccionar negativamente (26%), contacto por identidades falsas o mejor conocido como grooming (26%), e insinuaciones o propuestas sexuales (24%).

Las adolescentes están en mayor riesgo, pues el 28% sufrió alguna forma de ciberacoso, cifra que es del 21% para los adolescentes.

Por otro lado, se enfatiza que si bien la raíz de la producción, distribución y almacenamiento del material de abuso sexual infantil (MASI) puede suceder a partir de casos de trata de personas y explotación sexual infantil; el MASI también puede derivarse de diversas formas de violencia sexual que implican riesgos para niñas, niños y adolescentes.

Formas de violencia como el grooming, que son un conjunto de técnicas que utilizan los depredadores para captar a niñas, niños y adolescentes a través de perfiles falsos con el objetivo de obtener una imagen o video sexual; o el sexting, una práctica extendida entre adolescentes en la que se intercambia imágenes o videos de contenido sexual que puede ser posteriormente compartido a innumerables personas sin la autorización de la víctima.

De acuerdo con el informe de Alumbra, 6 de cada 10 adolescentes mexicanos(as) reportaron que los y las agresoras eran desconocidos para ellos. También 1 de cada 4 reportaron a amigos(as) o compañeros(as) de clases como sus agresores.

Este tipo de situaciones tienen consecuencias que muestran una realidad para millones de niñas, niños y adolescentes que permanecen callados y viven la violencia en silencio. El daño resultante de sufrir estas violencias es severo, algunas de las consecuencias incluyen depresión, ansiedad, baja autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento social e incluso, el suicidio.

Ante semejante reto, diversas organizaciones se reunieron el 11 de febrero, en el marco del día internacional del internet seguro, en el “Encuentro Internacional por un Mundo Digital Libre de Abuso Sexual Infantil” organizado por Fundación Pas, INHOPE y Te Protejo México.

La línea Te Protejo México es innovadora en nuestro país, cuenta con el respaldo de INHOPE -una red mundial de líneas de reporte-, que a través de alianzas con organizaciones como la International Criminal Police Organization (Interpol) permite la eliminación de material audiovisual de abuso sexual infantil, a través de cinco pasos: 1) reporte ciudadano, 2) análisis de contenidos, 3) envío a plataforma internacional INHOPE, 4) aviso a las autoridades nacionales e internacionales, lo anterior para lograr su 5) eliminación.

Los datos son claros, es necesario facilitar y mejorar los canales de reporte de la violencia sexual en el mundo digital.

A partir del fortalecimiento de canales para que cuidadores, mamás, papás, docentes, así como los propias niñas, niños y adolescentes puedan reportar la violencia digital, se logrará una mayor protección que evite la vulneración de sus derechos y permitirá una navegación más segura. Por tal razón, se hace un llamado colectivo a reportar cualquier material de violencia sexual en la dirección electrónica Te Protejo Méxicowww.teprotejomexico.org.

Solo en la medida en que se puedan abrir estos canales de reporte, se logrará disminuir la intensa revictimización que sufre la niñez y adolescencia de nuestro país y las severas consecuencias a las que se enfrentan. Acércate, protégelos y reporta #quenocaiganensusredes.

Reportar la violencia sexual infantil en línea

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

Hace unos días se celebró el Día Internacional de Internet Seguro para promover su uso responsable, sin embargo, estamos muy lejos de lograrlo cuando en el entorno digital se vulneran los derechos de niños, niñas y adolescentes.

De acuerdo con Te Protejo México, en el mundo hay más de 46 millones de imágenes o videos de abuso sexual infantil en línea y hay cerca de 750 mil agresores que buscan contactar a un niño, niña o adolescente, a través de internet, con fines sexuales.

Te Protejo México es una iniciativa para reportar contenidos de abuso y explotación sexual infantil en internet. Según sus reportes, el mayor porcentaje de víctimas se registra en las edades de 3 a 13 años (90 por ciento), siendo las niñas el grupo más afectado (91 por ciento).

Para combatir esta terrible práctica, surgen estas líneas de reporte que recolectan de manera eficaz y transparente las reclamaciones, en este caso de los materiales de índole sexual que afectan a niños, niñas y adolescentes y que vulneran sus derechos. Es importante saber que una línea de reporte cuenta con el apoyo de instancias gubernamentales y de autoridades que actúan para eliminar el contenido ilícito. De la misma manera, tienen el respaldo de proveedores de servicios de internet para borrar los contenidos ilegales.

También es relevante señalar que estos mecanismos de denuncia se tramitan a nivel nacional e internacional, de tal modo que se da una coordinación interinstitucional para tomar las medidas pertinentes en caso de haber sido víctima de violencia sexual.

Entre los beneficios de denunciar cuando un niño, niña o adolescente ha sufrido de violencia sexual en internet está la generación de alertas que pueden evitar la multiplicación de casos de abuso y explotación sexual entre la población más vulnerable. Un beneficio más es que se da seguimiento a cada reporte hasta el cierre del caso, lo que garantiza que los contenidos ilegales sean borrados del entorno digital.

La línea de reporte virtual que brinda Te Protejo México forma parte de la red mundial INHOPE, organismo internacional que regula más de 50 líneas de reporte sobre pornografía infantil, y trabaja en constante cooperación con la International Criminal Police Organization (Interpol).

Su forma de operación es: 1) se capta el reporte (totalmente confidencial); 2) los analistas especializados de Te Protejo México verifican, validad y clasifican el contenido; 3) se da aviso a las autoridades y se aplica la ley; 4) se notifica al proveedor de internet que hospeda el contenido para que sea desmontado, y 5)se elimina el contenido.

En alianza con Te Protejo México, en Early Institute buscamos generar entornos seguros para la infancia y adolescencia, siendo el reporte de las prácticas delictivas una vía para erradicar el abuso y la explotación sexual en estos sectores.

La protección y el bienestar integral de niños, niñas y adolescentes es un compromiso que debe ser compartido entre la familia, la sociedad y el Estado. Por tal, hacemos un llamado a reportar cualquier material de violencia sexual en la página de Te Protejo México: https://teprotejomexico.org/, en correspondencia con nuestra responsabilidad para reducir las amenazas a las que se enfrentan los más vulnerables.

Violencia sexual infantil en México

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

Ante una de las problemáticas sociales más complejas y devastadoras, como lo es la violencia sexual en contra de niños, niñas y adolescentes, uno de los proyectos de Early Institute busca prevenirla a través de la generación de conocimiento y su transferencia para la toma de decisiones. Hablo de Alumbra, que integra una comunidad de conocimiento y práctica con la participación de organizaciones, investigadores e instituciones públicas y privadas involucrados en la atención de esta terrible forma de violencia.

Alumbra congrega a más de 50 aliados y dio a conocer el reporte Violencia sexual infantil en México. Análisis de indicadores de incidencia delictiva con datos de 2020.

El documento analiza la información que comparte el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), una de las fuentes que genera información sobre la violencia sexual, pero que no llega a establecer las diferencias por grupos de edad o sexo. Esta limitante no permite la categorización de delitos contra niñas, niños y adolescentes en particular, lo que sin duda es una preocupación por la falta de información precisa.

De lo que sí se sabe es que en 2020 se denunciaron e identificaron 54 mil 314 delitos sexuales en todo el país, cuando en 2019 se habían registrado 53 mil 429 delitos de esta índole. Lo grave es que este número implica un incremento de 64 por ciento en los últimos cinco años. Y lo más grave es que se estima que esta cifra es tan sólo el 5 por ciento de lo que realmente sucede, es decir, que quedó sin denunciarse un 95 por ciento de delitos vinculados a la violencia sexual.

El reporte también señala que en 2020 se observó que 41 por ciento de los delitos sexuales fue abuso sexual, seguido de violación simple (23 por ciento), otros delitos sexuales (15 por ciento), acoso sexual (10 por ciento), violación equiparada (8 por ciento), hostigamiento sexual (3 por ciento) e incesto (0.1 por ciento). En cuanto al abuso sexual, a nivel nacional el número de delitos va en aumento ya que mientras que en 2015 se registraron 11 mil 980 denuncias, en 2020 se tuvieron 22 mil 377. Esto implica una tasa de crecimiento de 87 por ciento en los últimos cinco años.

De igual forma, Alumbra analiza indicadores que dan cuenta de lo que ocurre con la infancia, siendo ellos feminicidios, corrupción de menores, trata de personas y rapto. Así, en 2020 se registraron 115 víctimas de feminicidio menores de edad, lo cual implica que se registró un crecimiento de 21 por ciento en comparación con 2019 cuando se registraron 95 víctimas niñas y adolescentes.

En corrupción de menores se registraron mil 689 víctimas menores de edad en 2020 (75 por ciento del sexo femenino); respecto a 2019, el número de víctimas disminuyó 9 por ciento.

En cuanto a la trata de personas (que incluye delitos como explotación sexual de menores, prostitución ajena y otras formas de explotación sexual, pornografía infantil y turismo sexual con personas menores de edad) se registró un total de 264 víctimas menores de edad (77 por ciento del sexo femenino). Esto equivale a un aumento de 30 por ciento con respecto a 2019.

Como se ve, la situación es grave, de ahí la importancia de tener una clasificación puntual de la información para conocer la magnitud de los delitos sexuales en contra de niños, niñas y adolescentes.

En Early Institute reconocemos los esfuerzos de organismos públicos y privados en la medición de la violencia que prevalece en México. Sin embargo, estamos conscientes de que falta mucho por hacer en esta materia. Nuestros niños, niñas y adolescentes merecen ser respetados, cuidados, protegidos y vivir en entornos sanos. Es muy lamentable y doloroso que aún se los debamos. El reporte puede ser descargado en la página de internet de Alumbra: www.alumbramx.org.

Que no caigan en sus redes

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en 24 Horas 

El acceso a internet, especialmente durante la pandemia y dadas las medidas restrictivas sanitarias para contener la propagación del virus, ha abierto muchas puertas que incrementan el riesgo de niñas, niños y adolescentes de ser víctimas de alguna forma de violencia sexual infantil.

De acuerdo a INHOPE, organización internacional que conjunta a líneas nacionales para el reporte de material de violencia sexual infantil, actualmente existen más de 46 millones de imágenes o videos únicos de abuso sexual infantil (CSAM por sus siglas en inglés). La propia organización estima que alrededor de 750,000 agresores en algún punto han buscado conectar con un niño, niña o adolescente a través de internet con un propósito sexual.

De acuerdo con la Guardia Nacional, México ocupa el quinto lugar en consumo, y transmisión de pornografía infantil. En primer sitio está India, seguido de Pakistán, Irak e Indonesia. La pornografía infantil es solo una de las diversas formas de violencia sexual infantil que deja ver la gravedad del problema en el país, el que además, ha crecido durante la pandemia. Según la propia Guardia Nacional en agosto del 2020 se registró un incremento de 430 por ciento de conductas y delitos en agravio de niñas, niños y adolescentes, a través de la red, en comparación con el mes de julio del mismo año.

Además, la edad de las víctimas es cada vez menor ya que de acuerdo con cifras de National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC) en 2019, el 90% de las víctimas menores de edad tenían entre 3 y 13 años, 2% entre 0 y 2 años y 8% entre 13-17 años. Además, el 91% de las víctimas eran del sexo femenino.

La raíz de la producción, distribución y almacenamiento de material infantil de índole sexual, puede suceder a partir en casos de trata de personas, prostitución y explotación sexual infantil. Sin embargo, también es necesario visibilizar que existen otras formas de violencia sexual que implican riesgos para niñas, niños y adolescentes como lo es el grooming, un conjunto de técnicas que utilizan los depredadores sexuales para captar a las niñas, niños y adolescentes a través de perfiles falsos con el objetivo de obtener una imagen o video, o el sexting, una nueva práctica extendida entre adolescentes en la que se intercambia imágenes o videos de contenido sexual que puede ser compartido a innumerables personas sin la autorización de la víctima.

Por lo anterior, la Comunidad de Conocimiento y Práctica Alumbramx.org, integrada por más de 50 organizaciones, lanzó la campaña nacional de prevención de la violencia sexual en línea en contra de niñas, niños y adolescentes “#QueNoCaiganEnSusRedes”.

La campaña subraya la importancia de que madres y padres apliquen 5 pasos claves para la prevención y la protección de los niños en internet: 1) Conoce y habla con tus hijas e hijos sobre los riesgos en internet, 2) Mantente involucrado en su mundo digital, 3) Conoce con quién se conectan, 4) Usa controles de privacidad y seguridad y 5) Bloquea y reporta a personas que los incomoden.

Un problema de tales dimensiones apela a la responsabilidad colectiva y a actuar como guardianes, especialmente de niños, niñas y adolescentes que requieren de protección. Es de vital importancia que los padres, madres y cualquier persona responsable del cuidado de una niña, niño o adolescente se esfuerce en una mayor alfabetización digital que les permita acercarse a sus hijas e hijos, y así protegerlos de los agresores y reportar cualquier situación de violencia sexual en su contra. Prevenir e identificar una violencia sexual infantil a tiempo es toda la diferencia #QueNoCaiganEnSusRedes.

Paola Guzmán, impunidad para el violador, sanción para el Estado.

Por: Cristián Acosta de Asuntos Públicos de Early Institute

Publicación original en ContraReplica

Hay una historia que sacudió a Ecuador desde el año 2002 y que culminó con una sentencia condenatoria 18 años después.

Paola del Rosario Guzmán Albarracín nació el 10 de diciembre de 1986 en Guayaquil, Ecuador, a sus 14 años estudiaba el segundo año de secundaria y comenzó a tener problemas con ciertas materias, el Vicerrector de la escuela, haciendo uso de su relación de poder, acosó a Paola ofreciéndole aprobar sus materias con la condición de mantener relaciones sexuales; a partir de ese momento, fue sometida a situaciones de acoso sexual y violación que produjeron un embarazo.

El Vicerrector exigió a Paola que abortara y la llevó con el médico del servicio escolar, quien accedió a solapar los abusos y realizar el aborto, siempre y cuando Paola tuviera relaciones con él. Derivado de este tortuoso camino y con graves afectaciones psicológicas, Paola se suicidó a los 16 años.

El 24 de junio de 2020, después de 18 años de limitantes en el acceso a la justicia, la madre de Paola, Pepita Albarracín, obtuvo una sentencia de la Corte Interamericana en la que se consideró como responsable: no al violador, sino al propio Estado de Ecuador.

La Corte concluyó que el Estado no hizo aquello que le correspondía, como es: prevenir e identificar los casos de violencia sexual; establecer medidas especiales de protección para Paola en su calidad de niña y perseguir y castigar a un violador que quedó impune. Además, nos recordó que la violencia contra niñas y niños tiene consecuencias psicológicas y emocionales, trastornos afectivos, traumas, temores, ansiedad, inseguridad y destrucción de la autoestima que afectan la toma de decisiones y puede llevar a pensamientos suicidas.

La historia de Paola no nos es ajena y nos hace preguntarnos: ¿Cuántos casos como este se presentan en nuestro país todos los días? ¿Qué medidas toman las autoridades de educación y salud cuando tienen conocimiento de que una niña o adolescente fue violada? ¿Cuántos violadores viven en la impunidad?

Con datos de alumbramx.org, podemos señalar que sólo en 2019 se presentaron 23,191 casos de abuso sexual infantil y que cada día 7 niñas y niños son víctimas de homicidio; de conformidad con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a septiembre de 2020 se han presentado más de 199 mil llamadas de emergencia de violencia contra la mujer de las cuales 3,910 corresponden a abuso sexual, 6,311 corresponden a acoso y 2,785 a violación.

Ante un panorama nada alentador, el 19 de noviembre nuestro país conmemoró el “Día Nacional contra el Abuso Sexual Infantil” para hacernos reflexionar sobre las medidas que toman nuestros legisladores, jueces, fiscalías y autoridades administrativas para atender casos como el de Paola, esperando que las medidas de protección, acceso a la justicia y reparación no lleguen años después de que nuestras niñas y adolescentes estén muertas.

Unidos por la seguridad de las niñas y los niños

Por Valeria González Ruiz, Coordinadora de Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en ContraRéplica 

 

La violencia ejercida en contra de niñas, niños y adolescentes es una realidad que carcome a nuestra sociedad, sin embargo, las actuales condiciones derivadas de la contingencia sanitaria tienden a agravarla. A pesar de que el aislamiento social es una medida necesaria para combatir la pandemia del Covid-19, es un factor que inevitablemente incrementa la exposición al riesgo de la población infantil, pues les impone convivir con sus agresores y los aleja de sus redes de apoyo.

Diversos análisis advierten que en situaciones de crisis —como la que se vive actualmente en todo el mundo por el Coronavirus— se exacerba la violencia. El estrés colectivo, la incertidumbre financiera y el deterioro o afectación de las condiciones de vida, son los principales detonantes.

En el caso de nuestro país, ya existen indicios que nos confirman lo anterior: según datos de la Fiscalía General de la Ciudad de México, en las fases 1 y 2 del Covid-19 creció 7.2 por ciento el número de detenidos por violencia doméstica; tan sólo del 9 al 25 de febrero se abrieron mil 581 carpetas de investigación; y la Red Nacional de Refugios reportó que del 17 al 28 de marzo pasaron de 60 a 160 el número de llamadas recibidas. Sin embargo, no tenemos que aceptar esta realidad, como sociedad y en lo individual, podemos poner un alto a la violencia e impedir que se replique generación tras generación.

Cuando planteo que estamos a tiempo de frenar y revertir esta problemática, lo hago con la convicción de que somos una sociedad unida, empática y comprometida con la niñez. Por ello, debemos actuar con firmeza y asumir la responsabilidad colectiva de proteger a nuestras niñas, niños y adolescentes, especialmente en estos momentos de incertidumbre. Ahora es el mejor momento de dejar de lado la indiferencia y romper el silencio.

Cada uno de nosotros, desde nuestras respectivas trincheras, debemos de ayudarlos y asegurar su bienestar, como si fueran nuestros. Esto implica —entre otras cosas— advertir y señalar situaciones de riesgo que puedan afectar a una niña o niño, denunciar casos de violencia o agresiones en su contra y generar espacios seguros para su vida y desarrollo. Por nuestra parte y desde Alumbra —proyecto colaborativo de Early Institute que suma los esfuerzos, experiencia y conocimiento de la sociedad civil, agencias internacionales, autoridades gubernamentales e investigadores — trabajamos en la generación de información y en el diseño e implementación de estrategias para prevenir la violencia sexual cometida contra niñas, niños y adolescentes.

Finalmente, si estás en riesgo o eres víctima de violencia, recuerda que no estás sola, acá afuera hay un ejército de personas que queremos ayudarte. Puedes llamar a los Centros de Justicia para las Mujeres, ahí se concentran servicios de tipo legal, psicológico y médico, algunos cuentan con agentes del Ministerio Público y proporcionan refugio temporal u ofrecen ayuda para encontrarlo. También ten presente que la principal línea de emergencia es el 911, ahí pueden canalizarte con el servicio que necesites.

Tú puedes ser un superhéroe y ayudar a una niña o un niño

Desde hace poco más de un año la Comunidad Alumbra del Conocimiento, con apoyo de Grupo México y Cinemex, lanzó el cineminuto “Sé un superhéroe” como un medio para hacer conciencia la violencia sexual infantil y ayudar a prevenirla con acciones que están al alcance de todos.

Desde el pasado 25 de febrero y hasta el próximo 26 de marzo del presente año, este cineminuto se proyectará en más de 270 complejos de Cinemex a lo largo del país, pero si aún no lo has visto, haz click en este video y conviértete también en el superhéroe o superheroína que va a proteger a niñas y niños de la violencia sexual.

 

Si el video te gustó, compártelo en tus redes sociales, por whats app o por correo, invita a tus amigos, familiares y conocidos a verlo, para que ayudes a Alumbrar la vida de una niña o un niño, además puedes entrar a las redes sociales de Early Institute y Alumbra para seguir nuestro trabajo.

*La Comunidad Alumbra es un proyecto de Early Institute que agrupa a más de 50 organizaciones sociales e instituciones locales y federales, especializadas y enfocadas a la protección de niñas, niños y adolescentes contra la violencia sexual.
Partimos de la premisa de que todos tenemos una #Responsabilidad

Por una responsabilidad colectiva

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute

Publicación original en El Financiero

 

Cada día confirmamos que las amenazas a niñas, niños y adolescentes están en todas partes, lo que nos provoca conmoción e indignación. En definitiva, las reacciones y los sentimientos son válidos, pero quizá no hemos reparado en un asunto vital; se trata de la responsabilidad colectiva. Es decir, ejercer un compromiso por mirarnos y responsabilizarnos por otros, pese a no ser próximos.

En el caso de la protección a la población infantil y adolescente, asumir una responsabilidad conjunta –que no sea exclusiva de los cuidadores inmediatos: padres, tutores, maestros– colaboraría no solo en la sensibilización, sino en la prevención, vigilancia y acción ante los riesgos que aquejan a este sector.

Lo que se propone es que asumamos un rol activo para cuidarlos, convertirnos en sus guardianes y evitemos situaciones que puedan dañar su salud física, mental y emocional, construyendo entornos sanos y confiables.

Un guardián es un agente prosocial, es decir, una persona que tiene una participación activa en la prevención de la violencia: da información clara, crea ambientes seguros y ayuda a reestablecer la confianza en los niños y las niñas. También conoce cuáles son los síntomas que alertan si alguien sufre una situación de violencia sexual. En caso de reconocer una posible situación de esta índole, por un lado, le cree a la víctima, le brinda apoyo emocional y lo orienta para que reciba la ayuda necesaria, tanto legal como psicológica. Por otro lado, al saber que el proceso de restauración es largo y difícil, transmite al entorno social la información adecuada para no ver y tratar a la víctima de un modo diferente, en beneficio de su recuperación. Un guardián no es omiso, actúa.

Por supuesto, es fundamental exigir al Estado el cumplimiento de las garantías que aseguren ambientes idóneos a los infantes, así como su pronta actuación cuando su integridad esté en peligro, pero es una labor conjunta propiciar su desarrollo y bienestar. Sobre todo, ahora que la propia dinámica social ha dejado de proveer escenarios seguros.

Recientemente, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y The Lancet advirtieron en el informe ¿Qué futuro les espera a los niños del mundo? que la salud y el futuro de niñas, niños y adolescentes están comprometidos por aspectos como la degradación ecológica, el cambio climático y las prácticas de comercialización explotadoras que originan el consumo de productos que los dañan.

Según la exprimera ministra de Nueva Zelanda y participante en el informe, Helen Clark: “Los países deben revisar sus enfoques de la salud de los niños y los adolescentes para garantizar que no solo cuidemos de nuestros niños hoy, sino que también protejamos el mundo que heredarán en el futuro”.

Aceptemos la corresponsabilidad, actuemos conscientemente y procuremos a las niñas, los niños y los adolescentes un ambiente más amable del que conocen. Dejemos a un lado la indiferencia y cooperemos en su cuidado. En suma, seamos sus guardianes.

 

 

Todos somos responsables, a la memoria de Fátima

Frente a casos como el de Fátima Cecilia -de apenas 7 años de edad-, que inicialmente fue reportada como desaparecida y finalmente fue encontrada sin vida el pasado 16 de febrero, con huellas de haber sido víctima de tortura y de violencia sexual, es necesario no sólo una toma de consciencia, sino de acción.

En Early Institute nos unimos a la pena que ocasiona su asesinato. Tristemente, como país no hemos tomado las medidas de protección y cuidado necesarios para garantizarle a Fátima su derecho al sano desarrollo, a su educación, a su integridad personal y mucho menos su derecho a vivir una vida libre de violencia.

Como sociedad, autoridades, familias, escuelas, amigos, especialistas, investigadores, vecinos, ciudadanos, todos, tenemos la responsabilidad conjunta de cuidar de las niñas y niños, así como respetar su interés superior, protegerlos y ejercer acciones preventivas para evitar que sean víctimas de maltrato, violencia, agresión, abuso, trata o explotación sexual.

No debemos olvidar que de conformidad con el artículo 4o de la Convención sobre los Derechos del Niño, la Observación General número 2 del Comité de los Derechos del Niño, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y el artículo 73 de la Ley General de Educación, tenemos la obligación de contar con instituciones, servicios y establecimientos capaces de brindar seguridad y supervisión adecuada para niñas y niñas.

Desafortunadamente el caso de Fátima no es aislado, si analizamos las estadísticas oficiales podremos advertir que:

Por todo ello, en Early Institute seguiremos buscando que el enfoque de niñez y las facultades de las autoridades creadas para la protección y cuidado de niñas, niños y adolescentes sean reconocidas y verdaderamente implementadas por autoridades de todos los sectores, incluyendo el educativo, salud y procuración de justicia.

No podemos permitir más casos como el de Fátima, pues al final, todos somos responsables de la protección y el bienestar de niñas, niños y adolescentes.

 

Isaías fue sorprendido cuando abusaba de un menor de edad en Quintana Roo; ya está vinculado a proceso

Publicación original de Sin Embargo

 

En un comunicado emitido por la Fiscalía General del Estado, se dio a conocer que con base a las indagatorias previas trascendió que Isaías “M” fue descubierto cuando cometió el ilícito a finales de diciembre de 2019 en un inmueble del poblado Álvaro Obregón al sur del estado.

 

Ciudad de México, 6 enero (SinEmbargo).- Elementos de la Policía Ministerial cumplimentaron una orden de aprehensión girada por un Juez de control en contra de Isaías “M”acusado de abuso sexual en agravio de una persona menor de edad en Chetumal, Quintana Roo.

 

En un comunicado emitido por la Fiscalía General del Estado, se dio a conocer que con base a las indagatorias previas trascendió que Isaías “M” fue descubierto cuando cometió el ilícito a finales de diciembre de 2019 en un inmueble del poblado Álvaro Obregón al sur del estado.

 

Isaías “M” fue detenido en la avenida Insurgentes de Chetumal por policías ministeriales, quienes le informaron la causa de su aprehensión.

Posterior a sus certificación médica, el imputado fue trasladado al Centro de Reinserción Social donde fue puesto a disposición del Juez que giró la orden de arresto,

EL ABUSO INFANTIL CRECE EN MÉXICO

Nueve estados del país concentran el mayor número de egresos hospitalarios de menores de edad por abuso sexual e infecciones de transmisión sexual, entre ellos destaca la Ciudad de México, que encabeza ambos registros. A ello, se suma el ciberacoso, otra rama de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes para el que las autoridades han demostrado no estar preparadas, alertaron especialistas.

 

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y la organización Earlyi denunciaron en conferencia que 281 niñas, niños y adolescentes requirieron atención hospitalaria por abuso sexual infantil sólo en 2017. Y las entidades que concentraron más casos por cada 100 mil habitantes fueron Sonora, Querétaro, Tlaxcala, Hidalgo y la Ciudad de México.

 

Mientras que 774 menores de edad ingresaron a hospitales en el mismo año por infecciones de transmisión sexual. Baja California Sur, Ciudad de México, Colima, Yucatán y Quintana Roo fueron los que concentraron las mayores tasas. Mario Arroyo, investigador y consejero de Early Institute, explicó que especificaciones de organismos internacionales permiten suponer que alguno de esos casos pueden estar relacionados con abusos sexuales.

 

Marisol Aguilar, Oficial Nacional de Programas de la UNODC en México, lamentó que aunque México ha ratificado diversos instrumentos internacionales en materia de delitos sexuales contra menores de edad los casos siguen siendo una constante, por lo que llamó a autoridades federales a reforzar las medidas en la materia.

 

-Con información de Montserrat Antúnez Estrada