Más de 6 millones de niñas y adolescentes sufrieron violencia sexual, ENDIREH 2021

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

Esta semana se dieron a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares (ENDIREH) 2021, la cual se realiza cada 5 años y cuyo objetivo es visibilizar la violencia en contra de las mujeres en México. Desgraciadamente, los resultados muestran una alarmante violencia de género en nuestro país, pues 7 de cada 10 mujeres reportaron haber sufrido de alguna forma de violencia.

Los resultados de la Encuesta son realmente preocupantes. Tal es el caso del 12.6% de las mujeres representadas en la ENDIREH que sufrieron alguna forma de violencia sexual antes de los 15 años, lo cual equivale a 6 millones 366 mil 948 niñas y adolescentes. Además, se observa que en 5 años (2016-2021) la violencia sexual ha incrementado un 45%.

Lo más preocupante es que las personas perpetradoras de las distintas formas de violencia sexual en contra de niñas y adolescentes se encuentran dentro del contexto del hogar. Casi 7 de cada 10 mujeres reportaron a alguna persona de su familia: tío(a) (20.8%), primo(a) (17.4%), un no familiar (15.8%), desconocido (9.7%), otro familiar (8.1%), hermano(a) (7.1%), padrastro o madrastra (6.5%), padre (5.2%), abuelo(a) (3.6%), otro (3.3%), madre (0.6%).

La violencia en contra mujeres es una problemática de carácter nacional que inicia desde la niñez y se extiende a toda la vida, no podemos seguir ignorando el problema. Necesitamos construir una sociedad en la que las futuras generaciones no repliquen la violencia sistematizada en contra de las mujeres, y trabajar en conjunto para que la seguridad no dependa de un listado de acciones personales de “precaución”, sino de la responsabilidad de todos y todas de garantizar una vida libre de cualquier forma de violencia.

Nos preguntamos ¿por qué la violencia sexual no ha dejado de crecer en los últimos 5 años? Porque no se ha hecho lo suficiente para visibilizarla y enfrentarla. Desde el ámbito familiar no se rompe el silencio, no se les cree a las niñas, hay una pobre educación sexual pobre y las capacidades deficientes de prevención por parte de cuidadores primarios.

No obstante, el problema no está únicamente en el ámbito familiar, como comúnmente se le atribuye la “bolita”. Como país necesitamos de una responsabilidad colectiva. La única manera de prevenir la violencia sexual infantil y adolescente es a través de mecanismos multisectoriales, ya sea desde el ámbito familiar y comunitario, así como, desde los sectores educativo, salud, y judicial. No podemos seguir ignorando el problema, es urgente mejorar las capacidades de detección, diagnóstico y respuesta en todos los sectores. Necesitamos implementar las medidas de prevención necesarias para lograr erradicar la violencia sexual contra niñas, adolescentes y mujeres de cualquier edad.

En Alumbra, comunidad de conocimiento con más de 50 organizaciones aliadas para la prevención de la violencia sexual infantil y adolescente, consideramos que todas las personas somos responsables de su protección. Es nuestro deber estar informadas(os) y saber cómo prevenir este problema y qué hacer cuando ya haya sucedido. En la plataforma alumbramx.org podrás encontrar herramientas, consejos y otros recursos para proteger a la niñez mexicana de la violencia sexual.

Lactancia materna: la medicina personalizada específica más avanzada

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

“La leche humana no es solo el aporte nutricional perfectamente adaptado para el infante, sino probablemente la medicina personalizada específica más avanzada que recibirá a lo largo de su vida, dada en un momento en el que la expresión genética está siendo delineada para la vida” (Breastfeeding in the 21st century: epidemiology, mechanisms, and lifelong effect publicado en la revista The Lancet en 2016).

La lactancia materna es una de las acciones más efectivas para aumentar posibilidades de supervivencia, proteger de enfermedades infecciosas y crónicas a corto y largo plazo, mejorar el adecuado desarrollo sensorial, cognitivo, motriz y afectivo, también la nutrición y crecimiento de niñas y niños. Además, entre otros beneficios para las madres, reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama y de ovario.

A pesar de sus múltiples beneficios y de ser una estrategia costo-efectiva, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018-2019, únicamente 3 de cada 10 niñas y niños son amamantados de manera exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

De acuerdo con los indicadores de lactancia materna de esta misma fuente publicados en el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), el 41.9% de niñas y niños de entre 6 y 11 meses tuvieron una lactancia adecuada y el 34.3% de las niñas y niños entre 6 y 23 meses. La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva a libre demanda durante los primeros 6 meses de vida y de manera continuada hasta los 2 años de vida.

Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -plan maestro mundial de 17 objetivos para lograr un futuro sostenible con menor desigualdad- la lactancia materna es clave, pues se alinea directamente con la nutrición y la seguridad alimentaria para reducir las desigualdades entre países. Sin embargo, estamos lejos de lograr la meta, ya que nuestra tasa de lactancia materna exclusiva es de 28%, en contraste con el 50% que se desea lograr en 2025.

El 7º Foro Nacional de Lactancia Materna, impulsado por el Pacto por la Primera Infancia, destacó diversos focos rojos que obstaculizan la lactancia materna como son la promoción de sucedáneos, pocos espacios públicos y privados para la lactancia en el ámbito laboral, licencia de maternidad limitada y la interferencia de la industria de fórmulas lácteas en las políticas públicas de nutrición y lactancia materna.

A partir del foro se destacan algunas recomendaciones puntuales:

  • Incentivar la lactancia materna a partir de mejorar la calidad de consejería en el ámbito de salud. Siempre respetando que la lactancia materna es diferente para cada mujer.

  • Sancionar y asegurar el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna- cuyo objetivo es frenar la comercialización agresiva e indebida de sustitutos de la leche materna-. Especificando que frecuentemente la promoción de uso de estos sustitutos de leche materna proviene del personal médico.

  • Fortalecer la cadena de apoyo a la lactancia materna multisectorial para concientizar y sensibilizar de espacios públicos y privados, destacando principalmente la importancia de ello dentro de guarderías y centros educativos.

  • Implementar políticas públicas en favor de la lactancia materna dentro del espacio laboral, favoreciendo un ambiente amigable y respetuoso.

  • Impulso de las licencias de maternidad con especial énfasis en el sector informal.

Durante décadas, se han incrementado las investigaciones en torno al papel del desarrollo de la primera infancia. Específicamente los estudios de lactancia materna muestran extensos beneficios. Desde Early Institute -think tank especializado en primera infancia- se reconoce esta etapa como ventana de oportunidad que mejorar no sólo la nutrición, salud, educación, seguridad y bienestar de cada niño y niña, sino también el bienestar social y económico de la sociedad en su conjunto en el corto y en el largo plazo.

Millones de niñas y niños no se desarrollan adecuadamente en México

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

Hoy no cabe duda que la primera infancia es una etapa determinante para el desarrollo. La creciente evidencia científica ha confirmado que, durante esta etapa, los individuos se desarrollan más rápidamente y son más sensibles a los factores ambientales. Es durante este período que los niños y las niñas comienzan a alcanzar hitos básicos del desarrollo que les permiten involucrarse más y beneficiarse de su entorno.

Si bien se piensa que adquirimos capacidades, aprendizajes y habilidades en la etapa de adolescencia y de la adultez, la realidad es que nuestras capacidades para adquirir conociomientos y aprendizajes se desasarrollan, sobretodo, cuando somos niñas y niños pequeños (primera infancia). Esto tiene su fundamento en la neurobiología, pues durante esta etapa el cerebro crece exponencialmente, y se crean alrededor de 1,000 conexiones sinápticas por segundo.

Desafortunadamente, en México millones de niñas y niños están en riesgo de no alcanzar su potencial óptimo de desarrollo. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018-2019, 2 de cada 10 niñas y niños de entre 3 y 4 años no se están desarrollando adecuadamente, según el Índice de Desarrollo Infantil Temprano.

El Índice mide el desarrollo a través de cuatro aspectos: 1) físico, 2) aprendizaje, 3) socio emocional y 4) alfabetización y conocimientos númericos. Al respecto se conoce que a nivel físico y de aprendizaje se tienen avances, pues únicamente el 4% de las niñas y niños no se están desarrollando a nivel físico, y el 2% a nivel de aprendizaje.

No obstante, en México tenemos un problema a nivel socioemocional, ya que el 20% no se está desarrollando adecuadamente en este aspecto, es decir son niñas y niños que pegan, muerden, y golpean al relacionarse con las demás niñas y niños. Además, resulta alarmante que el 80% de las niñas y niños de esta edad no tienen un buen desarrollo respecto a la alfabetización y conocimientos numéricos.

Durante décadas, se han incrementado las investigaciones entorno al papel del desarrollo de la primera infancia para el éxito de la adultez. Como resultado, desde Early Institute -, think tank especializado en primera infancia- se reconoce que esta etapa es una “ventana de oportunidad” para mejorar no sólo los resultados del desarrollo de cada niño y niña, sino también el bienestar social y económico de la sociedad en su conjunto.

A pesar de su obligatoriedad, la matriculación en educación inicial y preescolar no es lo que debería ser; 6 de cada 10 niñas y niños no se encuentran matriculados en educación inicial y 3 de cada 10 niñas y niños no están se encuentran inscritos en preescolar. Debido a que un grado escolar sienta las bases para el siguiente, resulta fundamental impulsar políticas públicas enfocadas en mejorar los resultados del desarrollo infantil temprano a través de una matriculación completa y personal docente de calidad para redoblar esfuerzos en las habilidades socio emocionales y en el aprendizaje de números y letras y así reducir las desigualdades sociales desde una temprana edad.

Sólo en la medida en la que logremos monitorear y dar seguimiento a indicadores tan relevantes como el desarrollo infantil temprano, se podrá garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos, como lo establecido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4,. hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 impulsada por Naciones Unidas y comprometida por México.

Lanzan sistema para incidir en políticas públicas de primera infancia

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

La primera infancia representa el 10% de la población y equivale a 12 millones 200 mil de niñas y niños, y sin embargo, en México se le da poca visibilidad a esta etapa. Es importante tener en cuenta a esta población porque durante esta etapa el desarrollo del cerebro es exponencial, las niñas y niños durante la primera infancia pueden crear hasta mil conexiones sinápticas por segundo lo cual determina prácticamente las habilidades que tendrán en la etapa adulta para aprender, resolver problemas y relacionarse con los demás.

Si bien existe evidencia científica de que la inversión en primera infancia podría tener retornos económicos de hasta 10 veces los costos, actualmente en México, de acuerdo con el Centro de Investigaciones Económicas y Presupuestarias (CIEP 2020) solamente se invierte el 0.7% de gasto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Un porcentaje menor que países como Perú, Costa Rica, Honduras, Argentina, Paraguay, El Salvador, entre otros.

Dada su relevancia, desde Early Institute se lanza el Sistema de Indicadores de Primera Infancia México (SIPI México), la única herramienta que integra estadísticas de primera infancia para conocer exactamente la situación actual de las niñas y niños menores de 6 años en educación, salud, nutrición, seguridad, cuidado y pobreza.

El think tank Early Institute, durante el lanzamiento del SIPI, dio a conocer algunos resultados de sus más de 140 indicadores que permiten acercarse a la situación de la primera infancia en las principales áreas de desarrollo:

Identificar aquellas niñas y niños más vulnerables es una pieza clave para que los esfuerzos en el diseño e implementación de políticas públicas sean focalizados y ello permita cerrar brechas y reducir desigualdades sociales desde la primera infancia y no 20 años después.

Además, el SIPI México permite mostrar la situación de niñas, y niños en relación con el cumplimiento de sus derechos establecidos dentro de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y hacia su cumplimiento en los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia la Agenda 2030.

Dada la evidencia científica de la inversión en la primera infancia, resulta fundamental colocar esta etapa como una prioridad en la agenda pública y de gobierno. Por ello, se necesita promover políticas públicas y leyes con perspectiva de niñez que enfaticen el desarrollo de la primera infancia en nuestro país. Si invertimos hoy, mejoraremos la vida de millones de niñas y niños que lo necesitan y reduciremos sustancialmente los costos en educación y salud el día de mañana. La niñez no puede esperar.

Violencia contra mujeres, institucionalizada

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

En México la violencia frecuentemente se percibe como algo normalizado. Millones de niñas, adolescentes y mujeres adultas conocen el riesgo y tienen miedo de la violencia que pudiera ocurrirles y por ello extreman medidas de protección al realizar sus actividades cotidianas tan simples como tomar un transporte, ir a la escuela, ir al trabajo, o caminar en la calle.

Ponerte audífonos sin música para saber qué hablan las personas a tu alrededor, pero sin tener que contestar si te dicen algo horrible, cargar saldo antes de subirte a un transporte para poder hacer una llamada de emergencia, dudar si salir a la tienda sola porque ya es de noche, fingir llamadas con familiares cercanos para lograr evidenciar que hay personas preocupadas por ti y que te buscarán, vestirte tapada y con ropa holgada para reducir el riesgo que existe, voltear hacia atrás cada 10 metros y caminar rápido, cargar cualquier objeto que pueda servir para defenderte. Estas son solo algunas de las acciones que realizan las mujeres de todas las edades para reducir el riesgo de violencia.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) cada día, durante el 2021, asesinaron a 3 mujeres -solo por el hecho de ser mujer (feminicidio)- y lesionaron a 220 mujeres. Tan solo de 2020 a 2021, aumentaron un 30% los delitos de violencia sexual publicados por el SESNSP, que de acuerdo con el Censo Nacional de Procuración y Justicia Estatal (CNPJE) son en su mayoría víctimas mujeres.

Sin embargo, con frecuencia se sigue culpabilizando a la víctima, a la mamá, al papá, a las amigas, y a las personas cercanas, se continúa invisibilizando la impunidad y, sobre todo, permanecen en el silencio miles de delitos que se cometen en contra de niñas, adolescentes y mujeres adultas a diario.

Es necesario enfatizar que los datos que conocemos reflejan, únicamente, a las víctimas de delitos que tienen una denuncia o una carpeta de investigación abierta. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE) 2021, el 93% de los delitos no son denunciados o no se abre una carpeta de investigación, o averiguación previa. Lo anterior implica que muchos de los delitos ejercidos quedan impunes.

Específicamente del 10.1% de delitos que se denuncian, únicamente el 66.9% se inicia una carpeta de investigación. Es por ello, la necesidad de generar mecanismos, en nuestro sistema judicial, capaces de dar respuesta y cumplir con la identificación, investigación y sanción de estas conductas, para que cualquier víctima tenga acceso a la justicia y el delito no quede impune.

Asimismo, no se puede omitir mencionar que es prioritario que las autoridades investiguen con perspectiva de género y se encuentren capacitados(as) y sensibilizados(as) ante estos tipos de violencia.

La violencia en contra de mujeres es una problemática de carácter nacional, es por ello que no debe quedar desatendida. Desde Early Institute hacemos un llamado a las autoridades, no solo para atender sino para mejorar mecanismos de prevención de violencia desde la niñez y hasta la edad adulta de la vida de las mujeres. Solo en la medida en que se mejore la capacidad de respuesta y se implementen las medidas de prevención necesarias, se logrará reducir la violencia en contra de niñas, adolescentes y mujeres de cualquier edad.

Necesitamos construir una sociedad en la que las futuras generaciones no repliquen la violencia sistematizada en contra de las mujeres, y trabajar en conjunto para que la seguridad no dependa de un listado de acciones personales de “precaución”, sino de la responsabilidad de todos y todas de garantizar una vida libre de cualquier forma de violencia.

Información de calidad, pieza clave para prevenir la violencia sexual infantil

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

El pasado jueves el Centro de Excelencia UNODC- INEGI y Early Institute presentaron el informe Violencia sexual infantil en México: Retos y oportunidades en las principales fuentes de información estadística. En dicho evento se reunieron especialistas que contribuyen a la medición de dicho problema, procedentes del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública (SESNSP), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Instituto Nacional de Pediatría (INP) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Durante la reunión, se mencionó que la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes es un problema grave que vulnera los derechos de la niñez mexicana; “sufrir esta violencia es 1 de los 5 eventos más traumáticos” refirió la Dra. Abigail Casas Muñoz, del INP.

Aunque se reconoce el esfuerzo de las fuentes de información que participaron en el evento, y que son aquellas que contribuyen a la aproximación de su medición, en la presentación del informe se señaló que al día de hoy, desafortunadamente no se sabe el número exacto de niñas, niños y adolescentes que sufren violencia sexual.

Las investigadoras convocantes mencionaron cifras impactantes de la problemática. “Sabemos que 1 de cada 10 mujeres reportaron haber sufrido de alguna forma de violencia sexual antes de cumplir los 15 años” de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares.

Además, en 2020, se registraron diariamente casi 60 niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, que tienen una carpeta de investigación, de acuerdo con el Censo Nacional de Procuración y Justicia Estatal.

Por último, en 2020, diariamente 15 niñas, niños y adolescentes acudieron a una unidad médica requiriendo atención, debido a una lesión causada por violencia sexual, actos que reflejan algunos de los casos más graves de la violencia en mención, de acuerdo con datos de la Dirección General de Información en Salud.

En el evento se recalcó que una de las principales limitaciones para la medición de la violencia sexual es el subreporte, pues de acuerdo con UNICEF, las niñas, niños y adolescentes no admiten o declaran haber sufrido violencia sexual hasta la edad adulta e incluso, a veces, permanecen en silencio toda su vida.

Además, se enfatizó la elevada cifra oculta, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública, 2021, el 95% de los delitos sexuales no se denuncian o no se abre una carpeta de investigación.

Por ello, las organizaciones e instituciones reunidas coincidieron en que es urgente contar con más y mejores datos sobre la violencia sexual infantil, a pesar de las limitaciones como el subreporte y la cifra oculta. Así, el trabajo coordinado entre el Centro de Excelencia de la UNODC-INEGI y Early Institute, continuará a través de una ruta de trabajo para lograrlo.

Solo en la medida que se cuente con información de calidad, será posible mejorar el diseño, implementación, evaluación de programas y políticas públicas para así lograr prevenir y erradicar la violencia que sufren millones de niñas, niños y adolescentes en México.

La problemática requiere de la responsabilidad colectiva, mantenerse informado y saber cómo prevenir la violencia sexual infantil. Visite la plataforma www.alumbramx.org ahí encontrará herramientas para proteger a la niñez mexicana.

La lucha contra la violencia infantil en internet

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

En febrero se conmemora el Día Internacional de Internet Seguro, y la violencia digital contra niñas, niños y adolescentes es un fenómeno preocupante que trasciende fronteras y vulnera los derechos de la niñez y la adolescencia mexicana.

De acuerdo con el informe sobre indicadores de violencia digital contra adolescentes publicado por Alumbra, una iniciativa de Early Institute que busca prevenir la violencia sexual infantil, en México, 1 de cada 4 adolescentes de entre 12 y 17 años han sufrido una o más formas de ciberacoso en 2020. Las conductas de ciberacoso más reportadas por las y los adolescentes son mensajes ofensivos (40%), provocaciones para reaccionar negativamente (26%), contacto por identidades falsas o mejor conocido como grooming (26%), e insinuaciones o propuestas sexuales (24%).

Las adolescentes están en mayor riesgo, pues el 28% sufrió alguna forma de ciberacoso, cifra que es del 21% para los adolescentes.

Por otro lado, se enfatiza que si bien la raíz de la producción, distribución y almacenamiento del material de abuso sexual infantil (MASI) puede suceder a partir de casos de trata de personas y explotación sexual infantil; el MASI también puede derivarse de diversas formas de violencia sexual que implican riesgos para niñas, niños y adolescentes.

Formas de violencia como el grooming, que son un conjunto de técnicas que utilizan los depredadores para captar a niñas, niños y adolescentes a través de perfiles falsos con el objetivo de obtener una imagen o video sexual; o el sexting, una práctica extendida entre adolescentes en la que se intercambia imágenes o videos de contenido sexual que puede ser posteriormente compartido a innumerables personas sin la autorización de la víctima.

De acuerdo con el informe de Alumbra, 6 de cada 10 adolescentes mexicanos(as) reportaron que los y las agresoras eran desconocidos para ellos. También 1 de cada 4 reportaron a amigos(as) o compañeros(as) de clases como sus agresores.

Este tipo de situaciones tienen consecuencias que muestran una realidad para millones de niñas, niños y adolescentes que permanecen callados y viven la violencia en silencio. El daño resultante de sufrir estas violencias es severo, algunas de las consecuencias incluyen depresión, ansiedad, baja autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento social e incluso, el suicidio.

Ante semejante reto, diversas organizaciones se reunieron el 11 de febrero, en el marco del día internacional del internet seguro, en el “Encuentro Internacional por un Mundo Digital Libre de Abuso Sexual Infantil” organizado por Fundación Pas, INHOPE y Te Protejo México.

La línea Te Protejo México es innovadora en nuestro país, cuenta con el respaldo de INHOPE -una red mundial de líneas de reporte-, que a través de alianzas con organizaciones como la International Criminal Police Organization (Interpol) permite la eliminación de material audiovisual de abuso sexual infantil, a través de cinco pasos: 1) reporte ciudadano, 2) análisis de contenidos, 3) envío a plataforma internacional INHOPE, 4) aviso a las autoridades nacionales e internacionales, lo anterior para lograr su 5) eliminación.

Los datos son claros, es necesario facilitar y mejorar los canales de reporte de la violencia sexual en el mundo digital.

A partir del fortalecimiento de canales para que cuidadores, mamás, papás, docentes, así como los propias niñas, niños y adolescentes puedan reportar la violencia digital, se logrará una mayor protección que evite la vulneración de sus derechos y permitirá una navegación más segura. Por tal razón, se hace un llamado colectivo a reportar cualquier material de violencia sexual en la dirección electrónica Te Protejo Méxicowww.teprotejomexico.org.

Solo en la medida en que se puedan abrir estos canales de reporte, se logrará disminuir la intensa revictimización que sufre la niñez y adolescencia de nuestro país y las severas consecuencias a las que se enfrentan. Acércate, protégelos y reporta #quenocaiganensusredes.

Discriminación laboral por embarazo

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

La discriminación laboral por embarazo (DLE) se encuentra expresamente tipificada como un delito en el Código Penal Federal. El fenómeno es conocido en sus formas más comunes como solicitar una prueba de gravidez para el ingreso a un trabajo o un despido por estar embarazada, no obstante poco se visibilizan otras formas de discriminación laboral que le suceden a millones de mujeres en México.

Por ello, Early Institute realizó el informe “La Discriminación Laboral por Embarazo en México”, estudio de carácter cualitativo con información aportada por diversas autoridades y que a partir de casos reales, pretende mostrar la forma en que las autoridades atienden e identifican conductas y rasgos característicos de este lamentable hecho.

El estudio menciona datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares (ENDIREH) 2016, que enfatiza un porcentaje muy alto, el 17.3% de las mujeres que laboraron en los últimos 5 años, sufrieron alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo. Al desagregar este porcentaje, se observa que la discriminación laboral por embarazo comienza incluso antes de estar embarazadas. El 11.5% de las mujeres que trabajaban les pidieron una prueba de embarazo para entrar y al 3.6% una prueba para poder continuar en su puesto.

Lógicamente, la discriminación se hace más grave cuando la mujer reporta estar embarazada; al 3.1% de las mujeres con un embarazo las despidieron, al 2.7% no le renovaron el contrato y al 1.6% les redujeron su sueldo o sus prestaciones.

Aunque las cifras anteriores reflejan las formas más comunes de DLE, el estudio cualitativo a partir de casos reales, da visibilidad a otras formas que también constituyen esta forma de discriminación y que poco se conocen: el acoso y hostigamiento por razón de embarazo, descuento económico por ejercer licencias médicas, obligación de trabajar en periodo de incapacidad, cambio de condiciones laborales, no ser contemplada para ascensos, interrupción o no renovación del contrato en el periodo de incapacidad, obligar a realizar labores que ponen en riesgo la salud de la madre y el hijo(a) y el despido.

Las cifras son alarmantes y el el fenomeno de la DLE persistente. Además, resulta trágico que la inmensa mayoría de los casos no son denunciados, investigados, ni sancionados; pareciera que las leyes existentes solo promueven “derechos fantasmas”, pues al final del día no se da una respuesta adecuada a las millones de mujeres que sufren de discriminación laboral por embarazo a diario. Las mujeres embarazadas aguantan día con día el hostigamiento y acoso por parte de sus empleadores, quienes intentan orillarlas a renunciar.

Este tipo de conductas tienen serias consecuencias, en términos de salud en la mujer, por el desgaste emocional de los conflictos que incluso genera un estrés tóxico que impacta a la salud y bienestar de la madre y el bebé, sin mencionar que el riesgo puede atentar incluso contra la vida del hijo o hija por nacer. En términos sociales, por la vulneración de derechos no sólo laborales si no al trato digno, igualdad de oportunidades y de trato y a la protección de la maternidad; y en términos económicos por la carencia de ingresos por una pérdida o reducción de un salario.

Invariablemente este es un tema que nos aqueja como país, pues existe una discriminación de género desde el momento en el que se tiene una percepción distinta entre lo que percibimos como maternidad y paternidad. Mientras a los hombres se les considera personas responsables cuando se convierten en padres y hasta se les asciende, a las mujeres se les castiga, acosa, y hostiga dentro del ambiente laboral, incluso desde antes de estar embarazadas. El problema real es que se menosprecia el rol y la trascendencia de la maternidad en la sociedad.

Es necesario poner fin a las percepción social de que la maternidad es una desventaja. Los estudios evidencian que las mujeres que han sido apoyadas durante su embarazo, parto y lactancia se encuentran significativamente más comprometidas con la productividad en las empresas. No se puede retrasar el impulsar acciones y estrategias que propicien la integración de la maternidad en el ambiente laboral. No podemos seguirle fallando a las mujeres y madres mexicanas.

Por ello, desde Early Institute se hace un llamado a los tomadores de decisiones, a las autoridades de primer contacto, instituciones y organizaciones empleadoras, para que se garantice que este tipo de conductas, que afectan a millones de mujeres en todo el país se puedan erradicar con la implementación de estrategias integrales y con perspectiva de género y de derechos humanos.

La crisis silenciosa: niñez huérfana por COVID-19

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en 24 Horas 

De acuerdo a las estadísticas diarias de COVID-19 se sabe que México ocupa el 4 lugar respecto a la cantidad de muertes causadas por el virus, ya que se han pérdido a más de 266,000 personas durante la pandemia. Adicionalmente a estas lamentables pérdidas humanas, poco se visibiliza la crisis que miles de niñas, niños y adolescentes viven al quedarse sin sus cuidadores más queridos y protectores, su mamá, papá o ambos.

De acuerdo con un estudio publicado recientemente por la revista científica The Lancet, a nivel internacional hasta marzo de este año, más de 1,134,000 niñas, niños y adolescentes sufrieron la muerte de al menos uno de sus cuidadores primarios: mamá, papá o abuelos con custodia.

Particularmente México, se encuentra dentro de los países que presentan las tasas más altas en América Latina, y registró más de 131,000 niñas, niños y adolescentes que han perdido a sus cuidadores primarios. Esta cifra se eleva a 203,549 si se incluyen las pérdidas también de un cuidador secundario como sus abuelos o personas que vivían dentro de su hogar.

Los datos son preocupantes porque la pandemia esta dejando a miles de niñas y niños desprotegidos. La muerte llega en cuestión de días o semanas, las familias tienen muy poco tiempo, si no es que nulo, para preparar a las niñas y niños del trauma que experimentan cuando una persona tan importante en su vida muere.

Adicionalmente a perder a sus seres más queridos, las niñas y niños en situación de orfandad frecuentemente enfrentan consecuencias adicionales como son la pérdida de ingresos, pobreza, abuso y/o institucionalización lo cual vulnera severamente sus derechos fundamentales.

Lo que hace unos meses preocupaba sobre los efectos secundarios del COVID-19 se ha vuelto una realidad y lo más alarmante es que la orfandad continuará creciendo en la medida en la que el virus continúe propagándose. Por lo anterior, es necesario viibilizar estas consecuencias y pasadas por alto que son sumamente perjudiciales para la niñez mexicana.

Si bien en abril de 2021, en el Senado de la República, los integrantes de la Comisión de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, estimaron que en el país había 185,000 niñas, niñas, niños y adolescentes huérfanos por COVID, aún no se observa, ante la magnitud del problema, interés nacional para mitigar el impacto directo contra la orfandad en nuestro país.

Al respecto, el estudio citado alerta sobre la necesidad de respuesta ante el COVID-19 que además de prevenir, detectar y responder es de suma importancia el cuidado de niñas y niños por lo antes mencionado. Y es por ello que, desde Early Institute, se hace un llamado para fortalecer el aparato público a través de medidas urgentes de atención a poblaciones vulneradas, apoyos económicos, apoyos terapéuticos para auxiliar a las familias a la crianza y evitar en gran medida niñez institucionalizada.

Estamos a tiempo de actuar, es de vital importancia que las políticas públicas reflejen el interés superior de la niñez en México, las niñas y niños son la apuesta para nuestro futuro sostenible. Si no actuamos hoy, esta crisis silenciosa, con el paso de los años, nos va a cobrar factura.

Explotación reproductiva: ¿Quién ve por los niños?

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en 24 Horas 

La explotación reproductiva ha recibido diferentes nombres: gestación o maternidad subrogada y renta de vientres son quizás las más comunes. Esta es una actividad que se genera mediante un contrato, en el cual una mujer acepta gestar para una persona o una pareja que tiene intención de fungir como padre o madre de la niña o niño nacido de dicho embarazo. El componente genético puede ser o no de la madre gestante.

Frecuentemente, la práctica es abordada desde distintas aristas como los derechos de las mujeres, los derechos de los solicitantes o desde los derechos de organizaciones intermediarias de prestar sus servicios. En la teoría y la práctica pocas veces se aborda desde los derechos de la infancia.

Al respecto, recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación discutió sobre una Acción de Inconstucionalidad 16/2016 y un Amparo 129/2019 relacionados con la regulación de la gestación subrogada en la entidad federativa de Tabasco.

Esta sentencia era una oportunidad de abordar los derechos de los involucrados y, particularmente, el interés superior de la niñez. Sin embargo, el análisis presentado careció del enfoque de niñez.

Lamentablemente el único que realmente visibilizó la cosificación de niñas y niños fue el Ministro Presidente Arturo Zaldivar Lelo Larrea, quien evidenció que el proyecto presentado ignora las recomendaciones emitidas tanto por el Comité de los Derechos del Niño y como de la Relatora sobre venta de niños y explotación sexual de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) A/HRC/37/60 de 2018 que de manera muy clara enfatizan la vulneración de derechos de los niños y niñas con esta práctica.

En este sentido, resulta fundamental resaltar algunos elementos a considerar respecto a los bebés que nacen a partir de estos procedimientos. Primero, se abordan los derechos de todas las partes menos los de la infancia, por lo que los bebés quedan ignorados social y jurídicamente, vulnerando el interés superior de la niñez. Además, el bebé puede ser visto como “mercancía” pues es entregado a los solicitantes a cambio de un pago-como sucede en el tráfico de menores- y se crean espectativas de consumo basadas en ideales como belleza, salud, inteligencia, entre otros. Segundo, se vulnera su derecho a la identidad, a la nacionalidad y a conocer su origen, comúnmente los bebés pueden quedar en un limbo jurídico y burocrático ante pleitos por contratos entre particulares. Tercero, pueden ser víctimas de rechazo y discriminación ya sea por una discapacidad, problemas congénitos etc. Por último, no existe una garantía de que su destino sea una familia- como sí sucede con los procesos de adopción donde existen mecanismos de protección para evitar que sean víctimas de trata, pornografía, abuso sexual o tráfico de órganos.

Dada la resolución de esa discusión en la SCJN es evidente que le fallamos a las niñas y niños. Ha sido clara la ausencia del enfoque de niñez, lo cual preocupa de sobremanera pues estamos hablando del máximo tribunal constitucional del país.

Por ello se considera prioritario reforzar este enfoque no solo en el poder judicial sino desde la sociedad pues solo en la medida que incorporemos la visión del interés superior de la niñez podremos dar protección de los derechos de las niñas y niños y garantizar su bienestar. Desde Early Institute, se hace un llamado al Congreso de la Unión y a las legislaturas locales para que todas las actuaciones respecto a la explotación reproductiva se prioricen dentro de la agenda pública para no fomentar la venta por encargo de bebés.