Enseñar a pensar desde el hogar

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

En el desafiante camino de la crianza, solemos esforzarnos por proveer a nuestros niños, niñas y adolescentes una serie de conocimientos y habilidades para un adecuado crecimiento. Sin embargo, a veces se nos olvida que una parte fundamental es incentivar a que piensen por sí mismos y eso es una tarea que debemos encabezar padres y madres.

Aprender a razonar es una de las herramientas que acompañarán y fortalecerán su desarrollo, de ahí que se haga énfasis en su importancia. Padres y madres debemos comprometernos a orientarlos para que sus procesos de pensamiento se vayan afianzando de acuerdo con su edad y circunstancias.

Hay varias formas para ayudar a que nuestros niños, niñas y adolescentes aprendan a pensar, lo cual les será de utilidad para afrontar los desafíos de su vida. No se trata de ayudarlos simplemente con los retos que la escuela les presenta, sino que les será útil para resolver problemas de toda índole, a partir de la formación de sus propias ideas y su socialización.

Para empezar, debemos confiar en su capacidad y esto requiere conducirlos con paciencia. Como todo aprendizaje lleva su tiempo y exige un esfuerzo, pero el objetivo es hacerles sentir que pueden lograr sus propósitos a su ritmo, sin presiones y en la medida de sus posibilidades.

Una estrategia en la enseñanza del pensamiento es motivar el diálogo para que expresen sus opiniones sobre situaciones cotidianas. En este punto hay que alentar que expliquen sus comportamientos ante ciertas acciones para que comiencen a ordenar sus argumentos y justificaciones de un modo lógico y coherente. Es muy probable que sus primeras ideas no sean estructuradas, pero el papel de los padres y madres es respetar lo que dicen y corregir sin herir sus sentimientos ni emociones.

En este tipo de aprendizajes se les debe infundir seguridad y para ello la actitud de los cuidadores es clave. Asimismo, es primordial establecer una comunicación lo más clara posible y siempre positiva, además de actuar en apego a los valores que se comparten en su entorno.

Por otro lado, hay que permitir que sean parte de la discusión, que los niños y las niñas participen en las decisiones familiares en las que puedan involucrarse y motivar la toma de acuerdos basados en la consideración de sus puntos de vista. Incluso la práctica de juegos de pistas, ajedrez, backgammon o adivinanzas pueden ser recursos para incentivar que razonen de una forma lúdica y atractiva.

Sin duda, enseñar a pensar desde la primera infancia traerá beneficios a este sector ya que sus habilidades para argumentar aumentarán; tendrán mayor autoestima; tomarán decisiones con mayor facilidad; tendrán más confianza y mejorarán sus competencias comunicativas.

En Early Institute promovemos la importancia del bienestar integral de niños, niñas y adolescentes, priorizando su cuidado y educación con procesos de enseñanza que garanticen su pleno desarrollo. Conscientes de los retos que se presentan hoy en día, alentamos a padres y madres a crear entornos de aprendizaje y a perseverar con amor, respeto y empatía en la enseñanza del pensamiento desde el hogar.

Discriminación laboral por embarazo

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

La discriminación laboral por embarazo (DLE) se encuentra expresamente tipificada como un delito en el Código Penal Federal. El fenómeno es conocido en sus formas más comunes como solicitar una prueba de gravidez para el ingreso a un trabajo o un despido por estar embarazada, no obstante poco se visibilizan otras formas de discriminación laboral que le suceden a millones de mujeres en México.

Por ello, Early Institute realizó el informe “La Discriminación Laboral por Embarazo en México”, estudio de carácter cualitativo con información aportada por diversas autoridades y que a partir de casos reales, pretende mostrar la forma en que las autoridades atienden e identifican conductas y rasgos característicos de este lamentable hecho.

El estudio menciona datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares (ENDIREH) 2016, que enfatiza un porcentaje muy alto, el 17.3% de las mujeres que laboraron en los últimos 5 años, sufrieron alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo. Al desagregar este porcentaje, se observa que la discriminación laboral por embarazo comienza incluso antes de estar embarazadas. El 11.5% de las mujeres que trabajaban les pidieron una prueba de embarazo para entrar y al 3.6% una prueba para poder continuar en su puesto.

Lógicamente, la discriminación se hace más grave cuando la mujer reporta estar embarazada; al 3.1% de las mujeres con un embarazo las despidieron, al 2.7% no le renovaron el contrato y al 1.6% les redujeron su sueldo o sus prestaciones.

Aunque las cifras anteriores reflejan las formas más comunes de DLE, el estudio cualitativo a partir de casos reales, da visibilidad a otras formas que también constituyen esta forma de discriminación y que poco se conocen: el acoso y hostigamiento por razón de embarazo, descuento económico por ejercer licencias médicas, obligación de trabajar en periodo de incapacidad, cambio de condiciones laborales, no ser contemplada para ascensos, interrupción o no renovación del contrato en el periodo de incapacidad, obligar a realizar labores que ponen en riesgo la salud de la madre y el hijo(a) y el despido.

Las cifras son alarmantes y el el fenomeno de la DLE persistente. Además, resulta trágico que la inmensa mayoría de los casos no son denunciados, investigados, ni sancionados; pareciera que las leyes existentes solo promueven “derechos fantasmas”, pues al final del día no se da una respuesta adecuada a las millones de mujeres que sufren de discriminación laboral por embarazo a diario. Las mujeres embarazadas aguantan día con día el hostigamiento y acoso por parte de sus empleadores, quienes intentan orillarlas a renunciar.

Este tipo de conductas tienen serias consecuencias, en términos de salud en la mujer, por el desgaste emocional de los conflictos que incluso genera un estrés tóxico que impacta a la salud y bienestar de la madre y el bebé, sin mencionar que el riesgo puede atentar incluso contra la vida del hijo o hija por nacer. En términos sociales, por la vulneración de derechos no sólo laborales si no al trato digno, igualdad de oportunidades y de trato y a la protección de la maternidad; y en términos económicos por la carencia de ingresos por una pérdida o reducción de un salario.

Invariablemente este es un tema que nos aqueja como país, pues existe una discriminación de género desde el momento en el que se tiene una percepción distinta entre lo que percibimos como maternidad y paternidad. Mientras a los hombres se les considera personas responsables cuando se convierten en padres y hasta se les asciende, a las mujeres se les castiga, acosa, y hostiga dentro del ambiente laboral, incluso desde antes de estar embarazadas. El problema real es que se menosprecia el rol y la trascendencia de la maternidad en la sociedad.

Es necesario poner fin a las percepción social de que la maternidad es una desventaja. Los estudios evidencian que las mujeres que han sido apoyadas durante su embarazo, parto y lactancia se encuentran significativamente más comprometidas con la productividad en las empresas. No se puede retrasar el impulsar acciones y estrategias que propicien la integración de la maternidad en el ambiente laboral. No podemos seguirle fallando a las mujeres y madres mexicanas.

Por ello, desde Early Institute se hace un llamado a los tomadores de decisiones, a las autoridades de primer contacto, instituciones y organizaciones empleadoras, para que se garantice que este tipo de conductas, que afectan a millones de mujeres en todo el país se puedan erradicar con la implementación de estrategias integrales y con perspectiva de género y de derechos humanos.

Cuidar la salud mental de niños, niñas y jóvenes ante pandemia

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

A dos años de la aparición de Covid-19, sin duda una de las alertas más apremiantes para atender es la salud mental, en particular de los más vulnerables. En una revisión de estudios sobre los efectos de la pandemia titulada Global prevalence and burden of depressive and anxiety disorders in 204 countries and territories in 2020 due to the COVID-19 pandemic, la revista médica The Lancetanalizó la situación de los trastornos de la depresión severa y la ansiedad. Los estudios revisados comprendieron de enero de 2020 a enero de 2021, encontrando un aumento importante de casos: se estima que, en el tema de la depresión severa, se dieron 53 millones de casos adicionales y en cuanto a los trastornos de ansiedad se alcanzaron 76 millones de casos adicionales en todo el mundo en un año.

La investigación indica un mayor impacto en las mujeres por ser más propensas a las afectaciones sociales y económicas de la pandemia. Durante el confinamiento, posiblemente fueron cuidadoras de los enfermos en casa y en ellas recayeron las responsabilidades del hogar ante el cierre de escuelas, lo que derivó en desempleo o disminución del salario. En otros casos pudieron haber sido víctimas de violencia doméstica.

De igual modo, el estudio apunta un aumento de afectaciones en niños, niñas y jóvenes. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la pandemia derivada por Covid-19 “ha provocado la interrupción más grave de la historia en los sistemas educativos” y, en ese sentido, con el cierre de las escuelas este grupo social dejó de reunirse afectando su capacidad para aprender e interactuar.

Son ellos los de mayor preocupación, pues según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 13 por ciento de los adolescentes de 10 a 19 años padece un trastorno mental diagnosticado y son, precisamente, la ansiedad y la depresión los padecimientos más comunes en este grupo (40 por ciento de los trastornos de salud mental diagnosticados).

Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en su informe Estado Mundial de la Infancia 2021: En mi mente: Promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia señala que: “En todo el mundo, los trastornos mentales son una causa importante de sufrimiento que a menudo se pasa por alto y que interfiere en la salud y la educación de los niños y los jóvenes, así como en su capacidad para alcanzar su pleno potencial”.

La investigación de The Lancet estima que los países más afectados por el incremento de casos de depresión aguda y ansiedad son América Latina y el Caribe, el norte de África y Medio Oriente, y el sur de Asia, regiones en las que se han dado altas tasas de infección.

Ante los retos que ha traído la pandemia, en Early Institute afianzamos nuestro compromiso por mejorar la salud integral de niños, niñas y jóvenes y hacemos un llamado para asumir nuestra responsabilidad colectiva en el cuidado de sus estados físico, mental, emocional, social y espiritual.

El mito del “trabajador ideal”

Por: Valeria González, Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en El Heraldo 

“Desde que me embarace comencé a ser discriminada; en mi incapacidad se me solicitó trabajo, incluso el mismo día del nacimiento de mi bebé tuve que atender requerimientos desde la camilla de la clínica. Después del parto existieron oportunidades de crecimiento laboral, sin embargo, nunca se me dio la oportunidad aunque lo solicité y contaba con el perfil y la experiencia, a diferencia de quienes fueron promovidos. Cuando pregunté la razón, me contestaron que por mi hijo. Antes de despedirme me cambiaron a un puesto de menor nivel.” 

Diversos estudios han identificado que la maternidad es vista como una “desventaja” en el trabajo, las y los empleadores comunmente comparten el prejuicio de que las madres son más inestables y menos comprometidas y competentes en el empleo; esto se relaciona con su poca adecuación a los estándares del “trabajador ideal”, aquél que es totalmente devoto a su trabajo y no tiene otras responsabilidades. Por el otro lado y fuera de toda lógica, los hombres casados y padres de familia, son mayormente asociados con la establidad, compromiso y competencia.

Por tal situación, han nacido conceptos como maternal wall para referirse a la barrera que representa la maternidad para obtener, permanecer y ascender en el ámbito laboral. Sin embargo, los prejuicios alrededor de la maternidad y el embarazo en el trabajo se manifiestan también como una forma de discriminación y violencia cuyo alcance afecta múltiples derechos de la mujer embarazada, de su bebé y su familia, no solamente sus derechos laborales.

En ese sentido, esta problemática es sumamente grave pues -además de su impacto- es más común de lo que se piensa: el 17.3% de las mujeres que tuvieron un empleo en los 5 años previos sufrieron alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo de acuerdo con la Encuesta Nacional Sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016 -prácticamente 2 de cada 10 mujeres-; y el 31% del total de las presuntas quejas de discriminación promovidas ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) se refieren a casos motivados por un embarazo.

El número de mujeres que integra la fuerza de trabajo mundial nunca ha sido tan elevado como ahora, sin embargo, para ser valoradas como profesionales tenemos que cumplir con los rígidos estándares del trabajdor ideal: adoptar roles masculinos, hacer malabares para que nuestra maternidad “no se note”, ocultar nuestra vida familiar para que no afecte nuestra carrera laboral, pasar a segundo o tercer plano a nuestras hijas e hijos para conservar el empleo.

Esta presión absurda es insostenible y es nociva para nuestra sociedad, hoy más que nunca es necesario que los espacios laborales se reinventen, innoven y adapten para lograr efectividad sin sacrificar la vida familiar, personal y laboral de sus trabajadoras y trabajadores.

En días recientes Early Institute publicó el informe Discriminación Laboral por Embarazo, un estudio que reúne información sumamente interesante sobre las mujeres que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad; los prejuicios y estereotipos que existen alrededor de la maternidad y el embarazo; las conductas que conforman este tipo de violencia; y casos reales que evidencian su impacto.

En este documento de investigación se proponen una serie de recomendaciones dirigidas, entre otros, a empleadoras y empleadores para que impulsen acciones y estrategias que mejoren el clima organizacional para las mujeres embarazadas y faciliten la maternidad en el trabajo. Algunas de ellas pueden ser fomentar la conciliación entre la vida laboral y familiar de las y los empleados; proporcionar horarios laborales flexibles; e incentivar la contratación y ascenso de madres y mujeres embarazadas.

Si quieres conocer más, te invito a descargar el informe y leerlo en el siguiente link: https://staging.earlyinstitute.org/discriminacion-laboral-por-embarazo/

Reportar la violencia sexual infantil en línea

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

Hace unos días se celebró el Día Internacional de Internet Seguro para promover su uso responsable, sin embargo, estamos muy lejos de lograrlo cuando en el entorno digital se vulneran los derechos de niños, niñas y adolescentes.

De acuerdo con Te Protejo México, en el mundo hay más de 46 millones de imágenes o videos de abuso sexual infantil en línea y hay cerca de 750 mil agresores que buscan contactar a un niño, niña o adolescente, a través de internet, con fines sexuales.

Te Protejo México es una iniciativa para reportar contenidos de abuso y explotación sexual infantil en internet. Según sus reportes, el mayor porcentaje de víctimas se registra en las edades de 3 a 13 años (90 por ciento), siendo las niñas el grupo más afectado (91 por ciento).

Para combatir esta terrible práctica, surgen estas líneas de reporte que recolectan de manera eficaz y transparente las reclamaciones, en este caso de los materiales de índole sexual que afectan a niños, niñas y adolescentes y que vulneran sus derechos. Es importante saber que una línea de reporte cuenta con el apoyo de instancias gubernamentales y de autoridades que actúan para eliminar el contenido ilícito. De la misma manera, tienen el respaldo de proveedores de servicios de internet para borrar los contenidos ilegales.

También es relevante señalar que estos mecanismos de denuncia se tramitan a nivel nacional e internacional, de tal modo que se da una coordinación interinstitucional para tomar las medidas pertinentes en caso de haber sido víctima de violencia sexual.

Entre los beneficios de denunciar cuando un niño, niña o adolescente ha sufrido de violencia sexual en internet está la generación de alertas que pueden evitar la multiplicación de casos de abuso y explotación sexual entre la población más vulnerable. Un beneficio más es que se da seguimiento a cada reporte hasta el cierre del caso, lo que garantiza que los contenidos ilegales sean borrados del entorno digital.

La línea de reporte virtual que brinda Te Protejo México forma parte de la red mundial INHOPE, organismo internacional que regula más de 50 líneas de reporte sobre pornografía infantil, y trabaja en constante cooperación con la International Criminal Police Organization (Interpol).

Su forma de operación es: 1) se capta el reporte (totalmente confidencial); 2) los analistas especializados de Te Protejo México verifican, validad y clasifican el contenido; 3) se da aviso a las autoridades y se aplica la ley; 4) se notifica al proveedor de internet que hospeda el contenido para que sea desmontado, y 5)se elimina el contenido.

En alianza con Te Protejo México, en Early Institute buscamos generar entornos seguros para la infancia y adolescencia, siendo el reporte de las prácticas delictivas una vía para erradicar el abuso y la explotación sexual en estos sectores.

La protección y el bienestar integral de niños, niñas y adolescentes es un compromiso que debe ser compartido entre la familia, la sociedad y el Estado. Por tal, hacemos un llamado a reportar cualquier material de violencia sexual en la página de Te Protejo México: https://teprotejomexico.org/, en correspondencia con nuestra responsabilidad para reducir las amenazas a las que se enfrentan los más vulnerables.

Discriminación laboral por embarazo, una forma de violencia

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

En México la discriminación laboral por embarazo es una de las problemáticas sociales con mayor vigencia pese a los esfuerzos para combatirla. Recientemente, Early Institute presentó el reporte La discriminación laboral por embarazo, como parte de una serie titulada Prácticas que vulneran la maternidad en México, que busca reunir trabajos y recomendaciones de política pública en torno al ejercicio de la maternidad en el país.

Para la publicación de esta primera entrega se revisaron cifras y datos de diversas encuestas, así como ordenamientos legales y administrativos. Una de las fuentes de la investigación fue la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016. En ella se reportó que 51 por ciento de las mujeres encuestadas dijo haber tenido un empleo en los últimos cinco años. De ese grupo, 17.3 por ciento sufrió alguna forma de discriminación laboral relacionada con el embarazo. Por ejemplo, a 11.5 por ciento se le pidió una prueba de embarazo para acceder a un trabajo y a 3.6 por ciento para continuar en él.

Otro dato fue que entre las mujeres trabajadoras, 39 por ciento reportó haber estado embarazada en los últimos cinco años. De dicho sector, 4.7 por ciento sufrió un tipo de discriminación por su estado, ya que las mujeres fueron despedidas, no se les renovó el contrato, o se les redujo el sueldo o las prestaciones.

En México “la discriminación laboral por embarazo está enunciada expresamente y tipificada como un delito en el Código Penal Federal” y al respecto se han configurado leyes que prohíben y sancionan conductas discriminatorias, así como existen instancias a las que se pueden denunciar los casos. No obstante, las violaciones a los derechos de las mujeres embarazadas persisten. Por ejemplo, la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) señala que del 1 de enero de 2012 al 20 de julio de 2021 se atendieron 13 mil 354 asuntos por discriminación laboral. De ellos, 2 mil 589 corresponden a discriminación laboral por embarazo. “Asimismo, informó que este motivo se encuentra en la posición número cuatro y representa 19 por ciento del total de los asuntos recibidos”, indica el reporte.

La discriminación laboral por embarazo busca “identificar las causas, conductas y consecuencias de la discriminación laboral por embarazo, con el fin de prevenir y atender la problemática en México”. De tal modo que en tres capítulos hay una revisión de literatura; se dan a conocer elementos que se pueden catalogar como discriminación laboral por embarazo y se presentan los mecanismos de atención a víctimas de discriminación laboral por embarazo en México, así como cifras que contextualizan el fenómeno en nuestro país.

Para los integrantes de Early Institute, la discriminación laboral por embarazo es una forma de violencia que afecta múltiples derechos de la mujer embarazada, de su bebé y su familia, no exclusivamente sus derechos laborales y ante su presencia en nuestro país, es necesario visibilizarla y ofrecer información para su erradicación. El reporte se puede descargar en — https://staging.earlyinstitute.org/discriminacion-laboral-por-embarazo/ —, donde también se dan conocer testimonios y formas de este tipo de discriminación y recomendaciones para atender esta situación que daña gravemente a la maternidad.

Combatir el ciberacoso a niños, niñas y adolescentes

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

La violencia contra niños, niñas y adolescentes se expresa de distintas maneras, una de ellas es el ciberacoso, en el marco de la proliferación de los avances tecnológicos y la adopción de herramientas digitales en este grupo social.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de octubre de 2019 a noviembre de 2020, uno de cada cuatro adolescentes reportó haber sufrido ciberacoso.

¿Qué es el ciberacoso? Son todas aquellas acciones por parte de una persona o un grupo social para dañar o molestar a alguien a través de dispositivos digitales como teléfonos celulares, computadoras y tabletas.

Según el Inegi, en 2020 los adolescentes, cuya edad oscila entre los 12 y 17 años, reportaron mayor ciberacoso, siendo las mujeres las más agredidas a través de internet (27.93 por ciento), en contraste con los daños hacia los hombres (20.92 por ciento).

En cuanto a las formas de ciberacoso, cuatro de cada diez adolescentes reportaron haber recibido mensajes ofensivos; uno de cada cuatro mencionó haber sido contactado a través de identidades falsas, práctica mejor conocida como grooming, y uno de cada cuatro recibió insinuaciones o propuestas sexuales.

Destaca que seis de cada diez víctimas de ciberacoso reportaron que su agresor(a) era una persona desconocida y únicamente 1 por ciento denunció al Ministerio Público o la Policía.

Por esta razón, Alumbra –una iniciativa de Early Institute– reconoce que la violencia sexual digital se puede prevenir si trabajamos en conjunto y propone las siguientes acciones: a) Conocer más sobre la violencia en internet, particularmente en la población de niñas, niños y adolescentes; b) facilitar canales de denuncia y reporte para que padres, madres y otros cuidadores puedan actuar ante cualquier situación de violencia en línea; c)generar nuevas plataformas educativas que permitan fortalecer las habilidades y capacidades de prevención tanto de cuidadores como de niños, niñas y adolescentes; d) ampliar las capacidades de las autoridades federales y estatales que monitorean y persiguen los delitos cibernéticos, con especial énfasis en aquellos delitos relacionados con la violencia sexual en internet contra este sector de la población; y e) generar alianzas y estrategias de colaboración entre las organizaciones de la sociedad civil, las autoridades y las empresas relacionadas con las tecnologías de información y comunicación para prevenir la violencia en línea.

Asimismo, Alumbra recomienda a los padres de familia: a) Conocer y hablar con los hijos sobre los riesgos que existen en internet; b)mantenerse involucrado en su mundo digital; c) conocer con quiénes se conectan; d) usar controles de privacidad y seguridad; y e) bloquear y reportar a personas que los incomoden.

En apoyo a la erradicación del ciberacoso, el micrositio alumbramx.org/protegelos ofrece una serie de recursos para combatir esta forma de violencia, la cual tiene consecuencias graves si no se actúa con prontitud.

En Early Institute sabemos que la prevención de la violencia en internet contra niños, niñas y adolescentes es una responsabilidad colectiva y ante el uso cada vez más frecuente de los dispositivos digitales es necesario asegurar su protección con información y participación activa en beneficio de su integridad física y emocional.

Herramientas para prevenir la violencia sexual infantil

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

Hablar de la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes no es sencillo, pero sí es necesario ante el incremento de casos en los últimos años. Para prevenir este tipo de problemática es esencial contar con información y herramientas que permitan evitar una situación de esa naturaleza o servirán para responder ante un abuso de esta índole.

De acuerdo con Yamir Valencia Betancur, de FAN Fundación, hay cinco estrategias que colaboran en la prevención de la violencia sexual infantil. La primera es fortalecer las prácticas de crianza de quienes cuidan a niños, niñas y adolescentes. Esto significa que los cuidadores deben saber cuáles son las características de cada etapa de crecimiento para identificar posibles variaciones. Los cuidadores también deben hablar con claridad a niños, niñas y adolescentes sobre educación sexual de acuerdo con su edad y establecer límites y normas que faciliten una comunicación transparente y amorosa.

La segunda estrategia es potenciar la gestión emocional en la familia, de tal modo que todos sepan identificar y nombrar las emociones que sienten. Para la especialista, al menos se deben identificar seis emociones: alegría, tristeza, enojo, miedo, calma y amor. De este modo, si se presenten situaciones de incomodidad en los miembros más jóvenes del núcleo familiar, ellos podrán expresar con exactitud lo que están sintiendo.

Una tercera estrategia es fomentar prácticas de autoprotección y autocuidado. Esto significa que niños, niñas y adolescentes deben contar con información de sí mismos y de su entorno (teléfonos de casa y para emergencias). También deben conocer su propio cuerpo y saber nombrar cada parte tal como es. Hay que promover también su autonomía e independencia para que cuiden su propio cuerpo. Incluso, en este punto es esencial fortalecer el área espiritual, entendida como la dotación de un sentido de vida, independientemente de la creencia religiosa que se practique.

La cuarta estrategia es la construcción de ambientes protectores, familiares y comunitarios, es decir, hacerles sentir a niños, niñas y adolescentes en confianza para expresarse libremente; acompañarlos en los momentos de juego, reforzando la comunicación y el cuidado; y estar con ellos durante el uso de los medios digitales. En este aspecto, es importante vigilar el uso de internet, mediante establecimiento de horarios; bloqueo de contenido inapropiado; limitación de acceso a menores de tres años, entre otros.

La quinta estrategia se refiere a la construcción de proyectos de vida, que no es más que guiarlos en la identificación de sus capacidades y habilidades, pero también de sus intereses y sueños. La finalidad es fomentar la confianza en sí mismos y su autoestima.

Por otro lado, si se detecta una situación de violencia sexual, la experta recomienda demostrar atención, comprensión y tranquilidad para que la víctima exprese la experiencia en un entorno de confianza; alejarla de su posible agresor; decirle que le cree todo lo que le está compartiendo; insistir en que no es culpable de nada y confirmarle que le ayudará y pedirá auxilio a otras instancias, de ser necesario.

En Early Institute reconocemos que lo más importante en la prevención es el conocimiento y entre más recursos tengamos los cuidadores de niños, niñas y adolescentes estaremos mejor preparados para erradicar esta terrible y dolorosa forma de violencia.

La industria de la gestación subrogada

Por: Valeria González, Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en El Heraldo 

El debate sobre la gestación subrogada se ha centrado en los derechos reproductivos de las personas solicitantes, sin embargo, están ausentes tres enfoques fundamentales en su abordaje: la gestación de bebés como un producto comercializable; la explotación de la mujer gestante como una máquina de producción; y la lógica de mercado que atraviesa estas problemáticas.

Integrar estos tres elementos nos permite visualizar la problemática real que existe en el fondo, una nueva forma de esclavitud: la explotación reproductiva. Esta columna aborda el tercer enfoque: la gestación subrogada como una industria que comercializa con bebés y el cuerpo de mujeres.

La gestación subrogada no es acuerdo de voluntades entre las partes ni una oportunidad de enriquecimiento para las mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Detrás del disfraz que promete una vida mejor, se esconde la satisfacción del deseo de consumo de unos y el enriquecimiento de otros a costa de la explotación.

La industria de la explotación reproductiva se sostiene porque por un lado provee de bebés a personas que están dispuestas a pagar mucho dinero por ellos, y por otro, enriquece a intermediarios a costa de muchas mujeres en situación de vulnerabilidad que pueden explotar y controlar. Bajo esta lógica de mercado, las mujeres gestantes y los bebés son vistos como un objeto, no como sujetos de derechos y, con ellos, los intermediarios obtienen ganancias multimillonarias.

El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía establece en su artículo segundo a) que se entiende por venta de niños a todo acto o transacción en virtud del cual un niño es transferido por una persona o grupo de personas a otra a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución.

En ese sentido, la Relatora Especial sobre la venta y la explotación sexual de niños, incluidos la prostitución infantil, la utilización de niños en la pornografía y demás material que muestre abusos sexuales de niños ha enfatizado que “todos los Estados están obligados a prohibir la venta de niños y a crear salvaguardias para su prevención” y en 2019 exhortó a los Estados a “velar por que las leyes y políticas que prohíben la venta, la trata, el abuso y la explotación de los niños, así como las salvaguardias generales contra la venta y la trata de niños se apliquen en el contexto de la gestación por sustitución”. Incluso ha mencionado que en lugares que, en teoría, la gestación subrogada se encuentra bien regulada ha documentado casos de prácticas abusivas.

En los enfoques regulatorios a nivel internacional la lógica de mercado nos muestra que la prohibición de la industria de la explotación reproductiva en un país orilla al consumidor a buscar en otro lugar facilidad para “adquirir” el “producto” que se desea. Así pues, la explotación reproductiva -como cualquier industria- precisa de certeza y facilidad jurídica para subsistir, para garantizar la oferta y fomentar la demanda. Bajo el manto de la legalidad, sacar provecho de la vulnerabilidad de las personas es fácilmente manejable y el ambiente es propicio para atraer la demanda; se establece un sistema que permite que el mercado funcione.

Sin embargo, los acuerdos de gestación subrogada pueden acarrear violaciones graves a derechos humanos como el abandono de niñas y niños por parte de los solicitantes; la falta de idoneidad de los solicitantes para ser madres y/o padres generando un alto riesgo de tráfico de menores de edad; la vulneración de los derechos de identidad, origen y filiación; problemas relativos a la libertad del consentimiento de las gestantes; y malas prácticas por parte de los intermediarios. Así lo alertó el Consejo sobre Asuntos Generales y Política de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado en su Informe de 2015.

Pretender que regular evitará la clandestinidad y vulneración de los derechos de los bebés y las mujeres gestantes es ignorar que este fenómeno existe porque representa una industria y como tal buscará un terreno fértil para su mercado: producción de bebés barata y facilidad de compra para la demanda. Los múltiples vacíos que toda ley tiene, manipulaciones y engaños arrasan con los posibles “candados legales” que pretendan controlar este fenómeno para evitar violaciones a derechos humanos.

En tanto no hablemos abiertamente de estos tres elementos de la explotación reproductiva, el mercado de bebés y mujeres seguirá aumentando. Desgraciadamente, por las condiciones de vulnerabilidad en las que se encuentran millones de mujeres, la falta de coordinación entre las autoridades, la corrupción, la impunidad, los vacíos legales y la ausencia de una ley federal que la prohíba, México es un terreno fértil para la industria de la explotación reproductiva.

 

Regalar experiencias: satisfacciones de largo aliento

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

En los últimos años hemos vivido cambios sustanciales como sociedad. No sólo hemos mirado a la importancia del cuidado físico sino también del mental y emocional, sobre todo cuando se trata de alcanzar estados de bienestar y felicidad.

Es por eso que en esta época de regalos navideños nos parece oportuno proponer que en lugar de obsequiar cosas materiales ofrezcamos experiencias que tienen mayor trascendencia y una larga duración.

¿Qué es regalar experiencias? Significa que privilegiemos dotar de buenos recuerdos a través de vivencias positivas, lo cual tiende a producir mayor satisfacción personal y más felicidad.

Investigaciones como las de Thomas Gilovich de la Universidad de Cornell y Travis J. Carter (Roanoke College) demuestran que la posesión de cosas materiales no ofrece tanta felicidad como una experiencia. Un objeto podrá satisfacer un placer inmediato, cuyo efecto suele ser pasajero, pero una experiencia o un recuerdo tendrá una vigencia y un arraigo mayores.

Para estos autores, las experiencias forman parte de las personas y si bien un objeto puede pensarse que es parte de nuestra identidad, en realidad se trata de algo externo que no se interioriza.

De hecho, el alto grado de satisfacción que produce una experiencia está vinculado a que es mucho más difícil compararla con las de los demás, en tanto sólo nos pertenecen a nosotros, situación que no sucede con las cosas que suelen ser tema de comparación.

Gilovich ejemplifica: “Imagina que compras un televisor de pantalla plana. Vienes a mi casa y tengo una pantalla más grande y con más nitidez; eso quizá te desmotivará. Pero supongamos que te vas de vacaciones y descubres que hemos ido al mismo lugar. Mi experiencia de viaje suena mejor que la tuya y eso puede molestarte un poco, pero no en el mismo grado que en el caso de la pantalla porque tienes tus recuerdos; tienes tu conexión con el sitio que se convirtió en tus vacaciones. Eso lo hace menos comparable con mi experiencia por lo que tu disfrute no se ve tan afectado”.

También hay una relación con el nivel de adaptación. Para los investigadores la compra de cosas puede dar felicidad al inicio, pero rápidamente nos adaptamos a ellas y eso va disminuyendo la alegría. En el caso de las experiencias, no ocurre así en tanto no parecen estar sujetas a este proceso de adaptación y la satisfacción es duradera. Regalar experiencias es también una forma de incentivar una conexión entre personas de una manera más profunda.

Son tiempos que nos invitan a fortalecer nuestro bienestar emocional y en Early Institute abogamos por tener las condiciones para que las personas disfrutemos experiencias significativas. De este modo, hay que asegurar que nuestras comunidades dispongan de espacios seguros, protectores, respetuosos y de confianza para la creación y satisfacción plena de sus vivencias.