En México, urge combatir la pobreza desde la primera infancia

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Las cifras tan altas de niñas, niños y adolescentes en situación de pobreza dan cuenta de que están siendo limitados en el ejercicio de sus derechos.

En la sexta mesa de análisis que organizó Early Institute, a través del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), denominada “Retos y estrategias para combatir la pobreza desde la primera infancia”, especialistas abordaron la relevancia de mitigar los riesgos a los que se enfrentan niñas y niños cuando viven en situación de pobreza desde sus primeros años de vida.

Participaron Cecilia Berlanga Alessio Robles, Oficial de Política Social en el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF); Alberto Sotomayor Avilés, Coordinador Nacional de Investigación del Pacto por la Primera Infancia; Alida Marcela Gutiérrez Landeros, Coordinadora de Análisis de Pobreza en el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y Renata Díaz Barreiro, líder de SIPI México.

En su intervención, Alida Gutiérrez señaló que la pobreza infantil tiene efectos irreversibles, siendo el grupo con mayores carencias el que va de los 0 a los 5 años. Afirmó que 54.3 por ciento de niñas y niños en esta edad presenta situación de pobreza relacionada con la falta de acceso a sus derechos. En este sentido, se refirió a tres ámbitos con mayor problemática: educación, salud y alimentación de calidad.

Por su parte, Cecilia Berlanga refirió que sólo 16 por ciento de niñas, niños y adolescentes, en México, no tienen carencias, lo que significa una desigualdad social sustancial. Dijo que “la pobreza limita la capacidad de las familias para satisfacer las necesidades y restringe la calidad de interacción entre adultos y niños”. Estas características ponen en riesgo a la niñez y comprometen su desarrollo.

Para Alberto Sotomayor hablar de pobreza es hablar de una negación de derechos y, cuando se vive con ella desde la temprana edad, abre las posibilidades para que se continúe en esa situación en edad adulta. Señaló que de 2018 a 2020 se registró un incremento de la problemática, provocando que la primera infancia enfrente mayores niveles de carencias que el resto de la población.

Para el especialista las cifras tan altas de niñas, niños y adolescentes en situación de pobreza dan cuenta de que se trata de millones de personas que están siendo limitadas en el ejercicio de sus derechos, por lo que urgen intervenciones del Estado para afrontar este panorama.

En cuanto a las recomendaciones que ofrecieron los especialistas para combatir la pobreza desde la primera infancia, Cecilia Berlanga habló de los programas de protección social como herramientas eficaces para atender las carencias, refiriéndose en particular a las transferencias monetarias que han tenido significativos beneficios en torno a esta problemática. Para Alida Gutiérrez es fundamental contar con un sistema de protección social con enfoque de derechos que combata los riesgos en todo el curso de vida, principalmente en niños, niñas y adolescentes.

Alberto Sotomayor considera que es indispensable contar con estrategias y políticas públicas bien diseñadas, inteligentes, basadas en evidencia e integrales y, ante todo, dar peso a la primera infancia, ya que en la actualidad la oferta gubernamental dirigida a este sector de la población es escasa.

Con este tipo de reuniones, Early Institute apoya sus objetivos en cuanto a la construcción de políticas públicas y medidas de protección que aseguren el bienestar integral de niños, niñas y adolescentes. La pobreza es una de las situaciones con mayor gravedad en el desarrollo infantil, por su alto grado de afectaciones que desencadena. Sin duda, es prioritario no sólo su conocimiento, sino también invertir en la atención a la problemática para dar mejores condiciones de vida desde el vientre materno.

 

Educar con más libertad y menos sobreprotección

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Fomentar la independencia de niños, niñas y adolescentes es fortalecer su autoestima, desarrollar habilidades sociales, que se sientan orgullosos de sí mismos, entre otros beneficios.

En la crianza de niñas, niños y adolescentes hay situaciones que nos inquietan como padres, como es dejar que se enfrenten a riesgos por sí solos o soltarlos. Hay evidencia que indica la importancia de alentar su libertad, evitando la sobreprotección y así dotarlos de herramientas para la vida, aunque esto signifique pasar por malos ratos y preocupaciones.

Cuando a un niño se le vigila constantemente o se le protege en exceso, se perjudica su desarrollo. Por supuesto estamos hablando de ir soltando gradualmente a nuestros hijos e hijas según su edad y capacidades. Nuestra tarea como padres es hacer que ellos cada vez nos necesiten menos y para lograrlo es indispensable dejar que se enfrenten a situaciones que los hagan crecer y fortalezcan su confianza y autoestima.

Lo grave del asunto es que muchas veces, como padres, no estamos dispuestos a permitirles experimentar por su cuenta, entorpeciendo etapas primordiales en su crecimiento. Dejar que asistan a una fiesta, que vayan a la tienda o cualquier otra actividad que, según los adultos, podrían representar escenarios riesgosos, son casos en los que se deben evaluar objetivamente los peligros para decidir su conveniencia, pero privilegiando las oportunidades de crecimiento que estas experiencias representan a nuestros hijos e hijas.

Hay explicaciones sobre porqué ahora es más difícil para los padres dejar que los niños, niñas y adolescentes se muevan con mayor independencia. Una, es que esta generación de padres tiene acceso a demasiada información y en muchas ocasiones, este exceso de datos altera la percepción de nuestra realidad, lo que hace que se tenga menos confianza en el exterior. Otra razón es que los vínculos entre los miembros de nuestra comunidad son más débiles; antes había más convivencia entre vecinos y, por tanto, seguridad de saber que alguien más podría auxiliar a nuestros hijos e hijas en caso de ser necesario. Por último, el abuso de las tecnologías de vigilancia crea una falsa idea de que si todo se ve, se puede controlar, lo que provoca que al no tener la supervisión permanente haya más preocupación.

El miedo a soltar a nuestros niños, niñas y adolescentes proviene en muchos casos de la ansiedad de los padres, sin embargo, con la sobreprotección estamos educando a personas que no saben decidir por sí mismas, ni saben actuar cuando se enfrentan a situaciones difíciles. Especialistas señalan algunas recomendaciones para aprender a soltar a nuestros hijos e hijas: 1) regular la ansiedad de los padres ante la incertidumbre; 2) brindar la confianza y enfocarse en lo positivo de los nuevos retos; 3) saber más sobre los beneficios de la autonomía de niños, niñas y adolescentes y educar en esa vía; 4) hablar con sinceridad sobre los posibles riesgos de las experiencias; 5) confiar en la capacidad personal de medir peligros, es decir, no exponerlos cuando haya suficientes pruebas de riesgo; y 6) confiar plenamente en la competencia y capacidad de nuestros hijos e hijas.

Fomentar la independencia de niños, niñas y adolescentes es fortalecer su autoestima, desarrollar sus habilidades sociales, contribuir a que sepan resolver problemas, crecer sus habilidades de liderazgo, hacer que se sientan orgullosos de sí mismos, entre muchos otros beneficios.

En Early Institute apoyamos todas las prácticas que favorezcan el desarrollo físico, mental y emocional de niñas, niños y adolescentes, siendo una de ellas ir dejando, poco a poco, que actúen por sí mismos. Sin caer en la negligencia, pero tampoco en la sobreprotección, es necesario alentarlos y permitirles que tengan vivencias en las que se defiendan por su cuenta. De esta manera estamos educándolos para enfrentar adversidades con el mayor número de recursos necesarios para su futuro.

La niñez mexicana ante la violencia sexual

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

México.- La violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes no es un secreto en México, sin embargo, actualmente no existe una fuente de información que permita saber cuántos agresores violentan de esta manera y a cuántas niñas, niños y adolescentes agreden.

Desde Alumbra, la comunidad colaborativa impulsada por Early Institute enfocada en la prevención de la violencia sexual infantil y adolescentes continúa con el monitoreo y análisis de este grave problema que vulnera los derechos de niñas y niños, por ello este junio 2023 lanza el Panorama estadístico de la violencia contra niñas, niños y adolescentes.

El informe arrojó que en 2021 se registraron 22 mil 410 víctimas de violencia sexual infantil en México, de acuerdo con datos del Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal, elaborado por el INEGI. Diariamente se cometieron 61 delitos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, de los cuales seis fueron niñas y niños menores de cinco años. Lo anterior, sin contar la cifra “oculta” de casos que no se denuncian.

Respecto al sexo, el 84% eran niñas y adolescentes del sexo femenino. El rango de edad con mayor frecuencia fueron niñas, niños y adolescentes de entre 10 y 14 años fueron el rango más afectado, también es importante visibilizar que casi el 10% fueron niñas y niños menores de 5 años lo cual equivale 2,070 víctimas de violencia sexual durante su primera infancia.

Por otro lado, en el estudio también se analizaron los reportes de información de niñas, niños y adolescentes acudiendo a hospitales por diferentes formas de violencia que se concentran en la Secretaría de Salud. Se observó un aumento del 43% en niñas, niños y adolescentes que acudieron a una unidad de médica por alguna forma de violencia (física, sexual, psicológica o abandono). La violencia física aumentó un 29%, la violencia psicológica 49%, la violencia económica 78% y el abandono o negligencia aumentó de 2020 a 2021 registrando un total de 27, 489 casos de violencia infantil y adolescente tan solo en 2021 diariamente esto equivale a 75 niñas, niños y adolescentes acudiendo a hospitales. De los cuales, 8,172 fueron exclusivamente casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, que implicó un aumento del 48% con respecto a lo registrado en 2020.

El informe “Panorama estadístico de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes”, se analizó también la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh 2021), se encontró que 12 de cada 100 mujeres reportó haber sufrido alguna forma de violencia sexual antes de los 15 años.

Un dato muy revelador es que de 2016 a 2021, las niñas y mujeres que sufrieron algún tipo de violencia sexual pasó de 4 a millones 378 mil 40 casos a 6 millones 366 mil 948. Lo anterior equivale a un incremento de 45 por ciento en la violencia sexual sufrida durante la niñez y adolescencia, reportada por mujeres mexicanas. Además, 7 de cada 10 agresores de niñas y adolescentes son familiares; es decir las personas más cercanas a las niñas y adolescentes. Quienes ocupan los primeros lugares son los tíos y primos.

Para Alumbra, un proyecto colaborativo de Early Institute, es indispensable la generación y análisis periódico de indicadores de violencia sexual. Aunque se reconoce la labor de las fuentes de información, se enfatiza la necesidad de una encuesta nacional que permita cuantificar la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes.

Sólo en la medida que se cuente con información de calidad será posible mejorar el diseño, implementación, y evaluación de programas y políticas públicas para así lograr prevenir y erradicar la violencia que sufren millones de niñas, niños y adolescentes en México.

Resulta indispensable generar estrategias basadas en evidencia, orientadas a la prevención y el fomento de la cultura de denuncia de delitos y disminuir la “cifra oculta”. La problemática requiere de la responsabilidad colectiva, mantenerse informado y saber cómo prevenir la violencia sexual infantil. Visita la plataforma alumbramx.org, ahí encontrarás herramientas para proteger a la niñez mexicana.

Crece la violencia sexual infantil en México

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El rango de edad más afectado fue de 10 y 14 años y cerca de dos mil víctimas corresponde a niñas y niños menores de cinco años.

En días recientes fue presentado el Panorama estadístico de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes 2023, elaborado por Alumbra —una comunidad colaborativa impulsada por Early Institute— para dar cuenta de la dimensión de la problemática. Desafortunadamente los datos difundidos hablan de una situación preocupante y en crecimiento.

Para empezar, se identificó que en 2021 se registraron 22 mil 410 víctimas de violencia sexual infantil en México, y que de 2020 a 2021 hubo un incremento de 3.0 por ciento en este delito. El rango de edad más afectado fue de 10 y 14 años y cerca de 2 mil víctimas corresponde a niñas y niños menores de cinco años.

De acuerdo con el reporte, la fuente más importante para la obtención de información sobre violencia sexual es el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el cual señala que cuatro de cada diez delitos de esta índole se cometen en contra de niñas, niños y adolescentes.

En cuanto a las regiones geográficas de mayor incidencia, se señalan los siguientes estados: Chihuahua (161 casos), Querétaro (139), Nuevo León (134), Ciudad de México (123), Baja California (115) e Hidalgo (111).

Algunos otros datos relevantes que arroja el Censo 2021 son los referentes a los tipos de delitos con mayores denuncias, teniendo los siguientes porcentajes: abuso sexual (53 por ciento); violación (33 por ciento); otros delitos de violencia sexual (5.7 por ciento); acoso sexual (4.0 por ciento); estupro (3.6 por ciento); hostigamiento sexual (1.0 por ciento), e incesto (0.01 por ciento).

Según la misma fuente, de las 22 mil 410 víctimas, 18 mil 903 casos correspondieron a casos en contra de niñas y mujeres adolescentes, es decir, 84 por ciento de los casos involucra a este sector.

También el estudio informa sobre la inexistente homologación de delitos sexuales en los códigos penales estatales, lo que conduce a una confusión en conductas sancionadas e interpretaciones jurídicas que abren la puerta a la impunidad.

Para la edición del Panorama estadístico de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes 2023, también se analizó la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh 2021), detectándose que 12 de cada 100 mujeres reportaron haber sufrido alguna forma de violencia sexual antes de los 15 años.

En otras fuentes analizadas para la elaboración del reporte, se ubica la base de datos de Lesiones 2020, publicada por la Dirección General de Información en Salud ( DGIS) de la Secretaría de Salud (SSA). Ahí se detalla que diariamente 75 niñas, niños y adolescentes acudieron a una unidad médica en busca de atención por diversas causas de violencia (física, sexual, psicológica, económica), abandono o negligencia. En tanto, 22 niñas, niños y adolescentes acudieron a las unidades médicas por haber sido víctimas de violencia sexual.

En Early Institute, a través de Alumbra, sabemos la importancia de visibilizar la magnitud de los asuntos que afectan a las niñas, los niños y adolescentes y como se observa, la violencia sexual infantil es una problemática que necesita ser atendida con urgencia. El monitoreo de lo que ocurre es una de las medidas para identificar hacia dónde dirigir los esfuerzos, pero hace falta mucho por hacer. La violencia sexual infantil deja graves consecuencias y sufrimientos por lo que es primordial garantizar entornos seguros a los más vulnerables, evitándoles a toda costa que vivan experiencias devastadoras y difíciles de superar.

Acompañamiento integral en muerte gestacional y perinatal

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El Senado de la República aprobó una reforma en materia de “cunas vacías”, que privilegia el trato con sentido ético, respetuoso y humanitario ante la muerte fetal y perinatal.

En un interés por reconocer los derechos para los deudos de víctimas de muerte gestacional y perinatal, en abril de 2023, el Senado de la República aprobó una reforma con la que se modifican diversas disposiciones de distintas leyes federales, la cual se dio a conocer como reforma en materia de “cunas vacías”.

La reforma contempla cambios a la Ley General de Salud, la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, privilegiando el trato con sentido ético, respetuoso y humanitario ante la muerte fetal y perinatal.

Así, se busca que los servicios de salud destinados a la atención materno-infantil proporcionen una atención integral y multidisciplinaria a las mujeres y sus familias que han perdido un bebé e, incluso, se considera un permiso de duelo a madres y padres trabajadores por causa de muerte fetal o perinatal que será de, por lo menos, cinco días laborables con goce de sueldo.

El proyecto, presentado por el senador Ricardo Monreal del Grupo Parlamentario de Morena, fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar con el correspondiente proceso legislativo.

En cuanto al tema de salud, en el dictamen aprobado se señala: “se establece la obligación de las autoridades sanitarias de garantizar el trato digno, el bienestar físico, psíquico y emocional y la protección de los derechos humanos de las mujeres, así como de las personas significativas que las acompañen”. Otra parte fundamental prevista en los ajustes a la Ley General de Salud, es la capacitación del personal que brinda los servicios de salud para abordar adecuadamente la muerte fetal y perinatal y el derecho “a las mujeres a ser acompañadas por la persona de su confianza y elección” en estas situaciones de enorme complejidad y tristeza.

Por otro, lado “las mujeres tendrán derecho a recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz, así como la orientación necesaria tanto de los procesos de inhibición fisio o farmacológica de la lactancia como de los correspondientes a la donación de leche humana. Asimismo, se establece que los bancos de leche humana deberán contar con los protocolos necesarios para recibir leche humana de mujeres en periodo de lactancia que tengan un excedente de producción láctea, así como mujeres con pérdida fetal o perinatal”.

También en el dictamen se habla de que “la razón de mortalidad materna se estima en 43 defunciones por 100 mil nacidos vivos, con contrastes por entidad federativa […] y el riesgo de complicaciones durante el embarazo, parto o puerperio es mayor en las adolescentes”.

En Early Institute trabajamos por garantizar el cuidado, la educación y la seguridad y la protección de la primera infancia y reconocemos los esfuerzos legislativos para proteger a las mujeres embarazadas en todo momento. Como se observa, la reforma en cuestión es un claro ejemplo de sensibilidad ante uno de los momentos más difíciles, como lo es la pérdida de un hijo o una hija en las más tempranas etapas de su vida. Por ello, valoramos su impulso e implementación en beneficio de las familias mexicanas que atraviesan una de las experiencias más dolorosas.

La niñez ante un sistema de salud inaccesible

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

La pandemia ha puesto foco a una de las necesidades más básicas de cualquier niña o niño y revalorizar la importancia de su salud y bienestar. Desgraciadamente, en México el panorama de la salud es complicado y poco alentador.

Durante la mesa de discusión: “Obstáculos y soluciones para la salud de la primera infancia”, organizada por Early Institute, el Dr. Héctor Hernández Bringas, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) comentó sobre el tema de la salud durante la primera infancia.

De acuerdo con datos encontrados en la plataforma SIPI México del CONEVAL, de 2018 a 2020 aumentó en 77% la carencia por acceso a la salud en la primera infancia pasando de 17.6% de niñas y niños menores de 6 años a 31.2% con esta carencia en 2020. En estados como Chiapas, Estado de México y Michoacán las cifras superan el 40%.

La salud de la primera infancia pone el foco sobre binomio madre e hijo, pues durante esta etapa es fundamental que las madres tengan una atención de calidad durante el embarazo, parto y puerperio. Por ser un momento crucial para niñas y niños es indispensable llevar a cabo las consultas de niño sano continuamente para evitar problemas en el desarrollo, en la nutrición, en la salud y en el aprendizaje temprano.

Sin embargo, la atención en salud no es prometedora, al analizar algunos de los indicadores clave del SIPI México, plataforma dedicada al monitoreo, análisis e incidencia en políticas públicas de la primera infancia; se observa que en México el 20 por ciento de niñas y niños de la primera infancia no se están desarrollando adecuadamente, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2021). En esta misma encuesta se refleja que el 60 por ciento de las niñas y niños fueron al menos a una “consulta de niño sano”, un índice bajo porque se recomiendan dos consultas para el neonato, seis consultas para las y los menores de 1 año y 2 consultas al año hasta que se cumplen los 4 años.

En tanto, con información de la Secretaría de Salud, en 2022 se registró una razón de mortalidad materna de 30 defunciones maternas por cada cien mil nacimientos vivos. Es decir, México no ha alcanzado la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que debía cumplirse en 2015, de 22 defunciones.

Ante el panorama, el Dr. Bringas explicó que no se ha logrado incidir en las barreras estructurales: “Se ha hecho algo en dar antibióticos y el esquema de vacunaciones, pero no se ha hecho nada en las causas estructurales como desigualdad, pobreza y acceso a servicios de salud, a medicamentos, además en materia de combate a la desnutrición”, remarcó ante representantes de diversas organizaciones de la sociedad civil.

Durante la mesa, se discutió respecto a que el acceso a la salud y seguridad social está ligado al empleo formal y la falta de ellos conduce a la vulnerabilidad. Con el retiro del Estado y el aumento de la informalidad, el 60% de la población no tiene acceso a estos servicios. En las zonas rurales, la situación es aún más difícil debido a la falta de recursos y la discriminación étnica y social. La necesidad de garantizar el acceso universal a la salud y seguridad social es crucial para proteger a la población vulnerable.

El especialista de la UNAM abogó porque haya una reforma integral al sector salud. Sin embargo, vaticinó que por ahora ese cambio de fondo es imposible, por las condiciones presupuestales y de organización institucional que prevalecen. Hay un sesgo ideológico, una negación a aceptar lo que en el pasado sí funcionó, como lo fue, con sus limitantes o fallas, el Seguro Popular.

Necesitamos caminar hacia la universalización del acceso a los servicios de salud haciendo ajustes significativos para evitar la duplicidad de esfuerzos y el desperdicio de recursos. El Dr. Héctor Bringas señala que en “América Latina, gran parte de la inversión en salud se financia de forma individual; se debe decidir si es mejor transferir recursos a personas o fortalecer las organizaciones de salud, la segunda opción parece más conveniente”.

Dadas las carencias y urgencias en servicios de salud, desde Early Institute consideramos imperante priorizar la salud y atención que requieren las madres, y las niñas y niños de la primera infancia. Nos lo dice la evidencia científica, si invertimos hoy en la primera infancia tendremos menos costos en salud, educación, en el sistema de justicia penal y disminuyen las desigualdades sociales. La primera infancia no puede esperar, necesita ser priorizada.

Esterilización forzada, genocidio racial

Por: Valeria González Ruiz, Ejecutiva de Vinculación e Incidencia Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

En el marco del Día de las Madres, es pertinente hablar de una forma de violencia

Pero esto no es exclusivo de nuestro país, en 2016 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) conoció sobre el caso de I.V. (siglas asignadas para mantener la confidencialidad sobre su identidad), mujer peruana a la que –tras la cesárea de su tercera hija- se le ligaron las trompas de Falopio sin haber sido consultada de manera previa, libre e informada respecto de la esterilización; quien se enteró que había perdido su capacidad reproductiva permanentemente hasta el día siguiente de practicada la misma.

Al respecto, la CorteIDH reconoce que estas prácticas están motivadas por 1) una lógica de cuidado paternalista debido a que se parte de la idea de que las mujeres no toman decisiones responsables en el futuro para evitar un nuevo embarazo; 2) una perspectiva estereotipada de que las mujeres son las únicas responsables de la anticoncepción; y 3) bajo la pre-concepción de que la esterilización debe realizarse en el transoperatorio de una cesárea cuando ellas no están conscientes, a pesar de que -en el caso de I.V.- no es una urgencia o emergencia médica.

Así pues, la esterilización forzada se trata de una forma de violencia que se ejerce en contra de mujeres por considerarlas incapaces de ejercer una maternidad responsable, incapaces de decidir cuántos hijos tener. Negándoles, sin siquiera informarles, la capacidad de decidir cómo y cuándo ejercer su maternidad.

En ese sentido, no podemos ignorar el perfil de las mujeres que están sufriendo este tipo de violencia: se trata de mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad y pobreza, tal es el caso de mujeres indígenas, con discapacidad, migrantes irregulares y privadas de su libertad. El trasfondo es claro y escalofriante, vivimos en una sociedad que no quiere que se reproduzcan, que no haya más de ellas.

Así pues, una sociedad que rechaza la maternidad en estas condiciones en lugar de ofrecerle oportunidades dignas, la encadena, la aniquila es INCOHERENTE, VIOLENTA e INJUSTA.

 

Salud de la primera infancia, un asunto impostergable

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El sistema de salud presenta falta de coordinación, duplicidad de esfuerzos y desperdicio de recursos, lo que obliga a tener una transformación para dotar a la población de este servicio.

Hablar de salud de la primera infancia, en México, es decir, salud en niños y niñas desde el vientre materno hasta los cinco años, es referirnos a un panorama complicado y con varios problemas por resolver.

En la mesa de discusión ‘Obstáculos y soluciones para la salud de la primera infancia’, organizada por Early Institute, el sociólogo Héctor Hernández Bringas, doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Estudios de Población por El Colegio de México, hizo referencia a la situación de la primera infancia mexicana sustentando que “lo que vive es un reflejo de lo que ocurre con toda la sociedad en materia de acceso a la salud”.

Para el especialista, hay dos momentos clave que han deteriorado en los últimos años el sistema de salud en México: el cambio de gobierno y la pandemia. El primero contribuyó cuando por decisiones ideológicas desapareció el Seguro Popular, dejando a millones de personas sin servicios de salud e implementó el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que recientemente fue también eliminado. “El Seguro Popular no era perfecto, pero daba cobertura a personas de bajos recursos y además desapareció en un momento inoportuno, que fue cuando surgió la pandemia”. En cuanto a la pandemia, se agravó el escenario por la saturación de un sistema de salud que ya tenía carencias y no se pudieron atender otras enfermedades que no fueran las asociadas a la emergencia sanitaria.

Estos rezagos, en palabras del experto, repercutieron sin duda en la salud de la primera infancia en distintos rubros. Uno de ellos, por ejemplo, es la mortalidad materna, que en nuestro país registra más de 600 muertes al año, que pueden ser totalmente prevenibles y cuya ocurrencia es un indicio de cómo está funcionando el sistema de salud.

Para Hernández Bringas, “el hecho de que mueran mujeres durante el embarazo y parto habla de la calidad de la salud que se imparte en México, cuando se requieren medidas elementales para evitar estos decesos”.

Asimismo, se refirió a que ocurren 12 o 13 decesos de niños y niñas en primera infancia, por cada mil nacidos, lo cual es una tasa muy alta en comparación con otros países.

Si bien la mortalidad infantil ha disminuido, según el sociólogo, ha sido por la atención a las causas blandas como son el combate de infecciones y enfermedades virales —mediante campañas de vacunación—, pero no por la atención a las causas duras, es decir, de asuntos como la desigualdad, la pobreza, la marginación y las condiciones de vida de la población (falta de acceso a servicios de salud, falta de medicamentos, nutrición deficiente, etcétera).

En términos generales, hoy el sistema de salud presenta falta de coordinación, duplicidad de esfuerzos y desperdicio de recursos. Esto obliga a tener que ver la salud de manera integral, por lo que exige una gran transformación para dotar a la población mexicana de servicios de salud, en particular a los más vulnerables como lo es la primera infancia.

En el parecer de Héctor Hernández hay que reconceptualizar el sistema de salud, redefiniendo también los procesos presupuestales y fortaleciendo su dirección hacia la universalización de los servicios. Sobre todo, es visibilizar los temas de la niñez porque comprometer su desarrollo “es un crimen”.

En Early Institute queremos acercar las opiniones de expertos con el propósito de concretar agendas de trabajo en favor de la primera infancia. De este modo, las reuniones que se organizan en el marco del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México) están orientadas a ofrecer información sobre las condiciones en las que viven los niños y las niñas en sus primeros años para atender sus necesidades y promover mejoras a su calidad de vida.

Aprender y convivir a través del juego

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de:  El Financiero

El juego ayuda a l@s niñ@s a desarrollar habilidades esenciales como la creatividad, la comunicación, la resolución de problemas o la confianza.

Con la cantidad de opciones de entretenimiento que actualmente tenemos a la mano, nos olvidamos de una actividad esencial, muy sana y que aporta al aprendizaje, como es jugar. Hoy sabemos que el juego posee múltiples beneficios y más si la experiencia se comparte entre padres e hijos.

Con estos principios, el Grupo LEGO lanzó su campaña Rebuild The World con Infinitas Posibilidades de Juego, haciendo énfasis en que en la vida —así como cuando se juega— hay infinitas oportunidades y caminos.

Según datos que este importante consorcio ha reunido a propósito de su campaña, el juego “hace que los niños de hoy sean mejores adultos y les ayuda a ampliar sus horizontes. El 93 por ciento de los padres menciona que el juego ayuda a sus hijos a desarrollar habilidades esenciales para su futuro éxito y bienestar, como la creatividad, la comunicación, la resolución de problemas o la confianza”.

Brenda Quevedo, directora de Marketing LATAM de la empresa informó que: “El objetivo de Rebuild The World con Infinitas Posibilidades de Juego, es crear conciencia sobre el valor y la importancia del juego en el desarrollo infantil, invita a padres e hijos a introducir el juego en su vida cotidiana, ya que es la forma favorita de aprender de nuestro cerebro”.

Para el Grupo LEGO, el juego tiene cinco propiedades: 1) es alegre y se disfruta (activa los centros de recompensa del cerebro a través de la dopamina); 2) es significativo (da sentido a lo que se está haciendo); 3) estimula la participación (facilita que el aprendizaje sea profundo); 4) es interactivo (alienta la experimentación y ayuda a que el aprendizaje sea efectivo); y 5) construye relaciones saludables (ayuda en la interacción social).

Con estas particularidades, “La empresa cree que no puede haber nada malo en el juego, hay infinitas oportunidades, lo que hace que el juego sea una forma divertida para que los niños experimenten y hagan que el fracaso sea ‛bueno’”.

Sin duda, no hay mejor actividad para crear vínculos constructivos entre padres e hijos que jugar. “El juego puede ser una actividad altamente social que brinda oportunidades de aprender de otros y acerca de otros. Por lo tanto, el juego proporciona nuevas formas para aprender”, según The LEGO Foundation en su reporte El aprendizaje a través del juego: un resumen de la evidencia.

En Early Institute impulsamos las iniciativas que promuevan el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Las campañas y proyectos que motivan la convivencia entre padres e hijos —y favorecen el desarrollo—, son aliados en nuestra labor como think tank mexicano que busca mejorar la salud, el cuidado y la educación, así como la seguridad y la protección de la vida de la primera infancia, a través de la incidencia en políticas públicas. Debido a que la evidencia del juego como una experiencia enriquecedora y útil es vasta, hagamos de su práctica algo cotidiano y forjemos lazos sanos con nuestros hijos detonando su bienestar físico, mental y emocional.

Aprueban iniciativa sobre pensiones alimentarias

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

La reciente reforma a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en México ha sido una medida necesaria para garantizar el cumplimiento de las pensiones alimentarias a las niñas, niños y adolescentesa este sector. Esta iniciativa ha sido aprobada por unanimidad en el pleno del Senado de la República el pasado 22 de marzo, y busca fortalecer el cumplimiento de este derecho en todo el país.

La pensión alimentaria es un derecho de las hijas e hijos en caso de separación o divorcio de las madres y padres, ya que la responsabilidad de una persona de procurar el bienestar y su sano desarrollo, de sus hijas e hijos es independiente al estado de su matrimonio. Sin embargo, la realidad es que muchas veces se presentan situaciones en las que los padres evaden esta responsabilidad y no cumplen con esta obligación, dejando sin protección a las y los miembros más vulnerables de la familia., las niñas, niños y adolescentes.

Sobra decir, que las niñas, niños y adolescentes necesitan tener cuidadores que les brinden amor y cuidado y que, además, provean los aspectos básicos para poder desarrollarse, tal es el caso comode una vivienda, ropa, atención médica, educación, actividades recreativas y, por supuesto, una alimentación diversa y balanceada.

Según los datos brindados por legisladores, entre el 70 y 80% de las pensiones alimentarias decretadas por los tribunales de familia son incumplidas, y en 9 de cada 10 casos, las demandantes son mujeres.

Además, es importante señalar que los juicios frecuentemente toman tanto tiempo que las madres tienen que criar a sus hijas e hijos con pocos recursos, aunque el padre tenga suficientes recursos para aportar. Lamentablemente, en diversas ocasiones cuando se dicta la sentencia, las niñas, niños y adolescentes ya han crecido.

Esta reforma es una buena noticia, pues establece la creación de un Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias, con el objetivo de concentrar la información de personas deudoras alimentarias.

Este registro permitirá que las autoridades de los tres órdenes de gobierno dispongan de la información necesaria para establecer como requisito la presentación del certificado de no inscripción en el mismo, para realizar procedimientos y trámites como: a) licencias y permisos de conducir, b) pasaportes o documentos de identidad de viaje, c) trámites realizados ante notario público como la compraventa de inmuebles, d) para participar en cargos de elección popular, e) e incluso se requerirá el certificado en las solicitudes para contraer matrimonio, y el oficial del Registro Civil deberá hacer del conocimiento de los contrayentes en caso de que alguno se encuentre inscrito en dicho registro.

Es imprescindible recalcar que la falta de pago de la pensión alimenticia es un delito cuando se cuentan con los recursos suficientes, y no se proporciona. La pensión alimenticia busca garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes y fomentar la responsabilidad parental.

Sin duda, estas reformas son necesarias para fortalecer el cumplimiento de las pensiones alimentarias y garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

Desde Early Institute, vemos con buenos ojos este tipo de medidas que buscan proteger a los niños y niñas más vulnerables de nuestra sociedad. Deseamos que éestas medidas sean efectivas para fortalecer el cumplimiento de las pensiones alimentarias y que se logre proteger a las niñas, niños y adolescentes. Es necesario seguir trabajando para garantizar el cumplimiento de los derechos de la infancia y promover una cultura de responsabilidad parental para avanzar en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria y justa. para las personas.