Primera infancia: un asunto de prioridad nacional

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En un interés por atender las problemáticas que afectan a la primera infancia en México, se llevó a cabo el simposio “Contribuciones para la agenda de primera infancia 2024-2030″, organizado por Early Institute.

Al encuentro acudieron especialistas de distintos organismos para dar información sobre la situación de las niñas y los niños de cero a cinco años con respecto a sus condiciones de salud, educación, cuidado, nutrición, protección y pobreza. Los temas corresponden a los rubros que analiza Early Institute, a través del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), la única herramienta que reúne y analiza 150 indicadores en torno a los primeros años de vida de niñas y niños.

Así, para Clemente Ávila Parra, especialista del Banco Mundial, el cuidado infantil no está reconocido en México como un derecho en sí mismo, de tal modo que su atención es compleja. Señaló que México es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con menor gasto público destinado a este sector, ya que representa menos de 0.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Marcela Lucía Silveyra de la Garza, también del Banco Mundial, habló de la Política Nacional de Educación Inicial (PNEI), la cual debe considerar dos aspectos fundamentales: educación y cuidado. En ese sentido, se refirió a una herramienta que el Banco Mundial impulsa, en alianza con la Secretaría de Educación Pública (SEP), para la ampliación de la educación inicial en nuestro país, basada en dar prioridad a estados y municipios con mayor rezago en esta etapa de enseñanza.

Martha Merlo, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), enfatizó en las consecuencias de no brindar cuidados infantiles de calidad. La experta habló de un bajo desempeño escolar y riesgos por los cuidados inadecuados. En tanto, el impacto negativo para las madres de familia se refleja en una baja participación laboral que va relacionada con la edad de las niñas y los niños que tienen a su cargo.

Alberto Tonatiuh Sotomayor Avilés, del Pacto por la Primera Infancia, dijo que la pobreza afecta a 48.14 por ciento de niñas y niños menores de seis años, siendo las entidades del sur y el centro las que registran mayores porcentajes. Entre las recomendaciones para combatir la problemática señaló: invertir más y mejor en primera infancia; diseñar e implementar un sistema de protección social con enfoque de derechos y con perspectiva intersectorial; y ampliar y mejorar la cobertura de los programas sociales dirigidos a este sector.

Para Abigail Casas, del Instituto Nacional de Pediatría, la situación de la violencia es un tema central, ya que las experiencias adversas que viva el niño o la niña entre cero y cinco años repercutirán en su desarrollo emocional y cognitivo. Se refirió a la importancia de educar a esta población de acuerdo con sus características intrínsecas, necesidades, etapas de desarrollo y con perspectiva de derechos para prevenir y erradicar la violencia en los primeros años de vida.

Argelia Vázquez Salas, del Instituto Nacional de Salud Pública, reveló que la atención a la salud materno-infantil decayó en los últimos años por la interrupción de los servicios durante la pandemia. Para la especialista es fundamental garantizar que mujeres embarazadas, así como niñas y niños menores de dos años, con índice de bienestar bajo, reciban los servicios pertinentes y que se trabaje para que la población menor a cinco años tenga acceso al servicio de Consulta del Niño Sano.

En su intervención, Elizabeth Hoyos Loya, representante del Observatorio Materno Infantil de la Universidad Iberoamericana, invitó a los sectores público y privado a poner mayor atención en la salud y alimentación de la primera infancia, ya que las enfermedades en la edad adulta tienen su origen en la primera etapa de la vida.

En Early Institute afianzamos nuestro compromiso con la primera infancia y sostenemos la necesidad de incorporar su atención en la agenda nacional como asunto prioritario. Solo así será posible asegurar que el desarrollo de este grupo poblacional sea óptimo y de la mejor calidad, con intervenciones tempranas y estrategias adecuadas.

Baja confianza ciudadana en las instituciones de justicia en Mexico

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unos días la organización México Evalúa presentó su estudio anual del sistema de justicia penal.

Antes de entrar a comentar algunos datos, en la evaluación se afirma que, desgraciadamente, la cifra negra o el porcentaje de no denuncia no se ha reducido en la última década. Esto indica la baja confianza ciudadana en las instituciones de justicia.

Según el estudio Nuevo León, Yucatán y Zacatecas son las entidades con mayores mejoras en la confianza ciudadana, mientras que en Ciudad de México, el Estado de México y Chihuahua se registran los mayores deterioros.

Por otro lado, en la evaluación también se analiza la impunidad. Que determina la capacidad del sistema para dar una respuesta efectiva a los casos que conoce. La impunidad a nivel nacional fue del 96.3% en 2022. Por ejemplo en en el delito de violencia familiar la impunidad fue del 98.6%, en de desaparición fue del 96.5%, y en abuso sexual del 96.1%.

Es mucha la información que se puede desprender de esta evaluación pero aquí quisiera determe. Dentro de las deficiencias mencionadas en el estudio se concluye que son pocas las entidades que diferencian los delitos que generan mayor daño al bienestar social de aquéllos que en realidad tienen un bajo impacto, aunque sean los que más suceden.

Esta deficiencia en la atención de los delitos provoca saturación en el sistema penal, un porcentaje considerable de investigaciones realizadas en 2021 corresponden, por ejemplo, al robo en sus diversas modalidades. Mientras que, los casos de feminicidios quedan impunes en casi un 89% de las veces.

Como se afirma en este valioso estudio, sin lugar a dudas son necesarias estrategias de priorización y canalización de recursos, para que en las conductas delictivas que más lastiman a la sociedad se concentre una parte importante de los esfuerzos institucionales.

Seguimos teniendo el reto de lograr que los delitos se denuncien pero nuevamente se reitera que eso no lo podremos mejorar si no existe una mayor confianza de la ciudadania con las autoridades judiciales.

 

Cárteles en México: una amenaza en crecimiento

Existen 150 cárteles en México, siendo los principales el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y la Nueva Familia Michoacana.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La situación de los cárteles en México es un tema preocupante y en crecimiento, pues su tasa de reclutamiento los coloca como el quinto empleador más grande del país. Así lo señala el estudio Reducir el reclutamiento de los cárteles es la única manera de bajar la violencia en México, elaborado por Rafael Prieto-Curiel, Gian María Campedelli y Alejandro Hope.

La investigación, publicada en 2023, señala que “para el año 2022, los cárteles contaban con 160,000 -185,000 miembros, convirtiéndose en uno de los principales empleadores del país”. Para los autores: “El reclutamiento se refiere al proceso de atraer a una nueva fuerza de trabajo que lleva a cabo tareas (tanto estrictamente criminales como no) para los cárteles de manera estable”.

Sus estimaciones hablan de que existen 150 cárteles en México, siendo los principales el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y la Nueva Familia Michoacana, con presencia en casi todo el país y con alianzas con distintas organizaciones.

Para los especialistas, “cada año aproximadamente 19,000 personas son reclutadas por los cárteles, muchos de los cuales terminarán asesinados o encarcelados. Además, destacamos cómo el tamaño actual de la población del cártel y los niveles de violencia existentes entre los cárteles se traducirán en altos niveles de violencia en el país durante años”.

La investigación informa que “es esencial reclutar al menos 350 personas por semana para evitar su colapso debido a las pérdidas totales”. Entre los factores que producen las bajas en las organizaciones criminales destacan las rivalidades, los arrestos y la saturación (fragmentación interna).

Pese a los esfuerzos para combatir el problema, dicen los investigadores: “Basándonos en el tamaño de los cárteles en 2022 y las tendencias observadas en la última década, predecimos que el número semanal de víctimas relacionadas con el crimen organizado seguirá aumentando en los próximos años. Estimamos que si las tendencias actuales continúan, los cárteles seguirán aumentando su poder, y podríamos observar 40 por ciento más víctimas y 26 por ciento más miembros del cártel para 2027″.

Sin duda, las cifras no son nada alentadoras y hablan de la necesidad de reforzar las estrategias del Estado para implementar medidas eficaces que eviten el aumento de la fuerza del crimen organizado.

En Early Institute reconocemos la importancia de contar con información que ayude a visibilizar las problemáticas que atentan contra el presente y futuro de niñas, niños y adolescentes, ya que nuestro compromiso es impulsar medidas de protección que aseguren su bienestar integral. En este sentido, es necesario tomar en cuenta estudios como el de Prieto-Curiel, Campedelli y Hope para dimensionar uno de los fenómenos sociales más dañinos a nivel mundial, pues la violencia que genera afecta severamente el desarrollo de cualquier sociedad y, particularmente, a los más vulnerables.

Daña a mujeres y niños la explotación reproductiva

La gestación subrogada es una industria que capta a mujeres en situación de vulnerabilidad, bajo la premisa de que existe libertad y consentimiento.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En días pasados, Early Institute publicó el informe La explotación reproductiva en México. El paraíso del tráfico humano, en el que se aborda lo acontecido en los últimos nueve años en materia de gestación subrogada.

Este fenómeno de explotación reproductiva ha sido investigado por Early Institute desde 2014, en busca de proteger integralmente a las mujeres, las niñas y los niños y sus derechos. En este sentido, el estudio “revela con claridad que con el paso del tiempo esa práctica no sólo se comete dejando de lado los intereses y derechos humanos de las mujeres gestantes, y no se diga el de las hijas e hijos nacidos por medio de ese procedimiento, sino que dibuja una omisión institucional, jurídica y social, de la cual los que más ganan son empresas y grupos criminales”. La investigación se organiza en apartados que exponen la situación de las mujeres y los bebés nacidos por lo que comúnmente se conoce como vientre de alquiler y cuyos derechos son vulnerados en el contexto de esta práctica.

El primer apartado es un panorama actualizado de lo que ocurre en México en torno a la gestación subrogada. Hay un énfasis en el análisis de la regulación, de tal manera que se abordan lineamientos federales expresados en el Código Civil, la Ley General de Salud, Ley de Trata y la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, entre otros. De manera local, se abordan los casos de estados como Jalisco, Puebla, Coahuila, Estado de México y Aguascalientes, en donde se han presentado proyectos de reformas a sus legislaciones.

En una segunda sección, La explotación reproductiva en México. El paraíso del tráfico humano, muestra los tres enfoques regulatorios que hasta hoy existen a nivel mundial: regulación permisiva, con restricciones y prohibitiva. Esta información es de suma importancia, ya que ayuda a “discernir hacia dónde debe caminar una legislación que realmente coloque en el centro a la niñez, a la mujer y sus derechos humanos, lo que debe ser el objetivo principal de toda norma en la materia”.

En el tercer apartado se abordan aspectos que de no ser visibilizados y atendidos “condenan a las mujeres gestantes y a las niñas y niños nacidos por medio de ese procedimiento a una vulneración equiparable a la esclavitud”. Hay un análisis de tres enfoques que con el tiempo se han convertido en zonas negras y de alto riesgo en torno a esta práctica. Ellos son: la gestación de bebés como un producto comercializable; la explotación del cuerpo de la mujer gestante como una fábrica de producción; y la lógica de mercado que atraviesa estas problemáticas.

“Sobre estos tres enfoques, es que el estudio se adentra en cómo la gestación subrogada es una industria que capta a mujeres en situación de vulnerabilidad, bajo la premisa de que existe libertad y consentimiento, para realmente comercializar con sus cuerpos, utilizándolas como fábricas de bebés a solicitud de consumidores que buscan adquirir a bebés como si fueran productos”, dice el informe.

Por último, hay una parte en la que Early Institute aporta una serie de recomendaciones con el objetivo de transformar la situación de alta vulnerabilidad y afectación a los derechos de mujeres, niñas y niños.

Para Early Institute visibilizar este tipo de prácticas en las que se dañan los derechos fundamentales de niñas y niños es un compromiso como think thank dedicado al análisis y diseño de propuestas para la inclusión de políticas que garanticen el bienestar de la primera infancia. En este sentido, afirmamos nuestro interés por resguardar el respeto a sus garantías con investigaciones y estudios que exhiben los riesgos ante situaciones que atentan contra su integridad y dignidad y ofreciendo evidencia encaminada a velar por su seguridad.

Atendamos a la primera infancia mexicana que vive en pobreza

En México, son los niños y las niñas de primera infancia los más afectados por la pobreza. Es alarmante que estemos atestiguando que casi la mitad de este sector viva en estas condiciones.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En semanas pasadas, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer cifras sobre la medición multidimensional de la pobreza en México. El informe comprende de 2018 a 2022, abarcando las afectaciones derivadas de la pandemia por Covid-19.

De los resultados que se ofrecen, destaca que en ese periodo el porcentaje de personas que sufrieron pobreza multidimensional pasó de 41.9 a 36.3 por ciento, es decir, que de cada 100 personas, 36 tenían al menos una privación en sus derechos sociales. Otra cifra importante se refiere a la pobreza extrema, que en 2018 registraba un porcentaje de 7.0 por ciento y en 2022 el total fue de 7.1 por ciento. Este dato en número de personas equivale a que 8.7 millones vivieron pobreza extrema en 2018 y aumentó a 9.1 millones de personas en 2022.

Para el Coneval: “La pobreza es un fenómeno multidimensional que comprende aspectos relacionados con las condiciones de vida que vulneran la dignidad de las personas, limitan sus derechos y libertades fundamentales, impiden la satisfacción de sus necesidades e imposibilitan su plena integración social”. En ese sentido, se puede decir que quienes sufren pobreza presentan serias deficiencias en el acceso a derechos como la educación, la salud, la alimentación de calidad, entre otros.

De los rezagos más profundos que registra el Coneval es el que se refiere al ámbito de la salud, al señalar que “el porcentaje de personas con carencia por acceso a los servicios de salud pasó de 16.2 por ciento a 39.1 por ciento entre 2018 y 2022, lo cual representa un cambio de 20.1 a 50.4 millones de personas en esta situación, respectivamente”.

Pero todavía hay una preocupación más. En México, son los niños y las niñas de primera infancia los más afectados por la pobreza. En 2018, 51.9 por ciento de este grupo social vivió en situación de pobreza, siendo que en 2022 el porcentaje de esta población alcanzó a ser de 48.1 por ciento. Si bien se habla de una disminución, es alarmante que estemos atestiguando que casi la mitad de este sector viva en estas condiciones.

Sin duda esto es lamentable, ya que son los primeros años de vida los más importantes en el desarrollo de cualquier persona y las deficiencias que presente en esa etapa serán determinantes en su calidad de vida futura.

Ante este escenario, el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), proyecto de Early Institute, propone una serie de recomendaciones para combatir la pobreza en la primera infancia. Algunas de ellas son: contar con un sistema de protección social con enfoque de derechos que posibilite la reducción de las brechas existentes; ampliar y mejorar la cobertura de los programas de protección social que benefician a la primera infancia, siendo uno de ellos las transferencias monetarias; crear un sistema de cuidados y mejora de educación inicial y preescolar que garantice la dotación de servicios de seguridad social y educativos e impulsar la equidad regional, es decir, asegurar una redistribución del ingreso para corregir la grave asimetría regional.

Para Early Institute, la primera infancia es clave para el desarrollo físico, mental y emocional de niñas y niños, de ahí la necesidad de construir un entorno de políticas públicas y medidas que propicie su bienestar integral. Evitemos el abandono de las necesidades de este grupo social, cuya protección no solo se nutre de la voluntad de la sociedad, sino es indispensable contar con estrategias, planes y acciones que ayuden eficazmente a su salvaguarda.

Libros de texto gratuitos, en la ilegalidad

Los libros de texto gratuitos fueron hechos sin haberse tenido los planes y programas de estudio publicados en el Diario Oficial de la Federación, como lo marca la Ley General de Educación.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En un acto de total ilegalidad, llegan los libros de texto gratuitos a las aulas de educación básica que comienzan el ciclo escolar 2023-2024. ¿Por qué se habla de ilegalidad? Por varias razones. Para empezar, los materiales fallaron a un proceso de elaboración que dicta la ley y en el que, entre otras cosas, contempla la participación de diversos actores de la sociedad —más allá de las autoridades educativas—, a través de la creación de los planes y programas de estudio.

De entrada, el diseño de dichos planes, y cuya importancia radica en sustentar las bases de los libros escolares, fue hecho sin el consenso debido y de un modo poco transparente. Hoy la información sobre la conformación de las asambleas que implicó la elaboración de los planes y programas de estudio está reservada por cinco años, según por contener datos personales susceptibles a ser vulnerados.

Otro punto a destacar es que los libros de texto gratuitos fueron hechos sin haberse tenido los planes y programas de estudio publicados en el Diario Oficial de la Federación, como lo marca la Ley General de Educación.

Aun sin los fundamentos esenciales para la conformación de los materiales educativos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) convocó a los docentes a participar en la elaboración de los libros, quienes en muchos de los casos no vieron reflejadas sus propuestas didácticas en los trabajos finales.

La serie de inconsistencias que presentan los libros de texto gratuitos han detonado que especialistas, como la investigadora del Cinvestav, Alma Maldonado, propongan la creación de materiales adicionales para subsanar las fallas de los actuales, derivadas de la forma con la que se han hecho.

A pesar de que en el artículo tercero de nuestra Constitución se señala que “El Estado priorizará el interés superior de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el acceso, permanencia y participación en los servicios educativos”, es claro su incumplimiento ante la serie de irregularidades que están presentando los materiales que debieran ser las principales herramientas en la garantía del derecho a la educación.

Esto sin duda es un retroceso en materia educativa, pero todavía más grave en el desarrollo de toda una nación, y si bien distintos sectores de la sociedad mexicana han promovido que la distribución de estos materiales no se efectúe, las autoridades gubernamentales han decidido continuar con su entrega.

Para Early Institute —el único think tank mexicano con más de 17 años de experiencia en mejorar la salud, el cuidado, la educación, la seguridad y la protección de la vida de la primera infancia a través de la incidencia en políticas públicas— nos parece gravísimo que se atente contra uno de los derechos fundamentales de las niñas, los niños y los adolescentes, como lo es la educación.

En este caso se están cometiendo atropellos que exhiben la nula aplicación de la ley, la cual claramente expresa el modo para elaborar los materiales que son base en la educación mexicana. Así, hacemos un llamado a que se respeten cabalmente los lineamientos que establece nuestra Constitución y las leyes derivadas en un afán por proteger el interés superior de niñas, niños y adolescentes y no para privilegiar intereses privados o políticos.

Más de 50 mil niñas, niños y adolescentes en casas hogar

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

¿Cómo sabemos que la adversidad, la negligencia y el abandono tienen un impacto negativo en el desarrollo infantil? Uno de los estudios de caso más relevantes en esta materia es en niñas y niños institucionalizados en Rumania en la década de los 80s, los científicos descubrieron que en las casas hogar llenas de bebés reinaba un silencio y concluyeron que debido a que no hubo una interacción típica entre un cuidador y un niño, nunca se les atendió cuando lloraban y por ello optaron por permanecer en silencio. El estudio determinó causalidad entre negligencia y desarrollo infantil inadecuado y probó que el cuidado cariñoso y sensible puede atenuar los efectos de las adversidades a las que habían sido expuestas.

En México, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, hay 53,862 niñas, niños y adolescentes en los Centros de Alojamiento de Asistencia Social (CAAS) que, por diversas razones como la violencia, la pobreza, el crimen organizado, la migración, entre otras, no viven en un entorno familiar y se encuentran institucionalizados. Esta situación representa un desafío social de gran relevancia.

Lamentablemente en México, de acuerdo con el Coneval más del 10% de las niñas y niños están en pobreza extrema y alrededor de 1,780,000 que equivale al 6% de las niñas y niños de entre 1 y 14 años se les castiga con violencia severa semanalmente.

A lo largo de los años, se ha planteado la necesidad de evitar la institucionalización de niñas, niños y adolescentes, sobre todo, por el impacto negativo en el desarrollo de las niñas y niños por largos periodos de institucionalización. No obstante, es fundamental visibilizar que ante las realidades que existen en México, los Centros de Alojamiento de Asistencia Social (CAAS), si bien deben mejorar en muchos casos la calidad y condiciones de sus servicios, han jugado un papel clave en la vida de miles de niñas y niños como hogares de transición hacia una familia.

Sin duda, es esencial que estos CAAS sean un paso temporal para las niñas, niños y adolescentes y no un destino permanente. La meta debe ser que cada niña, niño o adolescente no regrese a entornos de violencia, pobreza y crimen, sino que transiten hacia la adopción o la reintegración familiar, proporcionándoles una vida de cuidado cariñoso y sensible y un cambio positivo en el corto y largo plazos.

Los CAAS albergan a miles de niñas, niños y adolescentes por lo que es fundamental que durante su estancia se les brinden las mejores condiciones posibles y asegurar que se cumplan sus derechos fundamentales como la educación, salud, nutrición, protección y sin dejar de lado su derecho a la recreación y al juego.

Sin embargo, existen diversas preocupaciones, por ejemplo, que un 21% de las niñas, niños y adolescentes institucionalizados no asistan a la escuela, y que este porcentaje sea aún más alto para la primera infancia, alcanzando un 38%, principalmente por la relevancia de esta etapa trascendental.

Estas cifras reflejan una realidad inquietante, pues lejos de poder disfrutar de un entorno familiar amoroso y estable, miles de niñas, niños y adolescentes institucionalizados pasan largos periodos de tiempo en las Casas hogar para menores de edad y no asisten a la escuela. Los datos muestran que solo el 31% de las niñas y niños reside en estos Centros por menos de 1 año, mientras que un 31% permanece entre 1 y 2 años, un 21% de 3 a 5 años y un alarmante 17% por 6 años o más.

Desde Early Institute, consideramos imperante redoblar esfuerzos para asegurar que las condiciones de estos Centros de alojamiento sean óptimas, y que sus estancias sean cortas, favoreciendo así procesos de adopción o reintegración eficientes que les permitan tener un cambio de trayectoria y lograr el desarrollo en un entorno familiar que les brinde cuidado cariñoso y sensible para atenuar los efectos adversos de su pasado. Se necesita de una colaboración interinstitucional de autoridades desde el ámbito legislativo y escolar, así como de instituciones y de la sociedad civil para mejorar la calidad en los servicios en beneficio del interés superior de cada niña o niño.

No dejemos que las niñas y niños que necesitan atención urgente y de calidad, reciban la peor. Debe ser nuestra prioridad cambiar la trayectoria de una niña o niño cuyos derechos han sido vulnerados y construir un futuro brillante que garantice el bienestar de la niñez mexicana. Logremos que las casas hogar se llenen de risas y juego.

Unir esfuerzos para terminar con la trata de personas

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El combate a la trata de personas implica la colaboración de instancias públicas y privadas para identificar con precisión la actuación de los grupos criminales.

A nivel mundial, la trata de personas es uno de los problemas sociales con mayor impacto y que exige plantear soluciones colaborativas. En el más reciente Informe sobre trata de personas 2022. Hallazgos clave, editado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), destacan datos que ameritan ser evidenciados para combatir el fenómeno.

Según el reporte, “el número de víctimas detectadas desciende por primera vez en 20 años, ya que la pandemia limita las oportunidades y potencialmente desplaza a la trata de personas hacia la clandestinidad, al mismo tiempo que restringe la capacidad de las autoridades de aplicación de la ley para combatir el delito”. Desafortunadamente se contó con menor capacidad institucional para identificar el tráfico de personas y los grupos criminales hicieron uso de lugares más ocultos, lo que imposibilitó la detección de víctimas. En términos numéricos, “el número de víctimas detectadas se redujo en 11 por ciento respecto a 2019″.

Otro hallazgo habla de que “la guerra y los conflictos son terreno fértil para los tratantes”. Lo que significa que problemas bélicos como el de Rusia y Ucrania posibilitan que el desplazamiento sea una oportunidad para los traficantes de personas ante la vulnerabilidad en la que se encuentra la población.

Un hallazgo más se refiere a que “los niños y los hombres representan una mayor proporción de las víctimas detectadas a medida que surgen nuevas formas de explotación”. Según el reporte, las víctimas de este sector aumentaron en un 3.0 por ciento desde 2019 y que “durante la última década, se han detectado más hombres víctimas, tanto niños como adultos”.

En cuanto a la violencia ejercida por los grupos criminales, “las mujeres y la niñez sufren más violencia a manos de los tratantes. El análisis de los casos muestra que las mujeres son sometidas a violencia física o extrema a manos de tratantes en una proporción tres veces superior a la de los hombres, mientras que las niñas y los niños sufren violencia física o extrema casi dos veces más que los adultos”

Un dato más señala que “la detección de víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual se redujo en 24 por ciento con respecto a 2019″. La posible causa de esta reducción apunta al cierre de espacios públicos donde suelen cometerse los delitos “o también pudo haberse desplazado a lugares menos visibles y menos seguros, lo que hizo que esta modalidad quede más oculta y sea más difícil de detectar”.

El combate a la trata de personas implica la colaboración tanto de instancias del sector público como del privado para identificar con mayor precisión la actuación de los grupos criminales y la recuperación de las víctimas. Pese a los esfuerzos de la comunidad mundial, todavía hay mucho por hacer en tanto este delito es en un alto porcentaje llevado a cabo por una delincuencia cada vez más estructurada, organizada y actualizada.

Para Early Institute es fundamental evidenciar las problemáticas que afectan a niñas, niños y adolescentes y así impulsar rutas de acción que faciliten su erradicación. La trata de personas es uno de los delitos que representa mayor riesgo para este grupo social, lo que nos obliga a actuar oportunamente y con la mayor responsabilidad antes de que el problema adquiera una dimensión irreversible.

Pobreza intergeneracional: la crisis silenciosa que afecta a las niñas y niños en México

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

Lucía, una niña de 2 años en México, vive en situación de pobreza extrema. El ingreso en su hogar no es suficiente para poner alimento sobre su mesa. Su mamá y papá trabajan en el mercado informal, lo que les impide acceder a seguridad social, por ende a Lucía no puede asistir a una guardería; además no tiene acceso a la salud y tampoco servicios básicos en su vivienda como agua y drenaje. Como ella, existen 1 millón 261 mil 283 niñas y niños en situación de pobreza extrema en México.

Las evidencias neurocientíficas de la revista The Lancet de la serie de desarrollo infantil temprano, demuestran que la pobreza en la vida de una niña determina y define sus trayectorias a largo plazo. Vivir en condiciones económicas dispares afecta su desempeño cerebral, escolar, su trabajo, su salario y su salud en el futuro.

Lamentablemente, la pobreza ha aumentado en un 5% y la pobreza extrema en un 9% en 2020 con respecto a 2018, de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). En términos de la vulneración de derechos sociales se observa un aumento severo en la carencia por acceso a la salud de niñas y niños de 0 a 5 años (77%), un incremento del 13% en el rezago educativo, y también subió un 2% la carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad.

Uno de los aspectos que más preocupa es que el 60% de las niñas y niños de la primera infancia no tienen acceso a la seguridad social porque sus cuidadores están en el mercado informal, lo cual repercute en que no tengan un lugar asegurado dentro de la educación inicial. De esta manera, el ciclo de pobreza perpetua de una generación a otra dejando un entorno no favorable para la movilidad social, además de marcar una brecha de desigualdad desde la primera infancia.

Aunado a esto, en México tenemos una franja que divide norte y sur con una desigualdad abismal. En el norte, 3 de cada 10 niñas y niños se encuentran en pobreza, en contraste con el sur donde se alcanzan niveles de 7 de cada 10 niñas y niños de 0 a 5 años en situación de pobreza.

Ante esta preocupante situación, Early Institute y el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI) han impulsado una mesa de discusión con expertos de Unicef, Coneval y el Pacto por la Primera Infancia, donde realizaron recomendaciones sustantivas para asegurar un mejor futuro para los niños desde su primera infancia.

Para combatir la pobreza, es recomendable ampliar la cobertura de programas de transferencias monetarias focalizadas. Estas políticas sociales han demostrado su efectividad en la reducción de la pobreza monetaria, el apoyo a la educación, la disminución del trabajo infantil, la mejora en la alimentación y la reducción de desigualdades de género.

Es esencial implementar estas políticas sociales con una perspectiva de crianza positiva en áreas con mayor desigualdad regional social. Además, se deben proporcionar servicios básicos complementarios, como vacunación, vigilancia del crecimiento y desarrollo, atención a la desnutrición, educación inicial y cuidado infantil, así como información sobre prevención de la violencia y crianza positiva.

El combate de la pobreza en la primera infancia es urgente y requiere políticas públicas efectivas para prevenir la pobreza intergeneracional. Las estadísticas son alarmantes, con más de la mitad de la población infantil viviendo en condiciones precarias y un cuarto experimentando carencias extremas en alimentación, salud, educación y vivienda. Necesitamos disminuir estos efectos adversos para que las niñas y niños puedan desarrollarse de manera adecuada.

 

Por la protección de la primera infancia mexicana

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La pobreza y la violencia son dos de los rubros que afectan más a las niñas y los niños menores de 5 años

De cara a los procesos electorales en México, comienzan a definirse propuestas de los diversos actores políticos para ganar votos. Muchos temas empiezan a ser prioritarios en las agendas de los posibles candidatos a la Presidencia de la República, pero llama la atención la gran ausencia o el desinterés por la situación de la primera infancia.

Pese a la evidencia que demuestra lo fundamental que son los primeros años de vida de cualquier persona, pues en esta etapa se produce un desarrollo biológico, psicológico y social extraordinario, en México la población que va desde el vientre materno hasta los 5 años es casi olvidada.

Un ejemplo de esto es la poca inversión que se le da a la primera infancia en nuestro país. Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en 2020, en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) los recursos destinados ascendieron a 174 mil 565 millones de pesos, lo cual representa 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Con esta cifra México se coloca en el segundo lugar más bajo de los países latinoamericanos.

Lamentablemente cuando no se invierte en la primera infancia se dan consecuencias sustanciales en la etapa adulta de la población, pues dadas las deficiencias en la temprana edad las pérdidas en salud y educación de las personas afectadas son cuantiosas. Según el informe del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), un proyecto de Early Institute: “Se sabe que los países que dedican menos presupuesto gubernamental a programas de primera infancia están en riesgo de tener un desarrollo comprometido a causa de las problemáticas de sus entornos sociales y familiares”.

Hoy en día, la primera infancia mexicana se encuentra amenazada por diversos factores. La pobreza y la violencia son dos de los rubros que afectan más a las niñas y los niños menores de 5 años. En el caso de la pobreza, se habla de que 54.3 por ciento del total de esta población sufre carencias relacionadas con la falta de acceso a sus derechos más elementales: salud, educación y alimentación de calidad.

En cuanto a la violencia, hay datos que refieren que diariamente 6 niños y niñas en primera infancia sufren violencia sexual, siendo más afectadas las niñas (73 por ciento). Incluso, se identifica que en 2021 se registraron 22 mil 410 víctimas de violencia sexual infantil en México, y de 2020 a 2021 hubo un incremento del 3.0 por ciento en este delito.

Otro dato de alarma es saber que ocurren 12 o 13 decesos de niños y niñas en primera infancia por cada mil nacidos, lo cual es una tasa muy alta en comparación con otros países y es triste cuando se reconoce que estas muertes pueden ser totalmente prevenibles.

La inversión en la primera infancia es crucial. Por ello, en Early Institute hacemos un llamado a los candidatos y a las diversas plataformas electorales para que sea tomada en cuenta en sus propuestas y valoraciones como una prioridad. Se trata de darle la importancia que se merece, en tanto la calidad de vida de los primeros años determina las condiciones futuras de salud y bienestar no sólo de la población, sino de la sociedad mexicana en su conjunto.