Sobrepeso y obesidad infantil en retroceso

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

El sobrepeso infantil, y su variante más severa, la obesidad, constituyen un problema grave de salud pública tanto a nivel mundial como en América Latina. Lamentablemente, según el último informe de UNICEF sobre el tema, la situación no ha mostrado mejoras; por el contrario, el sobrepeso y la obesidad continúan afectando a un número creciente de niños, niñas y adolescentes.

El sobrepeso y la obesidad están estrechamente vinculados a problemas de salud y condiciones mentales durante la infancia, y se asocian también con enfermedades crónicas a lo largo de la vida, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.

El informe destaca que los principales determinantes de esta problemática son el consumo de comida rápida, alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, así como la alta exposición a la publicidad de estos productos en medios de comunicación y redes sociales. También se señalan el sedentarismo, el tiempo excesivo frente a las pantallas y la falta de espacios adecuados para la práctica de actividad física como factores contribuyentes.

A nivel internacional, algunos países han implementado políticas públicas como el etiquetado frontal en productos, impuestos a las bebidas azucaradas y regulaciones sobre la publicidad. No obstante, se requieren mayores esfuerzos para fomentar hábitos saludables entre niños y adolescentes, incentivando no solo la reducción de consumos perjudiciales, sino también la incorporación cotidiana de alimentos saludables.

En el caso específico de México, investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública revelan que más del 60% de la población de 5 a 19 años supera el límite recomendado de consumo de azúcares, ejemplificando la magnitud del problema en esta población.

Sin lugar a dudas, abordar este desafío requiere, como primer paso, reconocer la gravedad del problema de salud que enfrentamos. Este problema no solo persiste, sino que se agrava, y los costos asociados a la falta de prevención del sobrepeso y la obesidad infantil son significativos, proyectándose a afectar aún más la salud en la vida adulta de estos niños y niñas.

GUERRERO; INFANCIA EN RIESGO TRAS EL HURACÁN OTIS

Por: R. Vincent Morfín Calvo, Ejecutivo de Asuntos Públicas de Early Institute
Publicación original de: ContraRéplica

El paso del huracán Otis por las costas del Pacífico mexicano, particularmente en el estado de Guerrero, ha dejado incalculables pérdidas de vidas humanas y materiales, a más de cuantiosos daños a la infraestructura de servicios básicos en la entidad, al igual que un fuerte impacto en una de sus principales actividades económicas; el turismo.

Los afectados se cuentan por millares y, entre ellos, preocupa especialmente el impacto que este fenómeno meteorológico tendrá en la vida de niñas, niños y adolescentes en los próximos años.

El estado de Guerrero es ya, de por sí, un estado con una gran cantidad de carencias sociales y con algunos de los peores indicadores sobre bienestar de la primera infancia, por lo que un fenómeno de esta naturaleza no hará más que acentuar las problemáticas que su ciudadanía enfrenta cada día.

De esta manera, la infancia se enfrentará en los tiempos venideros a una lucha por su supervivencia en medio de una recuperación económica que podría llevar años.

Es por lo anterior que resulta tan importante que desde los distintos ordenes de gobierno, [federal, estatal y municipal] se ejecuten mecanismos para garantizar la salvaguarda de la vida niñas, niños y adolescentes.

Lo anterior se deberá lograr, en primera instancia, mediante la generación de un plan de acción inmediata para la protección de las víctimas del desastre natural, con especial énfasis en la atención de emergencias de salud, garantizar la continuidad en el suministro de medicamentos, energía eléctrica, agua potable y alimento, principalmente, para las familias con infantes entre sus integrantes.

En sintonía con lo anterior, también se debe garantizar la seguridad de los habitantes y se debe trabajar en la restitución del estado de derecho en la entidad, mismo que se ha visto mermado por consecuencia de la desesperación y la incertidumbre de la ciudadanía.

Es indispensable pensar en soluciones de fondo que permitan iniciar la reconstrucción de la sociedad guerrerense, pero es aún más importante el tener una reacción inmediata para salvaguardar la integridad física y moral de nuestras niñas y niños, que son quienes resentirán en mayor medida los estragos del huracán Otis desde los diversos ámbitos.

Por lo anterior, desde Early Institute hacemos un llamado para que autoridades de todos los niveles logren los acuerdos y la coordinación necesaria para atender de manera rápida e integral la emergencia que vive el estado de Guerrero, y que se logre una estrategia de atención que coloque en el centro a la primera infancia para garantizar la salvaguarda de su interés superior y la protección de su vida.

Redes sociales dañan a infancia y adolescencia

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

En un mundo cada vez más interconectado por las redes sociales, la reciente demanda colectiva presentada por fiscales de 41 Estados y el Distrito de Columbia en Estados Unidos contra Meta, la empresa detrás de Facebook, WhatsApp e Instagram entre otros destaca un tema crucial: el impacto de las redes sociales en la salud mental de niñas, niños y adolescentes.

Esta demanda no es un caso aislado. En el documento del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. recientemente publicado Social Media and Youth Mental Health: The U.S. Surgeon General’s Advisory se refleja que aunque existen beneficios de las redes sociales como la conexión con comunidades, el acceso a información importante, y el apoyo social, no se puede dejar de lado la existencia de riesgos graves para la salud mental de niñas, niños y adolescentes, incluyendo depresión, ansiedad, así como, problemas relacionados con la imagen corporal y la salud física.

Según dicho estudio, pasar más de tres horas diarias en línea, duplica el riesgo de ansiedad o depresión. Además de que el uso frecuente de redes sociales puede estar asociado con cambios en el cerebro y aumentar la sensibilidad a recompensas y castigos sociales.

El problema se agrava por la falta de control por parte de proveedores de servicios y plataformas de redes sociales, así como también de la escasa supervisión parental. Por un lado, la edad mínima de 13 años para usar estas plataformas es una barrera fácilmente evitable. Por otra parte, el dominio digital por parte de las niñas, niños y adolescentes, la escasa alfabetización digital por parte de cuidadores y las tácticas de inteligencia artificial de las plataformas para mantener a las niñas, niños y adolescentes enganchados, dificulta enormemente la supervisión parental. Por ejemplo, el contenido es tan personalizado que incluso si una mamá, papá o cuidador quisiera monitorear el contenido al que accede su hija o hijo, no lograría llegar al mismo algoritmo que un niño, niña o adolescente cuando navega en redes sociales.

El tema es de la mayor relevancia también para México pues, de acuerdo con el INEGI, el 75% de las niñas y niños entre 6 y 11 años, y el 90% de los adolescentes de 12 a 17 años son usuarios activos de internet. Además, niñas y niños pasan más de 3 horas en internet diariamente, y los adolescentes más de 5 horas en promedio.

Frente a este escenario, la reciente firma del Pacto Nacional de Ciberseguridad en el Senado de la República representa un paso en la dirección correcta, donde actores públicos y privados se comprometen a poner mayores esfuerzos para brindar espacios seguros en el mundo digital. Sin embargo, queda la pregunta: ¿es suficiente?

La velocidad a la que evoluciona el mundo digital supera la capacidad de respuesta de nuestras leyes y regulaciones, es urgente priorizar la salud mental sobre todo en este grupo poblacional tan vulnerable.

Para proteger realmente la salud mental de nuestras niñas, niños y adolescentes, se necesita un enfoque multisectorial. Las empresas de redes sociales deben asumir una responsabilidad mayor en la protección de sus usuarios niñas, niños y adolescentes. Es urgente la implementación de alfabetización o educación digital para madres, padres y cuidadores y también la conciencia social sobre el tema debe formar parte fundamental de nuestro sistema educativo.

Es imperativo que reflexionemos como sociedad para evaluar nuestra capacidad de protección de las niñas, niños y adolescentes. La triste realidad es que nuestros esfuerzos han sido insuficientes, y si no logramos ser personas proactivas en la construcción de un entorno digital más seguro estaremos comprometiendo la salud mental no solo en el futuro sino en el día a día de niñas, niños y adolescentes.

Retos de la maternidad en el campo laboral

Si la maternidad no es vista como una prioridad, como un bien social, los esfuerzos que se realicen serán meros parches en las leyes o reglamentaciones.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En México es fundamental visibilizar el tema de las mujeres embarazadas en los espacios laborales, pues ellas representan 38 por ciento de la fuerza laboral y son las que más sufren discriminación en la etapa en la que pueden embarazarse. Durante su participación en la mesa de análisis “La maternidad en el espacio laboral, ¿cómo romper la cadena de violencia hacia las mujeres embarazadas?”, Denisse Montesinos Pacheco, presidenta de Mujeres en Finanzas, y Valeria González Ruiz, coordinadora de Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute, coincidieron en que la maternidad debe dejar de ser vista como una desventaja para considerarse como un bien social, que impacta favorablemente en la niñez, en particular en las niñas y los niños en primera infancia.

Al respecto, Valeria González habló de hacer esfuerzos para proteger la maternidad de manera integral: “Si la maternidad no es vista como una prioridad, un bien social, los esfuerzos que se realicen serán meros parches en las leyes o reglamentaciones. Es necesario que se ponga en el centro a la maternidad, que se le preste una protección integral reforzada”, señaló.

Por su parte, Denisse Montesinos indicó que en el ámbito privado hay empresas que están adquiriendo compromisos para provocar acciones de protección que van más allá, al generar ambientes inclusivos y buscar el balance de las políticas de cuidado. “Es buscar cómo la empresa puede propiciar que el contexto cambie, que el rol que tiene la mujer en el sistema de cuidados, a nivel país, cambie, buscando un equilibrio en los roles de cuidado”.

Al respecto, la presidenta de Mujeres en Finanzas destacó que hoy la mujer trabaja 40 horas de trabajo no remunerado, es decir, 72 por ciento más que los hombres. “Esto es llegar y tener otra jornada de trabajo”. Sin duda, esto afecta el desarrollo profesional de las mujeres, pues al recaer en ellas el sistema de cuidados no se permite que crezcan en el ámbito laboral. Otra cifra importante se refiere al crecimiento que alcanzaría una empresa preocupada por los procesos de ambientes inclusivos, al señalar que pueden generar un crecimiento de 15, 20 o 25 por ciento más de rentabilidad y de creación de valor contra las empresas que no lo hacen. “¿Qué empresa no quisiera tener esa productividad solo por entrar a los temas de inclusión y de incorporación de las mujeres?”, subrayó.

Entre las conclusiones de la mesa se destacó la visibilización del tema; la generación de acciones para cambiar el entorno con diagnósticos y guías; la aplicación de políticas de inclusión, así como políticas de maternidad y paternidad para erradicar el rol de que el cuidado de los hijos e hijas es exclusivo de la mujer.

Para Early Institute, la maternidad debe verse como un asunto multifactorial, es decir, ser abordado desde diversas ópticas para ofrecer soluciones de manera integral. Sobre todo, es necesario que sea visto como un tema prioritario, que abarca desde la gestación hasta la crianza, para erradicar las condiciones de marginación, maltrato y ausencia de sensibilidad hacia la mujer trabajadora embarazada, situaciones que impiden su desarrollo y crecimiento laboral.

Día Internacional de la violencia y el acoso escolar

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

El pasado 2 de noviembre se conmemoró el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela. En esta jornada, se reconoce que la violencia escolar en todas sus formas constituye una violación de los derechos a la educación, salud y bienestar de los niños, niñas y adolescentes.

A pesar de la expectativa de que las escuelas brinden un entorno seguro y propicio para el desarrollo, la realidad demuestra que esto no siempre se cumple. Para muchos, la escuela se convierte en un lugar donde experimentan continuamente violencia y acoso.

Según la UNESCO, a nivel mundial, casi uno de cada tres estudiantes es víctima de acoso por parte de sus compañeros. Experiencias como la violencia, el acoso y la discriminación en el entorno escolar pueden ocasionar trastornos mentales y afectar al aprendizaje. En contraste, sentirse seguro en la escuela está estrechamente relacionado con una mayor salud mental y un mejor rendimiento educativo.

Los niños, niñas y adolescentes considerados de alguna manera "diferentes" enfrentan un mayor riesgo de ser víctimas de violencia y acoso. Encuestas internacionales indican que el aspecto físico es la razón más común para ser víctima, seguido por la raza o el color de piel. Además, aquellos que pertenecen a familias con menos recursos y los niños y niñas migrantes tienen una mayor probabilidad de sufrir violencia.

Es relevante destacar que, aunque a nivel internacional el acoso ha disminuido en muchos países, el ciberacoso es un problema en aumento, afectando a uno de cada diez niños, niñas y adolescentes, según la UNESCO. El incremento en el uso de dispositivos y la conexión a internet ha provocado un aumento en el acoso a través de redes sociales, videojuegos y diversas plataformas virtuales.

Ante esta problemática, organismos internacionales recomiendan implementar políticas de prevención y respuesta rápida, formar y apoyar al profesorado, facilitar información y apoyo para que los niños puedan expresarse libremente, y poner especial énfasis en aquellos que pueden ser más vulnerables debido a su raza, género o condición económica.

Redes sociales y salud mental de niñas, niños y adolescentes

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unas semanas, fiscales de 41 Estados y el Distrito de Columbia en Estados Unidos presentaron una demanda colectiva contra la empresa Meta, propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram. La demanda alega que estas plataformas digitales representan peligros sustanciales y tienen el potencial de generar adicción, especialmente en niñas, niños y adolescentes.

Este problema no es nuevo; durante varios años, autoridades estatales en Estados Unidos han expresado preocupación de que Meta no protege adecuadamente a esta población, sino que, por el contrario, ha ampliado esfuerzos para manipularlos y fomentar una adicción que incrementa su tiempo frente a las pantallas. Se argumenta que la limitación de edad para evitar que menores de 13 años utilicen estas plataformas no es suficiente.

Los demandantes sostienen que la empresa recopila datos e información de menores de 13 años sin el permiso de sus padres y tutores, y señalan prácticas similares en otras plataformas.

Algunas autoridades estadounidenses concluyen que niñas, niños y adolescentes están experimentando niveles récord de problemas de salud mental, y culpan a las compañías de redes sociales por este aumento. Argumentan que no existe una supervisión seria y que los menores pueden evadir fácilmente las restricciones de edad.

Varios expertos advierten que el daño de las redes sociales está relacionado con el tiempo de exposición y que el uso prolongado de estas plataformas puede contribuir a problemas de salud mental. Se afirma que más de tres horas diarias duplican el riesgo de ansiedad o depresión, por ejemplo.

En México, el 75% de las niñas y niños de 6 a 11 años, así como el 90% de los adolescentes de 12 a 17, son usuarios de internet. Según el INEGI, pasan más de 3 horas en internet diariamente, mientras que los adolescentes promedian más de 5 horas.

El tema es de suma importancia, y como respuesta, recientemente se firmó en el Senado de la República un Pacto Nacional de Ciberseguridad de Niñas, Niños y Adolescentes, donde actores públicos y privados se comprometen a esforzarse más por brindar espacios seguros en el mundo digital. Sin embargo, la velocidad de avance en el mundo digital difiere considerablemente de nuestras acciones. Se espera que este pacto no sea simplemente un documento de buenas intenciones y que realmente responda a la necesidad apremiante de proteger la salud mental de quienes son, hoy en día, los más vulnerables.

EXPLOTACIÓN REPRODUCTIVA; LA VERDADERA CARA DE LA “GESTACIÓN SUBROGADA”

Por: R. Vincent Morfín Calvo, Ejecutivo de Asuntos Públicas de Early Institute
Publicación original de: ContraRéplica

Dentro de los diferentes métodos para formar una familia, existe un mecanismo que recientemente ha despertado la curiosidad del ojo público por sus diferentes y controversiales matices; la llamada “gestación subrogada”.

Pero ¿qué es realmente la “gestación subrogada”? Es una actividad mediante la cual una mujer gesta en su vientre a un bebé y que, al darlo a luz, entregará a otra persona o pareja. Adicionalmente, cabe mencionar que esta actividad se realiza al margen de contratos y que puede existir remuneración para la denominada “madre gestante”.

En su conjunto, el procedimiento despierta muchas interrogantes respecto de su legalidad y también sobre su falta de apego a los Derechos Humanos. No obstante, uno de los ejes más preocupantes entorno a la llamada “gestación subrogada”, es el mercado negro que se genera alrededor de las mujeres “gestantes” y de sus hijas e hijos por nacer.

El Senador José Narro Céspedes, del Grupo Parlamentario MORENA, recientemente ha declarado que esta actividad es una forma de trata de personas en la que prevalece una visión mercantilista de la maternidad y en la que se despojan de sus derechos a madres y niños, y dichas declaraciones no son infundadas.

La “gestación subrogada” propicia, entre otras cosas, la comisión de abusos en contra de mujeres en situación de vulnerabilidad y de bajos recursos, la existencia de escenarios de trata de personas por parte del crimen organizado para satisfacer las “exigencias del mercado”, la cosificación de la mujer al considerarla meramente un “cuerpo para gestar”, y la compraventa de niñas y niños por nacer; todos ellos escenarios ilegales y contrarios a los derechos inherentes a toda persona.

En ese orden de ideas, el pasado 13 de abril se listó en el Orden del Día del Senado de la República una iniciativa del Senador Narro Céspedes por la que se reforman las leyes de Niñez, de Salud y de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, a efecto de establecer una prohibición rotunda [y muy necesaria] a la práctica de los también llamados “vientres de alquiler”. La iniciativa fue turnada a comisiones legislativas donde se espera su estudio y dictaminación. Dicho lo anterior, el Senador Narro ha sido consistente en mantener la temática en la agenda pública y en exponer los diversos escenarios negativos que su comisión representa para las mujeres, así como para niñas y niños por nacer.

Más allá de las discusiones ideológicas, la “gestación subrogada” representa una verdadera problemática social y un conflicto de Derechos Humanos. No es menor que en países europeos como España e Italia, esta práctica se mantenga prohibida desde la década de los años 2000.

Concretamente en Italia, recientemente ha prosperado una propuesta legislativa para sancionar el “alquiler de vientres” cuando este se realice fuera del territorio nacional, aún en países donde se encuentre permitida, dándole así un carácter de delito universal de conformidad con la misma propuesta de reforma.

Para concluir, en Early Institute llevamos más de una década estudiando y alentando propuestas de políticas públicas para evitar que México se convierta en un escenario para la comisión de abusos y explotación de mujeres, así como de compra y venta de niñas y niños por nacer; respaldamos la prohibición de cualquier tipo de actividad que pretenda poner en entredicho los Derechos Humanos de mujeres en situación de vulnerabilidad y de sus bebés.

SOS por los niños y las niñas afectados por Otis

De acuerdo con el Coneval, Guerrero ocupa el segundo lugar en pobreza en la primera infancia; 71.5% de las niñas y los niños viven en un hogar con un ingreso por debajo de la línea de pobreza.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Hace unos días, el huracán Otis dañó considerablemente al estado de Guerrero. Se habla de 47 municipios en estado de emergencia, de los 81 que conforman la entidad. La situación es grave, sobre todo para los grupos más vulnerables, como es la infancia.

Al respecto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) estima que más de 296 mil niñas, niños y adolescentes podrían estar seriamente afectados en tan solo cinco de los municipios más dañados por el fenómeno natural. En un comunicado se refiere a que este sector puede estar presentando “carencias de alimentación adecuada, acceso limitado a agua potable, riesgo de enfermedades relacionadas con el estancamiento de agua, deshidratación, atención médica reducida, y abusos a su integridad física y emocional debido al posible aumento de la violencia y el crimen. Además, los daños a los hogares y la infraestructura crítica, como hospitales y escuelas, representarán un riesgo especial para la población infantil y adolescente”.

Unicef también subraya la urgencia por ayudar a esta parte de la población recabando información de sus necesidades inmediatas; ofreciendo apoyo psicosocial; dando atención médica y nutricional; y brindando agua potable e infraestructura hidrosanitaria móvil, entre otros aspectos.

El organismo internacional indica: “Movilizar la ayuda humanitaria lo más rápido posible para la niñez y adolescencia afectadas es esencial en situaciones como esta que ponen en peligro su integridad física y emocional”.

El panorama se agudiza aún más si se observan los datos que registró, en 2022, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) sobre la situación de la pobreza en la primera infancia en Guerrero. De acuerdo con el Coneval, dicho estado ocupa el segundo lugar en pobreza en la primera infancia con respecto a las demás entidades mexicanas, ya que 71.5 por ciento de las niñas y los niños vive en un hogar con un ingreso que se encuentra por debajo de la línea de pobreza y al menos presenta una carencia social (educación, alimentación, seguridad social, acceso a la salud y vivienda digna). El dato está muy por encima del promedio nacional, que es de 48.14 por ciento.

Asimismo, Guerrero ocupa el segundo lugar en pobreza extrema, ya que 30.4 por ciento de las niñas y los niños vive en un hogar con un ingreso que se ubica por debajo de la línea de pobreza extrema y al menos tiene tres carencias sociales (muy por encima del promedio nacional, que es de 11.58 por ciento).

En Early Institute nos sumamos al llamado de Unicef para responder a las necesidades de niñas, niños y adolescentes afectados por Otis, en Guerrero, y solicitamos el apoyo del gobierno mexicano y de la sociedad civil para hacer frente a la crisis de manera inmediata. Abonemos a la protección de la infancia en emergencia, pues los riesgos que enfrenta la colocan en una total vulnerabilidad y su cuidado debe ser primordial.

El cuidado en México ¿responsabilidad de mujeres o del Estado?

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

La reciente publicación de los resultados de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022, por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), arroja luz sobre temas cruciales que frecuentemente son subestimados en México: el trabajo no remunerado del cuidado, la falta de responsabilidad del Estado y la brecha de género en este ámbito. La ENASIC 2022 presenta una valiosa radiografía de la situación actual y plantea desafíos significativos que merecen atención.

Uno de los hallazgos más destacados es que en México, de los 58.3 millones de personas susceptibles de recibir cuidado, el 64.5% lo reciben de una persona de su hogar o de otro hogar. Esta estadística refuerza la noción de que el cuidado en México está fuertemente arraigado en las dinámicas familiares y se ha dejado de lado por parte del Estado.

Además, se señala que la mayor cobertura de cuidado está destinada a la primera infancia, niñas y niños de 0 a 5 años en comparación con personas con discapacidad y adultos mayores. En línea con ello, es importante mencionar que en recientes años, el cuidado durante los primeros años es considerado en el nivel de educación inicial, el cual es también un derecho constitucional. Sin embargo, es poco alentador observar que el 91.5% de las niñas y niños de 0 a 2 años no asiste a ningún centro de educación inicial/ guarderías y el 25% de las niñas y niños de 3 a 5 años a un centro de educación preescolar, el principal motivo señalado se refiere para no llevar a niños y niñas a es considerar a las niñas y niños muy pequeños para entrar a la escuela.

Los datos de la Encuesta también confirman el poco reconocimiento social que existe en la educación inicial. En cuanto a la percepción sobre los cuidados, es preocupante que el 42.7% de las personas de 15 a 60 años esté en desacuerdo con llevar a la población infantil a educación inicial, guardería o estancia infantil. Esto sugiere la existencia de percepciones arraigadas sobre el papel de la familia en el cuidado de las niñas y niños y delega por completo la labor del Estado.

Un aspecto preocupante que revela la Encuesta es la brecha de género en el cuidado no remunerado. Del total de personas que brindan cuidados, el 75.1% son mujeres. Esto refleja una desigualdad persistente en la distribución de la responsabilidad del cuidado, que sigue recayendo en gran medida en las mujeres.

Además, las mujeres dedicaron en promedio 37.9 horas a la semana en labores de cuidado, en comparación con las 25.6 horas de los hombres, esta diferencia de más de 12 horas semanales no solo subraya la carga desproporcionada que enfrentan las mujeres, sino también el potencial impacto negativo en su participación económica, en su calidad de vida y en su salud mental.

Resulta sorprendente que a pesar de las horas exhaustivas que dedican las mujeres al cuidado exista una tasa de participación económica de las mujeres de 15 a 60 años que brindan cuidados del 56.3%.

Desde Early Institute aplaudimos la labor del INEGI pues esta encuesta proporciona una visión detallada de los desafíos que enfrenta México en el ámbito de los cuidados.

Consideramos que para avanzar hacia la consolidación de un sistema de cuidados equitativo y eficiente, es fundamental abordar la brecha de género en el trabajo no remunerado de cuidado, garantizar el acceso a la educación inicial para todas las niñas y niños y promover una comprensión más amplia y positiva de la educación inicial y el cuidado institucional.

La infancia ante el huracán Otis

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

A propósito del huracán Otis, en cifras preliminares, se ha hablado de cuatro niños fallecidos. Dato que seguramente se actualizará en los siguientes días. 

Si bien la pérdida de estas vidas es de por si una tragedia, como en otros desastres o crisis, sabemos que existen otras tragedias hacia las niñas y niños. Por ejemplo, todos aquellos que han perdido a su madre, padre o a su principal cuidador. Esta es una cifra que comúnmente se pasa por alto pero que en cada uno de esos niños y niñas marca un antes y un después en sus vidas. 

Esta situación no es menor, recordemos que en otras crisis como la vivida por el COVID 19, hubieron más de 244 mil niñas y niños que perdieron a sus cuidadores primarios o secundarios. 

Tendríamos que preguntarnos ¿qué ha sido de esos niños?, ¿quién ve por ellos? 

Como bien sabemos, ante este tipo de crisis son las propias familias las que buscan la forma de proteger a la infancia. 

Y es que, si bien tenemos una amplia normativa internacional y nacional que habla de la protección integral y del bienestar superior de la niñez reconocido por el Estado, este tipo de situaciones deja ver que muchas de esas leyes se vuelven endebles ante crisis y sus consecuencias en el futuro de niñas y niños. 

La protección de la infancia debe reflejarse en mecanismos de política pública que respondan a necesidades ante desastres, mecanismos ausentes en nuestro país.  

En los días siguientes al huracán, hemos visto a dependencias públicas organizar centros de acopio y colectas que sin duda son importantes, pero insuficientes para el bienestar de los más vulnerables. No hay mecanismos de protección para atender el incremento de riesgos a la salud física y emocional de la infancia que ha sido perjudicada.  

En los municipios más afectados viven alrededor de 300 mil niñas y niños, y Guerrero es, de por sí, uno de los Estados con peores índices en el bienestar de esta población.  

 Desde Early Institute hacemos un urgente llamado al gobierno federal y estatal para dar conocer la situación en la que se encuentran estos niños y cuáles serán las respuestas para atender, de manera prioritaria, sus necesidades.