El uso de las pantallas deteriora el aprendizaje temprano

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Por todos es sabido que la tecnología es un apoyo fundamental si se emplea adecuadamente. Sin embargo, su uso desde temprana edad está originando cambios importantes en el aprendizaje lingüístico, mismos que afectan el desarrollo de las niñas y los niños.

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas (teléfonos móviles, tabletas, televisores y computadoras) en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

La investigación, que lleva por título Time and Parent-Child Talk When Children Are Aged 12 to 36 Months, da cuenta de los hallazgos obtenidos al estudiar a 220 familias australianas para analizar la comunicación de las niñas y los niños de uno a tres años con sus papás.

Los resultados hablan de que una exposición por más de tres horas frente a una pantalla limita las formas de interactuar de los infantes, ya que el desarrollo verbal y el aprendizaje de nuevas palabras se ve truncado.

Esta investigación es la primera que acentúa la relación que existe entre el uso de pantallas en niños y niñas de uno a tres años con el modo en que se comunican en dicha etapa, reconociendo que la tecnoferencia o interferencia de la tecnología podría incidir negativamente en las “oportunidades de conversación e interacción entre padres e hijos”.

Entre las conclusiones se destaca que el tiempo frente a las pantallas disminuye prácticas esenciales para el desarrollo lingüístico en los primeros años de vida, como son la escucha de palabras de los adultos, vocalizaciones e interacciones de ida y vuelta.

Finalmente, los investigadores hablan de los retos para enriquecer el lenguaje en el entorno del hogar, ante las afectaciones que propicia la exposición a los dispositivos tecnológicos.

Una vez más surge la necesidad de pensar en el uso de la tecnología de un modo que sea útil y no perjudicial en la vida humana. Este estudio nos invita a evaluar el hábito de emplear las pantallas para entretener a los niños y las niñas desde sus primeros años de vida, pues se aclara que los efectos dañan su proceso comunicativo.

En Early Institute reconocemos el valor de la tecnología como una herramienta que facilita ciertas tareas o áreas de la vida, sin embargo, consideramos que su empleo no debería reemplazar las interacciones humanas, en particular las que se efectúan en la primera infancia. Es en estos años cuando las personas experimentan un desarrollo incomparable y su cuidado es fundamental. Seamos responsables con los usos de los dispositivos para no comprometer el aprendizaje temprano del sector más vulnerable de la sociedad, limitando el contacto con las pantallas y ampliando otras formas de estimulación con el entorno.

Aumentan reportes de #Ciberacoso en México

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unas semanas el Congreso estadounidense interrogó a presidentes ejecutivos de empresas de redes sociales como Meta, TikTok y X sobre los riesgos que representan sus plataformas para niños, niñas y jóvenes.

Aunque esa no fue la primera vez que se cuestiona en el Congreso, en esta ocasión la presencia de familias de jóvenes afectados por las redes sociales le dio un componente de mayor cercanía a la problemática y urgencia de atender los riesgos de estas plataformas.

Entre otras cosas, hubo disculpas por parte de algunos presidentes, por no haber sido capaces de prevenir tragedias relacionadas a la violencia experimentada en sus redes.

Si bien se dejó claro que estas plataformas hacen esfuerzos por combatir situaciones que se presentan de manera reiterada, como el caso de guías para la prevención de delitos, también fue evidente que los delincuentes siempre avanzan más rápido. Las familias y los congresistas hicieron énfasis en la proliferación de insinuaciones sexuales, todo tipo de acoso e incluso explotación sexual a través de redes sociales como Instagram.

Evidentemente, los riesgos que se observan en estas plataformas también tocan a México, donde se calcula que en 2022 hubieron más de 800 mil reportes de material de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes (National Center for Missing and Exploited Children).

Como una respuesta, la Comisión de Derechos Digitales del Senado aprobó hace unos días una iniciativa para prevenir el ciberacoso y sancionar las conductas que vulneren los derechos en espacios digitales.

La propuesta adiciona un artículo a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes sobre acceso a Internet libre de violencia y establece que el Estado garantizará el acceso y uso seguro del Internet, a través de la formulación e implementación de políticas de ciberseguridad.

Sin duda, esta respuesta en necesaria, pero, para variar vamos tarde y lento. Las herramientas y el conocimiento de agresores se sofistica rápidamente y nuestra legislación va no una paso, sino muchos pasos detrás. Fenómenos como el material que se está autoproduciendo por niñas, niños y adolescentes son altamente preocupantes, y las propias plataformas son incapaces de responder y brindar protección.

Hoy la violencia transita entre lo físico y lo virtual, los delitos se mueven entre ambos mundos y los casos proliferan, la respuesta es hoy, y es impostergable.

Cuidados paliativos: atención digna a enfermos terminales

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Cuando se padece una enfermedad terminal o crónico-degenerativa suele pensarse en cómo evitar el dolor o sufrimiento del paciente. Es aquí donde intervienen los cuidados paliativos, que se caracterizan por ser medidas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los enfermos, en fase terminal, y sus familias.

Esto quiere decir que, con apoyo de un equipo multidisciplinario (conformado por médicos, psicólogos, trabajadores sociales, apoyo espiritual), se brinda una atención que ayude a mitigar la angustia y el dolor de los pacientes, respetando en todo momento el curso natural de la vida.

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente. De ningún modo, estos cuidados significan eutanasia o suicidio asistido, solo buscan garantizar a los enfermos en situación terminal su derecho a recibir una atención médica de calidad.

En México, la aplicación de los cuidados paliativos ha seguido una trayectoria importante, en la que Early Institute ha colaborado activamente. Se ha trabajado con la Secretaría de Salud para la emisión de normas oficiales que garanticen la atención médica a los enfermos terminales con estas formas de cuidado. También se ha participado en actualizaciones de guías y manuales que faciliten su aplicación. Asimismo, se ha contribuido en la difusión de su importancia y conocimiento mediante alianzas y campañas con instituciones de salud.

Actualmente, en el Senado de la República existen dos iniciativas en materia de cuidados paliativos, que siguen esperando su aprobación. Una es del senador Miguel Ángel Mancera (PRD) para reformar el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a efecto de incorporar el acceso a los cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades de situación terminal y protegiendo la salud en condiciones de dignidad. La otra iniciativa es de la senadora Nestora Salgado García (Morena) para reformar diversas disposiciones de la Ley General de Salud sustentando, entre otros aspectos, que el tratamiento integral del dolor, como parte de la salubridad general, requiere acciones de carácter preventivo, curativo, paliativo y de rehabilitación.

En ese sentido, en Early Institute nos enfocamos a impulsar acciones que fortalezcan la adopción de los cuidados paliativos como un derecho de salud de todos los mexicanos. Para ello, apoyamos todas aquellas iniciativas federales y estatales que reconocen la importancia de los cuidados paliativos como política esencial en materia de salud. Principalmente, buscamos configurar los cuidados paliativos como una estrategia integral debidamente implementada dentro del Sistema Nacional de Salud e impulsar los cuidados paliativos pediátricos, visibilizando los derechos de niñas, niños y adolescentes. La atención de pacientes en situación terminal debe ser una muestra de respeto a sus valores individuales, sin excesos que produzcan daño y dolor, tanto en ellos como a sus familias.

 

 

Cuidados paliativos y la vida digna

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Para muchas personas, el concepto de cuidados paliativos no les dice mucho. Sin embargo, quizás hayan tenido que enfrentar situaciones donde alguien cercano pudo requerirlos sin saberlo.

Los cuidados paliativos se ofrecen cuando alguien enfrenta sufrimiento grave debido a una enfermedad, especialmente aquellos que están cerca del final de la vida y a quienes ya no es posible curar.

Estos cuidados implican la intervención de un equipo interdisciplinario compuesto por médicos y enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y de apoyo espiritual para aliviar el dolor del paciente y mejorar la calidad de vida.

Aunque la Ley General de Salud establece actualmente que los pacientes tienen derecho a cuidados paliativos y a recibir un trato digno, respetuoso y profesional dentro de clínicas y hospitales, e incluso la propia ley establece el derecho a recibir dichos cuidados en un domicilio particular, estamos muy lejos de que ello sea una realidad.

A miles de mexicanos no se les administran medicamentos que alivian el dolor, y mucho menos se les ofrecen servicios de acompañamiento psicológico y espiritual que están contemplados en la misma ley.

Con tristeza, sabemos que infinidad de personas que sufren enfermedades graves en fases avanzadas son enviadas a casa para terminar ahí su vida, sin ningún tipo de acompañamiento profesional que asegure que tendrán la mejor calidad de vida posible.

En este sentido, hace unos días la Senadora Nestora Salgado presentó una iniciativa que propone, entre otras cosas, establecer el tratamiento del dolor como un derecho universal y fortalecer los derechos de los pacientes enfermos en situación terminal.

Si bien desde Early Institute vemos con buenos ojos reforzar en nuestro marco normativo los derechos de los enfermos y sus familias, es más urgente incorporar los cuidados paliativos como una política esencial con infraestructura, presupuesto y capacitación dentro del Sistema Nacional de Salud del país, para que ninguna persona enfrente el sufrimiento de una enfermedad sin que el Estado haya hecho todo lo posible para que tenga una vida digna hasta el último momento.

El rebrote de sarampión

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unos días, el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica y la UNAM alertaron sobre el resurgimiento del sarampión. Reiteraron que el sarampión es una enfermedad viral aguda, extremadamente contagiosa y potencialmente grave.

Se calcula que podrían existir actualmente hasta nueve millones de casos de sarampión en el mundo, con 136 mil defunciones, la mayoría de ellas en infantes. Por ello, los miles de casos detectados en diversas partes del mundo durante los últimos años han provocado que los gobiernos estén alertas ante nuevos rebrotes.

En años recientes, se ha documentado un creciente número de casos reportados tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, principalmente como consecuencia de cambios poblacionales, inadecuadas políticas y estrategias de vacunación, así como por el auge de los grupos antivacunas.

Si bien México se posicionó como un referente a nivel mundial en el tema, el programa de vacunación se ha deteriorado de manera importante durante las últimas décadas.

A nivel internacional, México ha dejado de ser un ejemplo. En 2019 formó parte de los 10 países con mayor número de niños sin inmunizar contra enfermedades como difteria, tétanos, tosferina y sarampión.

La vacunación desempeña un papel clave para reducir la mortalidad de niños menores de cinco años. Sin embargo, la cobertura de vacunación se desplomó previo a la pandemia del COVID-19, y esta incrementó aún más los efectos adversos.

Aunque en 2022 ha habido nuevos avances, es imprescindible implementar un plan extraordinario para atender a los miles de niñas y niños que no han sido vacunados o tienen esquemas incompletos, asegurar los recursos presupuestales para incrementar la capacidad del Programa de Vacunación Universal y ampliar la promoción de los beneficios de las vacunas, a fin de incrementar la demanda e incentivar la corresponsabilidad, principalmente entre padres y madres.

Es deber de la administración federal y la sociedad civil no bajar la guardia y estar atentos a rebrotes de enfermedades prevenibles que, como el sarampión, cobran vidas, sobre todo, de niñas y niños.

El origen del vínculo de apego madre-hijo

El cerebro de la mujer se transforma para cobijar el crecimiento de su bebé, pues hay una liberación tal de hormonas que posibilita que su cuerpo se convierta en un espacio seguro.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Pensar en el inicio de la vida es fascinante, ya que ocurren fenómenos y procesos de una complejidad tan extraordinaria que nos permiten comprender su importancia. Uno de estos acontecimientos que llegan a maravillar es el vínculo de apego madre-hijo, el cual surge desde el momento de la fecundación.

Desde ese instante, el cuerpo de la mujer empieza a tener un diálogo con el hijo o la hija que nacerá. Esta comunicación se da a través de señales, que el propio cuerpo de la mujer comienza a brindar para que el embrión inicie su desarrollo. De acuerdo con la colaboradora de Early Institute, docente y divulgadora científica, Natalia López-Moratalla, en esta etapa “se da un intercambio molecular potente, empezando porque la madre reconoce que en su cuerpo hay algo distinto a ella, pero no es peligroso. De ahí que emite señales para que el embrión se implante y empiece a desarrollarse”.

Durante la gestación, el cerebro de la mujer se transforma para cobijar el crecimiento de su bebé, pues hay una liberación tal de hormonas que posibilita que su cuerpo se convierta en un espacio seguro para su hijo o hija.

De hecho, desde el principio, hay un intercambio celular entre madre e hijo que beneficia a ambos. Por un lado, la madre recibe células fetales que rejuvenecen su cuerpo, mientras que el bebé obtiene células que fortalecen su sistema inmunitario. Esta simbiosis genera un lazo afectivo y celular muy poderoso. Incluso, se está estudiando si las células fetales que recibe la madre podrían ayudar en el combate de ciertas enfermedades.

Por su parte, luego de que nace el bebé, también el contacto piel con piel fortalece este vínculo, de ahí la relevancia de la lactancia y contar con un entorno favorable que afiance la relación. El padre también es importante en esta ecuación, ya que si bien la conexión es mucho más profunda entre madre e hijo, el hombre colabora en el adecuado desenvolvimiento del niño o la niña en la sociedad. La diferencia es que la mujer disfruta ese apego desde el principio, en tanto que el hombre se lo va ganando con la convivencia.

Por si fuera poco, los beneficios van más allá. Para la especialista, “el cerebro materno potencia circuitos neuronales, que derivan en una mayor capacidad de atención en las mujeres, lo cual es una aportación a la sociedad”. Esto va de la mano con las ventajas de la maternidad en los ambientes laborales.

Sin duda, el vínculo afectivo madre-hijo es un proceso de un elevado grado significativo por la extraordinaria comunicación que se establece vía celular desde las primeras etapas del embarazo.

Por ello, en Early Institute reconocemos el valor de la maternidad y la importancia de proteger no solo a la mujer embarazada, sino también a su hijo o hija por nacer. Ante nuestro compromiso por favorecer entornos adecuados para el desarrollo de la primera infancia, un paso esencial es asegurar que el binomio madre-hijo se desenvuelva de la mejor manera posible y la evidencia científica forma parte de ese objetivo.

La salud, un derecho inaccesible para 4.6 millones de niñas y niños en México

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

La salud es un derecho fundamental establecido en la Constitución Mexicana. Sin embargo, este derecho se ha vuelto cada vez más inaccesible para las niñas y niños en nuestro país.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), una persona tiene carencia por acceso a la salud si no cuenta con adscripción o afiliación a las instituciones públicas de seguridad social como el IMSS, ISSSTE, Pemex, Ejército o Marina, a servicios médicos privados, o bien, no se encuentra afiliado o inscrito al Seguro Popular, o no reportó tener derecho a recibir los servicios que presta el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).

De acuerdo con cifras del CONEVAL la carencia por acceso a la salud para toda la población pasó de 16.2% en 2018 a 39.1% en 2022. Resulta preocupante que la falta de acceso a la salud se profundice aún más en la primera infancia, niñas y niños de 0 a 5 años.

En 2018, según el CONEVAL, la carencia por acceso a la salud afectaba al 17% de las niñas y niños. Para 2020, esta cifra se había elevado al 30%, y en 2022, la situación fue aún más preocupante, con una carencia casi triplicada del 45%. En otras palabras, en 2022, casi uno de cada dos niñas y niños mexicanos no tiene acceso a la salud durante su primera infancia, lo que plantea una seria amenaza para su bienestar y futuro.

La desigualdad en el acceso a la salud es evidente cuando observamos las disparidades entre los estados de México. Los estados que más preocupan son Guerrero, Michoacán de Ocampo, Hidalgo, Oaxaca y Chiapas, donde más del 58% de los niños y niñas carecen de acceso a la atención médica adecuada. Mientras tanto, en estados del norte como Baja California Sur, Coahuila de Zaragoza, Colima, Chihuahua y Nuevo León, los porcentajes son significativamente más bajos, pero aún no alcanzan niveles óptimos.

Asimismo, resulta esencial profundizar y cuestionar lo que realmente implica tener acceso a la salud. A pesar de que algunas personas consideran que tienen acceso, existen numerosas barreras que dificultan su implementación efectiva. Los hospitales a menudo están distantes de los hogares rurales, el transporte es insuficiente y caro, la disponibilidad de personal médico calificado es limitada e incluso si las personas llegan al hospital, frecuentemente se enfrentan a la discriminación por condición social y étnica lo cual es una realidad preocupante.

Ante esta crítica situación, desde Early Institute consideramos es esencial tomar medidas urgentes y necesarias para abordar la problemática del acceso a la salud en México y particularmente para niñas y niños por su etapa de desarrollo crítico.

Se requiere una inversión significativa en la ampliación y mejora de los recursos materiales, incluyendo infraestructura, equipamiento y servicios de salud. Además, la capacitación del personal de salud de primer nivel es fundamental, especialmente en temas de acompañamiento familiar en salud, nutrición y desarrollo.

Para lograr una atención integral, es esencial establecer un sistema de salud gratuito para la niñez y contar con un sistema de información que permita un seguimiento efectivo. Se necesita dejar la noción de que la salud solo está asegurada para aquellos con empleo formal y en su lugar, debemos buscar la universalización de la salud para todas las niñas y niños.

Garantizar el acceso a la salud para todas las niñas y niños mexicanos debe ser prioritario. Por la crítica etapa de desarrollo en la que están, las niñas y niños de la primera infancia no pueden esperar más o estaremos comprometiendo su salud, bienestar y desarrollo en el corto y largo plazo.

La objeción de conciencia es un derecho

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Es fundamental que se discuta y legisle para respetar las creencias individuales cuando se está frente a imposiciones que pueden vulnerar nuestro ámbito privado.

Desde octubre de 2023, hay un asunto pendiente en el Senado de la República. Se trata de la discusión para incorporar en la Ley General de Salud nuevas directrices relativas a la objeción de conciencia. En términos sencillos, la objeción de conciencia es la capacidad de una persona de desobedecer una ley o un mandato cuando ello va en contra de sus creencias o convicciones.

Esta facultad ha sido legislada en diferentes momentos en México, siendo las disposiciones de 2023 las más recientes. A pesar de su relevancia, la objeción de conciencia suele reducirse al ámbito de salud, pero abarca mucho más.

Su importancia radica en que es una salvaguarda de los derechos más íntimos del individuo frente al poder del Estado. De igual modo, es un mecanismo que permite proteger los derechos de las minorías ante las decisiones de la mayoría que, en ocasiones, pudieran entrar en conflicto con sus libertades esenciales.

En nuestro país, las diversas legislaciones que se han hecho a lo largo del tiempo engloban modificaciones legales o reglamentarias vinculadas con los derechos, principalmente del personal de salud, para abstenerse de participar en procedimientos o decisiones médicas que no vayan de acuerdo con sus convicciones éticas o morales, como es el caso del aborto.

Sin embargo, países como Estados Unidos o Alemania tienen sistemas legales integrales que permiten a todos sus ciudadanos, bajo supuestos bien definidos, abstenerse de cumplir alguna obligación legal en temas relacionados no sólo con la salud, sino también con la educación y los derechos cívicos, entre otros. Incluso, su legislación contempla la obligación del Estado para garantizar las condiciones necesarias que posibiliten a los ciudadanos ejercer su derecho a objetar.

La objeción de conciencia es un derecho. Así lo establece el dictamen de 2023, al señalar que “se entiende como derecho individual que tiene el personal médico, profesional y de enfermería adscrito al Sistema Nacional de Salud, para excusarse a realizar un acto médico legalmente aprobado y jurídicamente exigible, al considerarlo incompatible con sus convicciones religiosas, principios morales o de conciencia ética”.

Otra característica que señala la resolución legislativa es que se trata de una garantía a título personal (no institucional) y únicamente podrá ser ejercido “por el personal médico y de enfermería que participe directamente en los procedimientos sanitarios sujetos a la objeción”.

Como se observa, el tema es delicado, ya que se ven involucradas cuestiones de libertad de conciencia y religión, ampliamente respaldadas en materia de derechos humanos y en la Constitución mexicana.

En Early Institute nos pronunciamos por contar con un marco regulatorio que garantice el derecho de la objeción de conciencia a los mexicanos y evite que el Estado interfiera en las garantías de las personas. Sobre todo, es fundamental que se discuta y legisle para respetar las creencias individuales cuando se está frente a imposiciones que pueden vulnerar nuestro ámbito privado.

Cuidados paliativos contra el cáncer

Celebramos el #DIAMUNDIALCONTRAELCANCER y la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Por: Dra. Carmen de la Fuente Hortañón
Publicación original de: El Heraldo de México

La muerte en la actualidad se vivencia como un problema y no como consecuencia de vivir.  Nuestro compromiso como sanitarios, avalados durante más de 6000 años desde que Hipócrates inicia la Medicina científica con su Juramento, es atender a los pacientes hasta el final de sus vidas, buscando soluciones al dolor, ‘Sedare Dolorem Opus Divinum est’: “Sedar el dolor es cosa de dioses”, decía el Maestro. Saber aliviar el llamado DOLOR TOTAL (Dra. Cecily Saunders), y su impronta en las dimensiones del ser humano: física, psicológica, social y espiritual.

El dolor es uno de los síntomas más frecuentes e incapacitantes del cáncer que afectó en 2020 a 19,3 millones de personas, de las que 10 millones murieron con dolor moderado a severo. Está presente inicialmente en un 20-50% y en fase avanzada en un 70-90%, con un efecto negativo sobre el estado funcional y la calidad de vida.

La morfina es barata y es una medicina esencial para tratar el dolor agudo moderado a severo. Su consumo (en solución o comprimidos) permite valorar, si se trata bien el dolor, pero su disponibilidad limitada continúa siendo el mayor obstáculo para el desarrollo de los CP, porque el precio que pagan los países por los medicamentos, varía mucho. En México según datos publicados en la revista Mexicana de Anestesiología nº 3/2023 existen inequidades en el acceso a la morfina sobre todo en el alivio del dolor infantil y de acuerdo con la agrupación Human Rights Watch no se respetan los derechos elementales.

En este momento el desabasto y la inaccesibilidad a los opioides medicinales impacta fuertemente el bolsillo de las familias mexicanas que cuentan con enfermos con dolor por cáncer o al final de sus días. Corren tiempos difíciles en este campo, se mezclan intereses y sensibilidades diversas.

“La denegación de facto del acceso al alivio del dolor, si causa dolor y sufrimiento, constituye un trato cruel, inhumano o degradante” Manfred Nowak, Relator ONU. Recientemente la OMS indicaba que alrededor de 56.8 millones de personas en el mundo requieren Cuidados Paliativos, el 78% de ellas viven en países de bajos a medianos recursos, pero sólo los reciben un 14% de los que los necesitan e irá en aumento como consecuencia de la creciente carga que representan las enfermedades no transmisibles y el progresivo mayor envejecimiento de la población.

Es una responsabilidad de todos, pero ¿los Gobiernos están respondiendo adecuadamente? podemos decir que no, a tenor de los datos mostrados. Cuidarnos unos a otros cuando somos más vulnerables es sin duda una de las características de una sociedad sana.

Secuestro infantil

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Una vez más, la violencia contra niñas y niños se sitúa en el centro de la agenda pública nacional. El reciente caso del bebé secuestrado en Pachuca, Hidalgo, y afortunadamente localizado con vida en Chalco, Estado de México, no es un incidente aislado, sino más bien un reflejo de una problemática persistente.

Secuestro, trata de personas, turismo sexual, homicidio, feminicidio; estos son solo algunos de los delitos que con gran frecuencia afectan a niñas, niños y adolescentes en nuestro país.

En relación con el bebé secuestrado, se presume que la coordinación entre las autoridades estatales de Hidalgo y el Estado de México facilitó su localización y la identificación de los posibles secuestradores. También se informó que uno de los implicados en el delito es un miembro activo de la Policía Municipal del Valle de Chalco.

Es fundamental resaltar la presencia de delincuentes en el Estado de México, ya que en los últimos años los secuestros de niñas, niños y adolescentes ocurren en 1 de cada 5 casos, específicamente en esta entidad.

A nivel nacional, solo en 2023 hubo 95 víctimas de secuestros entre niñas, niños y adolescentes, según la Red por los Derechos de la Infancia en México. Aunque esta cifra es menor en comparación con años anteriores, representa un claro incremento respecto al 2022, donde se contabilizaron 52 víctimas.

La prevención del secuestro debe ser una prioridad para todos los gobiernos. En muchos casos no mediáticos, es evidente que las capacidades de respuesta de las autoridades federales y estatales son, por decir lo menos, limitadas.

Desde Early Institute, nos congratulamos por la rápida respuesta de las autoridades estatales, pero también reiteramos el llamado a la acción. No solo se trata de atender las consecuencias, sino de generar mecanismos de prevención que hagan que niñas y niños sean “blancos más difíciles” para este tipo de delitos.