Por la protección de la primera infancia mexicana

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La pobreza y la violencia son dos de los rubros que afectan más a las niñas y los niños menores de 5 años

De cara a los procesos electorales en México, comienzan a definirse propuestas de los diversos actores políticos para ganar votos. Muchos temas empiezan a ser prioritarios en las agendas de los posibles candidatos a la Presidencia de la República, pero llama la atención la gran ausencia o el desinterés por la situación de la primera infancia.

Pese a la evidencia que demuestra lo fundamental que son los primeros años de vida de cualquier persona, pues en esta etapa se produce un desarrollo biológico, psicológico y social extraordinario, en México la población que va desde el vientre materno hasta los 5 años es casi olvidada.

Un ejemplo de esto es la poca inversión que se le da a la primera infancia en nuestro país. Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en 2020, en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) los recursos destinados ascendieron a 174 mil 565 millones de pesos, lo cual representa 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Con esta cifra México se coloca en el segundo lugar más bajo de los países latinoamericanos.

Lamentablemente cuando no se invierte en la primera infancia se dan consecuencias sustanciales en la etapa adulta de la población, pues dadas las deficiencias en la temprana edad las pérdidas en salud y educación de las personas afectadas son cuantiosas. Según el informe del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), un proyecto de Early Institute: “Se sabe que los países que dedican menos presupuesto gubernamental a programas de primera infancia están en riesgo de tener un desarrollo comprometido a causa de las problemáticas de sus entornos sociales y familiares”.

Hoy en día, la primera infancia mexicana se encuentra amenazada por diversos factores. La pobreza y la violencia son dos de los rubros que afectan más a las niñas y los niños menores de 5 años. En el caso de la pobreza, se habla de que 54.3 por ciento del total de esta población sufre carencias relacionadas con la falta de acceso a sus derechos más elementales: salud, educación y alimentación de calidad.

En cuanto a la violencia, hay datos que refieren que diariamente 6 niños y niñas en primera infancia sufren violencia sexual, siendo más afectadas las niñas (73 por ciento). Incluso, se identifica que en 2021 se registraron 22 mil 410 víctimas de violencia sexual infantil en México, y de 2020 a 2021 hubo un incremento del 3.0 por ciento en este delito.

Otro dato de alarma es saber que ocurren 12 o 13 decesos de niños y niñas en primera infancia por cada mil nacidos, lo cual es una tasa muy alta en comparación con otros países y es triste cuando se reconoce que estas muertes pueden ser totalmente prevenibles.

La inversión en la primera infancia es crucial. Por ello, en Early Institute hacemos un llamado a los candidatos y a las diversas plataformas electorales para que sea tomada en cuenta en sus propuestas y valoraciones como una prioridad. Se trata de darle la importancia que se merece, en tanto la calidad de vida de los primeros años determina las condiciones futuras de salud y bienestar no sólo de la población, sino de la sociedad mexicana en su conjunto.

En México, urge combatir la pobreza desde la primera infancia

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Las cifras tan altas de niñas, niños y adolescentes en situación de pobreza dan cuenta de que están siendo limitados en el ejercicio de sus derechos.

En la sexta mesa de análisis que organizó Early Institute, a través del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), denominada “Retos y estrategias para combatir la pobreza desde la primera infancia”, especialistas abordaron la relevancia de mitigar los riesgos a los que se enfrentan niñas y niños cuando viven en situación de pobreza desde sus primeros años de vida.

Participaron Cecilia Berlanga Alessio Robles, Oficial de Política Social en el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF); Alberto Sotomayor Avilés, Coordinador Nacional de Investigación del Pacto por la Primera Infancia; Alida Marcela Gutiérrez Landeros, Coordinadora de Análisis de Pobreza en el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y Renata Díaz Barreiro, líder de SIPI México.

En su intervención, Alida Gutiérrez señaló que la pobreza infantil tiene efectos irreversibles, siendo el grupo con mayores carencias el que va de los 0 a los 5 años. Afirmó que 54.3 por ciento de niñas y niños en esta edad presenta situación de pobreza relacionada con la falta de acceso a sus derechos. En este sentido, se refirió a tres ámbitos con mayor problemática: educación, salud y alimentación de calidad.

Por su parte, Cecilia Berlanga refirió que sólo 16 por ciento de niñas, niños y adolescentes, en México, no tienen carencias, lo que significa una desigualdad social sustancial. Dijo que “la pobreza limita la capacidad de las familias para satisfacer las necesidades y restringe la calidad de interacción entre adultos y niños”. Estas características ponen en riesgo a la niñez y comprometen su desarrollo.

Para Alberto Sotomayor hablar de pobreza es hablar de una negación de derechos y, cuando se vive con ella desde la temprana edad, abre las posibilidades para que se continúe en esa situación en edad adulta. Señaló que de 2018 a 2020 se registró un incremento de la problemática, provocando que la primera infancia enfrente mayores niveles de carencias que el resto de la población.

Para el especialista las cifras tan altas de niñas, niños y adolescentes en situación de pobreza dan cuenta de que se trata de millones de personas que están siendo limitadas en el ejercicio de sus derechos, por lo que urgen intervenciones del Estado para afrontar este panorama.

En cuanto a las recomendaciones que ofrecieron los especialistas para combatir la pobreza desde la primera infancia, Cecilia Berlanga habló de los programas de protección social como herramientas eficaces para atender las carencias, refiriéndose en particular a las transferencias monetarias que han tenido significativos beneficios en torno a esta problemática. Para Alida Gutiérrez es fundamental contar con un sistema de protección social con enfoque de derechos que combata los riesgos en todo el curso de vida, principalmente en niños, niñas y adolescentes.

Alberto Sotomayor considera que es indispensable contar con estrategias y políticas públicas bien diseñadas, inteligentes, basadas en evidencia e integrales y, ante todo, dar peso a la primera infancia, ya que en la actualidad la oferta gubernamental dirigida a este sector de la población es escasa.

Con este tipo de reuniones, Early Institute apoya sus objetivos en cuanto a la construcción de políticas públicas y medidas de protección que aseguren el bienestar integral de niños, niñas y adolescentes. La pobreza es una de las situaciones con mayor gravedad en el desarrollo infantil, por su alto grado de afectaciones que desencadena. Sin duda, es prioritario no sólo su conocimiento, sino también invertir en la atención a la problemática para dar mejores condiciones de vida desde el vientre materno.

 

Educar con más libertad y menos sobreprotección

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Fomentar la independencia de niños, niñas y adolescentes es fortalecer su autoestima, desarrollar habilidades sociales, que se sientan orgullosos de sí mismos, entre otros beneficios.

En la crianza de niñas, niños y adolescentes hay situaciones que nos inquietan como padres, como es dejar que se enfrenten a riesgos por sí solos o soltarlos. Hay evidencia que indica la importancia de alentar su libertad, evitando la sobreprotección y así dotarlos de herramientas para la vida, aunque esto signifique pasar por malos ratos y preocupaciones.

Cuando a un niño se le vigila constantemente o se le protege en exceso, se perjudica su desarrollo. Por supuesto estamos hablando de ir soltando gradualmente a nuestros hijos e hijas según su edad y capacidades. Nuestra tarea como padres es hacer que ellos cada vez nos necesiten menos y para lograrlo es indispensable dejar que se enfrenten a situaciones que los hagan crecer y fortalezcan su confianza y autoestima.

Lo grave del asunto es que muchas veces, como padres, no estamos dispuestos a permitirles experimentar por su cuenta, entorpeciendo etapas primordiales en su crecimiento. Dejar que asistan a una fiesta, que vayan a la tienda o cualquier otra actividad que, según los adultos, podrían representar escenarios riesgosos, son casos en los que se deben evaluar objetivamente los peligros para decidir su conveniencia, pero privilegiando las oportunidades de crecimiento que estas experiencias representan a nuestros hijos e hijas.

Hay explicaciones sobre porqué ahora es más difícil para los padres dejar que los niños, niñas y adolescentes se muevan con mayor independencia. Una, es que esta generación de padres tiene acceso a demasiada información y en muchas ocasiones, este exceso de datos altera la percepción de nuestra realidad, lo que hace que se tenga menos confianza en el exterior. Otra razón es que los vínculos entre los miembros de nuestra comunidad son más débiles; antes había más convivencia entre vecinos y, por tanto, seguridad de saber que alguien más podría auxiliar a nuestros hijos e hijas en caso de ser necesario. Por último, el abuso de las tecnologías de vigilancia crea una falsa idea de que si todo se ve, se puede controlar, lo que provoca que al no tener la supervisión permanente haya más preocupación.

El miedo a soltar a nuestros niños, niñas y adolescentes proviene en muchos casos de la ansiedad de los padres, sin embargo, con la sobreprotección estamos educando a personas que no saben decidir por sí mismas, ni saben actuar cuando se enfrentan a situaciones difíciles. Especialistas señalan algunas recomendaciones para aprender a soltar a nuestros hijos e hijas: 1) regular la ansiedad de los padres ante la incertidumbre; 2) brindar la confianza y enfocarse en lo positivo de los nuevos retos; 3) saber más sobre los beneficios de la autonomía de niños, niñas y adolescentes y educar en esa vía; 4) hablar con sinceridad sobre los posibles riesgos de las experiencias; 5) confiar en la capacidad personal de medir peligros, es decir, no exponerlos cuando haya suficientes pruebas de riesgo; y 6) confiar plenamente en la competencia y capacidad de nuestros hijos e hijas.

Fomentar la independencia de niños, niñas y adolescentes es fortalecer su autoestima, desarrollar sus habilidades sociales, contribuir a que sepan resolver problemas, crecer sus habilidades de liderazgo, hacer que se sientan orgullosos de sí mismos, entre muchos otros beneficios.

En Early Institute apoyamos todas las prácticas que favorezcan el desarrollo físico, mental y emocional de niñas, niños y adolescentes, siendo una de ellas ir dejando, poco a poco, que actúen por sí mismos. Sin caer en la negligencia, pero tampoco en la sobreprotección, es necesario alentarlos y permitirles que tengan vivencias en las que se defiendan por su cuenta. De esta manera estamos educándolos para enfrentar adversidades con el mayor número de recursos necesarios para su futuro.

Crece la violencia sexual infantil en México

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El rango de edad más afectado fue de 10 y 14 años y cerca de dos mil víctimas corresponde a niñas y niños menores de cinco años.

En días recientes fue presentado el Panorama estadístico de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes 2023, elaborado por Alumbra —una comunidad colaborativa impulsada por Early Institute— para dar cuenta de la dimensión de la problemática. Desafortunadamente los datos difundidos hablan de una situación preocupante y en crecimiento.

Para empezar, se identificó que en 2021 se registraron 22 mil 410 víctimas de violencia sexual infantil en México, y que de 2020 a 2021 hubo un incremento de 3.0 por ciento en este delito. El rango de edad más afectado fue de 10 y 14 años y cerca de 2 mil víctimas corresponde a niñas y niños menores de cinco años.

De acuerdo con el reporte, la fuente más importante para la obtención de información sobre violencia sexual es el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el cual señala que cuatro de cada diez delitos de esta índole se cometen en contra de niñas, niños y adolescentes.

En cuanto a las regiones geográficas de mayor incidencia, se señalan los siguientes estados: Chihuahua (161 casos), Querétaro (139), Nuevo León (134), Ciudad de México (123), Baja California (115) e Hidalgo (111).

Algunos otros datos relevantes que arroja el Censo 2021 son los referentes a los tipos de delitos con mayores denuncias, teniendo los siguientes porcentajes: abuso sexual (53 por ciento); violación (33 por ciento); otros delitos de violencia sexual (5.7 por ciento); acoso sexual (4.0 por ciento); estupro (3.6 por ciento); hostigamiento sexual (1.0 por ciento), e incesto (0.01 por ciento).

Según la misma fuente, de las 22 mil 410 víctimas, 18 mil 903 casos correspondieron a casos en contra de niñas y mujeres adolescentes, es decir, 84 por ciento de los casos involucra a este sector.

También el estudio informa sobre la inexistente homologación de delitos sexuales en los códigos penales estatales, lo que conduce a una confusión en conductas sancionadas e interpretaciones jurídicas que abren la puerta a la impunidad.

Para la edición del Panorama estadístico de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes 2023, también se analizó la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh 2021), detectándose que 12 de cada 100 mujeres reportaron haber sufrido alguna forma de violencia sexual antes de los 15 años.

En otras fuentes analizadas para la elaboración del reporte, se ubica la base de datos de Lesiones 2020, publicada por la Dirección General de Información en Salud ( DGIS) de la Secretaría de Salud (SSA). Ahí se detalla que diariamente 75 niñas, niños y adolescentes acudieron a una unidad médica en busca de atención por diversas causas de violencia (física, sexual, psicológica, económica), abandono o negligencia. En tanto, 22 niñas, niños y adolescentes acudieron a las unidades médicas por haber sido víctimas de violencia sexual.

En Early Institute, a través de Alumbra, sabemos la importancia de visibilizar la magnitud de los asuntos que afectan a las niñas, los niños y adolescentes y como se observa, la violencia sexual infantil es una problemática que necesita ser atendida con urgencia. El monitoreo de lo que ocurre es una de las medidas para identificar hacia dónde dirigir los esfuerzos, pero hace falta mucho por hacer. La violencia sexual infantil deja graves consecuencias y sufrimientos por lo que es primordial garantizar entornos seguros a los más vulnerables, evitándoles a toda costa que vivan experiencias devastadoras y difíciles de superar.

Acompañamiento integral en muerte gestacional y perinatal

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El Senado de la República aprobó una reforma en materia de “cunas vacías”, que privilegia el trato con sentido ético, respetuoso y humanitario ante la muerte fetal y perinatal.

En un interés por reconocer los derechos para los deudos de víctimas de muerte gestacional y perinatal, en abril de 2023, el Senado de la República aprobó una reforma con la que se modifican diversas disposiciones de distintas leyes federales, la cual se dio a conocer como reforma en materia de “cunas vacías”.

La reforma contempla cambios a la Ley General de Salud, la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, privilegiando el trato con sentido ético, respetuoso y humanitario ante la muerte fetal y perinatal.

Así, se busca que los servicios de salud destinados a la atención materno-infantil proporcionen una atención integral y multidisciplinaria a las mujeres y sus familias que han perdido un bebé e, incluso, se considera un permiso de duelo a madres y padres trabajadores por causa de muerte fetal o perinatal que será de, por lo menos, cinco días laborables con goce de sueldo.

El proyecto, presentado por el senador Ricardo Monreal del Grupo Parlamentario de Morena, fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar con el correspondiente proceso legislativo.

En cuanto al tema de salud, en el dictamen aprobado se señala: “se establece la obligación de las autoridades sanitarias de garantizar el trato digno, el bienestar físico, psíquico y emocional y la protección de los derechos humanos de las mujeres, así como de las personas significativas que las acompañen”. Otra parte fundamental prevista en los ajustes a la Ley General de Salud, es la capacitación del personal que brinda los servicios de salud para abordar adecuadamente la muerte fetal y perinatal y el derecho “a las mujeres a ser acompañadas por la persona de su confianza y elección” en estas situaciones de enorme complejidad y tristeza.

Por otro, lado “las mujeres tendrán derecho a recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz, así como la orientación necesaria tanto de los procesos de inhibición fisio o farmacológica de la lactancia como de los correspondientes a la donación de leche humana. Asimismo, se establece que los bancos de leche humana deberán contar con los protocolos necesarios para recibir leche humana de mujeres en periodo de lactancia que tengan un excedente de producción láctea, así como mujeres con pérdida fetal o perinatal”.

También en el dictamen se habla de que “la razón de mortalidad materna se estima en 43 defunciones por 100 mil nacidos vivos, con contrastes por entidad federativa […] y el riesgo de complicaciones durante el embarazo, parto o puerperio es mayor en las adolescentes”.

En Early Institute trabajamos por garantizar el cuidado, la educación y la seguridad y la protección de la primera infancia y reconocemos los esfuerzos legislativos para proteger a las mujeres embarazadas en todo momento. Como se observa, la reforma en cuestión es un claro ejemplo de sensibilidad ante uno de los momentos más difíciles, como lo es la pérdida de un hijo o una hija en las más tempranas etapas de su vida. Por ello, valoramos su impulso e implementación en beneficio de las familias mexicanas que atraviesan una de las experiencias más dolorosas.

Esterilización forzada, genocidio racial

Por: Valeria González Ruiz, Ejecutiva de Vinculación e Incidencia Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

En el marco del Día de las Madres, es pertinente hablar de una forma de violencia

Pero esto no es exclusivo de nuestro país, en 2016 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) conoció sobre el caso de I.V. (siglas asignadas para mantener la confidencialidad sobre su identidad), mujer peruana a la que –tras la cesárea de su tercera hija- se le ligaron las trompas de Falopio sin haber sido consultada de manera previa, libre e informada respecto de la esterilización; quien se enteró que había perdido su capacidad reproductiva permanentemente hasta el día siguiente de practicada la misma.

Al respecto, la CorteIDH reconoce que estas prácticas están motivadas por 1) una lógica de cuidado paternalista debido a que se parte de la idea de que las mujeres no toman decisiones responsables en el futuro para evitar un nuevo embarazo; 2) una perspectiva estereotipada de que las mujeres son las únicas responsables de la anticoncepción; y 3) bajo la pre-concepción de que la esterilización debe realizarse en el transoperatorio de una cesárea cuando ellas no están conscientes, a pesar de que -en el caso de I.V.- no es una urgencia o emergencia médica.

Así pues, la esterilización forzada se trata de una forma de violencia que se ejerce en contra de mujeres por considerarlas incapaces de ejercer una maternidad responsable, incapaces de decidir cuántos hijos tener. Negándoles, sin siquiera informarles, la capacidad de decidir cómo y cuándo ejercer su maternidad.

En ese sentido, no podemos ignorar el perfil de las mujeres que están sufriendo este tipo de violencia: se trata de mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad y pobreza, tal es el caso de mujeres indígenas, con discapacidad, migrantes irregulares y privadas de su libertad. El trasfondo es claro y escalofriante, vivimos en una sociedad que no quiere que se reproduzcan, que no haya más de ellas.

Así pues, una sociedad que rechaza la maternidad en estas condiciones en lugar de ofrecerle oportunidades dignas, la encadena, la aniquila es INCOHERENTE, VIOLENTA e INJUSTA.

 

Salud de la primera infancia, un asunto impostergable

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El sistema de salud presenta falta de coordinación, duplicidad de esfuerzos y desperdicio de recursos, lo que obliga a tener una transformación para dotar a la población de este servicio.

Hablar de salud de la primera infancia, en México, es decir, salud en niños y niñas desde el vientre materno hasta los cinco años, es referirnos a un panorama complicado y con varios problemas por resolver.

En la mesa de discusión ‘Obstáculos y soluciones para la salud de la primera infancia’, organizada por Early Institute, el sociólogo Héctor Hernández Bringas, doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Estudios de Población por El Colegio de México, hizo referencia a la situación de la primera infancia mexicana sustentando que “lo que vive es un reflejo de lo que ocurre con toda la sociedad en materia de acceso a la salud”.

Para el especialista, hay dos momentos clave que han deteriorado en los últimos años el sistema de salud en México: el cambio de gobierno y la pandemia. El primero contribuyó cuando por decisiones ideológicas desapareció el Seguro Popular, dejando a millones de personas sin servicios de salud e implementó el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que recientemente fue también eliminado. “El Seguro Popular no era perfecto, pero daba cobertura a personas de bajos recursos y además desapareció en un momento inoportuno, que fue cuando surgió la pandemia”. En cuanto a la pandemia, se agravó el escenario por la saturación de un sistema de salud que ya tenía carencias y no se pudieron atender otras enfermedades que no fueran las asociadas a la emergencia sanitaria.

Estos rezagos, en palabras del experto, repercutieron sin duda en la salud de la primera infancia en distintos rubros. Uno de ellos, por ejemplo, es la mortalidad materna, que en nuestro país registra más de 600 muertes al año, que pueden ser totalmente prevenibles y cuya ocurrencia es un indicio de cómo está funcionando el sistema de salud.

Para Hernández Bringas, “el hecho de que mueran mujeres durante el embarazo y parto habla de la calidad de la salud que se imparte en México, cuando se requieren medidas elementales para evitar estos decesos”.

Asimismo, se refirió a que ocurren 12 o 13 decesos de niños y niñas en primera infancia, por cada mil nacidos, lo cual es una tasa muy alta en comparación con otros países.

Si bien la mortalidad infantil ha disminuido, según el sociólogo, ha sido por la atención a las causas blandas como son el combate de infecciones y enfermedades virales —mediante campañas de vacunación—, pero no por la atención a las causas duras, es decir, de asuntos como la desigualdad, la pobreza, la marginación y las condiciones de vida de la población (falta de acceso a servicios de salud, falta de medicamentos, nutrición deficiente, etcétera).

En términos generales, hoy el sistema de salud presenta falta de coordinación, duplicidad de esfuerzos y desperdicio de recursos. Esto obliga a tener que ver la salud de manera integral, por lo que exige una gran transformación para dotar a la población mexicana de servicios de salud, en particular a los más vulnerables como lo es la primera infancia.

En el parecer de Héctor Hernández hay que reconceptualizar el sistema de salud, redefiniendo también los procesos presupuestales y fortaleciendo su dirección hacia la universalización de los servicios. Sobre todo, es visibilizar los temas de la niñez porque comprometer su desarrollo “es un crimen”.

En Early Institute queremos acercar las opiniones de expertos con el propósito de concretar agendas de trabajo en favor de la primera infancia. De este modo, las reuniones que se organizan en el marco del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México) están orientadas a ofrecer información sobre las condiciones en las que viven los niños y las niñas en sus primeros años para atender sus necesidades y promover mejoras a su calidad de vida.

Retos virales; una moneda al aire contra la muerte

Por: Vincent Morfín Calvo, Abogado del área de Asuntos Públicos de Early Institute.
Publicación original de  Diario Contra Réplica

El pasado 30 de enero, nos enteramos de que 15 menores resultaron intoxicados en una escuela de Guanajuato por participar en un reto viral conocido como “Clonazepam Challenge”. Esto, a muy pocos días de que se diera a conocer que en la Ciudad de México, 8 menores se intoxicaron en una secundaria por participar en el mismo reto, que consiste en consumir el fármaco y declarar victorioso a quien se duerma al último.

Estos hechos se suman a otros retos virales peligrosos, como otro caso idéntico en una escuela de Veracruz en noviembre de 2022, o el caso de una menor que falleció en Argentina tras intentar superar el llamado “Blackout Challenge”, que consiste en ahorcarse con un cinturón hasta casi perder el conocimiento y quitárselo al último momento.

Pareciera entonces que la moneda de cambio en el nuevo orden del mundo digital, son los “me gusta”, los “corazones”, los “comentarios” y la falsa ilusión de “reconocimiento” que creemos tener por parte de las personas que nos siguen en nuestras redes sociales.

Los retos virales conviven con nosotros día con día en el mundo digital y a pesar de su constante presencia en nuestras vidas, sabemos poco acerca de ellos. Los retos virales son desafíos o pruebas que se popularizan en las redes sociales y suelen consistir en realizar una tarea difícil que debe ser superada, pero la persona que lo completa suele recibir mucha atención de sus amigos, seguidores e internautas.

El problema inicia cuando por buscar este reconocimiento o atención, comenzamos a exponernos a situaciones de peligro que pueden terminar en tragedia. El problema se agrava aún más cuando hablamos de niñas, niños, y sobre todo adolescentes, quienes, en muchas ocasiones por su falta de madurez combinada con un deseo inmenso de popularidad, ponen en riesgo su integridad física con tal de ganar el reconocimiento de los seguidores.

En Early Institute, nos preocupa profundamente el que menores se encuentren sobre expuestos a las redes sociales, sobre todo, con la proliferación de estos nuevos retos virales peligrosos, por lo que hacemos un llamado general para que entre todos podamos ayudar a prevenir más escenarios lamentables como los que estamos viviendo hoy en día.

De esta manera, entre padres, madres y cuidadores, directivos de plataformas digitales, tomadores de decisiones y servidores públicos, necesitamos establecer acuerdos comunes para que, desde nuestras diversas trincheras, llevemos a cabo tareas de prevención y hagamos lo necesario para poner un alto al esparcimiento de este tipo de retos que no pueden terminar más que con una fatalidad tarde o temprano.

La falta de identidad jurídica: un riesgo para la infancia mexicana

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

Si bien se han reducido las cifras y se han tomado medidas para propiciar que todas las personas estén registradas, los esfuerzos todavía no son suficientes.

En México, como en cualquier otra parte del mundo, el reconocimiento del nacimiento dota a la persona de una serie de garantías vinculadas a su identidad. En palabras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI): “El reconocimiento a través del registro de nacimiento permite, además de adquirir una identidad, un nombre y una nacionalidad, acceder a un conjunto de derechos humanos reconocidos en la legislación de un país”.

Pese a su relevancia, desafortunadamente en México parte de la población no cuenta con dicho registro. En 2019, el INEGI, en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) México, presentaron el informe Derecho a la identidad. La cobertura del registro de nacimiento en México con resultados de la Encuesta Intercensal 2015. Ahí se decía que “de toda la población existente en México, 97.9 por ciento declaró estar registrado o tener un acta de nacimiento en territorio nacional. Por el contrario, al menos un millón de personas (un millón 3 mil 702) de todas las edades no cuentan con registro de nacimiento”. Recientemente, el Censo Nacional de Población y Vivienda 2020 del INEGI actualizó que 0.36 por ciento de la población no está registrada, lo que equivale a 451 mil 855 personas.

Si bien se han reducido las cifras y se han tomado medidas para propiciar que todas las personas estén registradas, los esfuerzos todavía no son suficientes.

La situación se agrava cuando se habla de los grupos más desprotegidos ante la falta de identidad jurídica. El mismo INEGI indica: “La menor proporción de personas con registro se tiene en la población de 0 a 4 años de edad con 96.4 por ciento, mientras que el grupo de 5 a 17 años alcanza 99.0 por ciento”. Esto significa un peligro para la infancia mexicana.

Sin duda es un tema que habría que atenderse en tanto estamos hablando de mexicanos y mexicanas en situación de riesgo y vulnerabilidad. Entre los estados con mayor rezago en el registro de nacimientos se ubican “Campeche, Chiapas y Baja California con 97.6, 97.5 y 97.2 por ciento respectivamente”, según el Censo 2020.

Para asegurar el registro de todos los nacimientos, también la UNICEF propone varias acciones que abarcan campañas de registro extemporáneo en comunidades rurales e indígenas, sensibilización del personal del Registro Civil, señalización de oficialías, modernización de sistemas y sensibilización a padres, madres y cuidadores de la importancia de contar con un documento que avale la identidad jurídica de sus hijos e hijas.

En Early Institute buscamos hacer respetar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, siendo el de la identidad uno de carácter fundamental. Hacemos un llamado a las autoridades para establecer estrategias todavía más contundentes que garanticen el registro de todas las personas y su que protección sea absoluta desde sus primeros años de vida.

Los invisibles


Por: Valeria González, Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original en El Heraldo de México

Es una pequeña muy sonriente, está por cumplir 3 años, nació en el Estado de México y es hija de padres guatemaltecos. La llaman Nancy, aunque no tiene nombre legal, le han negado el acta de nacimiento.

Se trata del caso de una pequeña que se dio a conocer en medios de comunicación el año pasado, pero ¿por qué es tan importante tener acta de nacimiento? 
En realidad, no se trata de un papel legal que formaliza tu nombre, se trata de un derecho y también de la forma en la que una sociedad reconoce y admite la identidad y existencia de una persona. Es el primer paso para que te sean reconocidos derechos y puedas exigirlos.
Con esta herramienta también se puede recopilar información que permita a los gobiernos impulsar políticas públicas eficaces, por ejemplo, cuánto y dónde deben emplear el dinero público o en qué zonas deben enfocar esfuerzos para implementar programas de desarrollo social, como el de vacunación.
Sin embargo, en México cientos de personas se encuentran invisibilizadas y desprotegidas. De acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda 2020 publicado por el INEGI, el 0.36% de personas no están registradas en México ni en otro país. Este porcentaje puede dar la falsa noción de ser una problemática insignificante, sin embargo, se trata de 451,855 personas no registradas en México.
Así pues, no es una problemática insignificante ni mucho menor irrelevante, especialmente para grupos de personas que se encuentran en un mayor grado de vulnerabilidad, tal es el caso de la niñez, la adolescencia y las personas migrantes irregulares. Por ejemplo, si una niña o niño es separado de su familia por una catástrofe natural, conflicto o como resultado de un delito, reunirlos es más difícil por la ausencia de documentación oficial. De igual forma, son más susceptibles a sufrir distintas formas de abuso y explotación, pues al no poder demostrar su edad están expuestos a contraer matrimonio, entrar al mercado laboral o ser reclutados por fuerzas armadas.
Muchos de ellos no fueron registrados debido a que sus padres se les dificulta acudir con las autoridades mexicanas por prejuicios en contra de ellos, miedo a ser deportados y discriminación.
Sin embargo, una vez que acuden se les requieren documentos considerados como “indispensables” para expedir el acta, pero de difícil acceso -prácticamente imposible- para para ellos.
En ese sentido, deben impulsarse acciones concretas enfocadas a erradicar por completo situaciones similares y garantizar el registro de todas las personas. De acuerdo con UNICEF, eliminar las tasas de inscripción, concediendo subsidios en efectivo a las familias que inscriben a sus hijas e hijos, aumentar el número de registradores capacitados y/o enviarlos a zonas remotas en unidades móviles de registro puede ayudar a los gobiernos a llegar a poblaciones en situación de vulnerabilidad. La tecnología también ofrece una solución prometedora: los Gobiernos de Pakistán y Tanzanía han comenzado a utilizar aplicaciones para el registro de nacimientos a través de teléfonos inteligentes, que permiten a los registradores recopilar y cargar digitalmente los datos de los registros del nacimiento en un sistema protegido y centralizado en tiempo real.
En definitiva, lo esencial será cambiar actitudes y comportamientos, reconociendo las vulnerabilidades particulares de algunos grupos sociales y valorando a todas las personas por igual. Impulsando políticas públicas que busquen visibilizar y proteger a los que hasta ahora son invisibles.