Imprescriptibilidad: Justicia para niñas y niños

Por: Sandra Espinosa Rizo, Ejecutiva de Asuntos Públicos de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

El problema de la violencia sexual que afecta a niñas, niños y adolescentes es innegable

El problema de la violencia sexual que afecta a niñas, niños y adolescentes es innegable. Según el "Panorama Estadístico de la Violencia Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes en México 2023", de Early Institute, en 2021 se registraron un total de 22,410 denuncias por delitos de violencia sexual cometidos en contra de la niñez y adolescencia mexicana.

Sin embargo, tras estas cifras, encontramos una realidad oculta difícil de contabilizar: el número de niñas, niños y adolescentes, o en su caso sus familias que, por el miedo, la normalización de los abusos, el no comprender lo sucedido, la falta de un entorno de confianza y múltiples motivos más, no denuncian estos hechos.

En relación, el 4 de octubre de 2024 se publicó en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México una serie de reformas al Código Penal en materia de imprescriptibilidad de los delitos sexuales cometidos en contra de niñas, niños y adolescentes.

Durante su aprobación el Congreso Local dijo que su objetivo es “garantizar que las víctimas tengan la oportunidad de buscar justicia en cualquier momento y que los responsables sean llevados ante las autoridades, incluso muchos años después de haber cometido el delito.”

El acceso a la justicia es un derecho humano con el que cuentan todas las personas, el cual implica la garantía de que puedas acudir ante las autoridades a resolver cualquier conflicto jurídico que tengas, obteniendo un resultado justo.

La prescripción en materia penal conlleva que una persona que ha cometido un delito no pueda ser castigada debido al transcurso del tiempo, por lo que puede constituir en una figura jurídica que en algunos casos dificulta el acceso a la justicia de aquellas víctimas que, por diversas barreras emocionales, sociales y estructurales, se ven imposibilitadas para buscar justicia de manera inmediata.

Esta realidad es especialmente preocupante cuando se trata de la niñez y adolescencia víctimas de violencia sexual, quienes debido a factores adicionales como la edad, madurez y especial situación de vulnerabilidad ven obstaculizado e incluso impedido el acceso a la justicia.

Por lo tanto, establecer políticas como la imprescriptibilidad de ciertos delitos que, por su gravedad trascienden en el desarrollo y dignidad de las víctimas, son fundamentales en la protección efectiva y reforzada que debe garantizarse para todas las niñas, niños y adolescentes.

El panorama en México respecto a este tema aún es ampliamente mejorable, pues en los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz no se cuenta con ninguna disposición en sus Códigos Penales que busquen establecer la imprescriptibilidad de los delitos de violencia sexual cometidos en contra de personas menores de 18 años.

Si bien en algunos estados, como es el caso de Chiapas y Guerrero, se han presentado iniciativas que buscan incorporar la imprescriptibilidad, estos Congresos locales no han priorizado y agilizado su proceso legislativo.

Por su parte, hay estados de la república que, si bien han determinado la imprescriptibilidad de delitos de violencia sexual cometidos en contra de la niñez y adolescencia, solo la consideran para algunos de los diversos tipos penales establecidos en sus Códigos.

Ejemplo de ello es el estado de Jalisco, el cual considera como imprescriptible únicamente el delito de abuso sexual cometido en contra de niñas, niños y adolescentes. Así también, en el Código Penal de Nuevo León se clasifican como imprescriptibles únicamente los delitos de violación y el de pornografía infantil, obstaculizando el acceso a la justicia de las víctimas de otros delitos de violencia sexual.

Al respecto, es importante enfatizar que el establecer la imprescriptibilidad de todos los delitos que impliquen violencia sexual en contra de niñas, niños o adolescentes debe ser un recordatorio de que estas agresiones no deben ser perdonadas ni olvidadas debido al transcurso del tiempo. El acceso a la justicia no puede ser limitado por plazos cuando se trata de la protección de aquellos que se encuentran en una situación más vulnerable.

Es así, que se hace un llamado a los Congresos locales, en el marco de las nuevas legislaturas que habrán de instaurarse en los siguientes meses, a reconocer las deficiencias en sus legislaciones penales y establecer políticas con perspectiva de niñez y adolescencia, que procuren la mejor protección de la dignidad y desarrollo de todas las niñas, niños y adolescentes.

México: Menos Nacimientos, Más Desafíos INEGI

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unos días, el INEGI informó que, durante 2023, se registraron poco más de 1,820,000 nacimientos, lo que representó una disminución de alrededor de 70,000 en comparación con 2022.

Los estados con las tasas más altas de nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil fueron Chiapas, Guerrero y Oaxaca, mientras que las más bajas se observaron en Ciudad de México, Yucatán e Hidalgo.

Casi la mitad de los nacimientos (48.1%) correspondió a madres de entre 20 y 29 años. Sin embargo, preocupa que el 5.6% de los nacimientos, es decir, 101,147, correspondieran a madres niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años.

Un aspecto notable de estas cifras es la continua disminución en el número de nacimientos. México se suma a una tendencia mundial que parece imparable: la reducción de la población. Aunque este fenómeno no es nuevo —muchos países han experimentado una baja en sus tasas de natalidad durante años— México está atravesando una transición demográfica acelerada, para la cual claramente no estamos preparados.

Los datos del INEGI confirman que las tasas más altas de nacimientos se registran en estados donde niñas y niños enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad, pobreza, y falta de acceso a servicios de salud y educación, entre otras carencias.

No hemos sido capaces de revertir las condiciones de riesgo que afectan a millones de niñas y niños, y mucho menos de planificar para enfrentar las amenazas que estos cambios demográficos suponen para el futuro.

La realidad es clara: nuestra población está envejeciendo y vivirá más años, habrá menos niñas y niños para sostener al país, y la juventud actual no está produciendo lo suficiente para enfrentar este desafío.

Muchos crecimos con el lema de campaña "la familia pequeña vive mejor". Hoy, los retos son mayores. La familia que vivirá mejor será aquella donde niñas, niños y jóvenes crezcan en condiciones adecuadas para sostener a un país envejecido y altamente dependiente.

Culiacán Niños sin escuela ante la violencia

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Culiacán, como muchas otras ciudades en México, se encuentra en el centro de una crisis de seguridad que afecta no solo a la población adulta, sino también a los más vulnerables: niñas y niños. En los últimos días, la violencia entre grupos criminales ha escalado a tal grado que cientos de escuelas, desde nivel básico hasta superior, han tenido que suspender clases.

En cualquier sociedad democrática, garantizar la seguridad es un requisito fundamental para el funcionamiento pleno de sus actividades cotidianas. Sin embargo, los hechos recientes en Culiacán han demostrado que este principio, una vez más, está en entredicho.

La paralización de las escuelas es solo uno de los muchos indicadores del profundo temor que se ha apoderado de la población. A pesar de los operativos policiales y la intervención de las fuerzas federales, los resultados han sido insuficientes. Los bloqueos, enfrentamientos y ejecuciones no cesan.

Uno de los aspectos más preocupantes es el impacto que esta crisis tiene en la educación de niñas y niños. Aunque la Secretaría de Educación Pública y Cultura en Sinaloa ha promovido el regreso a clases presenciales, la realidad es que muchos padres simplemente no están dispuestos a exponer a sus hijos mientras continúe el conflicto.

La puesta en marcha del operativo llamado Proximidad en Centros Escolares, en el que participan la Guardia Nacional, la Policía Estatal Preventiva y la Policía Municipal, con rondines alrededor de las escuelas para proteger a los estudiantes, es solo un paliativo ante la situación.

El miedo a salir a las calles no solo ha afectado la asistencia a las escuelas, sino también el desarrollo de otras actividades esenciales, como las laborales, deportivas y culturales.

En definitiva, la crisis de seguridad en Culiacán deja en evidencia que la violencia en nuestro país condiciona el acceso no solo al derecho de vivir en paz, sino también a otros tan fundamentales como el derecho a la educación.

Los esfuerzos policiales y militares son importantes, pero sin una estrategia integral y una colaboración efectiva entre los diferentes actores, será difícil recuperar la tranquilidad. Mientras tanto, los estudiantes de Culiacán seguirán enfrentando una educación intermitente y limitada.

En riesgo, el reemplazo generacional

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La disminución de la población joven económicamente activa impacta en la productividad y el crecimiento económico global.

En los últimos años, ha habido importantes modificaciones en la estructura sociodemográfica mexicana que encienden alertas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población fue de 129.5 millones de personas, de las cuales 67 millones son mujeres (51.7%) y 62.5 millones son hombres (48.3%).

Pese a que aún predomina la población joven, hay una tendencia hacia el envejecimiento en tanto se está registrando una disminución en la población de menor edad. Según la ENADID, en 2023, el porcentaje de la población de menor edad disminuyó con respecto a 2018 (22.7% y 25.3%, respectivamente), mientras que la población de 60 años y más aumentó (14.7% en 2023 y 12.3% en 2018). Asimismo, hay datos que ponen de manifiesto la baja en la población joven, pues “en 2023, la tasa global de fecundidad (TGF) fue de 1.60 hijas o hijos por mujer. Esto representó una disminución con relación a la TGF de 2018, que fue de 2.07″. Hay que recordar que la TGF, según el INEGI, es el total de hijos o hijas que en promedio tendrá una mujer al final de su vida reproductiva.

En esta cadena de estadísticas, es relevante mencionar lo que los procesos de transición demográfica han establecido como tasa de reemplazo, es decir, el promedio de hijos e hijas que debe tener una mujer a lo largo de su vida para asegurar el reemplazo de una generación con la siguiente. En este sentido, los especialistas han determinado esta tasa en 2.1 y como se observa, México está por debajo de ella, ya que su tasa global de fecundidad es de 1.6%. Este fenómeno no es exclusivo de nuestro país, por lo que de continuar así no solo se reducirá la población a nivel mundial, sino también disminuirá la población joven (económicamente activa), impactando en la productividad y el crecimiento económico global.

A esta preocupación social se añaden estudios que hablan de un aumento de mascotas frente a los índices de natalidad. Por ejemplo, el reporte del banco de inversión Goldman Sachs proyectó que para 2030, en China, la población de mascotas superará en número a los niños menores de cuatro años. Según los análisis del banco: “China tendrá más de 70 millones de mascotas en sus ciudades para 2030. Esto es casi el doble de los 40 millones de niños menores de cuatro años que se esperan para el mismo año, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas del país”.

De igual modo en Corea del Sur se está registrando una emergencia nacional, pues la venta de carritos para perros ha superado la de carriolas para bebés, según la cadena Gmarket, uno de los minoristas en línea más grandes de dicho país. Esta nación tiene una tasa de fecundidad de 0.72, es decir, la más baja del mundo y sus autoridades están alarmadas por la tendencia de querer tener una mascota en lugar de un hijo o una hija.

Para Early Institute es importante dar a conocer el contexto en el que se dan los fenómenos sociales, en particular cuando se trata de amenazas a la vida humana. En un interés por cuidar a la primera infancia, es fundamental observar las implicaciones de una baja tasa de natalidad como uno de los principales riesgos a erradicar con la generación de políticas públicas e incentivos de protección a la maternidad. De no lograr la tasa de reemplazo, la inestabilidad poblacional comenzaría a provocar efectos socioeconómicos negativos y poco alentadores a nivel mundial.

Desplazamiento forzado: evidencia de un estado indolente

Por: Valeria González Ruiz, Ejecutiva de Vinculación e Incidencia Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

Este fin de semana patrio, de acuerdo con reportes mediáticos, más de 30 mil personas marcharon en la capital de Chiapas para visibilizar la violencia generada por los grupos del crimen organizado.

“Ahora alzo la voz por todos los jóvenes de Chicomuselo, que nos regresen aquel pueblo tranquilo donde vivíamos sin temor a salir. (…) Soy una niña desplazada que tuvo que salir huyendo con sólo lo que traía puesto al lado de mi familia, dejando atrás toda una vida de felicidad.”

Estas han sido las palabras de una adolescente desplazada de Chicomuselo, Chiapas. Ella, su familia, amigos, vecinos y profesores han tenido que huir de la violencia que ahí se vive. Su comunidad ha sido desintegrada.

En días recientes, se reportó el insólito “éxodo” de cientos de familias chiapanecas hacia países colindantes del sur. Y precisamente este fin de semana patrio, de acuerdo con reportes mediáticos, más de 30 mil personas marcharon en la capital de Chiapas para visibilizar la violencia generada por los grupos del crimen organizado, a las víctimas que han tenido que huir de sus comunidades y a los que han sido masacrados impunemente por negarse a colaborar con los criminales o ser extorsionados.

“¡La historia los juzgará por su indolencia, por la incapacidad para proteger la vida de los inocentes! ¡Estarán en la memoria de los pueblos pobres como parte de sus verdugos!” gritaban.

Esta es la realidad que atraviesan miles de personas en gran parte del territorio nacional, no solo Chiapas; sin embargo, su contexto pasa desapercibido ante el clima político al que nos enfrentamos como país. Visibilizarlo será la primera muestra de resistencia.

Se trata del desplazamiento forzado, un fenómeno sumamente complejo en el que las personas se ven obligadas a abandonar su lugar de residencia. Si bien, esto podría confundirse con una forma de migración voluntaria en búsqueda de una mejor calidad de vida, el desplazamiento forzado se da como resultado de un conflicto armado, violencia generalizada, violaciones graves de derechos humanos o catástrofes naturales.

Bajo este contexto, las personas desplazadas sufren el colapso de estructuras sociales, como la familia y la comunidad, pérdida de documentos de identidad, riesgo a ser víctimas de trata de personas, marginalización y discriminación. Y claro, en esta problemática no hay excepción, la niñez y adolescencia se encuentra en mayor situación de vulnerabilidad. Debido a su edad pueden verse afectados de manera diferente, quedan sin su entorno protector y corren riesgo de ser víctimas de múltiples delitos.

Sin embargo y desafortunadamente, dejar esa tierra desolada no es garantía de un futuro mejor. Aunque los gobiernos de destino han ofrecido albergues y permisos temporales, la realidad es que no existen condiciones permanentes para su estabilidad, seguridad y sano desarrollo. Así pues, el desplazamiento forzado genera en sí mismo una vulneración múltiple, continua y sistemática de derechos humanos. Es decir, las personas desplazadas también tienen un destino incierto y deberán enfrentarse a -por ejemplo- condiciones médicas y de salubridad adversas.

Las violaciones graves de derechos humanos que le suceden a los grupos en situación de mayor vulnerabilidad son el claro ejemplo de que algo de fondo está mal, algo estructural de una sociedad no funciona. Y seguramente, ante tan alarmante contexto se preguntarán qué se está haciendo concretamente, qué medidas se están tomando.

Desafortunadamente, en el ámbito nacional no existe una ley general de desplazamiento forzado ni programas nacionales para prevenirlo. Chiapas, por ejemplo, cuenta con su Ley para la Prevención y Atención del Desplazamiento Interno desde febrero de 2012 (uno de los cuatro unicos estados en el país), pero no tiene un reglamento ni opera el Programa Estatal para la Prevención y Atención del Desplazamiento Interno, a pesar de estipularse en la ley. Lo que significa que la prevención y atención de esta problemática es prácticamente nula.

En el fondo se trata de un ejemplo más del abandono y la indiferencia que reinan en nuestro país. Si bien, este fenómeno es sumamente complejo y en apariencia prácticamente imposible de prevenir, atender y erradicar, lo primero que debe hacerse es reconocer su existencia y la urgencia de atención.

A la par, se requiere sumar a todas las autoridades involucradas, alinearlas y prorizar acciones, atendiendo especialmente a grupos de atención prioritaria como niñas, niños y adolescentes, comunidades indígenas, madres cabeza de familias, personas con discapacidad y personas mayores.

De entrada, habría que identificar la etapa en la que cada comunidad se pudiera encontrar para implementar acciones puntuales, enérgicas y transversales; por ejemplo, antes del desplazamiento, se requieren medidas de alertas tempranas de riesgos y cautelares; durante el desplazamiento, asistencia, atención integral y protección, con medidas de subsistencia para superar condiciones de vulnerabilidad; y después del desplazamiento, medidas para conocer la verdad, acceder a la justicia y reparación integral, con soluciones duraderas. Para lograr esto se requieren marcos normativos, políticas públicas, un andamiaje institucional apropiado, planificación territorial, registros y un nivel operativo que garantice estas medidas, pero de eso poco se ha implementado.

En un escenario político de aparente dominio absoluto, parecería imposible vislumbrar realidades como las aquí narradas, que brillan por la ausencia de un Estado que debió protegerles.

A un gobierno que celebra su triunfo avasallante, es importante recordarle que la realidad lo sigue superando y que su poder debe enfocarse en el pueblo que juró proteger.

Primera Infancia sigue siendo un gran pendiente en la agenda nacional

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

En los últimos meses, la opinión pública se ha centrado en la discusión de diversas reformas propuestas por el Ejecutivo Federal, lo que nos ha dado la impresión de que estamos abordando los grandes temas del país. Sin embargo, no es así.

Existen numerosos asuntos igualmente urgentes que, sexenio tras sexenio, no han sido prioridad en la agenda gubernamental, dejando a grandes poblaciones en una situación de aparente irrelevancia.

Uno de esos grandes pendientes es la atención a las niñas y niños en la primera infancia. Aunque sabemos muy bien que muchos de los problemas que enfrentamos como sociedad se gestan desde esos primeros años, su bienestar no ha representado una preocupación nacional.

El próximo gobierno federal deberá enfrentar retos impostergables: la necesidad de acceso universal a la salud para madres gestantes y para todos los niños y niñas, la ampliación de la cobertura de educación inicial, que actualmente no alcanza ni al 10% de esta población, la creación del Sistema Nacional de Cuidados, y la consolidación de la Estrategia Nacional de Primera Infancia. Estos temas han quedado en el tintero durante el sexenio que está por concluir.

El equipo de Claudia Sheinbaum deberá realizar un esfuerzo por homologar cifras, metas, indicadores y líneas base para contar con diagnósticos claros sobre la situación y construir una visión de hacia dónde avanzar a nivel nacional.

Es indispensable crear mecanismos que utilicen estos diagnósticos como pilares para el desarrollo de planes sectoriales hacia 2030, donde el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes sea una pieza clave.

Para contribuir a este avance, desde Early Institute hemos puesto nuestro granito de arena creando el primer y más completo Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI), que proporciona información estadística sobre temas clave como educación, cuidado, salud, nutrición, pobreza y protección de la primera infancia.

El SIPI ya es una fuente de referencia para todos aquellos interesados en la primera infancia, permitiendo conocer la realidad de nuestras niñas y niños mexicanos. Como sociedad civil, nos brinda las herramientas necesarias para exigir a quienes nos gobiernan que actúen en asuntos que no pueden seguir pendientes.

La primera infancia no puede quedar relegada en las agendas gubernamentales. Enfatizamos desde ahora la urgencia de que este no sea otro sexenio en el que las niñas y niños no sean una prioridad.

Desaparición de órganos autónomos: retroceso de la democracia

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

Sobre advertencia no hay engaño, con la mayoría calificada de Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo en la Cámara de Diputados, y a solo un voto de la oposición en el Senado, el Presidente podrá llevar a cabo su llamado Plan C que incluye la desaparición de órganos autónomos, la reforma judicial y la reforma electoral, por mencionar algunas.

Estas reformas han generado preocupación y alarma a nivel nacional entre especialistas, organizaciones de la sociedad civil, cámaras empresariales, ciudadanas y ciudadanos. Calificadoras internacionales y bancos de inversión han hecho advertencias sobre el impacto que podría tener en el país. Desde Estados Unidos y Canadá también se ha expresado inquietud lo que podría comprometer la relación comercial y estabilidad del país.

El pasado 23 de agosto, se impulsó la reforma para eliminar organismos autónomos la cual tuvo el primer avance en el Congreso, al ser aprobada por la Comisión de Puntos Constitucionales para su posterior aprobación en el pleno, donde se prevé que sea discutida por la nueva Legislatura que inicia labores el próximo 1 de septiembre.

Esta reforma busca redirigir los recursos de estos organismos hacia programas sociales y otras prioridades del Ejecutivo, pero pone en riesgo la transparencia, el equilibrio de poderes y la efectividad de las políticas públicas en áreas cruciales como la transparencia, el combate a la pobreza, la protección de derechos humanos, la evaluación de la educación, la competencia económica y la regulación de energía.

Organismos autónomos como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE) han sido fundamentales para la transparencia en México. Han operado de manera independiente del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, lo cual garantiza imparcialidad en estas áreas de gran relevancia donde los intereses políticos no deben influir.

Aunque cada uno de estos organismos son relevantes en su área de especialización, me centraré en dos que, particularmente, preocupa su desaparición: el INAI y el Coneval.

El INAI ha sido esencial para garantizar el acceso a la información pública y la protección de datos personales. La propuesta de transferir sus funciones a dependencias federales amenaza con desaparecer su autonomía, lo cual representa un retroceso en transparencia y rendición de cuentas que con tanto esfuerzo democrático ha sido construido por generaciones y dificulta la capacidad de la sociedad civil organizada y todas las personas mexicanas para dar seguimiento a las acciones de gobierno y exigir responsabilidades.

La reforma también contempla la desaparición del Coneval, crucial en la evaluación de la política social en México. El Coneval ha proporcionado datos y análisis rigurosos sobre avances y retrocesos sobre la política social del país. Hoy es también pieza clave en el combate a la pobreza y la garantía de los derechos humanos, ha fortalecido al Estado mexicanos para diseñar políticas más efectivas y basadas en evidencia.

El Coneval ya ha lanzado un posicionamiento público expresando su preocupación y solicitando un diálogo con las y los legisladores del Congreso de la Unión sobre el asunto central de la garantía de los derechos humanos de las y los mexicanos antes de avanzar en la discusión de esta reforma legislativa.

Es importante destacar que el Coneval se ha apegado a los principios de la Ley Federal de Austeridad Republicana impulsada por la presente administración y es quizá́ el organismo público más costo-efectivo del país. Además, se señala que no tiene duplicidad de funciones con el INEGI por lo que su eliminación representaría un retroceso en materia de evaluación y monitoreo de más de 20 años.

Además de los riesgos para la transparencia y la lucha contra la pobreza y en favor de los derechos humanos, eliminar tales organismos autónomos plantea un desafío para la democracia mexicana. Concentrar más poder en el Ejecutivo podría erosionar los contrapesos necesarios para una democracia funcional. La independencia de estos organismos es esencial para proteger a las instituciones de la captura política y asegurar que sus decisiones se basen en criterios objetivos sin presiones políticas.

La reforma representa un peligroso precedente de centralización del poder que tendrá implicaciones negativas de largo alcance para la democracia en México. Es crucial que las instituciones democráticas sean fortalecidas, no debilitadas.

Es fundamental que, desde la sociedad civil, la ciudadanía, y particularmente las y los legisladores que nos representan en el Congreso de la Unión se involucren en el dialogo sobre las implicaciones de esta reforma y defiendan la democracia y los derechos humanos. La eliminación de organismos autónomos no debe decidirse apresuradamente ni bajo presión por agenda política o intereses particulares. Debe haber un análisis profundo sobre cómo estas instituciones han contribuido a la democracia, al desarrollo social y derechos humanos, y cómo su eliminación podría afectar estos avances.

México necesita instituciones fuertes, independientes y comprometidas con el interés público. La eliminación de estos organismos autónomos pondrá en riesgo los avances logrados en la construcción de una democracia más justa y efectiva y obstaculizará el desarrollo sostenible del país.

Reforma de AMLO propone desaparecer organismos autónomos

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

an comenzado las ya anunciadas reformas sobre la desaparición de organismos autónomos, la reforma judicial y la reforma electoral.

En particular, la primera de ellas, la relativa a la desaparición de organismos autónomos, fue aprobada en comisiones de la Cámara de Diputados para su posterior discusión en el pleno, con miras a ser enviada al Senado.

Entre los organismos a eliminar se encuentra el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), que hasta ahora ha operado de manera independiente de los poderes del gobierno.

Antes de su posible desaparición, es importante recordar que, durante muchos años, fue imposible conocer aspectos como el salario de diputados, senadores, ministros o del presidente de la República. De igual manera, resultaba ilusorio obtener información sobre los gastos de campañas o de las Secretarías de Estado.

Sin embargo, la transición de nuestro país hacia una vida democrática trajo consigo la necesidad de hacer accesible la información. Gracias al esfuerzo de académicos, intelectuales, periodistas y activistas, se impulsaron cambios que culminaron en la publicación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental en 2002.

Así se estableció la estructura necesaria, con unidades de enlace, órganos internos de control y comités que conformaron el primer cuerpo del entonces IFAI, que con el tiempo se transformó en el INAI, ampliando su alcance.

Hoy, el INAI es esencial no solo para garantizar el acceso a la información del gobierno federal, sino también de los estados, municipios y un sinfín de organismos y entidades que reciben y ejercen recursos públicos.

La propuesta de transferir sus funciones a dependencias federales eliminaría su autonomía, lo cual representa un retroceso en términos de transparencia y rendición de cuentas, construidos con tanto esfuerzo por generaciones. Regresaríamos a los tiempos en los que la sociedad civil y los ciudadanos no podían dar seguimiento a las acciones del gobierno ni exigir cuentas.

Décadas atrás ya vivimos el error de concentrar el poder de la información en el Ejecutivo Federal. Quitar ese poder y entregarlo a los ciudadanos fue un avance de enormes proporciones.

Nuestro país necesita instituciones fuertes, independientes y comprometidas con el interés público. La eliminación de estos organismos pone en riesgo los avances logrados en la construcción de una nación más justa y mejor gobernada.

El INAI no es un instituto más; es un organismo que nos recuerda que la información es un bien público y que acceder a ella es un derecho que no debe ser condicionado por ningún gobierno. Es nuestra única arma, especialmente cuando el gobierno afirma tener "otros datos".

2024; ruta en blanco para la agenda de niñas, niños y adolescentes

De acuerdo con datos recientes del Sistema de Indicadores de Primera Infancia de Early Institute, durante el año 2023, 368 niñas y niños de entre 0 y 5 años han desaparecido o no han sido localizados.

Por: R. Vincent Morfín Calvo, Ejecutivo de Asuntos Públicas de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

Nos encontramos a poco más de un mes del inicio del nuevo periodo de mandato de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, y nos corresponde a nosotros como ciudadanos ser los primeros en requerir a ella, a su gabinete y en lo general a nuestros nuevos gobernantes, los resultados que nos fueron prometidos en tiempos de campaña electoral.

Durante el aún actual gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, las niñas, niños y adolescentes enfrentaron grandes retos en cuanto a la defensa de sus Derechos Humanos.

De acuerdo con datos recientes del Sistema de Indicadores de Primera Infancia de Early Institute, durante el año 2023, 368 niñas y niños de entre 0 y 5 años han desaparecido o no han sido localizados, y durante el año 2022, se cometieron 43 feminicidios y 377 homicidios, al tiempo que se mantiene una cifra negra de delitos que no se denuncian de aproximadamente un 92%.

Adicionalmente, todos recordamos las manifestaciones de padres y madres de niños con cáncer que exigían en las calles de la Ciudad de México quimioterapias para sus hijas e hijos enfermos, así como el desabasto de medicamentos, con lo que, en la agenda de salud, tampoco podríamos considerar como un resultado exitoso.

Así mismo, los nuevos libros de texto gratuitos emitidos durante la presente administración, contenían desde su emisión errores ortográficos, gramaticales e incluso gráficos, con lo que, en materia educativa, los esfuerzos del gobierno federal también resultaron insuficientes, sobre todo cuando tomamos en consideración el rezago educativo ocasionado por la pandemia por COVID-19.

Sin entrar en mayores detalles, existieron diversas temáticas en las que no se logró proteger de una manera efectiva a niñas, niños y adolescentes mediante la atención de problemáticas de fondo, pero esto puede cambiar con la llegada de la nueva presidencia de la república, así como de los nuevos gobiernos estatales y las nuevas conformaciones de las legislaturas locales.

Con la contundente victoria del partido MORENA en la inmensa mayoría de cargos de elección popular, es innegable que la nueva administración tendrá condiciones muy favorables para guiar la agenda pública del país y que, de la misma manera, tendremos un “libro en blanco” para cambiar el curso de vida de la niñez y adolescencia mexicana en lo que refiere a sus Derechos Humanos y a sus garantías fundamentales. Como sociedad, solicitamos que el centro de las decisiones de las políticas públicas tenga como objetivo el fortalecimiento de los derechos de este grupo etario y que, al momento de la toma de decisiones, se tenga siempre en consideración su interés superior.

Nos permitimos recordar a la Dra. Sheinbaum que, durante su campaña electoral, el 22 de abril del 2024 firmó el Pacto por la Primera Infancia, comprometiéndose a trabajar en beneficio de 12.4 millones de niñas y niños de 0 a 6 años en todo el país, por lo que desde Early Institute le deseamos el mejor de los éxitos en su proyecto de nación y le requerimos una entrega total hacia la causa de los Derechos de niñas, niños y adolescentes.

 

A revisión, los procesos de adopción en México

Los procesos de adopción intervienen distintos actores, que abonan a que no haya una integración jurídica que agilice los tiempos y los trámites.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En México, los procesos de adopción de niñas, niños y adolescentes (NNA) institucionalizados —es decir, que se encuentran en casas de asistencia social— son complejos y tardados, pues hay una variedad de criterios dependiendo del estado en que se efectúen.

Si bien existe una regulación nacional, que sirve de parámetro inicial, cada entidad federativa tiene una legislación específica, lo cual afecta notablemente el derecho de esta población a vivir en familia, vulnerando su desarrollo y crecimiento.

En 2020, en nuestro país se registraron 53 mil 862 NNA viviendo en instituciones de asistencia social. Esta cifra implicó un aumento de 62% con respecto a 2015, cuando se registraron 33 mil 118 niñas, niños y adolescentes habitando estos centros. Lo lamentable es que 70% de ellos permanece más de un año en las casas hogar y algunos pasan ahí toda su infancia y adolescencia. Las entidades con más NNA institucionalizados son Chiapas (4 ml 936), Jalisco (4 mil 88), Guerrero (3 mil 890), Chihuahua (3 mil 465) y Baja California (3 mil 154), de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En el caso de menores de edad, también en 2020 se registraron 21 mil 973 niños y niñas viviendo en instituciones de asistencia social.

Hay que señalar que en los procesos de adopción intervienen distintos actores, que abonan a que no haya una integración jurídica que agilice los tiempos y los trámites.

En cada proceso intervienen, por lo menos, las procuradurías de protección de niñas, niños y adolescentes; el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF); el Poder Judicial de la Federación, así como autoridades del ámbito civil o familiar y otros agentes más. En la mayoría de las ocasiones no hay personal suficiente para desahogar las cargas de trabajo, atrasando y haciendo más desgastante el curso de la adopción.

Sin duda, se han identificado varias áreas de oportunidad que podrían ser atendidas para lograr la integración de niñas, niños y adolescentes a un ámbito familiar. Por ejemplo: a) resulta necesario fortalecer las capacidades operativas y económicas de los actores involucrados en la materia; b) se requiere una mejora en la eficiencia de los aspectos procesales relativos a dicho proceso a efecto de reducir los tiempos de espera sin descuidar el análisis que cada caso exige y c) habría que emprender una revisión de fondo a la legislación vigente en las distintas entidades federativas con el objetivo de mejorar, de manera integral, sus procesos.

Para Early Institute es crucial el respeto a los derechos fundamentales de cada niña, niño y adolescente, razón por la cual trabajamos en la incidencia en políticas públicas para mejorar su calidad de vida. La situación de los NNA institucionalizados es un tema apremiante que demanda esfuerzos y voluntad para lograr que su derecho a vivir en familia sea plenamente otorgado en el menor tiempo posible. Una larga estancia en una casa hogar podría desencadenar una serie de problemas, llegando a ocasionar incluso un trauma. Es nuestra responsabilidad velar por sus intereses y colaborar activamente para concederles un verdadero proyecto de vida, que inicie con su acompañamiento familiar.