Lactancia materna: la medicina personalizada específica más avanzada

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

“La leche humana no es solo el aporte nutricional perfectamente adaptado para el infante, sino probablemente la medicina personalizada específica más avanzada que recibirá a lo largo de su vida, dada en un momento en el que la expresión genética está siendo delineada para la vida” (Breastfeeding in the 21st century: epidemiology, mechanisms, and lifelong effect publicado en la revista The Lancet en 2016).

La lactancia materna es una de las acciones más efectivas para aumentar posibilidades de supervivencia, proteger de enfermedades infecciosas y crónicas a corto y largo plazo, mejorar el adecuado desarrollo sensorial, cognitivo, motriz y afectivo, también la nutrición y crecimiento de niñas y niños. Además, entre otros beneficios para las madres, reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama y de ovario.

A pesar de sus múltiples beneficios y de ser una estrategia costo-efectiva, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018-2019, únicamente 3 de cada 10 niñas y niños son amamantados de manera exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

De acuerdo con los indicadores de lactancia materna de esta misma fuente publicados en el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), el 41.9% de niñas y niños de entre 6 y 11 meses tuvieron una lactancia adecuada y el 34.3% de las niñas y niños entre 6 y 23 meses. La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva a libre demanda durante los primeros 6 meses de vida y de manera continuada hasta los 2 años de vida.

Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -plan maestro mundial de 17 objetivos para lograr un futuro sostenible con menor desigualdad- la lactancia materna es clave, pues se alinea directamente con la nutrición y la seguridad alimentaria para reducir las desigualdades entre países. Sin embargo, estamos lejos de lograr la meta, ya que nuestra tasa de lactancia materna exclusiva es de 28%, en contraste con el 50% que se desea lograr en 2025.

El 7º Foro Nacional de Lactancia Materna, impulsado por el Pacto por la Primera Infancia, destacó diversos focos rojos que obstaculizan la lactancia materna como son la promoción de sucedáneos, pocos espacios públicos y privados para la lactancia en el ámbito laboral, licencia de maternidad limitada y la interferencia de la industria de fórmulas lácteas en las políticas públicas de nutrición y lactancia materna.

A partir del foro se destacan algunas recomendaciones puntuales:

  • Incentivar la lactancia materna a partir de mejorar la calidad de consejería en el ámbito de salud. Siempre respetando que la lactancia materna es diferente para cada mujer.

  • Sancionar y asegurar el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna- cuyo objetivo es frenar la comercialización agresiva e indebida de sustitutos de la leche materna-. Especificando que frecuentemente la promoción de uso de estos sustitutos de leche materna proviene del personal médico.

  • Fortalecer la cadena de apoyo a la lactancia materna multisectorial para concientizar y sensibilizar de espacios públicos y privados, destacando principalmente la importancia de ello dentro de guarderías y centros educativos.

  • Implementar políticas públicas en favor de la lactancia materna dentro del espacio laboral, favoreciendo un ambiente amigable y respetuoso.

  • Impulso de las licencias de maternidad con especial énfasis en el sector informal.

Durante décadas, se han incrementado las investigaciones en torno al papel del desarrollo de la primera infancia. Específicamente los estudios de lactancia materna muestran extensos beneficios. Desde Early Institute -think tank especializado en primera infancia- se reconoce esta etapa como ventana de oportunidad que mejorar no sólo la nutrición, salud, educación, seguridad y bienestar de cada niño y niña, sino también el bienestar social y económico de la sociedad en su conjunto en el corto y en el largo plazo.

Millones de niñas y niños no se desarrollan adecuadamente en México

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

Hoy no cabe duda que la primera infancia es una etapa determinante para el desarrollo. La creciente evidencia científica ha confirmado que, durante esta etapa, los individuos se desarrollan más rápidamente y son más sensibles a los factores ambientales. Es durante este período que los niños y las niñas comienzan a alcanzar hitos básicos del desarrollo que les permiten involucrarse más y beneficiarse de su entorno.

Si bien se piensa que adquirimos capacidades, aprendizajes y habilidades en la etapa de adolescencia y de la adultez, la realidad es que nuestras capacidades para adquirir conociomientos y aprendizajes se desasarrollan, sobretodo, cuando somos niñas y niños pequeños (primera infancia). Esto tiene su fundamento en la neurobiología, pues durante esta etapa el cerebro crece exponencialmente, y se crean alrededor de 1,000 conexiones sinápticas por segundo.

Desafortunadamente, en México millones de niñas y niños están en riesgo de no alcanzar su potencial óptimo de desarrollo. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018-2019, 2 de cada 10 niñas y niños de entre 3 y 4 años no se están desarrollando adecuadamente, según el Índice de Desarrollo Infantil Temprano.

El Índice mide el desarrollo a través de cuatro aspectos: 1) físico, 2) aprendizaje, 3) socio emocional y 4) alfabetización y conocimientos númericos. Al respecto se conoce que a nivel físico y de aprendizaje se tienen avances, pues únicamente el 4% de las niñas y niños no se están desarrollando a nivel físico, y el 2% a nivel de aprendizaje.

No obstante, en México tenemos un problema a nivel socioemocional, ya que el 20% no se está desarrollando adecuadamente en este aspecto, es decir son niñas y niños que pegan, muerden, y golpean al relacionarse con las demás niñas y niños. Además, resulta alarmante que el 80% de las niñas y niños de esta edad no tienen un buen desarrollo respecto a la alfabetización y conocimientos numéricos.

Durante décadas, se han incrementado las investigaciones entorno al papel del desarrollo de la primera infancia para el éxito de la adultez. Como resultado, desde Early Institute -, think tank especializado en primera infancia- se reconoce que esta etapa es una “ventana de oportunidad” para mejorar no sólo los resultados del desarrollo de cada niño y niña, sino también el bienestar social y económico de la sociedad en su conjunto.

A pesar de su obligatoriedad, la matriculación en educación inicial y preescolar no es lo que debería ser; 6 de cada 10 niñas y niños no se encuentran matriculados en educación inicial y 3 de cada 10 niñas y niños no están se encuentran inscritos en preescolar. Debido a que un grado escolar sienta las bases para el siguiente, resulta fundamental impulsar políticas públicas enfocadas en mejorar los resultados del desarrollo infantil temprano a través de una matriculación completa y personal docente de calidad para redoblar esfuerzos en las habilidades socio emocionales y en el aprendizaje de números y letras y así reducir las desigualdades sociales desde una temprana edad.

Sólo en la medida en la que logremos monitorear y dar seguimiento a indicadores tan relevantes como el desarrollo infantil temprano, se podrá garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos, como lo establecido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4,. hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 impulsada por Naciones Unidas y comprometida por México.

Lanzan sistema para incidir en políticas públicas de primera infancia

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

La primera infancia representa el 10% de la población y equivale a 12 millones 200 mil de niñas y niños, y sin embargo, en México se le da poca visibilidad a esta etapa. Es importante tener en cuenta a esta población porque durante esta etapa el desarrollo del cerebro es exponencial, las niñas y niños durante la primera infancia pueden crear hasta mil conexiones sinápticas por segundo lo cual determina prácticamente las habilidades que tendrán en la etapa adulta para aprender, resolver problemas y relacionarse con los demás.

Si bien existe evidencia científica de que la inversión en primera infancia podría tener retornos económicos de hasta 10 veces los costos, actualmente en México, de acuerdo con el Centro de Investigaciones Económicas y Presupuestarias (CIEP 2020) solamente se invierte el 0.7% de gasto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Un porcentaje menor que países como Perú, Costa Rica, Honduras, Argentina, Paraguay, El Salvador, entre otros.

Dada su relevancia, desde Early Institute se lanza el Sistema de Indicadores de Primera Infancia México (SIPI México), la única herramienta que integra estadísticas de primera infancia para conocer exactamente la situación actual de las niñas y niños menores de 6 años en educación, salud, nutrición, seguridad, cuidado y pobreza.

El think tank Early Institute, durante el lanzamiento del SIPI, dio a conocer algunos resultados de sus más de 140 indicadores que permiten acercarse a la situación de la primera infancia en las principales áreas de desarrollo:

Identificar aquellas niñas y niños más vulnerables es una pieza clave para que los esfuerzos en el diseño e implementación de políticas públicas sean focalizados y ello permita cerrar brechas y reducir desigualdades sociales desde la primera infancia y no 20 años después.

Además, el SIPI México permite mostrar la situación de niñas, y niños en relación con el cumplimiento de sus derechos establecidos dentro de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y hacia su cumplimiento en los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia la Agenda 2030.

Dada la evidencia científica de la inversión en la primera infancia, resulta fundamental colocar esta etapa como una prioridad en la agenda pública y de gobierno. Por ello, se necesita promover políticas públicas y leyes con perspectiva de niñez que enfaticen el desarrollo de la primera infancia en nuestro país. Si invertimos hoy, mejoraremos la vida de millones de niñas y niños que lo necesitan y reduciremos sustancialmente los costos en educación y salud el día de mañana. La niñez no puede esperar.

Violencia contra mujeres, institucionalizada

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.
Publicación original en El Sol de México

En México la violencia frecuentemente se percibe como algo normalizado. Millones de niñas, adolescentes y mujeres adultas conocen el riesgo y tienen miedo de la violencia que pudiera ocurrirles y por ello extreman medidas de protección al realizar sus actividades cotidianas tan simples como tomar un transporte, ir a la escuela, ir al trabajo, o caminar en la calle.

Ponerte audífonos sin música para saber qué hablan las personas a tu alrededor, pero sin tener que contestar si te dicen algo horrible, cargar saldo antes de subirte a un transporte para poder hacer una llamada de emergencia, dudar si salir a la tienda sola porque ya es de noche, fingir llamadas con familiares cercanos para lograr evidenciar que hay personas preocupadas por ti y que te buscarán, vestirte tapada y con ropa holgada para reducir el riesgo que existe, voltear hacia atrás cada 10 metros y caminar rápido, cargar cualquier objeto que pueda servir para defenderte. Estas son solo algunas de las acciones que realizan las mujeres de todas las edades para reducir el riesgo de violencia.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) cada día, durante el 2021, asesinaron a 3 mujeres -solo por el hecho de ser mujer (feminicidio)- y lesionaron a 220 mujeres. Tan solo de 2020 a 2021, aumentaron un 30% los delitos de violencia sexual publicados por el SESNSP, que de acuerdo con el Censo Nacional de Procuración y Justicia Estatal (CNPJE) son en su mayoría víctimas mujeres.

Sin embargo, con frecuencia se sigue culpabilizando a la víctima, a la mamá, al papá, a las amigas, y a las personas cercanas, se continúa invisibilizando la impunidad y, sobre todo, permanecen en el silencio miles de delitos que se cometen en contra de niñas, adolescentes y mujeres adultas a diario.

Es necesario enfatizar que los datos que conocemos reflejan, únicamente, a las víctimas de delitos que tienen una denuncia o una carpeta de investigación abierta. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE) 2021, el 93% de los delitos no son denunciados o no se abre una carpeta de investigación, o averiguación previa. Lo anterior implica que muchos de los delitos ejercidos quedan impunes.

Específicamente del 10.1% de delitos que se denuncian, únicamente el 66.9% se inicia una carpeta de investigación. Es por ello, la necesidad de generar mecanismos, en nuestro sistema judicial, capaces de dar respuesta y cumplir con la identificación, investigación y sanción de estas conductas, para que cualquier víctima tenga acceso a la justicia y el delito no quede impune.

Asimismo, no se puede omitir mencionar que es prioritario que las autoridades investiguen con perspectiva de género y se encuentren capacitados(as) y sensibilizados(as) ante estos tipos de violencia.

La violencia en contra de mujeres es una problemática de carácter nacional, es por ello que no debe quedar desatendida. Desde Early Institute hacemos un llamado a las autoridades, no solo para atender sino para mejorar mecanismos de prevención de violencia desde la niñez y hasta la edad adulta de la vida de las mujeres. Solo en la medida en que se mejore la capacidad de respuesta y se implementen las medidas de prevención necesarias, se logrará reducir la violencia en contra de niñas, adolescentes y mujeres de cualquier edad.

Necesitamos construir una sociedad en la que las futuras generaciones no repliquen la violencia sistematizada en contra de las mujeres, y trabajar en conjunto para que la seguridad no dependa de un listado de acciones personales de “precaución”, sino de la responsabilidad de todos y todas de garantizar una vida libre de cualquier forma de violencia.

Información de calidad, pieza clave para prevenir la violencia sexual infantil

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

El pasado jueves el Centro de Excelencia UNODC- INEGI y Early Institute presentaron el informe Violencia sexual infantil en México: Retos y oportunidades en las principales fuentes de información estadística. En dicho evento se reunieron especialistas que contribuyen a la medición de dicho problema, procedentes del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública (SESNSP), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Instituto Nacional de Pediatría (INP) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Durante la reunión, se mencionó que la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes es un problema grave que vulnera los derechos de la niñez mexicana; “sufrir esta violencia es 1 de los 5 eventos más traumáticos” refirió la Dra. Abigail Casas Muñoz, del INP.

Aunque se reconoce el esfuerzo de las fuentes de información que participaron en el evento, y que son aquellas que contribuyen a la aproximación de su medición, en la presentación del informe se señaló que al día de hoy, desafortunadamente no se sabe el número exacto de niñas, niños y adolescentes que sufren violencia sexual.

Las investigadoras convocantes mencionaron cifras impactantes de la problemática. “Sabemos que 1 de cada 10 mujeres reportaron haber sufrido de alguna forma de violencia sexual antes de cumplir los 15 años” de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares.

Además, en 2020, se registraron diariamente casi 60 niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, que tienen una carpeta de investigación, de acuerdo con el Censo Nacional de Procuración y Justicia Estatal.

Por último, en 2020, diariamente 15 niñas, niños y adolescentes acudieron a una unidad médica requiriendo atención, debido a una lesión causada por violencia sexual, actos que reflejan algunos de los casos más graves de la violencia en mención, de acuerdo con datos de la Dirección General de Información en Salud.

En el evento se recalcó que una de las principales limitaciones para la medición de la violencia sexual es el subreporte, pues de acuerdo con UNICEF, las niñas, niños y adolescentes no admiten o declaran haber sufrido violencia sexual hasta la edad adulta e incluso, a veces, permanecen en silencio toda su vida.

Además, se enfatizó la elevada cifra oculta, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública, 2021, el 95% de los delitos sexuales no se denuncian o no se abre una carpeta de investigación.

Por ello, las organizaciones e instituciones reunidas coincidieron en que es urgente contar con más y mejores datos sobre la violencia sexual infantil, a pesar de las limitaciones como el subreporte y la cifra oculta. Así, el trabajo coordinado entre el Centro de Excelencia de la UNODC-INEGI y Early Institute, continuará a través de una ruta de trabajo para lograrlo.

Solo en la medida que se cuente con información de calidad, será posible mejorar el diseño, implementación, evaluación de programas y políticas públicas para así lograr prevenir y erradicar la violencia que sufren millones de niñas, niños y adolescentes en México.

La problemática requiere de la responsabilidad colectiva, mantenerse informado y saber cómo prevenir la violencia sexual infantil. Visite la plataforma www.alumbramx.org ahí encontrará herramientas para proteger a la niñez mexicana.

La lucha contra la violencia infantil en internet

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

En febrero se conmemora el Día Internacional de Internet Seguro, y la violencia digital contra niñas, niños y adolescentes es un fenómeno preocupante que trasciende fronteras y vulnera los derechos de la niñez y la adolescencia mexicana.

De acuerdo con el informe sobre indicadores de violencia digital contra adolescentes publicado por Alumbra, una iniciativa de Early Institute que busca prevenir la violencia sexual infantil, en México, 1 de cada 4 adolescentes de entre 12 y 17 años han sufrido una o más formas de ciberacoso en 2020. Las conductas de ciberacoso más reportadas por las y los adolescentes son mensajes ofensivos (40%), provocaciones para reaccionar negativamente (26%), contacto por identidades falsas o mejor conocido como grooming (26%), e insinuaciones o propuestas sexuales (24%).

Las adolescentes están en mayor riesgo, pues el 28% sufrió alguna forma de ciberacoso, cifra que es del 21% para los adolescentes.

Por otro lado, se enfatiza que si bien la raíz de la producción, distribución y almacenamiento del material de abuso sexual infantil (MASI) puede suceder a partir de casos de trata de personas y explotación sexual infantil; el MASI también puede derivarse de diversas formas de violencia sexual que implican riesgos para niñas, niños y adolescentes.

Formas de violencia como el grooming, que son un conjunto de técnicas que utilizan los depredadores para captar a niñas, niños y adolescentes a través de perfiles falsos con el objetivo de obtener una imagen o video sexual; o el sexting, una práctica extendida entre adolescentes en la que se intercambia imágenes o videos de contenido sexual que puede ser posteriormente compartido a innumerables personas sin la autorización de la víctima.

De acuerdo con el informe de Alumbra, 6 de cada 10 adolescentes mexicanos(as) reportaron que los y las agresoras eran desconocidos para ellos. También 1 de cada 4 reportaron a amigos(as) o compañeros(as) de clases como sus agresores.

Este tipo de situaciones tienen consecuencias que muestran una realidad para millones de niñas, niños y adolescentes que permanecen callados y viven la violencia en silencio. El daño resultante de sufrir estas violencias es severo, algunas de las consecuencias incluyen depresión, ansiedad, baja autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento social e incluso, el suicidio.

Ante semejante reto, diversas organizaciones se reunieron el 11 de febrero, en el marco del día internacional del internet seguro, en el “Encuentro Internacional por un Mundo Digital Libre de Abuso Sexual Infantil” organizado por Fundación Pas, INHOPE y Te Protejo México.

La línea Te Protejo México es innovadora en nuestro país, cuenta con el respaldo de INHOPE -una red mundial de líneas de reporte-, que a través de alianzas con organizaciones como la International Criminal Police Organization (Interpol) permite la eliminación de material audiovisual de abuso sexual infantil, a través de cinco pasos: 1) reporte ciudadano, 2) análisis de contenidos, 3) envío a plataforma internacional INHOPE, 4) aviso a las autoridades nacionales e internacionales, lo anterior para lograr su 5) eliminación.

Los datos son claros, es necesario facilitar y mejorar los canales de reporte de la violencia sexual en el mundo digital.

A partir del fortalecimiento de canales para que cuidadores, mamás, papás, docentes, así como los propias niñas, niños y adolescentes puedan reportar la violencia digital, se logrará una mayor protección que evite la vulneración de sus derechos y permitirá una navegación más segura. Por tal razón, se hace un llamado colectivo a reportar cualquier material de violencia sexual en la dirección electrónica Te Protejo México: www.teprotejomexico.org.

Solo en la medida en que se puedan abrir estos canales de reporte, se logrará disminuir la intensa revictimización que sufre la niñez y adolescencia de nuestro país y las severas consecuencias a las que se enfrentan. Acércate, protégelos y reporta #quenocaiganensusredes.

Discriminación laboral por embarazo

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

La discriminación laboral por embarazo (DLE) se encuentra expresamente tipificada como un delito en el Código Penal Federal. El fenómeno es conocido en sus formas más comunes como solicitar una prueba de gravidez para el ingreso a un trabajo o un despido por estar embarazada, no obstante poco se visibilizan otras formas de discriminación laboral que le suceden a millones de mujeres en México.

Por ello, Early Institute realizó el informe “La Discriminación Laboral por Embarazo en México”, estudio de carácter cualitativo con información aportada por diversas autoridades y que a partir de casos reales, pretende mostrar la forma en que las autoridades atienden e identifican conductas y rasgos característicos de este lamentable hecho.

El estudio menciona datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares (ENDIREH) 2016, que enfatiza un porcentaje muy alto, el 17.3% de las mujeres que laboraron en los últimos 5 años, sufrieron alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo. Al desagregar este porcentaje, se observa que la discriminación laboral por embarazo comienza incluso antes de estar embarazadas. El 11.5% de las mujeres que trabajaban les pidieron una prueba de embarazo para entrar y al 3.6% una prueba para poder continuar en su puesto.

Lógicamente, la discriminación se hace más grave cuando la mujer reporta estar embarazada; al 3.1% de las mujeres con un embarazo las despidieron, al 2.7% no le renovaron el contrato y al 1.6% les redujeron su sueldo o sus prestaciones.

Aunque las cifras anteriores reflejan las formas más comunes de DLE, el estudio cualitativo a partir de casos reales, da visibilidad a otras formas que también constituyen esta forma de discriminación y que poco se conocen: el acoso y hostigamiento por razón de embarazo, descuento económico por ejercer licencias médicas, obligación de trabajar en periodo de incapacidad, cambio de condiciones laborales, no ser contemplada para ascensos, interrupción o no renovación del contrato en el periodo de incapacidad, obligar a realizar labores que ponen en riesgo la salud de la madre y el hijo(a) y el despido.

Las cifras son alarmantes y el el fenomeno de la DLE persistente. Además, resulta trágico que la inmensa mayoría de los casos no son denunciados, investigados, ni sancionados; pareciera que las leyes existentes solo promueven “derechos fantasmas”, pues al final del día no se da una respuesta adecuada a las millones de mujeres que sufren de discriminación laboral por embarazo a diario. Las mujeres embarazadas aguantan día con día el hostigamiento y acoso por parte de sus empleadores, quienes intentan orillarlas a renunciar.

Este tipo de conductas tienen serias consecuencias, en términos de salud en la mujer, por el desgaste emocional de los conflictos que incluso genera un estrés tóxico que impacta a la salud y bienestar de la madre y el bebé, sin mencionar que el riesgo puede atentar incluso contra la vida del hijo o hija por nacer. En términos sociales, por la vulneración de derechos no sólo laborales si no al trato digno, igualdad de oportunidades y de trato y a la protección de la maternidad; y en términos económicos por la carencia de ingresos por una pérdida o reducción de un salario.

Invariablemente este es un tema que nos aqueja como país, pues existe una discriminación de género desde el momento en el que se tiene una percepción distinta entre lo que percibimos como maternidad y paternidad. Mientras a los hombres se les considera personas responsables cuando se convierten en padres y hasta se les asciende, a las mujeres se les castiga, acosa, y hostiga dentro del ambiente laboral, incluso desde antes de estar embarazadas. El problema real es que se menosprecia el rol y la trascendencia de la maternidad en la sociedad.

Es necesario poner fin a las percepción social de que la maternidad es una desventaja. Los estudios evidencian que las mujeres que han sido apoyadas durante su embarazo, parto y lactancia se encuentran significativamente más comprometidas con la productividad en las empresas. No se puede retrasar el impulsar acciones y estrategias que propicien la integración de la maternidad en el ambiente laboral. No podemos seguirle fallando a las mujeres y madres mexicanas.

Por ello, desde Early Institute se hace un llamado a los tomadores de decisiones, a las autoridades de primer contacto, instituciones y organizaciones empleadoras, para que se garantice que este tipo de conductas, que afectan a millones de mujeres en todo el país se puedan erradicar con la implementación de estrategias integrales y con perspectiva de género y de derechos humanos.

Las gobernadoras: oxígeno para la democracia

Por: Abraham Madero, Director Ejecutivo de Early Institute

Publicación original en: El Sol de México 

Se viven tiempos sin precedente histórico en distintos ámbitos de la vida democrática de México. La nueva composición y alternancia de gobiernos y congresos en las entidades federativas que recientemente celebraron comicios, no solo representa un signo relevante para el análisis político, sino que en la práctica se trata de un fenómeno que avizora una nueva gobernanza para la ejecución de políticas públicas.

Me refiero a un hecho de particular significación política para el país en momentos en que, por primera vez en nuestra historia, a partir de enero del próximo año, asumirán el Poder Ejecutivo estatal un número importante de mujeres, posiciones a las deberá sumarse las correspondientes estructuras de la administración pública, así como las asambleas legislativas y ayuntamientos.

Con cierta proclividad y no menos profundidad, se han escrito diversos análisis que documentan el papel histórico de la mujer y su esfuerzo ascendente para ocupar espacios de decisión en el ámbito público. Sin embargo, el propósito que persiguen estas líneas consiste en colocar los reflectores a un suceso de tal envergadura para no caer en el error de considerarlo meramente coyuntural, pues la llegada de seis mujeres gobernadoras, más la jefa de gobierno de la Ciudad de México, constituye un detonante para impulsar cambios favorables en la forma de conducir las políticas estatales.

Además de la capital del país, Baja California, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero y Tlaxcala, estarán gobernados por mandatarias que les caracteriza un bagaje de experiencia en la arena pública lograda a través del trabajo social y partidista, que abre la puerta para oxigenar la de por si atribulada congestión del mal gobierno local, acentuado por una reciente generación de gobernantes que pasó del escándalo a la cárcel por contubernios abiertos o simulados con el crimen.

La oportunidad a que hago referencia, permitirá con el liderazgo de las gobernadoras, configurar esquemas de gobierno bajo una visión vanguardista y con profundo sentido social, especialmente en favor de las poblaciones vulnerables como la niñez, las mujeres y los adultos mayores.

Además, no menos relevante es el hecho de que por primera vez la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), tendrá una participación con mayor presencia de mujeres. Será interesante ver si las mandatarias logran reavivar con sentido práctico y nuevo enfoque, la razón de ser de esta plataforma de colaboración intergubernamental frente a los retos del federalismo mexicano y considerando que desde ahí pueden impulsarse políticas con impacto no solo en la agenda local, sino en regiones estratégicas del país.

Tampoco debemos menospreciar los retos que enfrentarán las nuevas gobernadoras al asumir su gestión, pero en nuestra opinión dos de ellos pueden significar un punto de inflexión si logran abordarse con prioridad y estrategia.

Primero, atender las desigualdades sociales y avanzar en la tutela efectiva de los derechos humanos, cuya brecha se ha incrementado ante el contexto de las medidas dictadas para contener la pandemia por COVID-19. En este rubro, las gobernadoras - por su perfil y liderazgo natural - contarán con legitimidad y respaldo social para impulsar políticas de fondo que resuelvan los problemas de salud, educación, violencia y empleo.

Y, en segundo lugar, como hemos insistido desde la misión institucional de Early Institute, tenemos la convicción que las gobernadoras pueden hacer una apuesta estratégica en materia de inversión social para la seguridad y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes, dando pie a nuevos planes y esquemas de gobierno que coloquen en el centro las políticas de cuidado y protección hacia las nuevas generaciones.

Desde luego que no se lanza una apuesta al vacío. Las gobernadoras, como quienes gobiernan en cualquier ámbito, necesitan asumir con valiente autocrítica, los graves riesgos que han llevado al país a potenciar la problemática en rubros que son vitales para una convivencia democrática y valores sociales. Si bien las gobernadoras tienen el uso de la palabra, la acción es corresponsabilidad de todas y todos.

Yucatán: referente en materia de protección a la niñez.

Por: Abraham Madero, Director Ejecutivo de Early Institute

Publicación original en: El Sol de México 

Si bien México no es un país especialmente proclive a regirse por los planes y programas que las leyes de planeación prevén para el desarrollo nacional, es innegable que cualquier gobierno entrante debe anticipar la planeación de sus asuntos prioritarios y el diseño informado de las políticas que pretendan llevar a cabo durante sus periodos de gestión.

Al margen de los procesos y plazos legales de entrega-recepción, las semanas que corren representan un momento oportuno para que las futuras administraciones estatales elaboren diagnósticos y revisen mejores prácticas en temas sociales como seguridad, salud, educación y tutela de los derechos de los grupos vulnerables.

En este último eje, desde Early Institute hemos apostado a que el diseño de todo plan de política pública y acción gubernativa ponga en el centro los derechos de las futuras generaciones; no como un tema de causas o banderas, sino como una apuesta estratégica de inversión y retornos sociales efectivos.

Particularmente en materia de niñez, quizá sirva a las gobernadoras y gobernadores electos durante este periodo de transiciones, echar una mirada al andamiaje institucional que durante la última década se ha construido en el estado de Yucatán.

Además de ser una entidad referente en materia de prevención de delito y seguridad ciudadana, Yucatán representa hoy por hoy uno de los pocos estados que han sabido llevar a la práctica – no solo en los derroteros del texto legal – la colaboración institucional y la planificación de políticas a largo plazo en favor de niñas, niños y adolescentes.

Ello se observa porque en Yucatán, el papel de la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia (PRODEMEFA) no es decorativo y muestra signos de madurez institucional. Se trata de una instancia especializada, con funcionarios capacitados que comprenden la necesidad de coordinación efectiva hacia el resto de las instituciones clave como la Fiscalía de Estado, el Sistema Estatal de Educación, la Secretaria de Salud, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y desde luego el congreso local.

Hoy en Yucatán, las autoridades estatales cuentan con información al mismo nivel en cuanto a las formas y tiempos para actuar con mayor efectividad, apegadas a plazos legales y conocen el papel de otras instancias vinculadas con la atención de los derechos de niñas, niños y adolescentes, lo que permite dar una atención idónea a sector de la población.

Pero quizá, el gran acierto de Yucatán en materia de niñez ha sido escuchar a la sociedad civil e involucrarla en la hechura de sus políticas públicas.

Esto ha sido posible, por ejemplo, gracias a la experiencia y trabajo colectivo de organizaciones como la Red de Protección a la Infancia de Yucatán integrada por asociaciones civiles, médicos, especialistas, padres de familia y maestros, quienes desde hace varios años, mantienen un diálogo permanente y constructivo con las instituciones locales para mejorar y revisar los mecanismos de protección de niñas y niños en dicha región.

Es una buena noticia que existan estos referentes en el país, ojalá la experiencia de Yucatán sirva como punta de lanza y sea revisada como una buena práctica a nivel nacional que permita incluir como prioridad la protección de niñas, niños y adolescentes en los planes y programas de los 15 nuevos gobiernos estatales que habrán de tomar posesión este año.

Derechos de niñas y niños, pendientes en la Corte

Por: Abraham Madero, Director Ejecutivo de Early Institute

Publicación original en: El Sol de México 

Hace algunas semanas el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación discutió una Acción de Inconstitucionalidad y un Amparo relacionados con la regulación de la gestación subrogada en el estado de Tabasco.

Contrario a quienes sostienen que la maternidad subrogada es un tema “complejo” que admite múltiples vertientes, en nuestra opinión se trata de un fenómeno que asoma con meridiana claridad dos rostros bien definidos: la renta de mujeres y la venta de niños.

No en vano, países desarrollados como Alemania, Francia y España, se han preocupado por examinar a fondo las causas sociales que rodean a esta industria decidiendo prohibir o regular de manera restrictiva la compra-venta de estas dignidades. Para los parlamentos y tribunales supremos de estas Naciones no hay medias tintas, la filiación es un asunto de Estado —no de contratos ni de lucro— en donde el interés superior de la niñez y su debida protección prevalece por encima de cualquier perspectiva.

No resultó novedoso que el proyecto presentado por la ministra Norma Piña y aplaudido por la mayoría de sus pares, tuvo como fundamento una visión meramente ideológica y un abordaje de escritorio.

Con argumentos parciales proporcionados por las organizaciones e informes de siempre, se brinda al máximo tribunal una supuesta idea basada en “derechos y progresividad” la cual da la espalda a una práctica que se encuentra visiblemente documentada a nivel global, y que ha sido objeto de múltiples recomendaciones de organizaciones internacionales por el mercado de lucro, trata, explotación y abuso de que son objeto mujeres y niños.

Bajo el lente de la realidad nacional, el proyecto de la ministra Piña ignoró que Tabasco es una de las entidades con los indicadores más significativos de rezago, pobreza y desigualdad social. Pasó por alto que las mujeres jóvenes captadas por las clínicas y orilladas por condiciones precarias en las que viven, se encuentran a merced de su situación económica y son obligadas a firmar contratos que atentan contra su dignidad y derechos fundamentales.

Sobre todo, el proyecto de resolución hizo a un lado el hecho incuestionable de que las niñas y niños que nacen bajo esta práctica son tratados como meros objetos de comercio, vulnerando sus derechos humanos más elementales como lo son: el derecho a la nacionalidad, a la identidad, a conocer su origen genético y/o biológico, así como a permanecer con su familia de origen.

El activismo y la ideologización que propenden resoluciones judiciales como la que nos ocupa, no pueden tener cabida en nuestra Corte pues desnaturaliza la esencia de su función como tribunal constitucional de los derechos humanos. Máxime cuando en el tema se cuentan con parámetros internacionales obligatorios como la Convención de los Derechos del Niño, protocolos y recomendaciones que expresamente advierten los riesgos de la explotación reproductiva.

Ante este escenario, no está de más vislumbrar los horizontes del derecho y no de la política. La voz disonante del Ministro Presidente Arturo Zaldívar durante la discusión, resulta un precedente esperanzador, pues fue la única ponencia capaz de ver más allá de la bruma del discurso ideológico, para señalar con impecable rigor técnico todo lo que resta por analizar, discutir y legislar sobre el tema.

Sobre todo, para responder a la imperiosa prioridad de ubicarnos en el mirador de la protección de los derechos de niñas y niños, porque ese es el camino de una sociedad justa con derechos y dignidades plenas.