Alabama, paradigma en Derechos Fundamentales

El Tribunal Supremo del estado de Alabama, en Estados Unidos, emitió un fallo que considera que los embriones congelados derivados de las Técnicas de Reproducción Asistida son niños, y, por lo tanto, sujetos de derechos y protección jurídica.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Hace poco, el Tribunal Supremo del estado de Alabama, en Estados Unidos, emitió un fallo que considera que los embriones congelados derivados de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) son niños, y, por lo tanto, sujetos de derechos y protección jurídica.

Esta decisión se dio por un caso ocurrido en 2020, en el que un paciente de una clínica de Alabama tiró por accidente una caja de Petri que contenía embriones críopreservados. Las parejas que perdieron a sus embriones optaron por demandar a la clínica por negligencia, apegándose a la Ley de Muerte por Negligencia de un Menor.

La clínica se defendió alegando que esa ley no aplicaba porque “no se podía equiparar la muerte de un embrión fuera del útero materno, con la de un menor”. Una primera sentencia desestimó la demanda, sin embargo, los afectados recurrieron al Máximo Tribunal de Alabama, el cual dio un paso trascendental en el tema del derecho a la vida.

De acuerdo con el órgano judicial: los embriones congelados son niños; su destrucción podría derivar en consecuencias jurídicas para quien los dañe y de acuerdo con la legislación vigente, el responsable sí podría ser demandado por muerte injusta. De hecho, esta decisión anuló otra de un tribunal inferior en la que se sostenía que “los embriones no encajaban en la definición de un niño”. La conclusión de uno de los jueces que intervino en el caso fue tajante: “la Ley de Muerte por Negligencia de un Menor se aplica a todos los niños no nacidos, independientemente de su ubicación”.

Con este fallo, se da un importante avance en el reconocimiento de niñas y niños por nacer como sujetos de derecho, y de igual manera, establece una seguridad jurídica para los embriones congelados resultantes de las TRA.

Esta determinación por parte de un Tribunal Supremo posibilita el replanteamiento de la creación y transferencia de embriones, ya que todavía en la práctica se crean varios embriones y se acude a la reducción embrionaria para eliminar a los “menos aptos” e implantar los de “mayor viabilidad” para desarrollar el embarazo.

Desde hace más de una década en Early Institute hemos impulsado una legislación que prohíba la destrucción o manipulación de embriones. De igual modo, hemos trabajado para que se consideren los potenciales problemas de salud de los niños concebidos mediante estas técnicas. Hemos buscado la dotación de información a los potenciales padres de los riesgos antes de iniciar cualquier procedimiento basado en una TRA; la promoción del uso de técnicas que puedan minimizar estos riesgos, o alternativas a las mismas; y la prevención y la articulación de instrumentos para abordar los potenciales litigios futuros que puedan derivarse de esta práctica.

Sin duda lo ocurrido en Alabama es un gran esfuerzo en materia de protección de niñas y niños por nacer, así como de los embriones congelados resultantes de las TRA y un aliciente para mantener el interés por seguir impulsando leyes que garanticen el respeto de los derechos de todas las personas empezando por el principal, que es la vida.

El uso de las pantallas deteriora el aprendizaje temprano

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Por todos es sabido que la tecnología es un apoyo fundamental si se emplea adecuadamente. Sin embargo, su uso desde temprana edad está originando cambios importantes en el aprendizaje lingüístico, mismos que afectan el desarrollo de las niñas y los niños.

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas (teléfonos móviles, tabletas, televisores y computadoras) en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

La investigación, que lleva por título Time and Parent-Child Talk When Children Are Aged 12 to 36 Months, da cuenta de los hallazgos obtenidos al estudiar a 220 familias australianas para analizar la comunicación de las niñas y los niños de uno a tres años con sus papás.

Los resultados hablan de que una exposición por más de tres horas frente a una pantalla limita las formas de interactuar de los infantes, ya que el desarrollo verbal y el aprendizaje de nuevas palabras se ve truncado.

Esta investigación es la primera que acentúa la relación que existe entre el uso de pantallas en niños y niñas de uno a tres años con el modo en que se comunican en dicha etapa, reconociendo que la tecnoferencia o interferencia de la tecnología podría incidir negativamente en las “oportunidades de conversación e interacción entre padres e hijos”.

Entre las conclusiones se destaca que el tiempo frente a las pantallas disminuye prácticas esenciales para el desarrollo lingüístico en los primeros años de vida, como son la escucha de palabras de los adultos, vocalizaciones e interacciones de ida y vuelta.

Finalmente, los investigadores hablan de los retos para enriquecer el lenguaje en el entorno del hogar, ante las afectaciones que propicia la exposición a los dispositivos tecnológicos.

Una vez más surge la necesidad de pensar en el uso de la tecnología de un modo que sea útil y no perjudicial en la vida humana. Este estudio nos invita a evaluar el hábito de emplear las pantallas para entretener a los niños y las niñas desde sus primeros años de vida, pues se aclara que los efectos dañan su proceso comunicativo.

En Early Institute reconocemos el valor de la tecnología como una herramienta que facilita ciertas tareas o áreas de la vida, sin embargo, consideramos que su empleo no debería reemplazar las interacciones humanas, en particular las que se efectúan en la primera infancia. Es en estos años cuando las personas experimentan un desarrollo incomparable y su cuidado es fundamental. Seamos responsables con los usos de los dispositivos para no comprometer el aprendizaje temprano del sector más vulnerable de la sociedad, limitando el contacto con las pantallas y ampliando otras formas de estimulación con el entorno.

Cuidados paliativos: atención digna a enfermos terminales

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Cuando se padece una enfermedad terminal o crónico-degenerativa suele pensarse en cómo evitar el dolor o sufrimiento del paciente. Es aquí donde intervienen los cuidados paliativos, que se caracterizan por ser medidas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los enfermos, en fase terminal, y sus familias.

Esto quiere decir que, con apoyo de un equipo multidisciplinario (conformado por médicos, psicólogos, trabajadores sociales, apoyo espiritual), se brinda una atención que ayude a mitigar la angustia y el dolor de los pacientes, respetando en todo momento el curso natural de la vida.

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente. De ningún modo, estos cuidados significan eutanasia o suicidio asistido, solo buscan garantizar a los enfermos en situación terminal su derecho a recibir una atención médica de calidad.

En México, la aplicación de los cuidados paliativos ha seguido una trayectoria importante, en la que Early Institute ha colaborado activamente. Se ha trabajado con la Secretaría de Salud para la emisión de normas oficiales que garanticen la atención médica a los enfermos terminales con estas formas de cuidado. También se ha participado en actualizaciones de guías y manuales que faciliten su aplicación. Asimismo, se ha contribuido en la difusión de su importancia y conocimiento mediante alianzas y campañas con instituciones de salud.

Actualmente, en el Senado de la República existen dos iniciativas en materia de cuidados paliativos, que siguen esperando su aprobación. Una es del senador Miguel Ángel Mancera (PRD) para reformar el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a efecto de incorporar el acceso a los cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades de situación terminal y protegiendo la salud en condiciones de dignidad. La otra iniciativa es de la senadora Nestora Salgado García (Morena) para reformar diversas disposiciones de la Ley General de Salud sustentando, entre otros aspectos, que el tratamiento integral del dolor, como parte de la salubridad general, requiere acciones de carácter preventivo, curativo, paliativo y de rehabilitación.

En ese sentido, en Early Institute nos enfocamos a impulsar acciones que fortalezcan la adopción de los cuidados paliativos como un derecho de salud de todos los mexicanos. Para ello, apoyamos todas aquellas iniciativas federales y estatales que reconocen la importancia de los cuidados paliativos como política esencial en materia de salud. Principalmente, buscamos configurar los cuidados paliativos como una estrategia integral debidamente implementada dentro del Sistema Nacional de Salud e impulsar los cuidados paliativos pediátricos, visibilizando los derechos de niñas, niños y adolescentes. La atención de pacientes en situación terminal debe ser una muestra de respeto a sus valores individuales, sin excesos que produzcan daño y dolor, tanto en ellos como a sus familias.

 

 

El origen del vínculo de apego madre-hijo

El cerebro de la mujer se transforma para cobijar el crecimiento de su bebé, pues hay una liberación tal de hormonas que posibilita que su cuerpo se convierta en un espacio seguro.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Pensar en el inicio de la vida es fascinante, ya que ocurren fenómenos y procesos de una complejidad tan extraordinaria que nos permiten comprender su importancia. Uno de estos acontecimientos que llegan a maravillar es el vínculo de apego madre-hijo, el cual surge desde el momento de la fecundación.

Desde ese instante, el cuerpo de la mujer empieza a tener un diálogo con el hijo o la hija que nacerá. Esta comunicación se da a través de señales, que el propio cuerpo de la mujer comienza a brindar para que el embrión inicie su desarrollo. De acuerdo con la colaboradora de Early Institute, docente y divulgadora científica, Natalia López-Moratalla, en esta etapa “se da un intercambio molecular potente, empezando porque la madre reconoce que en su cuerpo hay algo distinto a ella, pero no es peligroso. De ahí que emite señales para que el embrión se implante y empiece a desarrollarse”.

Durante la gestación, el cerebro de la mujer se transforma para cobijar el crecimiento de su bebé, pues hay una liberación tal de hormonas que posibilita que su cuerpo se convierta en un espacio seguro para su hijo o hija.

De hecho, desde el principio, hay un intercambio celular entre madre e hijo que beneficia a ambos. Por un lado, la madre recibe células fetales que rejuvenecen su cuerpo, mientras que el bebé obtiene células que fortalecen su sistema inmunitario. Esta simbiosis genera un lazo afectivo y celular muy poderoso. Incluso, se está estudiando si las células fetales que recibe la madre podrían ayudar en el combate de ciertas enfermedades.

Por su parte, luego de que nace el bebé, también el contacto piel con piel fortalece este vínculo, de ahí la relevancia de la lactancia y contar con un entorno favorable que afiance la relación. El padre también es importante en esta ecuación, ya que si bien la conexión es mucho más profunda entre madre e hijo, el hombre colabora en el adecuado desenvolvimiento del niño o la niña en la sociedad. La diferencia es que la mujer disfruta ese apego desde el principio, en tanto que el hombre se lo va ganando con la convivencia.

Por si fuera poco, los beneficios van más allá. Para la especialista, “el cerebro materno potencia circuitos neuronales, que derivan en una mayor capacidad de atención en las mujeres, lo cual es una aportación a la sociedad”. Esto va de la mano con las ventajas de la maternidad en los ambientes laborales.

Sin duda, el vínculo afectivo madre-hijo es un proceso de un elevado grado significativo por la extraordinaria comunicación que se establece vía celular desde las primeras etapas del embarazo.

Por ello, en Early Institute reconocemos el valor de la maternidad y la importancia de proteger no solo a la mujer embarazada, sino también a su hijo o hija por nacer. Ante nuestro compromiso por favorecer entornos adecuados para el desarrollo de la primera infancia, un paso esencial es asegurar que el binomio madre-hijo se desenvuelva de la mejor manera posible y la evidencia científica forma parte de ese objetivo.

La objeción de conciencia es un derecho

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Es fundamental que se discuta y legisle para respetar las creencias individuales cuando se está frente a imposiciones que pueden vulnerar nuestro ámbito privado.

Desde octubre de 2023, hay un asunto pendiente en el Senado de la República. Se trata de la discusión para incorporar en la Ley General de Salud nuevas directrices relativas a la objeción de conciencia. En términos sencillos, la objeción de conciencia es la capacidad de una persona de desobedecer una ley o un mandato cuando ello va en contra de sus creencias o convicciones.

Esta facultad ha sido legislada en diferentes momentos en México, siendo las disposiciones de 2023 las más recientes. A pesar de su relevancia, la objeción de conciencia suele reducirse al ámbito de salud, pero abarca mucho más.

Su importancia radica en que es una salvaguarda de los derechos más íntimos del individuo frente al poder del Estado. De igual modo, es un mecanismo que permite proteger los derechos de las minorías ante las decisiones de la mayoría que, en ocasiones, pudieran entrar en conflicto con sus libertades esenciales.

En nuestro país, las diversas legislaciones que se han hecho a lo largo del tiempo engloban modificaciones legales o reglamentarias vinculadas con los derechos, principalmente del personal de salud, para abstenerse de participar en procedimientos o decisiones médicas que no vayan de acuerdo con sus convicciones éticas o morales, como es el caso del aborto.

Sin embargo, países como Estados Unidos o Alemania tienen sistemas legales integrales que permiten a todos sus ciudadanos, bajo supuestos bien definidos, abstenerse de cumplir alguna obligación legal en temas relacionados no sólo con la salud, sino también con la educación y los derechos cívicos, entre otros. Incluso, su legislación contempla la obligación del Estado para garantizar las condiciones necesarias que posibiliten a los ciudadanos ejercer su derecho a objetar.

La objeción de conciencia es un derecho. Así lo establece el dictamen de 2023, al señalar que “se entiende como derecho individual que tiene el personal médico, profesional y de enfermería adscrito al Sistema Nacional de Salud, para excusarse a realizar un acto médico legalmente aprobado y jurídicamente exigible, al considerarlo incompatible con sus convicciones religiosas, principios morales o de conciencia ética”.

Otra característica que señala la resolución legislativa es que se trata de una garantía a título personal (no institucional) y únicamente podrá ser ejercido “por el personal médico y de enfermería que participe directamente en los procedimientos sanitarios sujetos a la objeción”.

Como se observa, el tema es delicado, ya que se ven involucradas cuestiones de libertad de conciencia y religión, ampliamente respaldadas en materia de derechos humanos y en la Constitución mexicana.

En Early Institute nos pronunciamos por contar con un marco regulatorio que garantice el derecho de la objeción de conciencia a los mexicanos y evite que el Estado interfiera en las garantías de las personas. Sobre todo, es fundamental que se discuta y legisle para respetar las creencias individuales cuando se está frente a imposiciones que pueden vulnerar nuestro ámbito privado.

La mortalidad materna en México

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Hay una gran deuda con la mujer embarazada, ya que no hay apoyo suficiente de la sociedad, cuando es en esta etapa de su vida cuando requiere el mayor acompañamiento posible.

La situación de la mortalidad materna en México es un tema que debería ser atendido por la sociedad, sin embargo, la realidad es otra. Hoy en día, en nuestro país se sigue desconociendo el valor de las mujeres embarazadas y, por ende, su cuidado es escaso.

Si bien la tasa de mortalidad materna ha bajado en los últimos años, como lo señala la socióloga María Elena Critto, de Melisa Institute, siguen persistiendo deficiencias importantes. Entre los factores que inciden en las muertes en el embarazo se habla de siete causales, que son fallas en la educación de las mujeres, en el acceso a la salud, en la obtención de información y en sus condiciones de vida, prevaleciendo la falta de agua potable, drenaje e higiene, que pueden provocar infecciones durante la gestación.

Hay que recordar que una mujer embarazada se encuentra en un estado de alta vulnerabilidad y dichas fallas ponen en riesgo tanto su vida como la de su hijo o hija por nacer. Otro de los factores que influyen en la mortalidad materna es la violencia, para lo cual se requerirían programas de prevención para que se adopten mecanismos que eviten situaciones que amenacen la vida de las mujeres.

Hoy tenemos una gran deuda social con la mujer embarazada, ya que no hay apoyo suficiente de la sociedad en su conjunto, cuando es en esta etapa de su vida cuando requiere el mayor acompañamiento posible.

Uno de los fenómenos que hablan del poco reconocimiento que se le da al valor de la maternidad es la disminución de las tasas de natalidad, lo que según la experta puede llevar al colapso social y económico en los países desarrollados.

Para la especialista es indispensable usar la información que México tiene para reducir la muerte materna y emplear los recursos al combate de las verdaderas causas y no dejarse llevar por grupos sociales que buscan desviar la atención hacia otros escenarios. Por ejemplo, la vinculación que suele hacerse de la despenalización del aborto con la reducción de la mortalidad materna es falsa, pues en las investigaciones de Melisa Institute no se ha encontrado ninguna evidencia que sostenga dicha relación.

En todo caso, habría que elevar la alfabetización de las mujeres embarazadas, dotarlas de los servicios y controles médicos indispensables antes, durante y después de su embarazo, ofrecerles información que les sirviera para prevenir cualquier complicación y mejorar sus condiciones de vida con adecuados servicios de agua potable y alcantarillado. Estas acciones sí contribuyen a reducir la muerte durante la gestación.

En Early Institute, la protección de la maternidad es una prioridad. En la medida en que sea vista como un bien social, avanzaremos en su atención. La prevención de la muerte en la gestación es posible, de ahí que damos evidencia que visibilice la problemática para proponer acciones sustanciales e impulsamos la generación de políticas públicas que consideren el cuidado integral de las mujeres embarazadas y sus hijos e hijas por nacer.

Niñas, niños y adolescentes migrantes nos necesitan

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La crisis de la migración infantil es una alerta que no debe ignorarse, sobre todo porque se trata de una población que puede ser dañada fácilmente.

En el ámbito del cuidado de la infancia, en México hay un escenario complicado que se refiere a las niñas y los niños migrantes. Desafortunadamente, hay una escasa protección a este grupo social que se ve reflejada en las cifras que exhibe la Unidad de Política Migratoria, Identidad y Registro de Personas de la Secretaría de Gobernación (Segob). La dependencia señala que, de enero a noviembre de 2023, 23 mil 22 mexicanos menores de 18 años fueron repatriados desde Estados Unidos y de ellos, 62 por ciento viajaba sin compañía de algún adulto.

La situación es grave, pues se trata de niñas, niños y adolescentes que se exponen a riesgos físicos y a la violación de sus derechos más elementales. Una de las amenazas más desgarradoras es la trata de personas, siendo las mujeres las más afectadas, pero también corren el peligro de ser detenidos, sufrir de hambre y frío o violencia, por mencionar algunos fenómenos.

En su informe Estadísticas Migratorias. Síntesis 2023, la Segob dice que la mayor parte de los menores repatriados proviene de los estados de Guerrero (16.6 por ciento), Chiapas (14.1 por ciento), Guanajuato (9.8 por ciento), Oaxaca (8.0 por ciento) y Veracruz (7.8 por ciento).

La infancia migrante en México es un reto importante, ya que va en crecimiento. Se estima que en 2017 casi 9 mil niñas y niños mexicanos fueron devueltos de Estados Unidos y la cifra fue casi tres veces mayor en 2022, pues se registraron 24 mil 905 casos.

Hay que recordar que la infancia es una etapa crucial en el desarrollo de las personas y su desarrollo se ve comprometido cuando se desenvuelve en entornos problemáticos. En este caso, la devolución de niñas, niños y adolescentes de Estados Unidos los coloca en una situación de vulnerabilidad extrema, en tanto su atención es inadecuada. La crisis de la migración infantil es una alerta que no debe ignorarse, sobre todo porque se trata de una población que puede ser dañada fácilmente si no cuenta con las garantías de su protección.

Dice el reporte El rostro cambiante de la niñez migrante en América Latina y el Caribe. Una región como ninguna otra del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés): “Estos riesgos se ven agravados por la falta casi total de acceso a servicios esenciales —como atención sanitaria, nutrición, agua potable, saneamiento y protección— que los niños, niñas y adolescentes necesitan para su bienestar”.

En Early Institute hacemos un llamado a las autoridades para que se haga válido el interés superior de la niñez en materia de migración con revisiones a las políticas y los protocolos de atención. La construcción de entornos adecuados para una de las poblaciones más vulnerables debe ser un compromiso social, priorizando el respeto a sus derechos. Debido a que en la infancia se define la salud mental de un adulto, con estas situaciones se va gestando una sociedad con niñas y niños carentes de ella ante la incertidumbre diaria y por no ver cubiertas sus más básicas necesidades de cuidado y protección. Por ello, es necesario no ser indiferentes y visibilizar esta problemática que daña a miles de niñas, niños y adolescentes no solo en México, sino a nivel mundial.

 

Unicef y la crisis de la infancia en el mundo

El Fondo ha solicitado 8.6 mil millones de euros para socorrer a cerca de 94 millones de niñas y niños que son seriamente violentados en al menos 155 países.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

A principios de diciembre, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) cumplió 77 años de haber sido fundado.

Desafortunadamente, en el marco de esta celebración, la infancia se enfrenta a escenarios adversos que han obligado a que instituciones como Unicef insistan aún más en la ayuda a este sector. Hoy la violencia afecta a millones de niñas y niños, motivo por el cual el Fondo en su reciente Informe de Acción Humanitaria para la Infancia 2024 ha solicitado 8 mil 600 millones de euros para socorrer a cerca de 94 millones de niñas y niños que son seriamente violentados en al menos 155 países.

La solicitud no es menor, pues se trata de una petición que obedece a las condiciones que la misma institución cataloga como “sin precedentes”. En este sentido, es incuestionable la crisis que atraviesa la infancia y que exige soluciones y medidas colaborativas, puntuales y apremiantes.

Entre los sucesos que ponen en riesgo la vida de las niñas y los niños, Unicef destaca el cambio climático, la pobreza alimentaria, los conflictos bélicos, las enfermedades vinculadas con la contaminación y escasez de agua, la falta de vacunas, el poco acceso a un sistema de salud a tiempo, la desnutrición, los desplazamientos, entre otros. Todo ello, a su vez, provoca que la red humanitaria se vea sobrepasada, ya que las necesidades son demasiadas.

En México los problemas son de alto riesgo, en particular la situación de la primera infancia, que es un foco rojo. Pese a la investigación científica que determina que la calidad de vida de los primeros años de cualquier persona es crucial para su desarrollo, en nuestro país sigue siendo una agenda social poco atendida como política de Estado.

Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), sólo el 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el país es destinado al gasto público en esta población; y sólo el 1.6 por ciento de este gasto está dirigido a programas exclusivos a la primera infancia. La falta de priorización de la agenda de niñez se sustenta en tres factores: 1) la escasa implementación de políticas públicas en los tres niveles de gobierno para el desarrollo de niñas y niños de 0 a 5 años; 2) la debilidad institucional que ha sufrido el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), la cual siendo la institución rectora en esta materia, hoy es una instancia de menor relevancia administrativa y presupuestaria de la Secretaría de Gobernación; y 3) la nula articulación interinstitucional, que refleja una falta de perspectiva de niñez en los programas federales, estatales y municipales.

En sí, no ha habido una política clara, seguimiento ni coordinación que dé prioridad directa de atención a la primera infancia y esto se ha venido presentando por lo menos en los tres últimos sexenios.

En este contexto, el papel de instituciones como Unicef en países como el nuestro es sustancial, en tanto las alianzas que construye con gobiernos, instituciones financieras, sociedad civil, instituciones académicas, organizaciones religiosas, entre otros, facilitan que algunos retos puedan superarse en beneficio de los más de 40 millones de niñas, niños y adolescentes que habitan en territorio mexicano.

En Early Institute, aplaudimos y alentamos la labor de todas las iniciativas públicas y privadas que buscan el cuidado de este segmento poblacional, que no sólo requiere de toda nuestra atención, sino demanda el ejercicio de sus derechos más fundamentales. Al término de este 2023, es indispensable destacar que la infancia y la adolescencia, a nivel mundial, nos necesitan. Colaboremos en su bienestar y aseguremos una mejora en sus vidas.

En peligro, las niñas y los niños por falta de vacunas

Ante el decremento en la aplicación de biológicos y la incapacidad para garantizar el suministro suficiente de vacunas, la aparición de amenazas a la salud de la primera infancia es una realidad.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La pandemia de Covid-19 ha dejado profundos estragos en diferentes ámbitos, además de revelar rezagos en distintas políticas públicas a nivel mundial. Una de ellas son los programas de vacunación en la primera infancia, siendo México uno de los países más afectados. La gravedad de esto radica en que las vacunas son un pilar fundamental de la medicina preventiva, la base del sistema de atención primaria de salud y un derecho humano incuestionable.

En nuestro país, la problemática en la cobertura de vacunas se ha presentado desde hace un par de décadas y para hacer frente a este fenómeno, se organizó el foro Vacunación para la niñez: #SíPodemos. En el encuentro —encabezado por el Pacto por la Primera Infancia, en coordinación con la Academia Mexicana de Pediatría, la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica, la Asociación Mexicana de Vacunología, el Centro Médico ABC, Early Institute, ChildFund, Christel House, el Hospital Infantil de México Federico Gómez, Medical Impact, Mexicanos Primero, Promotora Social México, la Sociedad Mexicana de Salud Pública y Un Kilo de Ayuda— se habló sobre los retos que enfrenta el Programa de Vacunación Universal, como pieza clave en la protección de la primera infancia en México.

En ese marco se presentó el Diagnóstico de la vacunación infantil en México, 2010-2022: Un llamado a la acción, que entre otros datos, hace énfasis en la magnitud del impacto de la pandemia en las políticas de vacunación en la primera infancia en el país y ofrece alternativas para que las niñas y los niños puedan ejercer su derecho a la vacunación.

El estudio revela que el Programa de Vacunación Universal tiene serios problemas, ya que según uno de los parámetros para evaluar su desempeño, que es el número de dosis aplicadas, refiere que éstas han experimentado una importante reducción. De igual modo, hoy no existe certeza de la cobertura efectiva del esquema completo de vacunación, ni por tipo de vacuna. No es posible saber el número de niñas y niños que han sido vacunados y cuántos no, ni tampoco distinguir las vacunas que son aplicadas a la edad recomendada de aquellas aplicadas de manera extemporánea.

Ante el decremento en la aplicación de biológicos y la incapacidad para garantizar el suministro suficiente de vacunas, la aparición de amenazas a la salud de la primera infancia es una realidad, ya que se abre la puerta a brotes de enfermedades previamente erradicadas.

Sin duda, este escenario exige acciones inmediatas y la participación activa de toda la sociedad. Por todo lo anterior, es urgente el diseño de planes para atender a los miles de niños y niñas con esquemas incompletos; fortalecer el Programa de Vacunación Universal con recursos, infraestructura y personal capacitado; contar con información confiable y oportuna de las coberturas nacionales y estatales; mejorar la coordinación interinstitucional del sistema nacional de salud y ampliar la promoción en la aplicación de vacunas, entre otros.

En Early Institute hacemos un llamado a las diferentes autoridades gubernamentales para reconocer y atender la situación que prevalece en esta área, pues de no hacerlo se corre el riesgo de enfrentar efectos adversos e incluso irreversibles en la salud de la población. Así lo ejemplifican los dolorosos lugares que ocupó nuestro país, en 2019, al formar parte de los diez países con mayor número de niños y niñas sin inmunizar contra algunas enfermedades: décimo para los casos de difteria, tétanos y tosferina y octavo en el caso del sarampión. No olvidemos que las vacunas contribuyen a disminuir la morbilidad y mortalidad de niños y niñas y su falta es un peligroso atentando a su bienestar.

Retos de la maternidad en el campo laboral

Si la maternidad no es vista como una prioridad, como un bien social, los esfuerzos que se realicen serán meros parches en las leyes o reglamentaciones.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En México es fundamental visibilizar el tema de las mujeres embarazadas en los espacios laborales, pues ellas representan 38 por ciento de la fuerza laboral y son las que más sufren discriminación en la etapa en la que pueden embarazarse. Durante su participación en la mesa de análisis “La maternidad en el espacio laboral, ¿cómo romper la cadena de violencia hacia las mujeres embarazadas?”, Denisse Montesinos Pacheco, presidenta de Mujeres en Finanzas, y Valeria González Ruiz, coordinadora de Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute, coincidieron en que la maternidad debe dejar de ser vista como una desventaja para considerarse como un bien social, que impacta favorablemente en la niñez, en particular en las niñas y los niños en primera infancia.

Al respecto, Valeria González habló de hacer esfuerzos para proteger la maternidad de manera integral: “Si la maternidad no es vista como una prioridad, un bien social, los esfuerzos que se realicen serán meros parches en las leyes o reglamentaciones. Es necesario que se ponga en el centro a la maternidad, que se le preste una protección integral reforzada”, señaló.

Por su parte, Denisse Montesinos indicó que en el ámbito privado hay empresas que están adquiriendo compromisos para provocar acciones de protección que van más allá, al generar ambientes inclusivos y buscar el balance de las políticas de cuidado. “Es buscar cómo la empresa puede propiciar que el contexto cambie, que el rol que tiene la mujer en el sistema de cuidados, a nivel país, cambie, buscando un equilibrio en los roles de cuidado”.

Al respecto, la presidenta de Mujeres en Finanzas destacó que hoy la mujer trabaja 40 horas de trabajo no remunerado, es decir, 72 por ciento más que los hombres. “Esto es llegar y tener otra jornada de trabajo”. Sin duda, esto afecta el desarrollo profesional de las mujeres, pues al recaer en ellas el sistema de cuidados no se permite que crezcan en el ámbito laboral. Otra cifra importante se refiere al crecimiento que alcanzaría una empresa preocupada por los procesos de ambientes inclusivos, al señalar que pueden generar un crecimiento de 15, 20 o 25 por ciento más de rentabilidad y de creación de valor contra las empresas que no lo hacen. “¿Qué empresa no quisiera tener esa productividad solo por entrar a los temas de inclusión y de incorporación de las mujeres?”, subrayó.

Entre las conclusiones de la mesa se destacó la visibilización del tema; la generación de acciones para cambiar el entorno con diagnósticos y guías; la aplicación de políticas de inclusión, así como políticas de maternidad y paternidad para erradicar el rol de que el cuidado de los hijos e hijas es exclusivo de la mujer.

Para Early Institute, la maternidad debe verse como un asunto multifactorial, es decir, ser abordado desde diversas ópticas para ofrecer soluciones de manera integral. Sobre todo, es necesario que sea visto como un tema prioritario, que abarca desde la gestación hasta la crianza, para erradicar las condiciones de marginación, maltrato y ausencia de sensibilidad hacia la mujer trabajadora embarazada, situaciones que impiden su desarrollo y crecimiento laboral.