Educación en México, una deuda pendiente

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de El Financiero

Desde 2019, en México se ha emprendido una serie de modificaciones en torno a la educación. Una de las más controvertidas es el interés por cambiar los contenidos de los libros de texto de la educación básica, ya que en palabras del director de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga, siguen “un modelo de educación neoliberal”.

Si bien tenemos una deuda con la educación pública mexicana, ofrecer contenidos desde la óptica del gobierno operante va en contra de lo que se esperaría sean los materiales que la sustentan: libres de ideología y basados en fundamentos científicos.

En nuestro país, hay rezagos importantes que se deben considerar. Según Indicadores Nacionales de la Mejora Continua de la Educación en México, presentado por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación: “Al inicio del ciclo escolar 2020-2021 estaban matriculados 29.4 millones de estudiantes en preescolar, primaria, secundaria y educación media superior. Con respecto al ciclo anterior, se estima una disminución de 763 mil 299 estudiantes, lo que representa un descenso de 2.5 por ciento de la matrícula en este periodo. En 2020 alrededor de 5.7 millones de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de entre 3 y 17 años se encontraban fuera de la escuela. Éstos constituían 17.5 por ciento de la población en ese rango de edad”. Esto nos habla de la existencia de una desigualdad que exige esfuerzos sustanciales para que ningún niño, niña o adolescente se quede sin ejercer uno de sus derechos fundamentales.

Aunado a esta deficiencia, de acuerdo con la asociación Save The Children, “en 2021 cada día 7 niñas, niños o adolescentes fueron asesinados diariamente y 37 sufrieron violencia física, esto sin contar los múltiples casos que no son identificados ni denunciados. La normalización cultural de la violencia sistémica en su contexto familiar, escolar y comunitario está cobrando sus vidas y les está haciendo vivir situaciones que ninguna persona, pero especialmente ninguna niña, niño o adolescente, le corresponde vivir.” Esto es alarmante pues nos habla de una total falta de garantías para proteger el derecho más importante de niños, niñas y adolescentes, que es el de la vida, incluso en su ambiente escolar.

Desde hace tiempo, en México se han impulsado reformas que dicen ser educativas, cuando en realidad son de carácter administrativo o político. Los cambios que hoy se gestan bajo el paradigma de la Nueva Escuela Mexicana tampoco resolverán de fondo los problemas si se rige por bases ideológicas o de un partido.

Sin duda hay mucho por hacer en materia educativa, la cual debe ser una vía que no sólo permita adquirir conocimientos académicos, sino para la vida y se cumpla lo que establece el artículo tercero de nuestra Constitución: “La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos”.

En Early Institute sabemos que la primera infancia es clave para el desarrollo físico, mental y emocional de niñas y niños. Por lo tanto, es necesario construir un entorno que asegure su bienestar integral, empezando por garantizarles una educación adecuada y espacios seguros que protejan su vida, y coadyuven en su crecimiento y desempeño escolar.

Niños y niñas nobles: ¿cómo educarlos?

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de El Financiero

Es forzoso que aprendan a reconocer conductas y acciones inadecuadas que les produzcan desconfianza y puedan alejarse.

Cuando se trata de crianza, se habla de opciones y formas según la personalidad de los niños y las niñas con quienes se convive. Las necesidades infantiles varían y habrá que adoptar prácticas educativas para responder a ellas del mejor modo posible. En el caso de niños y niñas que suelen ser nobles y de carácter bondadoso es imperativo dotarlos de herramientas para enfrentarse a personas de su misma edad o mayores que podrían abusar precisamente de su inocencia.

No se trata de cambiar sus cualidades, sino de hacerles ver que no todos se comportan de un modo amable y respetuoso o que, incluso, habrá quienes buscarán sacar un provecho a costa suya. Como el caso de los niños que suelen mentir e inventan que otro hace o dice sin importarles cuánto se perjudica el prestigio, la autoestima y la autoconfianza de quien acusan. Esta forma de violencia se agrava cuando los padres repiten las mentiras sin verificar lo que realmente sucede, provocando más daño y confusión.

Para evitar que nuestros hijos e hijas sean víctimas de actos que puedan perjudicarlos física y emocionalmente, los especialistas recomiendan una serie de enseñanzas, empezando por evitar la sobreprotección. Según la Dra. Ainhoa Manzano Fernández y el Dr. Juan Luís Martín Ayala del ETXADI Centro Universitario de Psicología de la Familia, “los padres y madres que se exceden en las ayudas a sus hijos e hijas por miedo a que sufran, consiguen un efecto contrario al deseado”. Lo que se busca es encontrar un equilibrio que permita que niños y niñas se puedan defender de posibles maltratos con sus propios recursos.

En este sentido, hay estrategias que pueden ayudarlos a fortalecer su confianza y actuar en caso de que se enfrenten a una situación que los pueda afectar. Una de esas estrategias es tener siempre abiertos los canales de comunicación, lo que implica que exista un ambiente respetuoso y cordial en el entorno familiar. La comunicación debe ser directa y clara, de tal modo que si se tienen conflictos fuera del hogar, las niñas y los niños puedan expresarse con total libertad sin temor alguno.

Otra estrategia es elevar su autoestima como parte de sus habilidades socioemocionales. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la autoestima es el “sentimiento de aceptación y aprecio hacia uno mismo, que va unido al sentimiento de competencia y valía personal. La importancia de la autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva a perseguir nuestros objetivos”. Este punto es crucial ya que si no se cuenta con una autoestima adecuada es mayor el riesgo de ser víctima de un abuso por el hecho de sentirse inferior y permitir los atropellos.

En este tema también es fundamental enseñarles a negarse a hacer algo que los pueda incomodar. Aquí es forzoso que aprendan a reconocer conductas y acciones inadecuadas que les produzcan desconfianza y puedan alejarse. Por esta razón es que se retoma la importancia de la comunicación para hablarles, con claridad y sin prejuicios, sobre los peligros que pueden darse en espacios cerrados, abiertos e incluso, digitales. Aprender a decir no es una forma de establecer límites con el interés de proteger su integridad física y emocional.

En Early Institute reconocemos la importancia de la prevención como parte toral en el cuidado y la educación de la primera infancia. Por esta razón, hacemos un llamado a los padres, tutores y cuidadores para que orienten a niños, niñas y adolescentes que, por su carácter, podrían ser lastimados si sus competencias socioemocionales no son lo suficientemente robustas. Asumamos nuestra responsabilidad en la dotación de habilidades que les permitan ser autónomos, pero conservando su esencia y sin transgredir su personalidad.

Formas para acompañar en la adolescencia

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de El Financiero

Los amigos son clave en la construcción de vínculos afectivos, por lo tanto, es primordial entender que sus círculos sociales se convierten en sus ambientes más inmediatos.

Cada etapa en la vida humana tiene sus características y retos. Una de las más complejas es la adolescencia, en la que se gestan importantes cambios no solamente físicos sino también emocionales y afectivos. La orientación durante la adolescencia es trascendental por parte de los padres, tutores u otros cuidadores que deben vigilar y atender oportunamente lo que ocurre en quienes viven esa fase del desarrollo humano.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la adolescencia es el periodo de crecimiento que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y 19 años”. Expertos señalan que hay formas para acompañar a los adolescentes, de manera que puedan transitar este lapso de la mejor manera. Para empezar, hay que identificar y conocer la gran cantidad de cambios que experimentan los adolescentes para entender mejor sus necesidades. Esto nos lleva a ser pacientes y comprensivos, en tanto se trata de una etapa llena de altibajos.

Es indispensable ser respetuosos de sus espacios e intereses, en tanto es una fase de descubrimientos y experimentaciones. Otra recomendación es fortalecer su autoestima, estimulando su aceptación física y haciéndoles ver sus fortalezas. En este punto hay que reforzar que la comunicación sea siempre positiva y empática basada en un lenguaje claro, respetuoso, cariñoso y cálido.

Asimismo, hay que enseñarles a equilibrar y gestionar sus emociones, lo que les ayudará en otras etapas de sus vidas. La gestión de emociones en la adolescencia implica reconocerlas, saber expresarlas y procesarlas, lo cual requiere el apoyo social para obtener habilidades que les permitan llevar a cabo su regulación.

Hay que decir que una parte fundamental en la vida adolescente es la seguridad y saberse conectado con los otros, es por esta razón que como padres y cuidadores debemos mostrar interés por sus preocupaciones, pero también por sus aficiones para que tengan confianza en acercarse cuando lo necesiten.

Aquí los amigos son clave en la construcción de vínculos afectivos, por lo tanto, es primordial entender que sus círculos sociales se convierten en sus ambientes más inmediatos.

Un asunto muy importante es el establecimiento de límites sin caer en la rigidez, pero tampoco en la permisividad absoluta. En este punto se debe promover la negociación para llegar a consensos y acuerdos en los que todos los involucrados estén conformes.

En Early Institute respetamos la vida humana en todas sus etapas y buscamos incidir en políticas públicas para mejorar la salud; el cuidado y la educación; la seguridad y protección de la vida de la primera infancia. En nuestra responsabilidad, también alentamos el apoyo a los adolescentes e invitamos a tender puentes de entendimiento que se proyecten en relaciones sanas al interior de las familias, las escuelas y otras instituciones en las que se desenvuelve este grupo social.

Información de calidad, pieza clave para prevenir la violencia sexual infantil

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

El pasado jueves el Centro de Excelencia UNODC- INEGI y Early Institute presentaron el informe Violencia sexual infantil en México: Retos y oportunidades en las principales fuentes de información estadística. En dicho evento se reunieron especialistas que contribuyen a la medición de dicho problema, procedentes del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública (SESNSP), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Instituto Nacional de Pediatría (INP) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Durante la reunión, se mencionó que la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes es un problema grave que vulnera los derechos de la niñez mexicana; “sufrir esta violencia es 1 de los 5 eventos más traumáticos” refirió la Dra. Abigail Casas Muñoz, del INP.

Aunque se reconoce el esfuerzo de las fuentes de información que participaron en el evento, y que son aquellas que contribuyen a la aproximación de su medición, en la presentación del informe se señaló que al día de hoy, desafortunadamente no se sabe el número exacto de niñas, niños y adolescentes que sufren violencia sexual.

Las investigadoras convocantes mencionaron cifras impactantes de la problemática. “Sabemos que 1 de cada 10 mujeres reportaron haber sufrido de alguna forma de violencia sexual antes de cumplir los 15 años” de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares.

Además, en 2020, se registraron diariamente casi 60 niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, que tienen una carpeta de investigación, de acuerdo con el Censo Nacional de Procuración y Justicia Estatal.

Por último, en 2020, diariamente 15 niñas, niños y adolescentes acudieron a una unidad médica requiriendo atención, debido a una lesión causada por violencia sexual, actos que reflejan algunos de los casos más graves de la violencia en mención, de acuerdo con datos de la Dirección General de Información en Salud.

En el evento se recalcó que una de las principales limitaciones para la medición de la violencia sexual es el subreporte, pues de acuerdo con UNICEF, las niñas, niños y adolescentes no admiten o declaran haber sufrido violencia sexual hasta la edad adulta e incluso, a veces, permanecen en silencio toda su vida.

Además, se enfatizó la elevada cifra oculta, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública, 2021, el 95% de los delitos sexuales no se denuncian o no se abre una carpeta de investigación.

Por ello, las organizaciones e instituciones reunidas coincidieron en que es urgente contar con más y mejores datos sobre la violencia sexual infantil, a pesar de las limitaciones como el subreporte y la cifra oculta. Así, el trabajo coordinado entre el Centro de Excelencia de la UNODC-INEGI y Early Institute, continuará a través de una ruta de trabajo para lograrlo.

Solo en la medida que se cuente con información de calidad, será posible mejorar el diseño, implementación, evaluación de programas y políticas públicas para así lograr prevenir y erradicar la violencia que sufren millones de niñas, niños y adolescentes en México.

La problemática requiere de la responsabilidad colectiva, mantenerse informado y saber cómo prevenir la violencia sexual infantil. Visite la plataforma www.alumbramx.org ahí encontrará herramientas para proteger a la niñez mexicana.

¿Hasta dónde puede llegar el rechazo a la maternidad en los espacios laborales?

Por: Valeria González, Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute

Publicación original en El Heraldo 

“Realizaba labores de aseo en una escuela, cuando di a conocer mi embarazo gemelar y de alto riesgo no se tomaron las medidas necesarias para que las actividades que realizaba no pusieran en riesgo mi salud. Por el contrario, se me asignó el aseo profundo de algunos salones"

“Un día al terminar de lavar los baños me sentí mal e informé a la directora quien me pidió continuara con mi labor despacito para que no me cansara. Tuve que trapear, mover muebles y cargar cubetas pesadas.

“Comencé a sentir mucho dolor y ahí presenté expulsión de mis dos bebés. Uno de ellos murió al día siguiente por prematurez extrema, mi otro bebé nació con problemas graves de salud y posteriormente perdió la vista”, señala el testimonio recabado en la Recomendación 54/2018 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

La discriminación laboral por embarazo es un problema de gran escala, mucho más frecuente y común de lo que se piensa. Generalmente se ha asociado con conductas como el despido y la solicitud de prueba de gravidez para la contratación o el ascenso. Sin embargo, abarca otras conductas como el hostigamiento laboral, la negación de ascenso, la reducción de salario, el cambio de horarios sin consentimiento de la trabajadora, la prohibición de ir al baño o sentarse, así como ordenar la realización de labores que pongan en riesgo la salud de la mujer embarazada y de su hijo(a).

En el mismo sentido, los alcances de este tipo de violencia poco se visibilizan, pareciera que se trata de una mera problemática de carácter laboral, pero no es así. El rechazo al embarazo y la maternidad en los espacios públicos tiene implicaciones pueden afectar múltiples derechos de la mujer embarazada, de su bebé y su familia.

En lo que se refiere a su hija o hijo, la forma en la que se desenvuelva el embarazo impactará directamente en el desarrollo de la primera infancia. De acuerdo con el informe La Discriminación Laboral por Embarazo publicado por Early Institute, este tipo de violencia puede provocar bajo o muy bajo peso al nacer, mayor reactividad al estrés, parto pretérmino -como en el testimonio que aquí comparto- y aborto espontáneo.

Así pues, se observa la falta de un enfoque con perspectiva de niñez que visibilice el impacto que la discriminación deja no solo en la mujer, sino también en la vida, salud, integridad y desarrollo de las niñas y niños que nacerán. Lo anterior refleja que el problema tiene alcances tan amplios que nos definen como comunidad: ¿qué tipo de sociedad somos, si no garantizamos un ambiente sano y seguro para las niñas y niños en su primera infancia?

Por lo anterior, es importante posicionar esta problemática en el debate público; sensibilizar sobre lo que es y puede implicar; e involucrar a personas empleadoras, tomadoras de decisión y mujeres trabajadoras en su combate.

Precisamente el pasado 29 de marzo, en una acción paradigmática, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) pidió al Senado de la República que llame a comparecer a la Rectora de la Universidad Pedagógica Nacional por no acatar su Recomendación 62/2020 emitida el 26 de noviembre de 2020, en un caso de discriminación laboral por embarazo. Celebremos la acción de la CNDH para poner esta problemática como un tema prioritario en la agenda pública, hoy más que nunca es necesario que comencemos a visibilizarla y actuar para prevenirla.

Prevenir la violencia sexual infantil con información de calidad

Es vital contar con fuentes de información de calidad que fortalezcan la toma de decisiones y orienten la implementación de acciones focalizadas con base en evidencia.

La lucha contra la violencia infantil en internet

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

En febrero se conmemora el Día Internacional de Internet Seguro, y la violencia digital contra niñas, niños y adolescentes es un fenómeno preocupante que trasciende fronteras y vulnera los derechos de la niñez y la adolescencia mexicana.

De acuerdo con el informe sobre indicadores de violencia digital contra adolescentes publicado por Alumbra, una iniciativa de Early Institute que busca prevenir la violencia sexual infantil, en México, 1 de cada 4 adolescentes de entre 12 y 17 años han sufrido una o más formas de ciberacoso en 2020. Las conductas de ciberacoso más reportadas por las y los adolescentes son mensajes ofensivos (40%), provocaciones para reaccionar negativamente (26%), contacto por identidades falsas o mejor conocido como grooming (26%), e insinuaciones o propuestas sexuales (24%).

Las adolescentes están en mayor riesgo, pues el 28% sufrió alguna forma de ciberacoso, cifra que es del 21% para los adolescentes.

Por otro lado, se enfatiza que si bien la raíz de la producción, distribución y almacenamiento del material de abuso sexual infantil (MASI) puede suceder a partir de casos de trata de personas y explotación sexual infantil; el MASI también puede derivarse de diversas formas de violencia sexual que implican riesgos para niñas, niños y adolescentes.

Formas de violencia como el grooming, que son un conjunto de técnicas que utilizan los depredadores para captar a niñas, niños y adolescentes a través de perfiles falsos con el objetivo de obtener una imagen o video sexual; o el sexting, una práctica extendida entre adolescentes en la que se intercambia imágenes o videos de contenido sexual que puede ser posteriormente compartido a innumerables personas sin la autorización de la víctima.

De acuerdo con el informe de Alumbra, 6 de cada 10 adolescentes mexicanos(as) reportaron que los y las agresoras eran desconocidos para ellos. También 1 de cada 4 reportaron a amigos(as) o compañeros(as) de clases como sus agresores.

Este tipo de situaciones tienen consecuencias que muestran una realidad para millones de niñas, niños y adolescentes que permanecen callados y viven la violencia en silencio. El daño resultante de sufrir estas violencias es severo, algunas de las consecuencias incluyen depresión, ansiedad, baja autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento social e incluso, el suicidio.

Ante semejante reto, diversas organizaciones se reunieron el 11 de febrero, en el marco del día internacional del internet seguro, en el “Encuentro Internacional por un Mundo Digital Libre de Abuso Sexual Infantil” organizado por Fundación Pas, INHOPE y Te Protejo México.

La línea Te Protejo México es innovadora en nuestro país, cuenta con el respaldo de INHOPE -una red mundial de líneas de reporte-, que a través de alianzas con organizaciones como la International Criminal Police Organization (Interpol) permite la eliminación de material audiovisual de abuso sexual infantil, a través de cinco pasos: 1) reporte ciudadano, 2) análisis de contenidos, 3) envío a plataforma internacional INHOPE, 4) aviso a las autoridades nacionales e internacionales, lo anterior para lograr su 5) eliminación.

Los datos son claros, es necesario facilitar y mejorar los canales de reporte de la violencia sexual en el mundo digital.

A partir del fortalecimiento de canales para que cuidadores, mamás, papás, docentes, así como los propias niñas, niños y adolescentes puedan reportar la violencia digital, se logrará una mayor protección que evite la vulneración de sus derechos y permitirá una navegación más segura. Por tal razón, se hace un llamado colectivo a reportar cualquier material de violencia sexual en la dirección electrónica Te Protejo México: www.teprotejomexico.org.

Solo en la medida en que se puedan abrir estos canales de reporte, se logrará disminuir la intensa revictimización que sufre la niñez y adolescencia de nuestro país y las severas consecuencias a las que se enfrentan. Acércate, protégelos y reporta #quenocaiganensusredes.

Enseñar a pensar desde el hogar

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

En el desafiante camino de la crianza, solemos esforzarnos por proveer a nuestros niños, niñas y adolescentes una serie de conocimientos y habilidades para un adecuado crecimiento. Sin embargo, a veces se nos olvida que una parte fundamental es incentivar a que piensen por sí mismos y eso es una tarea que debemos encabezar padres y madres.

Aprender a razonar es una de las herramientas que acompañarán y fortalecerán su desarrollo, de ahí que se haga énfasis en su importancia. Padres y madres debemos comprometernos a orientarlos para que sus procesos de pensamiento se vayan afianzando de acuerdo con su edad y circunstancias.

Hay varias formas para ayudar a que nuestros niños, niñas y adolescentes aprendan a pensar, lo cual les será de utilidad para afrontar los desafíos de su vida. No se trata de ayudarlos simplemente con los retos que la escuela les presenta, sino que les será útil para resolver problemas de toda índole, a partir de la formación de sus propias ideas y su socialización.

Para empezar, debemos confiar en su capacidad y esto requiere conducirlos con paciencia. Como todo aprendizaje lleva su tiempo y exige un esfuerzo, pero el objetivo es hacerles sentir que pueden lograr sus propósitos a su ritmo, sin presiones y en la medida de sus posibilidades.

Una estrategia en la enseñanza del pensamiento es motivar el diálogo para que expresen sus opiniones sobre situaciones cotidianas. En este punto hay que alentar que expliquen sus comportamientos ante ciertas acciones para que comiencen a ordenar sus argumentos y justificaciones de un modo lógico y coherente. Es muy probable que sus primeras ideas no sean estructuradas, pero el papel de los padres y madres es respetar lo que dicen y corregir sin herir sus sentimientos ni emociones.

En este tipo de aprendizajes se les debe infundir seguridad y para ello la actitud de los cuidadores es clave. Asimismo, es primordial establecer una comunicación lo más clara posible y siempre positiva, además de actuar en apego a los valores que se comparten en su entorno.

Por otro lado, hay que permitir que sean parte de la discusión, que los niños y las niñas participen en las decisiones familiares en las que puedan involucrarse y motivar la toma de acuerdos basados en la consideración de sus puntos de vista. Incluso la práctica de juegos de pistas, ajedrez, backgammon o adivinanzas pueden ser recursos para incentivar que razonen de una forma lúdica y atractiva.

Sin duda, enseñar a pensar desde la primera infancia traerá beneficios a este sector ya que sus habilidades para argumentar aumentarán; tendrán mayor autoestima; tomarán decisiones con mayor facilidad; tendrán más confianza y mejorarán sus competencias comunicativas.

En Early Institute promovemos la importancia del bienestar integral de niños, niñas y adolescentes, priorizando su cuidado y educación con procesos de enseñanza que garanticen su pleno desarrollo. Conscientes de los retos que se presentan hoy en día, alentamos a padres y madres a crear entornos de aprendizaje y a perseverar con amor, respeto y empatía en la enseñanza del pensamiento desde el hogar.

Discriminación laboral por embarazo

Por Renata Díaz Barreiro, investigadora de Early Institute.

Publicación original en El Sol de México

La discriminación laboral por embarazo (DLE) se encuentra expresamente tipificada como un delito en el Código Penal Federal. El fenómeno es conocido en sus formas más comunes como solicitar una prueba de gravidez para el ingreso a un trabajo o un despido por estar embarazada, no obstante poco se visibilizan otras formas de discriminación laboral que le suceden a millones de mujeres en México.

Por ello, Early Institute realizó el informe “La Discriminación Laboral por Embarazo en México”, estudio de carácter cualitativo con información aportada por diversas autoridades y que a partir de casos reales, pretende mostrar la forma en que las autoridades atienden e identifican conductas y rasgos característicos de este lamentable hecho.

El estudio menciona datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones de los Hogares (ENDIREH) 2016, que enfatiza un porcentaje muy alto, el 17.3% de las mujeres que laboraron en los últimos 5 años, sufrieron alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo. Al desagregar este porcentaje, se observa que la discriminación laboral por embarazo comienza incluso antes de estar embarazadas. El 11.5% de las mujeres que trabajaban les pidieron una prueba de embarazo para entrar y al 3.6% una prueba para poder continuar en su puesto.

Lógicamente, la discriminación se hace más grave cuando la mujer reporta estar embarazada; al 3.1% de las mujeres con un embarazo las despidieron, al 2.7% no le renovaron el contrato y al 1.6% les redujeron su sueldo o sus prestaciones.

Aunque las cifras anteriores reflejan las formas más comunes de DLE, el estudio cualitativo a partir de casos reales, da visibilidad a otras formas que también constituyen esta forma de discriminación y que poco se conocen: el acoso y hostigamiento por razón de embarazo, descuento económico por ejercer licencias médicas, obligación de trabajar en periodo de incapacidad, cambio de condiciones laborales, no ser contemplada para ascensos, interrupción o no renovación del contrato en el periodo de incapacidad, obligar a realizar labores que ponen en riesgo la salud de la madre y el hijo(a) y el despido.

Las cifras son alarmantes y el el fenomeno de la DLE persistente. Además, resulta trágico que la inmensa mayoría de los casos no son denunciados, investigados, ni sancionados; pareciera que las leyes existentes solo promueven “derechos fantasmas”, pues al final del día no se da una respuesta adecuada a las millones de mujeres que sufren de discriminación laboral por embarazo a diario. Las mujeres embarazadas aguantan día con día el hostigamiento y acoso por parte de sus empleadores, quienes intentan orillarlas a renunciar.

Este tipo de conductas tienen serias consecuencias, en términos de salud en la mujer, por el desgaste emocional de los conflictos que incluso genera un estrés tóxico que impacta a la salud y bienestar de la madre y el bebé, sin mencionar que el riesgo puede atentar incluso contra la vida del hijo o hija por nacer. En términos sociales, por la vulneración de derechos no sólo laborales si no al trato digno, igualdad de oportunidades y de trato y a la protección de la maternidad; y en términos económicos por la carencia de ingresos por una pérdida o reducción de un salario.

Invariablemente este es un tema que nos aqueja como país, pues existe una discriminación de género desde el momento en el que se tiene una percepción distinta entre lo que percibimos como maternidad y paternidad. Mientras a los hombres se les considera personas responsables cuando se convierten en padres y hasta se les asciende, a las mujeres se les castiga, acosa, y hostiga dentro del ambiente laboral, incluso desde antes de estar embarazadas. El problema real es que se menosprecia el rol y la trascendencia de la maternidad en la sociedad.

Es necesario poner fin a las percepción social de que la maternidad es una desventaja. Los estudios evidencian que las mujeres que han sido apoyadas durante su embarazo, parto y lactancia se encuentran significativamente más comprometidas con la productividad en las empresas. No se puede retrasar el impulsar acciones y estrategias que propicien la integración de la maternidad en el ambiente laboral. No podemos seguirle fallando a las mujeres y madres mexicanas.

Por ello, desde Early Institute se hace un llamado a los tomadores de decisiones, a las autoridades de primer contacto, instituciones y organizaciones empleadoras, para que se garantice que este tipo de conductas, que afectan a millones de mujeres en todo el país se puedan erradicar con la implementación de estrategias integrales y con perspectiva de género y de derechos humanos.

Cuidar la salud mental de niños, niñas y jóvenes ante pandemia

Por: Annayancy Varas, Directora General de Early Institute

Publicación original en: El Financiero

A dos años de la aparición de Covid-19, sin duda una de las alertas más apremiantes para atender es la salud mental, en particular de los más vulnerables. En una revisión de estudios sobre los efectos de la pandemia titulada Global prevalence and burden of depressive and anxiety disorders in 204 countries and territories in 2020 due to the COVID-19 pandemic, la revista médica The Lancetanalizó la situación de los trastornos de la depresión severa y la ansiedad. Los estudios revisados comprendieron de enero de 2020 a enero de 2021, encontrando un aumento importante de casos: se estima que, en el tema de la depresión severa, se dieron 53 millones de casos adicionales y en cuanto a los trastornos de ansiedad se alcanzaron 76 millones de casos adicionales en todo el mundo en un año.

La investigación indica un mayor impacto en las mujeres por ser más propensas a las afectaciones sociales y económicas de la pandemia. Durante el confinamiento, posiblemente fueron cuidadoras de los enfermos en casa y en ellas recayeron las responsabilidades del hogar ante el cierre de escuelas, lo que derivó en desempleo o disminución del salario. En otros casos pudieron haber sido víctimas de violencia doméstica.

De igual modo, el estudio apunta un aumento de afectaciones en niños, niñas y jóvenes. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la pandemia derivada por Covid-19 “ha provocado la interrupción más grave de la historia en los sistemas educativos” y, en ese sentido, con el cierre de las escuelas este grupo social dejó de reunirse afectando su capacidad para aprender e interactuar.

Son ellos los de mayor preocupación, pues según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 13 por ciento de los adolescentes de 10 a 19 años padece un trastorno mental diagnosticado y son, precisamente, la ansiedad y la depresión los padecimientos más comunes en este grupo (40 por ciento de los trastornos de salud mental diagnosticados).

Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en su informe Estado Mundial de la Infancia 2021: En mi mente: Promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia señala que: “En todo el mundo, los trastornos mentales son una causa importante de sufrimiento que a menudo se pasa por alto y que interfiere en la salud y la educación de los niños y los jóvenes, así como en su capacidad para alcanzar su pleno potencial”.

La investigación de The Lancet estima que los países más afectados por el incremento de casos de depresión aguda y ansiedad son América Latina y el Caribe, el norte de África y Medio Oriente, y el sur de Asia, regiones en las que se han dado altas tasas de infección.

Ante los retos que ha traído la pandemia, en Early Institute afianzamos nuestro compromiso por mejorar la salud integral de niños, niñas y jóvenes y hacemos un llamado para asumir nuestra responsabilidad colectiva en el cuidado de sus estados físico, mental, emocional, social y espiritual.