Acompañamiento integral en muerte gestacional y perinatal

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El Senado de la República aprobó una reforma en materia de “cunas vacías”, que privilegia el trato con sentido ético, respetuoso y humanitario ante la muerte fetal y perinatal.

En un interés por reconocer los derechos para los deudos de víctimas de muerte gestacional y perinatal, en abril de 2023, el Senado de la República aprobó una reforma con la que se modifican diversas disposiciones de distintas leyes federales, la cual se dio a conocer como reforma en materia de “cunas vacías”.

La reforma contempla cambios a la Ley General de Salud, la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, privilegiando el trato con sentido ético, respetuoso y humanitario ante la muerte fetal y perinatal.

Así, se busca que los servicios de salud destinados a la atención materno-infantil proporcionen una atención integral y multidisciplinaria a las mujeres y sus familias que han perdido un bebé e, incluso, se considera un permiso de duelo a madres y padres trabajadores por causa de muerte fetal o perinatal que será de, por lo menos, cinco días laborables con goce de sueldo.

El proyecto, presentado por el senador Ricardo Monreal del Grupo Parlamentario de Morena, fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar con el correspondiente proceso legislativo.

En cuanto al tema de salud, en el dictamen aprobado se señala: “se establece la obligación de las autoridades sanitarias de garantizar el trato digno, el bienestar físico, psíquico y emocional y la protección de los derechos humanos de las mujeres, así como de las personas significativas que las acompañen”. Otra parte fundamental prevista en los ajustes a la Ley General de Salud, es la capacitación del personal que brinda los servicios de salud para abordar adecuadamente la muerte fetal y perinatal y el derecho “a las mujeres a ser acompañadas por la persona de su confianza y elección” en estas situaciones de enorme complejidad y tristeza.

Por otro, lado “las mujeres tendrán derecho a recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz, así como la orientación necesaria tanto de los procesos de inhibición fisio o farmacológica de la lactancia como de los correspondientes a la donación de leche humana. Asimismo, se establece que los bancos de leche humana deberán contar con los protocolos necesarios para recibir leche humana de mujeres en periodo de lactancia que tengan un excedente de producción láctea, así como mujeres con pérdida fetal o perinatal”.

También en el dictamen se habla de que “la razón de mortalidad materna se estima en 43 defunciones por 100 mil nacidos vivos, con contrastes por entidad federativa […] y el riesgo de complicaciones durante el embarazo, parto o puerperio es mayor en las adolescentes”.

En Early Institute trabajamos por garantizar el cuidado, la educación y la seguridad y la protección de la primera infancia y reconocemos los esfuerzos legislativos para proteger a las mujeres embarazadas en todo momento. Como se observa, la reforma en cuestión es un claro ejemplo de sensibilidad ante uno de los momentos más difíciles, como lo es la pérdida de un hijo o una hija en las más tempranas etapas de su vida. Por ello, valoramos su impulso e implementación en beneficio de las familias mexicanas que atraviesan una de las experiencias más dolorosas.

Esterilización forzada, genocidio racial

Por: Valeria González Ruiz, Ejecutiva de Vinculación e Incidencia Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

En el marco del Día de las Madres, es pertinente hablar de una forma de violencia

Pero esto no es exclusivo de nuestro país, en 2016 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) conoció sobre el caso de I.V. (siglas asignadas para mantener la confidencialidad sobre su identidad), mujer peruana a la que –tras la cesárea de su tercera hija- se le ligaron las trompas de Falopio sin haber sido consultada de manera previa, libre e informada respecto de la esterilización; quien se enteró que había perdido su capacidad reproductiva permanentemente hasta el día siguiente de practicada la misma.

Al respecto, la CorteIDH reconoce que estas prácticas están motivadas por 1) una lógica de cuidado paternalista debido a que se parte de la idea de que las mujeres no toman decisiones responsables en el futuro para evitar un nuevo embarazo; 2) una perspectiva estereotipada de que las mujeres son las únicas responsables de la anticoncepción; y 3) bajo la pre-concepción de que la esterilización debe realizarse en el transoperatorio de una cesárea cuando ellas no están conscientes, a pesar de que -en el caso de I.V.- no es una urgencia o emergencia médica.

Así pues, la esterilización forzada se trata de una forma de violencia que se ejerce en contra de mujeres por considerarlas incapaces de ejercer una maternidad responsable, incapaces de decidir cuántos hijos tener. Negándoles, sin siquiera informarles, la capacidad de decidir cómo y cuándo ejercer su maternidad.

En ese sentido, no podemos ignorar el perfil de las mujeres que están sufriendo este tipo de violencia: se trata de mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad y pobreza, tal es el caso de mujeres indígenas, con discapacidad, migrantes irregulares y privadas de su libertad. El trasfondo es claro y escalofriante, vivimos en una sociedad que no quiere que se reproduzcan, que no haya más de ellas.

Así pues, una sociedad que rechaza la maternidad en estas condiciones en lugar de ofrecerle oportunidades dignas, la encadena, la aniquila es INCOHERENTE, VIOLENTA e INJUSTA.

 

Retos virales; una moneda al aire contra la muerte

Por: Vincent Morfín Calvo, Abogado del área de Asuntos Públicos de Early Institute.
Publicación original de  Diario Contra Réplica

El pasado 30 de enero, nos enteramos de que 15 menores resultaron intoxicados en una escuela de Guanajuato por participar en un reto viral conocido como “Clonazepam Challenge”. Esto, a muy pocos días de que se diera a conocer que en la Ciudad de México, 8 menores se intoxicaron en una secundaria por participar en el mismo reto, que consiste en consumir el fármaco y declarar victorioso a quien se duerma al último.

Estos hechos se suman a otros retos virales peligrosos, como otro caso idéntico en una escuela de Veracruz en noviembre de 2022, o el caso de una menor que falleció en Argentina tras intentar superar el llamado “Blackout Challenge”, que consiste en ahorcarse con un cinturón hasta casi perder el conocimiento y quitárselo al último momento.

Pareciera entonces que la moneda de cambio en el nuevo orden del mundo digital, son los “me gusta”, los “corazones”, los “comentarios” y la falsa ilusión de “reconocimiento” que creemos tener por parte de las personas que nos siguen en nuestras redes sociales.

Los retos virales conviven con nosotros día con día en el mundo digital y a pesar de su constante presencia en nuestras vidas, sabemos poco acerca de ellos. Los retos virales son desafíos o pruebas que se popularizan en las redes sociales y suelen consistir en realizar una tarea difícil que debe ser superada, pero la persona que lo completa suele recibir mucha atención de sus amigos, seguidores e internautas.

El problema inicia cuando por buscar este reconocimiento o atención, comenzamos a exponernos a situaciones de peligro que pueden terminar en tragedia. El problema se agrava aún más cuando hablamos de niñas, niños, y sobre todo adolescentes, quienes, en muchas ocasiones por su falta de madurez combinada con un deseo inmenso de popularidad, ponen en riesgo su integridad física con tal de ganar el reconocimiento de los seguidores.

En Early Institute, nos preocupa profundamente el que menores se encuentren sobre expuestos a las redes sociales, sobre todo, con la proliferación de estos nuevos retos virales peligrosos, por lo que hacemos un llamado general para que entre todos podamos ayudar a prevenir más escenarios lamentables como los que estamos viviendo hoy en día.

De esta manera, entre padres, madres y cuidadores, directivos de plataformas digitales, tomadores de decisiones y servidores públicos, necesitamos establecer acuerdos comunes para que, desde nuestras diversas trincheras, llevemos a cabo tareas de prevención y hagamos lo necesario para poner un alto al esparcimiento de este tipo de retos que no pueden terminar más que con una fatalidad tarde o temprano.

Actuemos todos para prevenir la violencia sexual infantil en línea

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

Sin duda uno de los grandes desafíos que nos ha dejado la pandemia por Covid-19 es asegurar un buen uso de la tecnología, en particular entre los sectores más vulnerables. Lamentablemente hoy se tiene registro de un incremento en violencia sexual en línea hacia niños, niñas y adolescentes provocada por el acelerado manejo del mundo digital.

Según la red internacional de líneas de reporte sobre pornografía infantil, INHOPE, se sabe que existen imágenes y videos de carácter sexual en internet de recién nacidos entre 0 y 2 años (1.0 por ciento), de niños y niñas entre 3 y 12 años (81 por ciento) y de adolescentes entre 13 y 17 años (18 por ciento). También esta red reporta que 96 por ciento del material de violencia sexual infantil corresponde al sexo femenino. Las cifras son abrumadoras y el escenario no pinta bien, ya que hay evidencia de que la velocidad de respuesta por parte de autoridades y tomadores de decisión ante este fenómeno es pobre, insuficiente y lenta ante la rapidez con la que se generan estos contenidos y la complejidad de los casos.

Existen varios tipos de violencia sexual en el entorno digital como puede ser el sexting (imágenes o videos en los que aparecen niñas, niños o adolescentes desnudos o semidesnudos y son transmitidos por medios digitales); sextorsión (chantaje o amenaza de publicar contenido audiovisual de la víctima); ciberacoso (hostigamiento en línea), por mencionar algunos. Aunado a esto, hoy lo que más preocupa es el material autoproducido o autogenerado por los niños, las niñas y los adolescentes. Según la Internet Watch Foundation (IWF), hubo un incremento de material sexual infantil autogenerado de 77 por ciento de 2019 a 2020, a nivel mundial.

De acuerdo con la IWF, el material sexual infantil autogenerado por este sector se crea en sus propias casas, lo cual se agravó durante el confinamiento, ya que los agresores encontraron maneras para convencer a las víctimas de grabarse o tomarse fotografías a cambio de dinero. Asimismo, la IWF establece que la mayor parte de las imágenes se generan dentro de los hogares porque los propios miembros de la familia suelen ser los productores del material de abuso sexual infantil.

Por supuesto, es fundamental la atención y supervisión de los padres y cuidadores para prevenir las amenazas. Acciones como activar los controles de seguridad de los dispositivos, hablar sobre los riesgos del internet o reportar a quienes molestan a nuestros hijos e hijas pueden ayudar sustancialmente. Otras recomendaciones son mantenerse involucrados en el mundo digital de niños, niñas y adolescentes y conocer con quiénes se conectan.

Reconociendo la corresponsabilidad para combatir este problema, en Early Institute nos adherimos al cuidado de los niños, las niñas y los adolescentes ante este gravísimo escenario. Todos ellos merecen entornos seguros y un acercamiento óptimo a las nuevas tecnologías, además de un desarrollo integral sano, por lo que urge la colaboración y actuación de madres, padres, cuidadores, escuelas, gobierno, organizaciones de la sociedad civil, autoridades y organismos internacionales para acabar con este complicado y doloroso fenómeno.

La falta de identidad jurídica: un riesgo para la infancia mexicana

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

Si bien se han reducido las cifras y se han tomado medidas para propiciar que todas las personas estén registradas, los esfuerzos todavía no son suficientes.

En México, como en cualquier otra parte del mundo, el reconocimiento del nacimiento dota a la persona de una serie de garantías vinculadas a su identidad. En palabras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI): “El reconocimiento a través del registro de nacimiento permite, además de adquirir una identidad, un nombre y una nacionalidad, acceder a un conjunto de derechos humanos reconocidos en la legislación de un país”.

Pese a su relevancia, desafortunadamente en México parte de la población no cuenta con dicho registro. En 2019, el INEGI, en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) México, presentaron el informe Derecho a la identidad. La cobertura del registro de nacimiento en México con resultados de la Encuesta Intercensal 2015. Ahí se decía que “de toda la población existente en México, 97.9 por ciento declaró estar registrado o tener un acta de nacimiento en territorio nacional. Por el contrario, al menos un millón de personas (un millón 3 mil 702) de todas las edades no cuentan con registro de nacimiento”. Recientemente, el Censo Nacional de Población y Vivienda 2020 del INEGI actualizó que 0.36 por ciento de la población no está registrada, lo que equivale a 451 mil 855 personas.

Si bien se han reducido las cifras y se han tomado medidas para propiciar que todas las personas estén registradas, los esfuerzos todavía no son suficientes.

La situación se agrava cuando se habla de los grupos más desprotegidos ante la falta de identidad jurídica. El mismo INEGI indica: “La menor proporción de personas con registro se tiene en la población de 0 a 4 años de edad con 96.4 por ciento, mientras que el grupo de 5 a 17 años alcanza 99.0 por ciento”. Esto significa un peligro para la infancia mexicana.

Sin duda es un tema que habría que atenderse en tanto estamos hablando de mexicanos y mexicanas en situación de riesgo y vulnerabilidad. Entre los estados con mayor rezago en el registro de nacimientos se ubican “Campeche, Chiapas y Baja California con 97.6, 97.5 y 97.2 por ciento respectivamente”, según el Censo 2020.

Para asegurar el registro de todos los nacimientos, también la UNICEF propone varias acciones que abarcan campañas de registro extemporáneo en comunidades rurales e indígenas, sensibilización del personal del Registro Civil, señalización de oficialías, modernización de sistemas y sensibilización a padres, madres y cuidadores de la importancia de contar con un documento que avale la identidad jurídica de sus hijos e hijas.

En Early Institute buscamos hacer respetar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, siendo el de la identidad uno de carácter fundamental. Hacemos un llamado a las autoridades para establecer estrategias todavía más contundentes que garanticen el registro de todas las personas y su que protección sea absoluta desde sus primeros años de vida.

Los invisibles


Por: Valeria González, Vinculación e Incidencia en Políticas Públicas de Early Institute
Publicación original en El Heraldo de México

Es una pequeña muy sonriente, está por cumplir 3 años, nació en el Estado de México y es hija de padres guatemaltecos. La llaman Nancy, aunque no tiene nombre legal, le han negado el acta de nacimiento.

Se trata del caso de una pequeña que se dio a conocer en medios de comunicación el año pasado, pero ¿por qué es tan importante tener acta de nacimiento? 
En realidad, no se trata de un papel legal que formaliza tu nombre, se trata de un derecho y también de la forma en la que una sociedad reconoce y admite la identidad y existencia de una persona. Es el primer paso para que te sean reconocidos derechos y puedas exigirlos.
Con esta herramienta también se puede recopilar información que permita a los gobiernos impulsar políticas públicas eficaces, por ejemplo, cuánto y dónde deben emplear el dinero público o en qué zonas deben enfocar esfuerzos para implementar programas de desarrollo social, como el de vacunación.
Sin embargo, en México cientos de personas se encuentran invisibilizadas y desprotegidas. De acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda 2020 publicado por el INEGI, el 0.36% de personas no están registradas en México ni en otro país. Este porcentaje puede dar la falsa noción de ser una problemática insignificante, sin embargo, se trata de 451,855 personas no registradas en México.
Así pues, no es una problemática insignificante ni mucho menor irrelevante, especialmente para grupos de personas que se encuentran en un mayor grado de vulnerabilidad, tal es el caso de la niñez, la adolescencia y las personas migrantes irregulares. Por ejemplo, si una niña o niño es separado de su familia por una catástrofe natural, conflicto o como resultado de un delito, reunirlos es más difícil por la ausencia de documentación oficial. De igual forma, son más susceptibles a sufrir distintas formas de abuso y explotación, pues al no poder demostrar su edad están expuestos a contraer matrimonio, entrar al mercado laboral o ser reclutados por fuerzas armadas.
Muchos de ellos no fueron registrados debido a que sus padres se les dificulta acudir con las autoridades mexicanas por prejuicios en contra de ellos, miedo a ser deportados y discriminación.
Sin embargo, una vez que acuden se les requieren documentos considerados como “indispensables” para expedir el acta, pero de difícil acceso -prácticamente imposible- para para ellos.
En ese sentido, deben impulsarse acciones concretas enfocadas a erradicar por completo situaciones similares y garantizar el registro de todas las personas. De acuerdo con UNICEF, eliminar las tasas de inscripción, concediendo subsidios en efectivo a las familias que inscriben a sus hijas e hijos, aumentar el número de registradores capacitados y/o enviarlos a zonas remotas en unidades móviles de registro puede ayudar a los gobiernos a llegar a poblaciones en situación de vulnerabilidad. La tecnología también ofrece una solución prometedora: los Gobiernos de Pakistán y Tanzanía han comenzado a utilizar aplicaciones para el registro de nacimientos a través de teléfonos inteligentes, que permiten a los registradores recopilar y cargar digitalmente los datos de los registros del nacimiento en un sistema protegido y centralizado en tiempo real.
En definitiva, lo esencial será cambiar actitudes y comportamientos, reconociendo las vulnerabilidades particulares de algunos grupos sociales y valorando a todas las personas por igual. Impulsando políticas públicas que busquen visibilizar y proteger a los que hasta ahora son invisibles.

No al elogio a la violencia

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

En México, donde prevalecen la inseguridad y la impunidad, lo menos que se necesita es elogiar a la violencia.

En los primeros días del año se dio a conocer que el jugador del equipo de futbol mexicano Cruz Azul, Julio César “Cata” Domínguez, organizó una fiesta por el cumpleaños de su hijo adolescente. Lo triste de la noticia es que la celebración fue con una temática reprobable por hacer alusión a la cultura del narcotráfico.
Por supuesto, surgieron reacciones condenando el suceso y la lamentable actuación del futbolista, como integrante de un grupo deportivo al que siguen niños y jóvenes. El hecho fue reprobado por la dirección del Cruz Azul, a través de un comunicado, sin embargo, no se hacía referencia a verdaderas medidas correctivas ante la falta a la que incurrió el deportista. Lo único que se señaló fue que sería capacitado y sensibilizado “en relación con este delicado tema”.
Por su parte, el jugador ofreció una disculpa pública —también mediante un comunicado— señalando que ni él ni su familia promovían o justificaban ningún tipo de violencia.
Como muchas otras situaciones, el asunto está siendo olvidado cuando debería haber indignado a toda la sociedad mexicana e implicar una sanción ejemplar. En México, donde prevalecen la inseguridad y la impunidad, lo menos que se necesita es elogiar a la violencia. Así, lo que se quiso hacer pasar como una inocente reunión en realidad fue un reflejo del día a día en nuestro país, donde la violencia encuentra cabida sin que nos hagamos responsables.
Es un error normalizar estos eventos y minimizar la gravedad de la situación. En los últimos años, la niñez mexicana está siendo reclutada por sicarios, incluso el último día de diciembre de 2022 se hizo viral un video en el que unos niños jugaban a tener un retén y actuaban como si fueran miembros del crimen organizado.
“Se estima que alrededor de 250 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en situación de riesgo de ser reclutados y utilizados por grupos delictivos. Además de dimensionar el problema, esta cifra debe alertar que en México existe un gran número de niñas, niños y adolescentes cuyas realidades les impiden disfrutar y ejercer sus derechos, así como desarrollarse de manera adecuada”, dice el estudio Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos en México. Acercamientos a un problema complejo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (2021). Como se ve, no son ni jamás serán tiempos para engrandecer a la violencia por tratarse de un mal que daña profundamente, en particular a los más vulnerables.
En Early Institute nos pronunciamos por el cuidado de la infancia mexicana, evidenciando que el enaltecimiento de las representaciones de la cultura de la violencia deteriora, en todos los sentidos, al tejido social. Es fundamental evitar la propagación de prácticas que glorifiquen a la criminalidad y fomentar el bien común. Hay que ser conscientes de la gravedad de sucesos como estos y, en la medida de lo posible, exigir que se corrijan de manera contundente. Sobre todo, hagamos de nuestro entorno un lugar más habitable propagando una cultura de paz y desmotivando la normalización de escenarios nocivos e indignantes.

Más amor y respeto en la crianza de niños y niñas

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

Para aplicar una disciplina amorosa hay que tomar en cuenta que la comunicación entre padres e hijos es esencial y que en la crianza hay opciones más allá del uso de la violencia.

En la crianza de niños y niñas, uno de los temas de mayor interés es el de las correcciones de comportamiento. Hoy se sabe que los castigos no son los idóneos por tratarse de acciones violentas que contribuyen a un desarrollo inadecuado en las primeras etapas de vida.
Los castigos vulneran y pueden llegar a tener secuelas profundas en el crecimiento de los niños y las niñas que los reciben, de ahí la importancia por saber sobre otras formas para educarlos privilegiando el amor, el respeto y el buen trato.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), “cuando niñas, niños y adolescentes son castigados físicamente experimentan tristeza, miedo, enojo, impotencia, culpa, confusión, y pueden sentirse lastimados o no queridos. Pueden además repetir las conductas indeseadas (justo las que madres y padres quieren prevenir), ser más agresivos/as y en general, su salud mental y su estado emocional se ven afectados”.
Para aplicar una disciplina amorosa hay que tomar en cuenta que la comunicación entre padres e hijos es esencial y que en el proceso de crianza hay opciones más allá del uso de la violencia o de la humillación para actuar frente a una mala conducta.
Cuando se den comportamientos inadecuados es de suma importancia atender la situación en el momento. Ignorarla sólo empeora las cosas. Con calma y paciencia se debe propiciar una conversación con el niño o la niña para hacerle ver que lo que está haciendo no es correcto. Lo relevante de esta charla es que ambas partes expresen su sentir y no sea un monólogo de regaños y gritos. La intención es hacerles notar lo que está mal en su conducta, que reconozcan su error, y lograr que se responsabilicen por ello.
Así, es crucial señalarles que todo acto tiene consecuencias y un mal comportamiento puede ser motivo de una reacción que no les gustará. En cuanto a las acciones que se adopten para desalentar una conducta inadecuada (aumentar responsabilidades en casa, limitar uso de juguetes o tiempo de esparcimiento) tienen que ser siempre firmes y concluir en el tiempo acordado.
Ante todo, es fundamental que se les haga entender a los niños y las niñas que sus travesuras no serán motivo para dejar de ser amados, por lo que la comunicación debe ser sensible y directa.
En Early Institute impulsamos la implementación de la crianza positiva basada en el respeto y el amor. A través de ella se elimina el uso de castigos para dar paso a métodos de disciplina alejados de la violencia y cercanos al establecimiento de vínculos sanos y afectivos. Buscamos contribuir a la adopción de prácticas más constructivas en la educación de niños, niñas y adolescentes, ya que estamos convencidos de que, en las etapas tempranas de la vida, la armonía en el entorno familiar es vital para un desarrollo óptimo e integral.

Priorizar la primera infancia en el debate público

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

Sin duda la diferencia en la dotación de recursos y la escasa atención que se le brinda a este grupo para la cobertura de sus necesidades más esenciales pone en riesgo el futuro del país.

Inicia el año y es inevitable no pensar en los desafíos y retos que enfrentan los grupos sociales más vulnerables del país. En particular en el caso de la primera infancia mexicana existen severos riesgos ante la ineficiente inversión pública que se le destina, cuando debería ser un asunto prioritario.
En México, la primera infancia es un tema con profundos rezagos. Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP): “En 2021, el Gasto Exclusivo Para Primera Infancia (GEPI) fue de 16 mil 120.4 millones de pesos (mdp), esto representó mil 247 pesos para la atención de cada infancia. En contraste, en 2022, el gasto en pensiones y costo de la deuda ascienden a 86 mil 830 y 6 mil 412 pesos per cápita respectivamente”.
Sin duda la diferencia en la dotación de recursos y la escasa atención que se le brinda a este grupo para la cobertura de sus necesidades más esenciales pone en riesgo el futuro del país.
Es por ello que de cara a las próximas elecciones es indispensable que se debata al respecto. Las plataformas electorales deben colocar a la primera infancia en el lugar que se merece y actuar en consecuencia para lograr su protección integral.
De acuerdo con el informe del Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI) México, un proyecto de Early Institute: “La población de primera infancia representa casi el 10 por ciento de la población total; 1 de cada 10 personas en México son niñas y niños de entre cero y cinco años”. En ese periodo, “el cerebro crece exponencialmente, lo cual tiene gran influencia en el desarrollo cognitivo, social, emocional y motriz” y su atención es crucial.
En este sentido, las consecuencias de olvidar lo que significa su trascendencia son costosas, ya que: “Los individuos afectados por un mal comienzo en la vida sufren una pérdida de aproximadamente una cuarta parte del promedio anual de ingresos en la edad adulta”.
Una evidencia más de la falta de interés por atender a este sector, en México, es el reciente Presupuesto de Egresos de la Federación 2023, que de acuerdo con el CIEP: “Las reasignaciones aprobadas en el PEF 2023 acentúan la falta de perspectiva de equidad intergeneracional”, siendo la primera infancia la más afectada. Al respecto Arianna González, oficial de Política Social del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), informó en el foro Ruta PEF 2023: Construyendo un Presupuesto para la Niñez y la Adolescencia, organizado por la Cámara de Diputados, que: “se tiene una inversión per cápita para 2023 de 22 mil 983 pesos anuales; la primera infancia es el grupo que tiene menor inversión (19 por ciento), seguido por la niñez (45 por ciento) y adolescencia (36 por ciento)”.
En Early Institute hacemos un llamado para ubicar en el centro de la discusión la importancia de la primera infancia como eje primordial en el crecimiento del país. Para ello es fundamental que en las próximas campañas electorales se integre en las propuestas sociales el significado de esta etapa de la vida y que, además, se impulse realmente el aumento sustancial en su inversión y protección. Por el bien de todos, cuidemos la primera infancia.

Jugar es un regalo excepcional

Por Annayancy Varas García, directora de Early Institute
Publicación original de  El Financiero 

Jugar va más allá de una práctica sencilla y de entretenimiento, es una ocasión para establecer procesos de enseñanza-aprendizaje con propiedades únicas.

En este periodo de descanso y vacación, una forma de compartir tiempo de calidad y con ventajas extraordinarias es a través del juego. Ya sea en familia o con amigos, jugar siempre es una actividad divertida y positiva. Al respecto The LEGO Foundation habla de la importancia del juego en el desarrollo de las niñas y los niños, lo cual conduce a la adquisición de competencias para la vida.
De acuerdo con el reporte El aprendizaje a través del juego: un resumen de la evidencia: “el juego tiene un papel central en el aprendizaje y en la preparación para los futuros retos de la infancia y a lo largo de la adultez”.
Por esta razón, priorizar actividades lúdicas en casa puede producir múltiples beneficios no sólo para los integrantes de menor edad sino para todos. Según The LEGO Foundation jugar es una experiencia que reúne cinco particularidades: 1) da alegría y es placentero (hay un disfrute en su práctica); 2) es significativo (facilita que se dé sentido a lo que se está haciendo); 3) promueve el involucramiento activo (capta la atención y la participación activa); 4) es iterativo (fortalece la experimentación); y 5) ayuda en la interacción social (hay un involucramiento profundo con los otros participantes).
La combinación de estas cinco competencias permite que el juego se convierta en un fértil campo para el aprendizaje a cualquier edad. También en el reporte se habla del juego como una oportunidad para ejercitar el pensamiento, provocando experiencias significativas: “Más allá de la infancia y de edades muy tempranas, el aprendizaje a través del juego también prueba ser una técnica pedagógica efectiva y valiosa para la enseñanza en el siglo XXI”.
Jugar va más allá de una práctica sencilla y de entretenimiento, es una ocasión para establecer procesos de enseñanza-aprendizaje con propiedades únicas. Se sabe que “las niñas y los niños poseen un enorme potencial natural para aprender”, ya sea desde su curiosidad innata o su gran imaginación. Aprovechar estas cualidades, a través del juego, maximiza el desarrollo de todo tipo de habilidades necesarias para su adecuado crecimiento.
No hay que olvidar que hay juegos para cada edad, por ejemplo, para el caso de los bebés (0 a 3 años) importa mucho desarrollar un cerebro saludable; en cuanto a los niños y niñas de 3 a 12 años, se privilegia el aprendizaje más profundo con el entendimiento de conceptos. Para los niños y las niñas de 12 años en adelante, jugar les ayuda a comprender la importancia del trabajo colaborativo y la resolución de problemas.
En Early Institute valoramos la dedicación y atención que se brinda en apoyo al desarrollo de los niños, las niñas y los adolescentes. Por eso es necesario incentivar prácticas que involucren a la familia y los cuidadores en asuntos que aseguren su adecuado crecimiento, como lo es el juego. Permitamos que, en esta época, el disfrute que da la convivencia se fortalezca con actividades sanas, creativas y propositivas. Sobre todo, regalemos la oportunidad de afianzar vínculos y fomentar la creación de entornos saludables que favorezcan un ambiente alegre, empático y armonioso, lo cual también beneficia a toda la sociedad. ¡Felices fiestas!