Día Internacional de la violencia y el acoso escolar

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

El pasado 2 de noviembre se conmemoró el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela. En esta jornada, se reconoce que la violencia escolar en todas sus formas constituye una violación de los derechos a la educación, salud y bienestar de los niños, niñas y adolescentes.

A pesar de la expectativa de que las escuelas brinden un entorno seguro y propicio para el desarrollo, la realidad demuestra que esto no siempre se cumple. Para muchos, la escuela se convierte en un lugar donde experimentan continuamente violencia y acoso.

Según la UNESCO, a nivel mundial, casi uno de cada tres estudiantes es víctima de acoso por parte de sus compañeros. Experiencias como la violencia, el acoso y la discriminación en el entorno escolar pueden ocasionar trastornos mentales y afectar al aprendizaje. En contraste, sentirse seguro en la escuela está estrechamente relacionado con una mayor salud mental y un mejor rendimiento educativo.

Los niños, niñas y adolescentes considerados de alguna manera "diferentes" enfrentan un mayor riesgo de ser víctimas de violencia y acoso. Encuestas internacionales indican que el aspecto físico es la razón más común para ser víctima, seguido por la raza o el color de piel. Además, aquellos que pertenecen a familias con menos recursos y los niños y niñas migrantes tienen una mayor probabilidad de sufrir violencia.

Es relevante destacar que, aunque a nivel internacional el acoso ha disminuido en muchos países, el ciberacoso es un problema en aumento, afectando a uno de cada diez niños, niñas y adolescentes, según la UNESCO. El incremento en el uso de dispositivos y la conexión a internet ha provocado un aumento en el acoso a través de redes sociales, videojuegos y diversas plataformas virtuales.

Ante esta problemática, organismos internacionales recomiendan implementar políticas de prevención y respuesta rápida, formar y apoyar al profesorado, facilitar información y apoyo para que los niños puedan expresarse libremente, y poner especial énfasis en aquellos que pueden ser más vulnerables debido a su raza, género o condición económica.

Redes sociales y salud mental de niñas, niños y adolescentes

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unas semanas, fiscales de 41 Estados y el Distrito de Columbia en Estados Unidos presentaron una demanda colectiva contra la empresa Meta, propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram. La demanda alega que estas plataformas digitales representan peligros sustanciales y tienen el potencial de generar adicción, especialmente en niñas, niños y adolescentes.

Este problema no es nuevo; durante varios años, autoridades estatales en Estados Unidos han expresado preocupación de que Meta no protege adecuadamente a esta población, sino que, por el contrario, ha ampliado esfuerzos para manipularlos y fomentar una adicción que incrementa su tiempo frente a las pantallas. Se argumenta que la limitación de edad para evitar que menores de 13 años utilicen estas plataformas no es suficiente.

Los demandantes sostienen que la empresa recopila datos e información de menores de 13 años sin el permiso de sus padres y tutores, y señalan prácticas similares en otras plataformas.

Algunas autoridades estadounidenses concluyen que niñas, niños y adolescentes están experimentando niveles récord de problemas de salud mental, y culpan a las compañías de redes sociales por este aumento. Argumentan que no existe una supervisión seria y que los menores pueden evadir fácilmente las restricciones de edad.

Varios expertos advierten que el daño de las redes sociales está relacionado con el tiempo de exposición y que el uso prolongado de estas plataformas puede contribuir a problemas de salud mental. Se afirma que más de tres horas diarias duplican el riesgo de ansiedad o depresión, por ejemplo.

En México, el 75% de las niñas y niños de 6 a 11 años, así como el 90% de los adolescentes de 12 a 17, son usuarios de internet. Según el INEGI, pasan más de 3 horas en internet diariamente, mientras que los adolescentes promedian más de 5 horas.

El tema es de suma importancia, y como respuesta, recientemente se firmó en el Senado de la República un Pacto Nacional de Ciberseguridad de Niñas, Niños y Adolescentes, donde actores públicos y privados se comprometen a esforzarse más por brindar espacios seguros en el mundo digital. Sin embargo, la velocidad de avance en el mundo digital difiere considerablemente de nuestras acciones. Se espera que este pacto no sea simplemente un documento de buenas intenciones y que realmente responda a la necesidad apremiante de proteger la salud mental de quienes son, hoy en día, los más vulnerables.

EXPLOTACIÓN REPRODUCTIVA; LA VERDADERA CARA DE LA “GESTACIÓN SUBROGADA”

Por: R. Vincent Morfín Calvo, Ejecutivo de Asuntos Públicas de Early Institute
Publicación original de: ContraRéplica

Dentro de los diferentes métodos para formar una familia, existe un mecanismo que recientemente ha despertado la curiosidad del ojo público por sus diferentes y controversiales matices; la llamada “gestación subrogada”.

Pero ¿qué es realmente la “gestación subrogada”? Es una actividad mediante la cual una mujer gesta en su vientre a un bebé y que, al darlo a luz, entregará a otra persona o pareja. Adicionalmente, cabe mencionar que esta actividad se realiza al margen de contratos y que puede existir remuneración para la denominada “madre gestante”.

En su conjunto, el procedimiento despierta muchas interrogantes respecto de su legalidad y también sobre su falta de apego a los Derechos Humanos. No obstante, uno de los ejes más preocupantes entorno a la llamada “gestación subrogada”, es el mercado negro que se genera alrededor de las mujeres “gestantes” y de sus hijas e hijos por nacer.

El Senador José Narro Céspedes, del Grupo Parlamentario MORENA, recientemente ha declarado que esta actividad es una forma de trata de personas en la que prevalece una visión mercantilista de la maternidad y en la que se despojan de sus derechos a madres y niños, y dichas declaraciones no son infundadas.

La “gestación subrogada” propicia, entre otras cosas, la comisión de abusos en contra de mujeres en situación de vulnerabilidad y de bajos recursos, la existencia de escenarios de trata de personas por parte del crimen organizado para satisfacer las “exigencias del mercado”, la cosificación de la mujer al considerarla meramente un “cuerpo para gestar”, y la compraventa de niñas y niños por nacer; todos ellos escenarios ilegales y contrarios a los derechos inherentes a toda persona.

En ese orden de ideas, el pasado 13 de abril se listó en el Orden del Día del Senado de la República una iniciativa del Senador Narro Céspedes por la que se reforman las leyes de Niñez, de Salud y de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, a efecto de establecer una prohibición rotunda [y muy necesaria] a la práctica de los también llamados “vientres de alquiler”. La iniciativa fue turnada a comisiones legislativas donde se espera su estudio y dictaminación. Dicho lo anterior, el Senador Narro ha sido consistente en mantener la temática en la agenda pública y en exponer los diversos escenarios negativos que su comisión representa para las mujeres, así como para niñas y niños por nacer.

Más allá de las discusiones ideológicas, la “gestación subrogada” representa una verdadera problemática social y un conflicto de Derechos Humanos. No es menor que en países europeos como España e Italia, esta práctica se mantenga prohibida desde la década de los años 2000.

Concretamente en Italia, recientemente ha prosperado una propuesta legislativa para sancionar el “alquiler de vientres” cuando este se realice fuera del territorio nacional, aún en países donde se encuentre permitida, dándole así un carácter de delito universal de conformidad con la misma propuesta de reforma.

Para concluir, en Early Institute llevamos más de una década estudiando y alentando propuestas de políticas públicas para evitar que México se convierta en un escenario para la comisión de abusos y explotación de mujeres, así como de compra y venta de niñas y niños por nacer; respaldamos la prohibición de cualquier tipo de actividad que pretenda poner en entredicho los Derechos Humanos de mujeres en situación de vulnerabilidad y de sus bebés.

SOS por los niños y las niñas afectados por Otis

De acuerdo con el Coneval, Guerrero ocupa el segundo lugar en pobreza en la primera infancia; 71.5% de las niñas y los niños viven en un hogar con un ingreso por debajo de la línea de pobreza.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Hace unos días, el huracán Otis dañó considerablemente al estado de Guerrero. Se habla de 47 municipios en estado de emergencia, de los 81 que conforman la entidad. La situación es grave, sobre todo para los grupos más vulnerables, como es la infancia.

Al respecto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) estima que más de 296 mil niñas, niños y adolescentes podrían estar seriamente afectados en tan solo cinco de los municipios más dañados por el fenómeno natural. En un comunicado se refiere a que este sector puede estar presentando “carencias de alimentación adecuada, acceso limitado a agua potable, riesgo de enfermedades relacionadas con el estancamiento de agua, deshidratación, atención médica reducida, y abusos a su integridad física y emocional debido al posible aumento de la violencia y el crimen. Además, los daños a los hogares y la infraestructura crítica, como hospitales y escuelas, representarán un riesgo especial para la población infantil y adolescente”.

Unicef también subraya la urgencia por ayudar a esta parte de la población recabando información de sus necesidades inmediatas; ofreciendo apoyo psicosocial; dando atención médica y nutricional; y brindando agua potable e infraestructura hidrosanitaria móvil, entre otros aspectos.

El organismo internacional indica: “Movilizar la ayuda humanitaria lo más rápido posible para la niñez y adolescencia afectadas es esencial en situaciones como esta que ponen en peligro su integridad física y emocional”.

El panorama se agudiza aún más si se observan los datos que registró, en 2022, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) sobre la situación de la pobreza en la primera infancia en Guerrero. De acuerdo con el Coneval, dicho estado ocupa el segundo lugar en pobreza en la primera infancia con respecto a las demás entidades mexicanas, ya que 71.5 por ciento de las niñas y los niños vive en un hogar con un ingreso que se encuentra por debajo de la línea de pobreza y al menos presenta una carencia social (educación, alimentación, seguridad social, acceso a la salud y vivienda digna). El dato está muy por encima del promedio nacional, que es de 48.14 por ciento.

Asimismo, Guerrero ocupa el segundo lugar en pobreza extrema, ya que 30.4 por ciento de las niñas y los niños vive en un hogar con un ingreso que se ubica por debajo de la línea de pobreza extrema y al menos tiene tres carencias sociales (muy por encima del promedio nacional, que es de 11.58 por ciento).

En Early Institute nos sumamos al llamado de Unicef para responder a las necesidades de niñas, niños y adolescentes afectados por Otis, en Guerrero, y solicitamos el apoyo del gobierno mexicano y de la sociedad civil para hacer frente a la crisis de manera inmediata. Abonemos a la protección de la infancia en emergencia, pues los riesgos que enfrenta la colocan en una total vulnerabilidad y su cuidado debe ser primordial.

El cuidado en México ¿responsabilidad de mujeres o del Estado?

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

La reciente publicación de los resultados de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022, por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), arroja luz sobre temas cruciales que frecuentemente son subestimados en México: el trabajo no remunerado del cuidado, la falta de responsabilidad del Estado y la brecha de género en este ámbito. La ENASIC 2022 presenta una valiosa radiografía de la situación actual y plantea desafíos significativos que merecen atención.

Uno de los hallazgos más destacados es que en México, de los 58.3 millones de personas susceptibles de recibir cuidado, el 64.5% lo reciben de una persona de su hogar o de otro hogar. Esta estadística refuerza la noción de que el cuidado en México está fuertemente arraigado en las dinámicas familiares y se ha dejado de lado por parte del Estado.

Además, se señala que la mayor cobertura de cuidado está destinada a la primera infancia, niñas y niños de 0 a 5 años en comparación con personas con discapacidad y adultos mayores. En línea con ello, es importante mencionar que en recientes años, el cuidado durante los primeros años es considerado en el nivel de educación inicial, el cual es también un derecho constitucional. Sin embargo, es poco alentador observar que el 91.5% de las niñas y niños de 0 a 2 años no asiste a ningún centro de educación inicial/ guarderías y el 25% de las niñas y niños de 3 a 5 años a un centro de educación preescolar, el principal motivo señalado se refiere para no llevar a niños y niñas a es considerar a las niñas y niños muy pequeños para entrar a la escuela.

Los datos de la Encuesta también confirman el poco reconocimiento social que existe en la educación inicial. En cuanto a la percepción sobre los cuidados, es preocupante que el 42.7% de las personas de 15 a 60 años esté en desacuerdo con llevar a la población infantil a educación inicial, guardería o estancia infantil. Esto sugiere la existencia de percepciones arraigadas sobre el papel de la familia en el cuidado de las niñas y niños y delega por completo la labor del Estado.

Un aspecto preocupante que revela la Encuesta es la brecha de género en el cuidado no remunerado. Del total de personas que brindan cuidados, el 75.1% son mujeres. Esto refleja una desigualdad persistente en la distribución de la responsabilidad del cuidado, que sigue recayendo en gran medida en las mujeres.

Además, las mujeres dedicaron en promedio 37.9 horas a la semana en labores de cuidado, en comparación con las 25.6 horas de los hombres, esta diferencia de más de 12 horas semanales no solo subraya la carga desproporcionada que enfrentan las mujeres, sino también el potencial impacto negativo en su participación económica, en su calidad de vida y en su salud mental.

Resulta sorprendente que a pesar de las horas exhaustivas que dedican las mujeres al cuidado exista una tasa de participación económica de las mujeres de 15 a 60 años que brindan cuidados del 56.3%.

Desde Early Institute aplaudimos la labor del INEGI pues esta encuesta proporciona una visión detallada de los desafíos que enfrenta México en el ámbito de los cuidados.

Consideramos que para avanzar hacia la consolidación de un sistema de cuidados equitativo y eficiente, es fundamental abordar la brecha de género en el trabajo no remunerado de cuidado, garantizar el acceso a la educación inicial para todas las niñas y niños y promover una comprensión más amplia y positiva de la educación inicial y el cuidado institucional.

La infancia ante el huracán Otis

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

A propósito del huracán Otis, en cifras preliminares, se ha hablado de cuatro niños fallecidos. Dato que seguramente se actualizará en los siguientes días. 

Si bien la pérdida de estas vidas es de por si una tragedia, como en otros desastres o crisis, sabemos que existen otras tragedias hacia las niñas y niños. Por ejemplo, todos aquellos que han perdido a su madre, padre o a su principal cuidador. Esta es una cifra que comúnmente se pasa por alto pero que en cada uno de esos niños y niñas marca un antes y un después en sus vidas. 

Esta situación no es menor, recordemos que en otras crisis como la vivida por el COVID 19, hubieron más de 244 mil niñas y niños que perdieron a sus cuidadores primarios o secundarios. 

Tendríamos que preguntarnos ¿qué ha sido de esos niños?, ¿quién ve por ellos? 

Como bien sabemos, ante este tipo de crisis son las propias familias las que buscan la forma de proteger a la infancia. 

Y es que, si bien tenemos una amplia normativa internacional y nacional que habla de la protección integral y del bienestar superior de la niñez reconocido por el Estado, este tipo de situaciones deja ver que muchas de esas leyes se vuelven endebles ante crisis y sus consecuencias en el futuro de niñas y niños. 

La protección de la infancia debe reflejarse en mecanismos de política pública que respondan a necesidades ante desastres, mecanismos ausentes en nuestro país.  

En los días siguientes al huracán, hemos visto a dependencias públicas organizar centros de acopio y colectas que sin duda son importantes, pero insuficientes para el bienestar de los más vulnerables. No hay mecanismos de protección para atender el incremento de riesgos a la salud física y emocional de la infancia que ha sido perjudicada.  

En los municipios más afectados viven alrededor de 300 mil niñas y niños, y Guerrero es, de por sí, uno de los Estados con peores índices en el bienestar de esta población.  

 Desde Early Institute hacemos un urgente llamado al gobierno federal y estatal para dar conocer la situación en la que se encuentran estos niños y cuáles serán las respuestas para atender, de manera prioritaria, sus necesidades. 

 

Baja confianza ciudadana en las instituciones de justicia en Mexico

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unos días la organización México Evalúa presentó su estudio anual del sistema de justicia penal.

Antes de entrar a comentar algunos datos, en la evaluación se afirma que, desgraciadamente, la cifra negra o el porcentaje de no denuncia no se ha reducido en la última década. Esto indica la baja confianza ciudadana en las instituciones de justicia.

Según el estudio Nuevo León, Yucatán y Zacatecas son las entidades con mayores mejoras en la confianza ciudadana, mientras que en Ciudad de México, el Estado de México y Chihuahua se registran los mayores deterioros.

Por otro lado, en la evaluación también se analiza la impunidad. Que determina la capacidad del sistema para dar una respuesta efectiva a los casos que conoce. La impunidad a nivel nacional fue del 96.3% en 2022. Por ejemplo en en el delito de violencia familiar la impunidad fue del 98.6%, en de desaparición fue del 96.5%, y en abuso sexual del 96.1%.

Es mucha la información que se puede desprender de esta evaluación pero aquí quisiera determe. Dentro de las deficiencias mencionadas en el estudio se concluye que son pocas las entidades que diferencian los delitos que generan mayor daño al bienestar social de aquéllos que en realidad tienen un bajo impacto, aunque sean los que más suceden.

Esta deficiencia en la atención de los delitos provoca saturación en el sistema penal, un porcentaje considerable de investigaciones realizadas en 2021 corresponden, por ejemplo, al robo en sus diversas modalidades. Mientras que, los casos de feminicidios quedan impunes en casi un 89% de las veces.

Como se afirma en este valioso estudio, sin lugar a dudas son necesarias estrategias de priorización y canalización de recursos, para que en las conductas delictivas que más lastiman a la sociedad se concentre una parte importante de los esfuerzos institucionales.

Seguimos teniendo el reto de lograr que los delitos se denuncien pero nuevamente se reitera que eso no lo podremos mejorar si no existe una mayor confianza de la ciudadania con las autoridades judiciales.

 

Cárteles en México: una amenaza en crecimiento

Existen 150 cárteles en México, siendo los principales el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y la Nueva Familia Michoacana.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La situación de los cárteles en México es un tema preocupante y en crecimiento, pues su tasa de reclutamiento los coloca como el quinto empleador más grande del país. Así lo señala el estudio Reducir el reclutamiento de los cárteles es la única manera de bajar la violencia en México, elaborado por Rafael Prieto-Curiel, Gian María Campedelli y Alejandro Hope.

La investigación, publicada en 2023, señala que “para el año 2022, los cárteles contaban con 160,000 -185,000 miembros, convirtiéndose en uno de los principales empleadores del país”. Para los autores: “El reclutamiento se refiere al proceso de atraer a una nueva fuerza de trabajo que lleva a cabo tareas (tanto estrictamente criminales como no) para los cárteles de manera estable”.

Sus estimaciones hablan de que existen 150 cárteles en México, siendo los principales el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y la Nueva Familia Michoacana, con presencia en casi todo el país y con alianzas con distintas organizaciones.

Para los especialistas, “cada año aproximadamente 19,000 personas son reclutadas por los cárteles, muchos de los cuales terminarán asesinados o encarcelados. Además, destacamos cómo el tamaño actual de la población del cártel y los niveles de violencia existentes entre los cárteles se traducirán en altos niveles de violencia en el país durante años”.

La investigación informa que “es esencial reclutar al menos 350 personas por semana para evitar su colapso debido a las pérdidas totales”. Entre los factores que producen las bajas en las organizaciones criminales destacan las rivalidades, los arrestos y la saturación (fragmentación interna).

Pese a los esfuerzos para combatir el problema, dicen los investigadores: “Basándonos en el tamaño de los cárteles en 2022 y las tendencias observadas en la última década, predecimos que el número semanal de víctimas relacionadas con el crimen organizado seguirá aumentando en los próximos años. Estimamos que si las tendencias actuales continúan, los cárteles seguirán aumentando su poder, y podríamos observar 40 por ciento más víctimas y 26 por ciento más miembros del cártel para 2027″.

Sin duda, las cifras no son nada alentadoras y hablan de la necesidad de reforzar las estrategias del Estado para implementar medidas eficaces que eviten el aumento de la fuerza del crimen organizado.

En Early Institute reconocemos la importancia de contar con información que ayude a visibilizar las problemáticas que atentan contra el presente y futuro de niñas, niños y adolescentes, ya que nuestro compromiso es impulsar medidas de protección que aseguren su bienestar integral. En este sentido, es necesario tomar en cuenta estudios como el de Prieto-Curiel, Campedelli y Hope para dimensionar uno de los fenómenos sociales más dañinos a nivel mundial, pues la violencia que genera afecta severamente el desarrollo de cualquier sociedad y, particularmente, a los más vulnerables.

Daña a mujeres y niños la explotación reproductiva

La gestación subrogada es una industria que capta a mujeres en situación de vulnerabilidad, bajo la premisa de que existe libertad y consentimiento.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En días pasados, Early Institute publicó el informe La explotación reproductiva en México. El paraíso del tráfico humano, en el que se aborda lo acontecido en los últimos nueve años en materia de gestación subrogada.

Este fenómeno de explotación reproductiva ha sido investigado por Early Institute desde 2014, en busca de proteger integralmente a las mujeres, las niñas y los niños y sus derechos. En este sentido, el estudio “revela con claridad que con el paso del tiempo esa práctica no sólo se comete dejando de lado los intereses y derechos humanos de las mujeres gestantes, y no se diga el de las hijas e hijos nacidos por medio de ese procedimiento, sino que dibuja una omisión institucional, jurídica y social, de la cual los que más ganan son empresas y grupos criminales”. La investigación se organiza en apartados que exponen la situación de las mujeres y los bebés nacidos por lo que comúnmente se conoce como vientre de alquiler y cuyos derechos son vulnerados en el contexto de esta práctica.

El primer apartado es un panorama actualizado de lo que ocurre en México en torno a la gestación subrogada. Hay un énfasis en el análisis de la regulación, de tal manera que se abordan lineamientos federales expresados en el Código Civil, la Ley General de Salud, Ley de Trata y la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, entre otros. De manera local, se abordan los casos de estados como Jalisco, Puebla, Coahuila, Estado de México y Aguascalientes, en donde se han presentado proyectos de reformas a sus legislaciones.

En una segunda sección, La explotación reproductiva en México. El paraíso del tráfico humano, muestra los tres enfoques regulatorios que hasta hoy existen a nivel mundial: regulación permisiva, con restricciones y prohibitiva. Esta información es de suma importancia, ya que ayuda a “discernir hacia dónde debe caminar una legislación que realmente coloque en el centro a la niñez, a la mujer y sus derechos humanos, lo que debe ser el objetivo principal de toda norma en la materia”.

En el tercer apartado se abordan aspectos que de no ser visibilizados y atendidos “condenan a las mujeres gestantes y a las niñas y niños nacidos por medio de ese procedimiento a una vulneración equiparable a la esclavitud”. Hay un análisis de tres enfoques que con el tiempo se han convertido en zonas negras y de alto riesgo en torno a esta práctica. Ellos son: la gestación de bebés como un producto comercializable; la explotación del cuerpo de la mujer gestante como una fábrica de producción; y la lógica de mercado que atraviesa estas problemáticas.

“Sobre estos tres enfoques, es que el estudio se adentra en cómo la gestación subrogada es una industria que capta a mujeres en situación de vulnerabilidad, bajo la premisa de que existe libertad y consentimiento, para realmente comercializar con sus cuerpos, utilizándolas como fábricas de bebés a solicitud de consumidores que buscan adquirir a bebés como si fueran productos”, dice el informe.

Por último, hay una parte en la que Early Institute aporta una serie de recomendaciones con el objetivo de transformar la situación de alta vulnerabilidad y afectación a los derechos de mujeres, niñas y niños.

Para Early Institute visibilizar este tipo de prácticas en las que se dañan los derechos fundamentales de niñas y niños es un compromiso como think thank dedicado al análisis y diseño de propuestas para la inclusión de políticas que garanticen el bienestar de la primera infancia. En este sentido, afirmamos nuestro interés por resguardar el respeto a sus garantías con investigaciones y estudios que exhiben los riesgos ante situaciones que atentan contra su integridad y dignidad y ofreciendo evidencia encaminada a velar por su seguridad.

Atendamos a la primera infancia mexicana que vive en pobreza

En México, son los niños y las niñas de primera infancia los más afectados por la pobreza. Es alarmante que estemos atestiguando que casi la mitad de este sector viva en estas condiciones.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

En semanas pasadas, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer cifras sobre la medición multidimensional de la pobreza en México. El informe comprende de 2018 a 2022, abarcando las afectaciones derivadas de la pandemia por Covid-19.

De los resultados que se ofrecen, destaca que en ese periodo el porcentaje de personas que sufrieron pobreza multidimensional pasó de 41.9 a 36.3 por ciento, es decir, que de cada 100 personas, 36 tenían al menos una privación en sus derechos sociales. Otra cifra importante se refiere a la pobreza extrema, que en 2018 registraba un porcentaje de 7.0 por ciento y en 2022 el total fue de 7.1 por ciento. Este dato en número de personas equivale a que 8.7 millones vivieron pobreza extrema en 2018 y aumentó a 9.1 millones de personas en 2022.

Para el Coneval: “La pobreza es un fenómeno multidimensional que comprende aspectos relacionados con las condiciones de vida que vulneran la dignidad de las personas, limitan sus derechos y libertades fundamentales, impiden la satisfacción de sus necesidades e imposibilitan su plena integración social”. En ese sentido, se puede decir que quienes sufren pobreza presentan serias deficiencias en el acceso a derechos como la educación, la salud, la alimentación de calidad, entre otros.

De los rezagos más profundos que registra el Coneval es el que se refiere al ámbito de la salud, al señalar que “el porcentaje de personas con carencia por acceso a los servicios de salud pasó de 16.2 por ciento a 39.1 por ciento entre 2018 y 2022, lo cual representa un cambio de 20.1 a 50.4 millones de personas en esta situación, respectivamente”.

Pero todavía hay una preocupación más. En México, son los niños y las niñas de primera infancia los más afectados por la pobreza. En 2018, 51.9 por ciento de este grupo social vivió en situación de pobreza, siendo que en 2022 el porcentaje de esta población alcanzó a ser de 48.1 por ciento. Si bien se habla de una disminución, es alarmante que estemos atestiguando que casi la mitad de este sector viva en estas condiciones.

Sin duda esto es lamentable, ya que son los primeros años de vida los más importantes en el desarrollo de cualquier persona y las deficiencias que presente en esa etapa serán determinantes en su calidad de vida futura.

Ante este escenario, el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), proyecto de Early Institute, propone una serie de recomendaciones para combatir la pobreza en la primera infancia. Algunas de ellas son: contar con un sistema de protección social con enfoque de derechos que posibilite la reducción de las brechas existentes; ampliar y mejorar la cobertura de los programas de protección social que benefician a la primera infancia, siendo uno de ellos las transferencias monetarias; crear un sistema de cuidados y mejora de educación inicial y preescolar que garantice la dotación de servicios de seguridad social y educativos e impulsar la equidad regional, es decir, asegurar una redistribución del ingreso para corregir la grave asimetría regional.

Para Early Institute, la primera infancia es clave para el desarrollo físico, mental y emocional de niñas y niños, de ahí la necesidad de construir un entorno de políticas públicas y medidas que propicie su bienestar integral. Evitemos el abandono de las necesidades de este grupo social, cuya protección no solo se nutre de la voluntad de la sociedad, sino es indispensable contar con estrategias, planes y acciones que ayuden eficazmente a su salvaguarda.