1 de cada 6 adolescentes sufrieron #ciberacoso

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

La Organización Mundial de la Salud ha publicado recientemente los resultados de este estudio, "Health Behaviour in School-aged Children", revelando cifras preocupantes sobre el ciberacoso entre adolescentes. Según el informe, un 15% de los adolescentes encuestados ha sido víctima de ciberacoso, y este problema sigue en aumento.

Este estudio abarcó una amplia gama de temas, que incluyó el ciberacoso, la violencia entre compañeros, la salud mental, la actividad física, y otros aspectos fundamentales para comprender y mejorar la salud de esta población. Se concluyó que la violencia entre compañeros y el ciberacoso representan grandes problemas para los adolescentes, y la tendencia es a empeorar.

Los autores de este estudio destacaron que, aunque históricamente el acoso solía manifestarse de forma presencial entre iguales, las formas virtuales de violencia entre pares han adquirido una importancia considerable, especialmente desde la pandemia del COVID-19, cuando la interacción social de los jóvenes se trasladó principalmente al ámbito digital.

Este estudio se realizó en 44 países y representa una llamada de atención urgente pues, entre otras cosas, los investigadores expresan una preocupación especial por las autolesiones y el suicidio como consecuencias destacadas del ciberacoso a lo largo de los últimos años.

Se ha observado que el ciberacoso es más prevalente alrededor de los 13 años de edad y que hay un aumento significativo entre los adolescentes varones.

El éxito en la lucha contra el ciberacoso requiere una colaboración continua entre todas las partes implicadas, incluyendo adolescentes, familias, escuelas, comunidades y gobiernos. Se enfatiza la necesidad de mantenerse cerca del mundo digital de los adolescentes e incrementar sus habilidades para mitigar riesgos inminentes.

Finalmente, es necesario establecer sistemas de vigilancia nacionales para monitorear la violencia contra niñas, niños y adolescentes que permitan la actuación rápida y oportuna ante situaciones que vulneren su salud y bienestar.

Alabama, paradigma en Derechos Fundamentales

El Tribunal Supremo del estado de Alabama, en Estados Unidos, emitió un fallo que considera que los embriones congelados derivados de las Técnicas de Reproducción Asistida son niños, y, por lo tanto, sujetos de derechos y protección jurídica.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Hace poco, el Tribunal Supremo del estado de Alabama, en Estados Unidos, emitió un fallo que considera que los embriones congelados derivados de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) son niños, y, por lo tanto, sujetos de derechos y protección jurídica.

Esta decisión se dio por un caso ocurrido en 2020, en el que un paciente de una clínica de Alabama tiró por accidente una caja de Petri que contenía embriones críopreservados. Las parejas que perdieron a sus embriones optaron por demandar a la clínica por negligencia, apegándose a la Ley de Muerte por Negligencia de un Menor.

La clínica se defendió alegando que esa ley no aplicaba porque “no se podía equiparar la muerte de un embrión fuera del útero materno, con la de un menor”. Una primera sentencia desestimó la demanda, sin embargo, los afectados recurrieron al Máximo Tribunal de Alabama, el cual dio un paso trascendental en el tema del derecho a la vida.

De acuerdo con el órgano judicial: los embriones congelados son niños; su destrucción podría derivar en consecuencias jurídicas para quien los dañe y de acuerdo con la legislación vigente, el responsable sí podría ser demandado por muerte injusta. De hecho, esta decisión anuló otra de un tribunal inferior en la que se sostenía que “los embriones no encajaban en la definición de un niño”. La conclusión de uno de los jueces que intervino en el caso fue tajante: “la Ley de Muerte por Negligencia de un Menor se aplica a todos los niños no nacidos, independientemente de su ubicación”.

Con este fallo, se da un importante avance en el reconocimiento de niñas y niños por nacer como sujetos de derecho, y de igual manera, establece una seguridad jurídica para los embriones congelados resultantes de las TRA.

Esta determinación por parte de un Tribunal Supremo posibilita el replanteamiento de la creación y transferencia de embriones, ya que todavía en la práctica se crean varios embriones y se acude a la reducción embrionaria para eliminar a los “menos aptos” e implantar los de “mayor viabilidad” para desarrollar el embarazo.

Desde hace más de una década en Early Institute hemos impulsado una legislación que prohíba la destrucción o manipulación de embriones. De igual modo, hemos trabajado para que se consideren los potenciales problemas de salud de los niños concebidos mediante estas técnicas. Hemos buscado la dotación de información a los potenciales padres de los riesgos antes de iniciar cualquier procedimiento basado en una TRA; la promoción del uso de técnicas que puedan minimizar estos riesgos, o alternativas a las mismas; y la prevención y la articulación de instrumentos para abordar los potenciales litigios futuros que puedan derivarse de esta práctica.

Sin duda lo ocurrido en Alabama es un gran esfuerzo en materia de protección de niñas y niños por nacer, así como de los embriones congelados resultantes de las TRA y un aliciente para mantener el interés por seguir impulsando leyes que garanticen el respeto de los derechos de todas las personas empezando por el principal, que es la vida.

Sistema de Salud: ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Al concluir el presente sexenio, uno de los temas que ha ganado gran relevancia para evaluar los avances o retrocesos es el sistema de salud.

Durante estos casi seis años de gobierno actual, hemos sido testigos de un vaivén en el rumbo de nuestro sistema de salud, el cual aún no clarifica su futuro.

En primer lugar, la creación fallida del Instituto de Salud para el Bienestar, conocido como INSABI, que buscaba centralizar la atención médica para la población sin acceso a la seguridad social. Posteriormente, enfrentamos problemas con la adquisición de medicamentos y la controvertida instalación de la llamada megafarmacia, como respuesta al desabasto de fármacos y vacunas. Y por último, hemos visto un incremento en la falta de acceso a la salud, con un aumento del 16% al 39%, según el CONEVAL, entre 2018 y 2022, lo que significa que pasamos de 20 a 50 millones de personas que afirman no tener acceso a este derecho.

Como resultado, hemos observado un aumento en la utilización de servicios privados de salud, incluso entre la población con derecho a servicios públicos, independientemente del tipo de afiliación. Es decir, el gasto de bolsillo destinado a servicios médicos sigue en aumento.

Esto se manifiesta no solo en la preferencia de la población por acudir a farmacias locales para tratar enfermedades comunes como un resfriado, sino también en la atención de enfermedades graves para las cuales el sistema de salud no proporciona respuesta, obligando a las familias a incurrir en gastos catastróficos que afectan principalmente a los más desfavorecidos.

Indudablemente, es necesario alinear y mejorar un sistema de salud fragmentado. Como respuesta, los principales candidatos a la presidencia de la república enfatizan la universalización de los servicios públicos como la solución a todos los problemas.

Sin embargo, el camino hacia esta meta es complejo y la respuesta no puede limitarse a un simple decreto. Es imprescindible discutir sobre los métodos, evaluar lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal, establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Esas son las respuestas que se esperan de quienes aspiren a ocupar la presidencia de la república, ya que hablar de "acceso universal" en la actualidad suena a una solución genérica que no aborda las complejidades reales del sistema de salud.

Día Internacional de la Mujer

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, como cada año, nos permitió presenciar una vez más los reclamos expresados en miles de pancartas, mantas y cartulinas, así como escuchar las voces que se alzan en busca de justicia e igualdad.

Lamentablemente, muchos de esos mensajes que resonaron con fuerza se repiten año tras año: madres en busca de hijas e hijos desaparecidos, jóvenes que han sido revictimizadas por nuestro sistema de justicia, adolescentes que simplemente desean sentirse libres y seguras en cualquier espacio público y dentro de su hogar.

El 8 de marzo no es un día de debates, críticas, aplausos ni felicitaciones. Para ellas, dicho por ellas mismas, es un día de hermandad.

Para el resto de nosotros, es un día para escuchar y reconocer que millones de mujeres en nuestro país sufren y están en riesgo de sufrir violencia desde una edad temprana, simplemente por el hecho de ser mujeres.

Son ellas quienes enfrentan una mayor discriminación en los espacios laborales, quienes continúan luchando contra las brechas de género, quienes soportan las mayores cargas de trabajo no remunerado ni reconocido y, en muchos casos, son el único sustento en uno de cada tres hogares en nuestro país.

Hoy contamos con importantes leyes como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres, que sin duda contribuyen a la protección de todas y todos, así como a la igualdad de derechos y obligaciones establecidos en nuestra Constitución desde hace cinco décadas.

Sin embargo, el Día Internacional de la Mujer no es solo un recordatorio de lo mucho que nos falta por hacer, sino también una oportunidad para conmemorar las luchas que inspiran a mujeres y hombres hacia una sociedad más justa. Donde las pancartas sean de nuevos desafíos por abordar, no de indignantes situaciones que se repiten año tras año

El uso de las pantallas deteriora el aprendizaje temprano

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Por todos es sabido que la tecnología es un apoyo fundamental si se emplea adecuadamente. Sin embargo, su uso desde temprana edad está originando cambios importantes en el aprendizaje lingüístico, mismos que afectan el desarrollo de las niñas y los niños.

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas (teléfonos móviles, tabletas, televisores y computadoras) en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

La investigación, que lleva por título Time and Parent-Child Talk When Children Are Aged 12 to 36 Months, da cuenta de los hallazgos obtenidos al estudiar a 220 familias australianas para analizar la comunicación de las niñas y los niños de uno a tres años con sus papás.

Los resultados hablan de que una exposición por más de tres horas frente a una pantalla limita las formas de interactuar de los infantes, ya que el desarrollo verbal y el aprendizaje de nuevas palabras se ve truncado.

Esta investigación es la primera que acentúa la relación que existe entre el uso de pantallas en niños y niñas de uno a tres años con el modo en que se comunican en dicha etapa, reconociendo que la tecnoferencia o interferencia de la tecnología podría incidir negativamente en las “oportunidades de conversación e interacción entre padres e hijos”.

Entre las conclusiones se destaca que el tiempo frente a las pantallas disminuye prácticas esenciales para el desarrollo lingüístico en los primeros años de vida, como son la escucha de palabras de los adultos, vocalizaciones e interacciones de ida y vuelta.

Finalmente, los investigadores hablan de los retos para enriquecer el lenguaje en el entorno del hogar, ante las afectaciones que propicia la exposición a los dispositivos tecnológicos.

Una vez más surge la necesidad de pensar en el uso de la tecnología de un modo que sea útil y no perjudicial en la vida humana. Este estudio nos invita a evaluar el hábito de emplear las pantallas para entretener a los niños y las niñas desde sus primeros años de vida, pues se aclara que los efectos dañan su proceso comunicativo.

En Early Institute reconocemos el valor de la tecnología como una herramienta que facilita ciertas tareas o áreas de la vida, sin embargo, consideramos que su empleo no debería reemplazar las interacciones humanas, en particular las que se efectúan en la primera infancia. Es en estos años cuando las personas experimentan un desarrollo incomparable y su cuidado es fundamental. Seamos responsables con los usos de los dispositivos para no comprometer el aprendizaje temprano del sector más vulnerable de la sociedad, limitando el contacto con las pantallas y ampliando otras formas de estimulación con el entorno.

Cuidados paliativos: atención digna a enfermos terminales

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Cuando se padece una enfermedad terminal o crónico-degenerativa suele pensarse en cómo evitar el dolor o sufrimiento del paciente. Es aquí donde intervienen los cuidados paliativos, que se caracterizan por ser medidas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los enfermos, en fase terminal, y sus familias.

Esto quiere decir que, con apoyo de un equipo multidisciplinario (conformado por médicos, psicólogos, trabajadores sociales, apoyo espiritual), se brinda una atención que ayude a mitigar la angustia y el dolor de los pacientes, respetando en todo momento el curso natural de la vida.

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente. De ningún modo, estos cuidados significan eutanasia o suicidio asistido, solo buscan garantizar a los enfermos en situación terminal su derecho a recibir una atención médica de calidad.

En México, la aplicación de los cuidados paliativos ha seguido una trayectoria importante, en la que Early Institute ha colaborado activamente. Se ha trabajado con la Secretaría de Salud para la emisión de normas oficiales que garanticen la atención médica a los enfermos terminales con estas formas de cuidado. También se ha participado en actualizaciones de guías y manuales que faciliten su aplicación. Asimismo, se ha contribuido en la difusión de su importancia y conocimiento mediante alianzas y campañas con instituciones de salud.

Actualmente, en el Senado de la República existen dos iniciativas en materia de cuidados paliativos, que siguen esperando su aprobación. Una es del senador Miguel Ángel Mancera (PRD) para reformar el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a efecto de incorporar el acceso a los cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades de situación terminal y protegiendo la salud en condiciones de dignidad. La otra iniciativa es de la senadora Nestora Salgado García (Morena) para reformar diversas disposiciones de la Ley General de Salud sustentando, entre otros aspectos, que el tratamiento integral del dolor, como parte de la salubridad general, requiere acciones de carácter preventivo, curativo, paliativo y de rehabilitación.

En ese sentido, en Early Institute nos enfocamos a impulsar acciones que fortalezcan la adopción de los cuidados paliativos como un derecho de salud de todos los mexicanos. Para ello, apoyamos todas aquellas iniciativas federales y estatales que reconocen la importancia de los cuidados paliativos como política esencial en materia de salud. Principalmente, buscamos configurar los cuidados paliativos como una estrategia integral debidamente implementada dentro del Sistema Nacional de Salud e impulsar los cuidados paliativos pediátricos, visibilizando los derechos de niñas, niños y adolescentes. La atención de pacientes en situación terminal debe ser una muestra de respeto a sus valores individuales, sin excesos que produzcan daño y dolor, tanto en ellos como a sus familias.

 

 

Cuidados paliativos y la vida digna

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Para muchas personas, el concepto de cuidados paliativos no les dice mucho. Sin embargo, quizás hayan tenido que enfrentar situaciones donde alguien cercano pudo requerirlos sin saberlo.

Los cuidados paliativos se ofrecen cuando alguien enfrenta sufrimiento grave debido a una enfermedad, especialmente aquellos que están cerca del final de la vida y a quienes ya no es posible curar.

Estos cuidados implican la intervención de un equipo interdisciplinario compuesto por médicos y enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y de apoyo espiritual para aliviar el dolor del paciente y mejorar la calidad de vida.

Aunque la Ley General de Salud establece actualmente que los pacientes tienen derecho a cuidados paliativos y a recibir un trato digno, respetuoso y profesional dentro de clínicas y hospitales, e incluso la propia ley establece el derecho a recibir dichos cuidados en un domicilio particular, estamos muy lejos de que ello sea una realidad.

A miles de mexicanos no se les administran medicamentos que alivian el dolor, y mucho menos se les ofrecen servicios de acompañamiento psicológico y espiritual que están contemplados en la misma ley.

Con tristeza, sabemos que infinidad de personas que sufren enfermedades graves en fases avanzadas son enviadas a casa para terminar ahí su vida, sin ningún tipo de acompañamiento profesional que asegure que tendrán la mejor calidad de vida posible.

En este sentido, hace unos días la Senadora Nestora Salgado presentó una iniciativa que propone, entre otras cosas, establecer el tratamiento del dolor como un derecho universal y fortalecer los derechos de los pacientes enfermos en situación terminal.

Si bien desde Early Institute vemos con buenos ojos reforzar en nuestro marco normativo los derechos de los enfermos y sus familias, es más urgente incorporar los cuidados paliativos como una política esencial con infraestructura, presupuesto y capacitación dentro del Sistema Nacional de Salud del país, para que ninguna persona enfrente el sufrimiento de una enfermedad sin que el Estado haya hecho todo lo posible para que tenga una vida digna hasta el último momento.

El rebrote de sarampión

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unos días, el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica y la UNAM alertaron sobre el resurgimiento del sarampión. Reiteraron que el sarampión es una enfermedad viral aguda, extremadamente contagiosa y potencialmente grave.

Se calcula que podrían existir actualmente hasta nueve millones de casos de sarampión en el mundo, con 136 mil defunciones, la mayoría de ellas en infantes. Por ello, los miles de casos detectados en diversas partes del mundo durante los últimos años han provocado que los gobiernos estén alertas ante nuevos rebrotes.

En años recientes, se ha documentado un creciente número de casos reportados tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, principalmente como consecuencia de cambios poblacionales, inadecuadas políticas y estrategias de vacunación, así como por el auge de los grupos antivacunas.

Si bien México se posicionó como un referente a nivel mundial en el tema, el programa de vacunación se ha deteriorado de manera importante durante las últimas décadas.

A nivel internacional, México ha dejado de ser un ejemplo. En 2019 formó parte de los 10 países con mayor número de niños sin inmunizar contra enfermedades como difteria, tétanos, tosferina y sarampión.

La vacunación desempeña un papel clave para reducir la mortalidad de niños menores de cinco años. Sin embargo, la cobertura de vacunación se desplomó previo a la pandemia del COVID-19, y esta incrementó aún más los efectos adversos.

Aunque en 2022 ha habido nuevos avances, es imprescindible implementar un plan extraordinario para atender a los miles de niñas y niños que no han sido vacunados o tienen esquemas incompletos, asegurar los recursos presupuestales para incrementar la capacidad del Programa de Vacunación Universal y ampliar la promoción de los beneficios de las vacunas, a fin de incrementar la demanda e incentivar la corresponsabilidad, principalmente entre padres y madres.

Es deber de la administración federal y la sociedad civil no bajar la guardia y estar atentos a rebrotes de enfermedades prevenibles que, como el sarampión, cobran vidas, sobre todo, de niñas y niños.

La salud, un derecho inaccesible para 4.6 millones de niñas y niños en México

Por: Renata Díaz Barreiro, Ejecutiva de Investigación de Early Institute
Publicación original de: El Sol de México

La salud es un derecho fundamental establecido en la Constitución Mexicana. Sin embargo, este derecho se ha vuelto cada vez más inaccesible para las niñas y niños en nuestro país.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), una persona tiene carencia por acceso a la salud si no cuenta con adscripción o afiliación a las instituciones públicas de seguridad social como el IMSS, ISSSTE, Pemex, Ejército o Marina, a servicios médicos privados, o bien, no se encuentra afiliado o inscrito al Seguro Popular, o no reportó tener derecho a recibir los servicios que presta el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).

De acuerdo con cifras del CONEVAL la carencia por acceso a la salud para toda la población pasó de 16.2% en 2018 a 39.1% en 2022. Resulta preocupante que la falta de acceso a la salud se profundice aún más en la primera infancia, niñas y niños de 0 a 5 años.

En 2018, según el CONEVAL, la carencia por acceso a la salud afectaba al 17% de las niñas y niños. Para 2020, esta cifra se había elevado al 30%, y en 2022, la situación fue aún más preocupante, con una carencia casi triplicada del 45%. En otras palabras, en 2022, casi uno de cada dos niñas y niños mexicanos no tiene acceso a la salud durante su primera infancia, lo que plantea una seria amenaza para su bienestar y futuro.

La desigualdad en el acceso a la salud es evidente cuando observamos las disparidades entre los estados de México. Los estados que más preocupan son Guerrero, Michoacán de Ocampo, Hidalgo, Oaxaca y Chiapas, donde más del 58% de los niños y niñas carecen de acceso a la atención médica adecuada. Mientras tanto, en estados del norte como Baja California Sur, Coahuila de Zaragoza, Colima, Chihuahua y Nuevo León, los porcentajes son significativamente más bajos, pero aún no alcanzan niveles óptimos.

Asimismo, resulta esencial profundizar y cuestionar lo que realmente implica tener acceso a la salud. A pesar de que algunas personas consideran que tienen acceso, existen numerosas barreras que dificultan su implementación efectiva. Los hospitales a menudo están distantes de los hogares rurales, el transporte es insuficiente y caro, la disponibilidad de personal médico calificado es limitada e incluso si las personas llegan al hospital, frecuentemente se enfrentan a la discriminación por condición social y étnica lo cual es una realidad preocupante.

Ante esta crítica situación, desde Early Institute consideramos es esencial tomar medidas urgentes y necesarias para abordar la problemática del acceso a la salud en México y particularmente para niñas y niños por su etapa de desarrollo crítico.

Se requiere una inversión significativa en la ampliación y mejora de los recursos materiales, incluyendo infraestructura, equipamiento y servicios de salud. Además, la capacitación del personal de salud de primer nivel es fundamental, especialmente en temas de acompañamiento familiar en salud, nutrición y desarrollo.

Para lograr una atención integral, es esencial establecer un sistema de salud gratuito para la niñez y contar con un sistema de información que permita un seguimiento efectivo. Se necesita dejar la noción de que la salud solo está asegurada para aquellos con empleo formal y en su lugar, debemos buscar la universalización de la salud para todas las niñas y niños.

Garantizar el acceso a la salud para todas las niñas y niños mexicanos debe ser prioritario. Por la crítica etapa de desarrollo en la que están, las niñas y niños de la primera infancia no pueden esperar más o estaremos comprometiendo su salud, bienestar y desarrollo en el corto y largo plazo.

La objeción de conciencia es un derecho

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Es fundamental que se discuta y legisle para respetar las creencias individuales cuando se está frente a imposiciones que pueden vulnerar nuestro ámbito privado.

Desde octubre de 2023, hay un asunto pendiente en el Senado de la República. Se trata de la discusión para incorporar en la Ley General de Salud nuevas directrices relativas a la objeción de conciencia. En términos sencillos, la objeción de conciencia es la capacidad de una persona de desobedecer una ley o un mandato cuando ello va en contra de sus creencias o convicciones.

Esta facultad ha sido legislada en diferentes momentos en México, siendo las disposiciones de 2023 las más recientes. A pesar de su relevancia, la objeción de conciencia suele reducirse al ámbito de salud, pero abarca mucho más.

Su importancia radica en que es una salvaguarda de los derechos más íntimos del individuo frente al poder del Estado. De igual modo, es un mecanismo que permite proteger los derechos de las minorías ante las decisiones de la mayoría que, en ocasiones, pudieran entrar en conflicto con sus libertades esenciales.

En nuestro país, las diversas legislaciones que se han hecho a lo largo del tiempo engloban modificaciones legales o reglamentarias vinculadas con los derechos, principalmente del personal de salud, para abstenerse de participar en procedimientos o decisiones médicas que no vayan de acuerdo con sus convicciones éticas o morales, como es el caso del aborto.

Sin embargo, países como Estados Unidos o Alemania tienen sistemas legales integrales que permiten a todos sus ciudadanos, bajo supuestos bien definidos, abstenerse de cumplir alguna obligación legal en temas relacionados no sólo con la salud, sino también con la educación y los derechos cívicos, entre otros. Incluso, su legislación contempla la obligación del Estado para garantizar las condiciones necesarias que posibiliten a los ciudadanos ejercer su derecho a objetar.

La objeción de conciencia es un derecho. Así lo establece el dictamen de 2023, al señalar que “se entiende como derecho individual que tiene el personal médico, profesional y de enfermería adscrito al Sistema Nacional de Salud, para excusarse a realizar un acto médico legalmente aprobado y jurídicamente exigible, al considerarlo incompatible con sus convicciones religiosas, principios morales o de conciencia ética”.

Otra característica que señala la resolución legislativa es que se trata de una garantía a título personal (no institucional) y únicamente podrá ser ejercido “por el personal médico y de enfermería que participe directamente en los procedimientos sanitarios sujetos a la objeción”.

Como se observa, el tema es delicado, ya que se ven involucradas cuestiones de libertad de conciencia y religión, ampliamente respaldadas en materia de derechos humanos y en la Constitución mexicana.

En Early Institute nos pronunciamos por contar con un marco regulatorio que garantice el derecho de la objeción de conciencia a los mexicanos y evite que el Estado interfiera en las garantías de las personas. Sobre todo, es fundamental que se discuta y legisle para respetar las creencias individuales cuando se está frente a imposiciones que pueden vulnerar nuestro ámbito privado.