¿Eutanasia o abandono? El Estado debe garantizar una vida digna

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Seguramente muchos de los lectores conocen la historia de una joven holandesa que solicitó la eutanasia, no debido a ninguna enfermedad física, sino más bien a una profunda depresión que experimentó durante gran parte de su vida.

Se ha relatado en diversos medios, su depresión, junto con el autismo y un trastorno límite de la personalidad, han sido impedimentos para continuar sus estudios y su trayectoria profesional.

La historia de esta joven ha generado debate en Holanda, pues mientras algunos consideran que esta medida debe estar a disposición de cualquier persona que viva algún tipo de sufrimiento persistente, otros expresan preocupación por el abandono terapéutico que puede sufrir una persona en situaciones como esta.

Respecto a este debate, lo primero que hay que aclarar es que actualmente existen estudios muy rigurosos que muestran que la petición de eutanasia por parte de los enfermos disminuye al mejorar la formación de los profesionales que atienden estos casos y al implementar políticas públicas para garantizar tratamientos que aborden padecimientos físicos y mentales.

Diversos especialistas han argumentado que la eutanasia refleja la incapacidad de cuidar adecuadamente a las personas, especialmente a aquellas que sufren de manera permanente. Sostienen que la razón por la que las leyes de suicidio asistido y eutanasia están obteniendo apoyo público tiene mucho que ver con el miedo, la ira, la desconfianza o la pérdida de esperanza en la posibilidad de encontrar soluciones.

Sin lugar a dudas, en debates de esta naturaleza debemos impulsar el respeto a la libertad humana. Sin embargo, como Estado, la primera responsabilidad es optar por la vida; el sistema de salud debe hacer todo, absolutamente todo, para apoyar a los pacientes y a sus familias a fin de que tengan la mejor calidad de vida posible hasta el último momento.

El Estado debe asegurar el derecho a ser admitido en alguna institución de salud, a recibir información clara, suficiente y oportuna sobre el tratamiento y las alternativas médicas disponibles, a ser tratado de manera digna, respetuosa y profesional por parte del personal médico, y a recibir apoyo psicológico y espiritual hasta el final.

El Estado simplemente no puede claudicar bajo ninguna circunstancia.

Indigna la indiferencia ante la creciente violencia infantil

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Se nota que las autoridades en materia de seguridad pública, así como las responsables de la impartición de justicia, han quedado rebasadas por la realidad.

En las últimas semanas, hemos conocido los terribles casos de dos niñas mexicanas que perdieron la vida de la manera más atroz. Hablo de Camila, una pequeña de 8 años residente del barrio La Florida, en el municipio de Taxco, Guerrero, quien fue reportada como desaparecida y, luego, encontrado su cuerpo en una carretera. La presunta responsable fue linchada por los vecinos, provocando su muerte y dos de sus hijos fueron también agredidos, pero rescatados para ser puestos a disposición de las autoridades.

El otro lamentable caso es el de Madelaine, una niña de tan solo dos años que sufrió de maltrato excesivo hasta causarle la muerte por parte de su madre y padrastro. Sucedió en Durango y se sabe que su abuela ya había denunciado los abusos extremos que sufría Madelaine en su entorno familiar, sin embargo, las autoridades no le brindaron la protección debida. Hoy los responsables ya fueron sentenciados por el delito de feminicidio agravado.

Es de verdad indignante saber que estas situaciones son cada vez más frecuentes en nuestro país, lo que evidencia el fracaso del Estado mexicano por brindar una esfera de protección integral a niñas, niños y adolescentes que les garantice una vida libre de violencia.

Según el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se registraron 47 mil 462 homicidios a nivel nacional, de los cuales contra niñas, niños y adolescentes fueron 2 mil 37.

Sin duda lo que está ocurriendo pone de manifiesto diversos aspectos que nos deberían preocupar y alertar, pues hay una clara ineficiencia en varias líneas. Para empezar, se nota que las autoridades en materia de seguridad pública, así como las responsables de la impartición de justicia, han quedado rebasadas por la realidad social. La ciudadanía se ha percatado de esta problemática y ha iniciado a ejercer justicia por su propia mano. Por otro lado, la legislación y los procesos de impartición de justicia han reflejado no estar a la altura de las circunstancias y necesidades, pues hay fallas visibles en sus procedimientos. La nula perspectiva de niñez que impera en los procesos judiciales provoca que en la posible comisión de delitos en contra de niñas, niños y adolescentes no se garantice su interés superior. Por último, hay omisión, revictimización y falta de especialización de autoridades. Así quedó demostrado con las declaraciones del extitular de la Secretaría de Seguridad municipal de Taxco, en las que señaló una responsabilidad parcial hacia la madre de Camila por “no cuidarla lo suficiente”.

Todo este escenario amerita una revisión profunda que va desde el fortalecimiento de la capacidad y eficiencia del sistema judicial en los casos que involucren una posible vulneración de derechos en contra de niñas, niños y adolescentes hasta la especialización de funcionarios públicos y una protección real e integral a las víctimas de delitos y a sus familiares.

En Early Institute externamos nuestra preocupación e indignación por las deficiencias observadas en el tratamiento de los casos de Camila y Madelaine, así como de otras niñas mexicanas que son víctimas de violencia. Sobre todo, nos preocupa el silencio que se ha notado en las distintas plataformas electorales que no abordan el tema de manera expresa. Hoy da miedo que surjan más episodios como los descritos, pero es más aterrador y doloroso la indiferencia que se está observando ante la grave violencia infantil.

Feminicidio de niñas y adolescentes

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Los lamentables hechos en Taxco, Guerrero, donde la niña Camila fue víctima de feminicidio, han revelado una serie de problemáticas de fondo en las que se evidencia un fracaso del Estado mexicano para proteger a niñas, niños y adolescentes y garantizarles una vida libre de violencia.

La muerte de Camila no es un caso aislado. Según el INEGI, en 2022 hubo 2,037 homicidios de niñas, niños y adolescentes. Tan solo en Guerrero ocurrieron 60 de ellos, y la situación es aún más alarmante en estados como Guanajuato y Michoacán, que juntos acumularon casi 500 homicidios.

En ese mismo año, se contabilizaron 1,553 feminicidios a nivel nacional, de los cuales 203 fueron de niñas y adolescentes. Es decir, como Camila, hay cientos de niñas y adolescentes a quienes se les arrebata la vida en nuestro país.

Este caso ha dejado nuevamente en claro la ausencia de un estado de derecho. Las autoridades responsables de la impartición de justicia han quedado rebasadas y la ciudadanía ha ejercido justicia por su propia mano, lo cual es un síntoma de un Estado que ha fallado en proteger a sus ciudadanos.

La respuesta tardía de las autoridades es muestra evidente de indiferencia y de procesos ineficientes. Ha sido patente la nula perspectiva de niñez que impera en los procesos judiciales, donde no contamos con ningún tipo de especialización para la atención de casos que involucren delitos contra niñas, niños y adolescentes, lo que conlleva a un fracaso en garantizar su interés superior.

No existen protocolos o mecanismos de actuación rápida para la detención de probables responsables, ni coordinación entre autoridades para agilizar procesos de puesta a disposición de ministerios públicos.

Desde Early Institute, expresamos nuestra preocupación y consideramos imprescindible:

Fortalecer la capacidad y eficiencia del sistema judicial, especialmente mejorar la respuesta de las autoridades de primer contacto.

Especializar a servidores públicos para garantizar una correcta atención y restitución de derechos de niñas, niños y adolescentes.

Mayor congruencia entre las normas jurídicas y la realidad social, es decir, que las leyes y procedimientos sean aliados en la protección de víctimas, sobre todo cuando hablamos de niñas y niños.

Esperamos que Camila no sea un caso más y que, en estos tiempos de debates y campañas, se ponga a las niñas y los niños en el centro de las propuestas y acciones cruciales en el país.

1 de cada 6 adolescentes sufrieron #ciberacoso

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

La Organización Mundial de la Salud ha publicado recientemente los resultados de este estudio, "Health Behaviour in School-aged Children", revelando cifras preocupantes sobre el ciberacoso entre adolescentes. Según el informe, un 15% de los adolescentes encuestados ha sido víctima de ciberacoso, y este problema sigue en aumento.

Este estudio abarcó una amplia gama de temas, que incluyó el ciberacoso, la violencia entre compañeros, la salud mental, la actividad física, y otros aspectos fundamentales para comprender y mejorar la salud de esta población. Se concluyó que la violencia entre compañeros y el ciberacoso representan grandes problemas para los adolescentes, y la tendencia es a empeorar.

Los autores de este estudio destacaron que, aunque históricamente el acoso solía manifestarse de forma presencial entre iguales, las formas virtuales de violencia entre pares han adquirido una importancia considerable, especialmente desde la pandemia del COVID-19, cuando la interacción social de los jóvenes se trasladó principalmente al ámbito digital.

Este estudio se realizó en 44 países y representa una llamada de atención urgente pues, entre otras cosas, los investigadores expresan una preocupación especial por las autolesiones y el suicidio como consecuencias destacadas del ciberacoso a lo largo de los últimos años.

Se ha observado que el ciberacoso es más prevalente alrededor de los 13 años de edad y que hay un aumento significativo entre los adolescentes varones.

El éxito en la lucha contra el ciberacoso requiere una colaboración continua entre todas las partes implicadas, incluyendo adolescentes, familias, escuelas, comunidades y gobiernos. Se enfatiza la necesidad de mantenerse cerca del mundo digital de los adolescentes e incrementar sus habilidades para mitigar riesgos inminentes.

Finalmente, es necesario establecer sistemas de vigilancia nacionales para monitorear la violencia contra niñas, niños y adolescentes que permitan la actuación rápida y oportuna ante situaciones que vulneren su salud y bienestar.

Alabama, paradigma en Derechos Fundamentales

El Tribunal Supremo del estado de Alabama, en Estados Unidos, emitió un fallo que considera que los embriones congelados derivados de las Técnicas de Reproducción Asistida son niños, y, por lo tanto, sujetos de derechos y protección jurídica.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Hace poco, el Tribunal Supremo del estado de Alabama, en Estados Unidos, emitió un fallo que considera que los embriones congelados derivados de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) son niños, y, por lo tanto, sujetos de derechos y protección jurídica.

Esta decisión se dio por un caso ocurrido en 2020, en el que un paciente de una clínica de Alabama tiró por accidente una caja de Petri que contenía embriones críopreservados. Las parejas que perdieron a sus embriones optaron por demandar a la clínica por negligencia, apegándose a la Ley de Muerte por Negligencia de un Menor.

La clínica se defendió alegando que esa ley no aplicaba porque “no se podía equiparar la muerte de un embrión fuera del útero materno, con la de un menor”. Una primera sentencia desestimó la demanda, sin embargo, los afectados recurrieron al Máximo Tribunal de Alabama, el cual dio un paso trascendental en el tema del derecho a la vida.

De acuerdo con el órgano judicial: los embriones congelados son niños; su destrucción podría derivar en consecuencias jurídicas para quien los dañe y de acuerdo con la legislación vigente, el responsable sí podría ser demandado por muerte injusta. De hecho, esta decisión anuló otra de un tribunal inferior en la que se sostenía que “los embriones no encajaban en la definición de un niño”. La conclusión de uno de los jueces que intervino en el caso fue tajante: “la Ley de Muerte por Negligencia de un Menor se aplica a todos los niños no nacidos, independientemente de su ubicación”.

Con este fallo, se da un importante avance en el reconocimiento de niñas y niños por nacer como sujetos de derecho, y de igual manera, establece una seguridad jurídica para los embriones congelados resultantes de las TRA.

Esta determinación por parte de un Tribunal Supremo posibilita el replanteamiento de la creación y transferencia de embriones, ya que todavía en la práctica se crean varios embriones y se acude a la reducción embrionaria para eliminar a los “menos aptos” e implantar los de “mayor viabilidad” para desarrollar el embarazo.

Desde hace más de una década en Early Institute hemos impulsado una legislación que prohíba la destrucción o manipulación de embriones. De igual modo, hemos trabajado para que se consideren los potenciales problemas de salud de los niños concebidos mediante estas técnicas. Hemos buscado la dotación de información a los potenciales padres de los riesgos antes de iniciar cualquier procedimiento basado en una TRA; la promoción del uso de técnicas que puedan minimizar estos riesgos, o alternativas a las mismas; y la prevención y la articulación de instrumentos para abordar los potenciales litigios futuros que puedan derivarse de esta práctica.

Sin duda lo ocurrido en Alabama es un gran esfuerzo en materia de protección de niñas y niños por nacer, así como de los embriones congelados resultantes de las TRA y un aliciente para mantener el interés por seguir impulsando leyes que garanticen el respeto de los derechos de todas las personas empezando por el principal, que es la vida.

Sistema de Salud: ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Al concluir el presente sexenio, uno de los temas que ha ganado gran relevancia para evaluar los avances o retrocesos es el sistema de salud.

Durante estos casi seis años de gobierno actual, hemos sido testigos de un vaivén en el rumbo de nuestro sistema de salud, el cual aún no clarifica su futuro.

En primer lugar, la creación fallida del Instituto de Salud para el Bienestar, conocido como INSABI, que buscaba centralizar la atención médica para la población sin acceso a la seguridad social. Posteriormente, enfrentamos problemas con la adquisición de medicamentos y la controvertida instalación de la llamada megafarmacia, como respuesta al desabasto de fármacos y vacunas. Y por último, hemos visto un incremento en la falta de acceso a la salud, con un aumento del 16% al 39%, según el CONEVAL, entre 2018 y 2022, lo que significa que pasamos de 20 a 50 millones de personas que afirman no tener acceso a este derecho.

Como resultado, hemos observado un aumento en la utilización de servicios privados de salud, incluso entre la población con derecho a servicios públicos, independientemente del tipo de afiliación. Es decir, el gasto de bolsillo destinado a servicios médicos sigue en aumento.

Esto se manifiesta no solo en la preferencia de la población por acudir a farmacias locales para tratar enfermedades comunes como un resfriado, sino también en la atención de enfermedades graves para las cuales el sistema de salud no proporciona respuesta, obligando a las familias a incurrir en gastos catastróficos que afectan principalmente a los más desfavorecidos.

Indudablemente, es necesario alinear y mejorar un sistema de salud fragmentado. Como respuesta, los principales candidatos a la presidencia de la república enfatizan la universalización de los servicios públicos como la solución a todos los problemas.

Sin embargo, el camino hacia esta meta es complejo y la respuesta no puede limitarse a un simple decreto. Es imprescindible discutir sobre los métodos, evaluar lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal, establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Esas son las respuestas que se esperan de quienes aspiren a ocupar la presidencia de la república, ya que hablar de "acceso universal" en la actualidad suena a una solución genérica que no aborda las complejidades reales del sistema de salud.

Día Internacional de la Mujer

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, como cada año, nos permitió presenciar una vez más los reclamos expresados en miles de pancartas, mantas y cartulinas, así como escuchar las voces que se alzan en busca de justicia e igualdad.

Lamentablemente, muchos de esos mensajes que resonaron con fuerza se repiten año tras año: madres en busca de hijas e hijos desaparecidos, jóvenes que han sido revictimizadas por nuestro sistema de justicia, adolescentes que simplemente desean sentirse libres y seguras en cualquier espacio público y dentro de su hogar.

El 8 de marzo no es un día de debates, críticas, aplausos ni felicitaciones. Para ellas, dicho por ellas mismas, es un día de hermandad.

Para el resto de nosotros, es un día para escuchar y reconocer que millones de mujeres en nuestro país sufren y están en riesgo de sufrir violencia desde una edad temprana, simplemente por el hecho de ser mujeres.

Son ellas quienes enfrentan una mayor discriminación en los espacios laborales, quienes continúan luchando contra las brechas de género, quienes soportan las mayores cargas de trabajo no remunerado ni reconocido y, en muchos casos, son el único sustento en uno de cada tres hogares en nuestro país.

Hoy contamos con importantes leyes como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres, que sin duda contribuyen a la protección de todas y todos, así como a la igualdad de derechos y obligaciones establecidos en nuestra Constitución desde hace cinco décadas.

Sin embargo, el Día Internacional de la Mujer no es solo un recordatorio de lo mucho que nos falta por hacer, sino también una oportunidad para conmemorar las luchas que inspiran a mujeres y hombres hacia una sociedad más justa. Donde las pancartas sean de nuevos desafíos por abordar, no de indignantes situaciones que se repiten año tras año

El uso de las pantallas deteriora el aprendizaje temprano

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Por todos es sabido que la tecnología es un apoyo fundamental si se emplea adecuadamente. Sin embargo, su uso desde temprana edad está originando cambios importantes en el aprendizaje lingüístico, mismos que afectan el desarrollo de las niñas y los niños.

Un estudio reciente, encabezado por investigadores en Australia, ha identificado que estar expuestos a las pantallas (teléfonos móviles, tabletas, televisores y computadoras) en los primeros años de vida, puede interferir en las formas de interacción y las conversaciones que mantienen padres e hijos.

La investigación, que lleva por título Time and Parent-Child Talk When Children Are Aged 12 to 36 Months, da cuenta de los hallazgos obtenidos al estudiar a 220 familias australianas para analizar la comunicación de las niñas y los niños de uno a tres años con sus papás.

Los resultados hablan de que una exposición por más de tres horas frente a una pantalla limita las formas de interactuar de los infantes, ya que el desarrollo verbal y el aprendizaje de nuevas palabras se ve truncado.

Esta investigación es la primera que acentúa la relación que existe entre el uso de pantallas en niños y niñas de uno a tres años con el modo en que se comunican en dicha etapa, reconociendo que la tecnoferencia o interferencia de la tecnología podría incidir negativamente en las “oportunidades de conversación e interacción entre padres e hijos”.

Entre las conclusiones se destaca que el tiempo frente a las pantallas disminuye prácticas esenciales para el desarrollo lingüístico en los primeros años de vida, como son la escucha de palabras de los adultos, vocalizaciones e interacciones de ida y vuelta.

Finalmente, los investigadores hablan de los retos para enriquecer el lenguaje en el entorno del hogar, ante las afectaciones que propicia la exposición a los dispositivos tecnológicos.

Una vez más surge la necesidad de pensar en el uso de la tecnología de un modo que sea útil y no perjudicial en la vida humana. Este estudio nos invita a evaluar el hábito de emplear las pantallas para entretener a los niños y las niñas desde sus primeros años de vida, pues se aclara que los efectos dañan su proceso comunicativo.

En Early Institute reconocemos el valor de la tecnología como una herramienta que facilita ciertas tareas o áreas de la vida, sin embargo, consideramos que su empleo no debería reemplazar las interacciones humanas, en particular las que se efectúan en la primera infancia. Es en estos años cuando las personas experimentan un desarrollo incomparable y su cuidado es fundamental. Seamos responsables con los usos de los dispositivos para no comprometer el aprendizaje temprano del sector más vulnerable de la sociedad, limitando el contacto con las pantallas y ampliando otras formas de estimulación con el entorno.

Cuidados paliativos: atención digna a enfermos terminales

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente.

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Cuando se padece una enfermedad terminal o crónico-degenerativa suele pensarse en cómo evitar el dolor o sufrimiento del paciente. Es aquí donde intervienen los cuidados paliativos, que se caracterizan por ser medidas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los enfermos, en fase terminal, y sus familias.

Esto quiere decir que, con apoyo de un equipo multidisciplinario (conformado por médicos, psicólogos, trabajadores sociales, apoyo espiritual), se brinda una atención que ayude a mitigar la angustia y el dolor de los pacientes, respetando en todo momento el curso natural de la vida.

Los cuidados paliativos conciben a la muerte como un proceso normal, esto es, que no anticipan o alargan innecesariamente el término de la vida del paciente. De ningún modo, estos cuidados significan eutanasia o suicidio asistido, solo buscan garantizar a los enfermos en situación terminal su derecho a recibir una atención médica de calidad.

En México, la aplicación de los cuidados paliativos ha seguido una trayectoria importante, en la que Early Institute ha colaborado activamente. Se ha trabajado con la Secretaría de Salud para la emisión de normas oficiales que garanticen la atención médica a los enfermos terminales con estas formas de cuidado. También se ha participado en actualizaciones de guías y manuales que faciliten su aplicación. Asimismo, se ha contribuido en la difusión de su importancia y conocimiento mediante alianzas y campañas con instituciones de salud.

Actualmente, en el Senado de la República existen dos iniciativas en materia de cuidados paliativos, que siguen esperando su aprobación. Una es del senador Miguel Ángel Mancera (PRD) para reformar el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a efecto de incorporar el acceso a los cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades de situación terminal y protegiendo la salud en condiciones de dignidad. La otra iniciativa es de la senadora Nestora Salgado García (Morena) para reformar diversas disposiciones de la Ley General de Salud sustentando, entre otros aspectos, que el tratamiento integral del dolor, como parte de la salubridad general, requiere acciones de carácter preventivo, curativo, paliativo y de rehabilitación.

En ese sentido, en Early Institute nos enfocamos a impulsar acciones que fortalezcan la adopción de los cuidados paliativos como un derecho de salud de todos los mexicanos. Para ello, apoyamos todas aquellas iniciativas federales y estatales que reconocen la importancia de los cuidados paliativos como política esencial en materia de salud. Principalmente, buscamos configurar los cuidados paliativos como una estrategia integral debidamente implementada dentro del Sistema Nacional de Salud e impulsar los cuidados paliativos pediátricos, visibilizando los derechos de niñas, niños y adolescentes. La atención de pacientes en situación terminal debe ser una muestra de respeto a sus valores individuales, sin excesos que produzcan daño y dolor, tanto en ellos como a sus familias.

 

 

Cuidados paliativos y la vida digna

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Para muchas personas, el concepto de cuidados paliativos no les dice mucho. Sin embargo, quizás hayan tenido que enfrentar situaciones donde alguien cercano pudo requerirlos sin saberlo.

Los cuidados paliativos se ofrecen cuando alguien enfrenta sufrimiento grave debido a una enfermedad, especialmente aquellos que están cerca del final de la vida y a quienes ya no es posible curar.

Estos cuidados implican la intervención de un equipo interdisciplinario compuesto por médicos y enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y de apoyo espiritual para aliviar el dolor del paciente y mejorar la calidad de vida.

Aunque la Ley General de Salud establece actualmente que los pacientes tienen derecho a cuidados paliativos y a recibir un trato digno, respetuoso y profesional dentro de clínicas y hospitales, e incluso la propia ley establece el derecho a recibir dichos cuidados en un domicilio particular, estamos muy lejos de que ello sea una realidad.

A miles de mexicanos no se les administran medicamentos que alivian el dolor, y mucho menos se les ofrecen servicios de acompañamiento psicológico y espiritual que están contemplados en la misma ley.

Con tristeza, sabemos que infinidad de personas que sufren enfermedades graves en fases avanzadas son enviadas a casa para terminar ahí su vida, sin ningún tipo de acompañamiento profesional que asegure que tendrán la mejor calidad de vida posible.

En este sentido, hace unos días la Senadora Nestora Salgado presentó una iniciativa que propone, entre otras cosas, establecer el tratamiento del dolor como un derecho universal y fortalecer los derechos de los pacientes enfermos en situación terminal.

Si bien desde Early Institute vemos con buenos ojos reforzar en nuestro marco normativo los derechos de los enfermos y sus familias, es más urgente incorporar los cuidados paliativos como una política esencial con infraestructura, presupuesto y capacitación dentro del Sistema Nacional de Salud del país, para que ninguna persona enfrente el sufrimiento de una enfermedad sin que el Estado haya hecho todo lo posible para que tenga una vida digna hasta el último momento.