Sheinbaum propone el programa 40 semanas y 1,000 días

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

La reciente propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la creación del programa "40 semanas y 1,000 días," dirigido al cuidado de mujeres embarazadas y los primeros mil días de vida de la infancia, pone en la mesa un tema de gran importancia para nuestra sociedad.

Si bien esta política de los 1,000 días no es nueva, el enfoque en el cuidado desde el embarazo hasta los dos años de vida representa una oportunidad real de invertir en el bienestar de las personas.

Durante este período, el desarrollo cerebral del niño ocurre a una velocidad sin precedentes, y se establecen las bases para su salud y bienestar a lo largo de la vida.

La nutrición, las relaciones humanas y los entornos durante los primeros 1,000 días de vida juegan un papel crucial en el futuro de cada niña o niño. Por ejemplo, una buena nutrición en este tiempo es fundamental para el desarrollo adecuado del cerebro y la formación de habilidades cognitivas que impactarán su desempeño escolar y sus oportunidades laborales. Por el contrario, una alimentación deficiente puede causar daños irreversibles en el cerebro en crecimiento, limitando sus capacidades y perpetuando ciclos de pobreza.

Invertir en estos primeros 1,000 días no es solo una cuestión de justicia social; es también una estrategia inteligente para el desarrollo económico. Estudios demuestran que los países que no priorizan el bienestar de mujeres y niños en este período pierden miles de millones de pesos en productividad económica y enfrentan gastos mayores en salud, seguridad y educación.

El programa propuesto, sin lugar a dudas, debe ser prioritario en la agenda de gobierno. Más allá de trenes y refinerías, esta iniciativa sienta las bases para que la primera infancia sea el verdadero pilar del desarrollo para el México que nos gustaría ver, aunque hasta ahora no hayamos logrado construirlo.

 

El cerebro de la mujer embarazada: cambios y efectos

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

Se ha registrado que el cerebro de una mujer embarazada se modifica sustancialmente durante todo el proceso, facilitando el vínculo madre-hijo desde la etapa más temprana.

Cuando una mujer está embarazada, experimenta ajustes importantes en su cuerpo, motivados por la segregación de hormonas que favorecen el desarrollo de la gestación. De igual modo, se ha registrado que su cerebro se modifica sustancialmente durante todo el proceso, facilitando el vínculo madre-hijo desde la etapa más temprana.

En un reciente estudio, a cargo de la científica Emily Jacobs de la Universidad de California, en Santa Bárbara, se señalan con evidencia las transformaciones del cerebro en la mujer embarazada, arrojando información muy precisa sobre las áreas y funciones que se moldean con el inicio de una nueva vida.

Los hallazgos denotan una disminución en el volumen de materia gris y un aumento en el volumen de materia blanca. La materia gris está vinculada a funciones cognitivas y la materia blanca a funciones motoras. Para la neurocientífica Emily Jacobs, estos cambios expresan que el cerebro se vuelve más especializado para preparar a la mujer para la llegada de su hijo o hija.

Otro descubrimiento ha sido saber que estos cambios pueden permanecer hasta dos años después del parto, lo que sostiene que las hormonas del embarazo dejan huellas duraderas en la mujer.

Para la realización de esta investigación se contó con la participación de otra neurocientífica que accedió a ser evaluada antes, durante y después de su embarazo. Ella es Elizabeth Chrastil, de la Universidad de California, en Irvine. A través de 26 resonancias magnéticas, su función cerebral fue observada durante su etapa de gestación.

Destaca que otras investigadoras, como la neurocientífica del Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam, Elseline Hoekzema, han catalogado este nuevo estudio como un “mapeo detallado” de lo que ocurre en uno de los órganos más complejos del cuerpo humano durante esta fase de enormes cambios fisiológicos.

Hoekzema también se ha dedicado a la investigación de la estructura cerebral durante el embarazo y ha compartido que es en esa etapa cuando se establece un mayor número de conexiones neuronales dirigidas a dar el mejor entorno posible al bebé que está por nacer.

Sin duda, estos descubrimientos abren la puerta para sostener con más datos la relevancia de cuidar a una mujer embazada y a reconocer que su biología es todavía más extraordinaria en esta fase de su vida, pues sucede una serie de procesos celulares que fortalecen el vínculo madre-hijo con una gran solidez.

En Early Institute, la divulgación de estos estudios significa un avance en la valoración de la maternidad. Pero también significa conocer la increíble capacidad de comunicación que establecen madre e hijo o hija desde el primer instante en que ocurre la fecundación. Es fundamental seguir indagando y difundiendo exploraciones que den cuenta de las experiencias en el embarazo para reconocer su trascendencia y el respeto que merece en todos los sentidos.

 

Entornos digitales, la vida "En Línea" de niñas, niños y adolescentes

Por: R. Vincent Morfín Calvo, Ejecutivo de Asuntos Públicas de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

El entorno digital está en constante evolución y expansión, y abarca las tecnologías de la información y las comunicaciones, incluidas las redes, los contenidos, los servicios y las aplicaciones digitales.

Los entornos digitales son, hoy en día, una parte muy importante de nuestras vidas. Quienes hemos vivido el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), nos hemos adaptado a su uso y hemos incorporado sus diversos usos a nuestra vida cotidiana.

Pero ¿qué son los entornos digitales? De acuerdo con la Observación General Número 25 (2021) relativa a los derechos de los niños en relación con el entorno digital, de la Convención sobre los Derechos del Niño, el entorno digital está en constante evolución y expansión, y abarca las tecnologías de la información y las comunicaciones, incluidas las redes, los contenidos, los servicios y las aplicaciones digitales, los dispositivos y entornos conectados, la realidad virtual y aumentada, la inteligencia artificial, la robótica, los sistemas automatizados, los algoritmos y el análisis de datos, la biometría y la tecnología de implantes.

A diferencia de la mayoría de quienes nos encontramos en una edad adulta, niñas, niños y adolescentes son nativos digitales e interactúan con las TIC de una manera natural y casi por instinto, por lo que no debe sorprendernos que una gran parte de sus vidas se encuentre hoy [y en el futuro] dentro de estos entornos digitales.

Con el auge tecnológico de la última década, en una primera instancia fue necesario realizar modificaciones a la legislación mexicana existente para establecer desde un nivel normativo el derecho de acceso de niñas, niños y adolescentes a las TIC, quedando asentado de esa manera en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, y para lo cual, los diversos órdenes de gobierno estarían obligados a tomar medidas para cumplir con la satisfacción de dicho derecho; sin embargo, no obstante que aún no hemos logrado garantizar un acceso igualitario a las TIC para todas las niñas, niños y adolescentes, hoy la realidad ha superado a la normativa vigente en cuanto a los retos que se presentan diariamente.

Hoy nos encontramos ante un panorama diverso en el que ya no solo es necesario el tomar acciones para que las y los menores puedan acceder a las TIC, sino que enfrentamos una inminente necesidad de generar nuevos mecanismos de políticas públicas para la protección de sus derechos e interés superior al momento de acceder y desarrollarse dentro de los entornos digitales.

A raíz de la pandemia por COVID-19, la transformación digital sufrió una aceleración sin precedentes en todo el mundo, lo cual, consecuentemente, tuvo un impacto directo en la vida de niñas, niños y adolescentes, quienes tuvieron que recurrir [aún más de lo que ya lo hacían] a los entornos digitales para cumplir con funciones como el aprendizaje y la escuela, el ocio y la recreación, así como socializar con sus amistades.

Si bien lo anterior podría verse como algo positivo, lo cierto es que esta situación también potencializó el crecimiento de una problemática existente, pero a la que no se había considerado como un asunto prioritario; la violencia digital cometida en contra de las y los menores de edad.

En muy poco tiempo crecieron exponencialmente las problemáticas relacionadas con el ciberacoso o "ciberbullying", al igual que la suplantación de identidad, la sextorsión y la generación de material de contenido sexual autoprocurado, sin que al momento contemos con legislación homologada y suficiente que haga frente a estas problemáticas.

El inicio del nuevo gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, supone una oportunidad inigualable de promover una reorganización legislativa que coloque en el centro del debate el interés superior de la niñez y, sobre todo, favorecer la creación de medidas efectivas para prevenir y atender la violencia que se comete a través de los entornos digitales.

Desde Early Institute, vemos con buenos ojos que la nueva administración federal haya anunciado como uno de sus ejes rectores el impulso de una nueva política en materia de ciencia y tecnología, donde será menester establecer regulación legislativa y mecanismos encaminados hacia el acceso universal a las TIC, así como a la prevención, combate y erradicación de los ciberdelitos. Si bien esta será una materia que beneficiará a un alto porcentaje de la población, señalamos una especial importancia a que estos temas se aborden bajo la óptica del interés superior de la niñez, así como la prevalencia y protección de sus derechos humanos.

La coyuntura del Congreso

Por: Abraham Madero, Director Ejecutivo de Early Institute
Publicación original de: Proceso

Las tómbolas para seleccionar los cargos judiciales que se van a renovar son un claro mensaje del extravío en la vida democrática de la República, preludio de la intervención e influencia política sobre el Poder Judicial.

En diciembre del año 2000 México abrió la brecha de la primera transición política lograda en las urnas que permitió, luego de casi siete décadas, derribar el régimen instaurado por el entonces partido hegemónico oficial que durante la segunda mitad del siglo XX controló en términos absolutos el ejercicio del poder y anuló cualquier resquicio para su equilibrio y control constitucional.

Paradójicamente, con un bono democrático similar al de hoy, en aquel momento el país festejaba que el sistema federal mexicano se regiría por pesos y contrapesos, en donde el gobierno federal, las cámaras del Congreso de la Unión, el Poder Judicial, gobiernos estatales, congresos locales, la sociedad civil organizada y los partidos políticos debían adaptarse a una nueva dinámica de necesaria cooperación y diálogo para el funcionamiento ordenado de la República, o al menos para la conformación de bases mínimas de gobernabilidad.

"Veinticuatro años transcurrieron para que este escenario cambiara de manera radical. Tan radical que ahora esa misma aspiración de pluralidad y desarrollo democrático simplemente parece ya no tener cabida en las formas de actuación del gobierno".

La división de poderes, el federalismo, la cooperación intergubernamental, la representación plural en las cámaras y el diálogo parlamentario, los mecanismos de control constitucional, la transparencia y rendición de cuentas, el control de la acción de gobierno a través de organismos autónomos, hoy se asoman como principios etéreos y hasta políticamente incorrectos ante una narrativa centrada en la visión única del país que el propio movimiento político mayoritario ha sabido posicionar, ciertamente con la legitimidad y el respaldo popular.

El botón de muestra de lo que parece constituir un nuevo orden de la institucionalidad mexicana se expresó con claridad durante las últimas seis semanas. Luego de la apertura de la LXVI Legislatura del Congreso de la Unión, a sabiendas de una mayoría calificada y del inicio de una nueva administración del gobierno federal, se da trámite a la reforma al Poder Judicial de la Federación, cuyas implicaciones generan escenarios de confrontación y develan cualquier cantidad de anomalías en el ejercicio de la función legislativa. Un proceso de reforma constitucional tan transcendental para la vida de México se llevó a cabo sin diálogo, y sin tomar en cuenta las aportaciones de todos en cuanto participaron en las audiencias.

Dada la evolución del sistema presidencial, es entendible que los reflectores de la agenda pública siempre coloquen el foco en el accionar de los gobiernos ante este tipo de episodios. Sin embargo, no todo lo que ocurre a escala nacional debe centrarse en el Ejecutivo Federal, a juzgar por lo visto durante las últimas semanas, también resulta necesario realizar un ejercicio autocrítico sobre el accionar del parlamento mexicano y el debilitamiento, a mi juicio, de sus funciones constitucionales a partir de tres factores cruciales que hoy resultan evidentes.

En cuanto al primer factor, el Congreso federal se ha convertido en uno de los aparatos más improductivos del Estado. No se trata de una suposición, los datos oficiales del Sistema de Información Legislativa (SIL) muestran que tan solo durante la pasada LXV Legislatura del Congreso de la Unión, la tasa de aprobación de iniciativas fue de 5%; para expresarlo en número fríos: entre 2021 y 2024 ambas cámaras presentaron un total de 10 mil 879 iniciativas de las cuales únicamente 606 fueron turnadas al Ejecutivo para su publicación y entrada en vigor. Cosa aparte sería entrar a un análisis de calidad de dicho trabajo parlamentario y su impacto real en la vida diaria de la ciudadanía.

El dato es alarmante en varios sentidos, desde luego por el cuestionamiento sobre el costo beneficio acerca del presupuesto que anualmente se otorga al Congreso para sus actividades y la evaluación de impacto en sus resultados, pero también porque es síntoma del exceso de activismo de los legisladores quienes proponen iniciativas de leyes y reformas a granel para justificar su participación ante sus electores, no obstante la gran mayoría de las veces estas carecen de factibilidad técnica, son irrelevantes, de mera coyuntura y sobre todo no están respaldadas por diagnósticos de impacto presupuestario, haciendo inviable su aprobación.

El segundo factor tiene que ver con la precaria deliberación técnica respecto de la agenda legislativa propuesta desde el Ejecutivo. Fue el caso de la multicitada reforma judicial, la cual, tras un apresurado procesamiento, generó errores de elemental técnica legislativa en los decretos al llevar al límite los tiempos, normas y procedimientos parlamentarios al grado de que se ha reconocido por los propios actores que la impulsaron, la necesidad de ejecutar reformas adicionales para enmendar o rectificar diversas inconsistencias y antinomias detectadas posteriormente por académicos y medios de comunicación.

Asumir que en los próximos años las Cámaras del Congreso de la Unión – tanto en comisiones como en pleno– funcionarán como ventanillas u oficialías de parte del Ejecutivo sin que la mayoría de sus integrantes revisen, discutan o mejoren los proyectos enviados desde la Consejería Jurídica, definitivamente no es una buena noticia para la salud de la democracia mexicana.

Quizá el tercer factor resulta el más inquietante. Los acontecimientos recientes demostraron una vez más, que el perfil de buena parte de los legisladores que hoy integran el Congreso dista de ser el adecuado para cumplir cabalmente las tareas con el rigor técnico y asegurar la calidad del debate que exigen áreas como la salud, economía, seguridad, educación, justicia y la atención transversal de los derechos humanos.

Por ejemplo, en un estudio reciente elaborado por la agencia Dinamic se dio a conocer que prácticamente la mitad de los integrantes de la actual Cámara de Diputados no cuentan con experiencia legislativa previa, y un 40% no ha concluido estudios de licenciatura. En el caso del Senado, si bien la experiencia en temas legislativos es casi del 80%, es llamativo que la mayoría de sus integrantes mantiene un perfil directamente asociado a su trayectoria partidista o de grupo.

Aunado a la necesaria revisión del estatuto parlamentario donde se tenga mayor profesionalismo en el estudio y conocimiento de las iniciativas para garantizar su legalidad y validez, es criticable que los lineamientos y obediencias partidistas lleven a los extremos de la sumisión abyecta, negando la esencia del parlamento. Las tómbolas para seleccionar los cargos judiciales que se van a renovar, es un claro mensaje del extravío en la vida democrática de la República, preludio de la intervención e influencia política sobre el Poder Judicial.

"Nadie que abrace el constitucionalismo democrático y plural quiere la vuelta al pasado con un Congreso que no revise una coma a las iniciativas del Ejecutivo y renuncie al control político y fiscalización del poder".

La sociedad demanda un cuerpo legislativo orientado en el debate libre y el respeto a las minorías mediante el diálogo y entendimiento, con la fuerza ética y moral de corregir la plana a cualquier propuesta que ponga en riesgo las libertades y derechos del pueblo mexicano.

Un Congreso que no se estanque en el pragmatismo político de sus miembros ni se dedique a reformar el poder para el poder mismo, sino, con buenas leyes, tenga la estatura histórica de proteger a mujeres, niñas, niños y adolescentes, así como a la población vulnerable que no puede esperar más.

“El Parlamento, ayer como hoy, sólo puede caminar en dos direcciones: o en la de recoger el palpito real del ser y del sentir del pueblo representado o en la de convertirse en un estéril y prosaico “salón de los pasos perdidos” (Claro-José Fernández-Carnicero González).

Inexistente, la protección de niños y niñas en México

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

El Comité de los Derechos de los Niños de la Organización de las Naciones Unidas declaró que en nuestro país desaparecen 14 menores a diario o uno cada dos horas.

En México, la situación de la niñez demanda una atención prioritaria. Por un lado, recientemente el Comité de los Derechos de los Niños de la Organización de las Naciones Unidas declaró que en nuestro país desaparecen 14 menores a diario o uno cada dos horas, siendo las niñas las de mayor riesgo. Un ejemplo es el expuesto por el Comité al decir que, en el estado de Chiapas, los casos de niños desaparecidos han crecido de manera exponencial, ya que de enero a marzo de 2024 se registraron 111 casos, de los cuales 40 por ciento no ha sido localizado y 22 por ciento corresponde a niñas y adolescentes del sexo femenino.

Luis Pedernera, vicepresidente del Comité, dio a conocer que en la actualidad hay 17 mil 788 niños, niñas y adolescentes desaparecidos, por lo cual hace una recomendación a las autoridades mexicanas a tomar “medidas inmediatas y efectivas para prevenir, investigar y sancionar las desapariciones de niños, incluidas las desapariciones forzadas”. Asimismo, ante la gravedad del asunto, sugiere que se elimine el plazo de 72 horas que se tarda en iniciar la búsqueda de un niño o niña que desaparece, ya que en su opinión la investigación “debe ser inmediata”.

Ante este terrible panorama, el Comité solicitó a México que termine con la impunidad de los delitos relacionados con la desaparición de niños, niñas y adolescentes y que declare causa nacional la lucha contra los homicidios de este sector de la población.

Por otro lado, continúa la problemática de la niñez migrante, pues de acuerdo con la Unidad de Política Migratoria, Identidad y Registro de Personas de la Secretaría de Gobernación (Segob), de enero a junio de 2024, 13 mil 737 mexicanos menores de 18 años fueron repatriados desde Estados Unidos; de ellos, 45.5 por ciento no contó con la compañía de algún adulto.

La nula supervisión o acompañamiento hace que los niños, las niñas y los adolescentes migrantes sean altamente vulnerables y corran peligro al exponerse a enfermedades, detenciones, violaciones, trata de personas, entre otros riesgos.

También según el Instituto Nacional de Migración (INM) el año 2023 alcanzó cifras históricas relativas a eventos de menores de edad en situación migratoria irregular en México, ya que se identificaron 106 mil 778 casos, representando un aumento del 50 por cientocon respecto al 2022.

Ambos fenómenos, la desaparición de menores y la migración infantil, requieren ser atendidos con prontitud, ya que la violencia hacia este grupo social ha aumentado significativamente y la insuficiencia de información no ayuda a mitigar las problemáticas. De hecho, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) ha denunciado que, en el caso de la migración, “la Unidad de Política Migratoria del Estado mexicano ha dejado de visibilizar acciones del Estado en las que podrían existir violaciones a derechos (como el alojamiento no voluntario y la privación de la libertad) para únicamente publicar información de validez demográfica como lo es el número de niñas, niños y adolescentes en situación migratoria irregular”.

Desde Early Institute hacemos un respetuoso llamado a las autoridades a garantizar la seguridad de los niños, las niñas y los adolescentes con medidas de protección y generación de acciones y políticas públicas que velen por su integridad en todos los ámbitos. De igual modo, sostenemos que la responsabilidad es compartida cuando se trata de garantizar el ejercicio de sus derechos y es nuestro deber alzar la voz en beneficio de su bienestar y cuidado.

Pensión para mujeres de 60-64 años: avance necesario, pero no suficiente.

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

La reciente propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum de implementar la "Pensión para el Bienestar de Adultas Mayores" para mujeres entre 60 y 64 años marca un avance significativo en la protección de un sector vulnerable de la población.

Este programa, que otorgará 3 mil pesos bimestrales, busca mejorar la calidad de vida de mujeres mayores que han enfrentado dificultades económicas debido a su falta de participación en el mercado laboral o su inserción en el trabajo informal, lo que les ha impedido generar contribuciones a sistemas de pensiones o ahorro.

Sin embargo, el costo presupuestario de esta medida plantea interrogantes sobre su sostenibilidad a largo plazo. Si bien el programa responde a una necesidad real, es fundamental considerar los retos financieros que conlleva. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estima que beneficiará a 1.2 millones de mujeres en 2025, con un costo de 22.1 mil millones de pesos, cifra que aumentará a 69.5 mil millones para 2030, cuando se alcance a 3.3 millones de beneficiarias. Esto pone en evidencia el considerable impacto presupuestario.

Además de garantizar la viabilidad financiera del programa, es esencial complementarlo con políticas que promuevan la inclusión económica de las mujeres en la vida laboral formal. Muchas mujeres, obligadas a trabajar en el sector informal para compatibilizar sus responsabilidades familiares, no logran acceder a esquemas de seguridad social o pensiones contributivas.

Fomentar la participación de las mujeres en empleos formales desde etapas tempranas no solo cerraría las brechas de desigualdad, sino que también fortalecería la sostenibilidad del sistema de pensiones en general.

Es imperativo que estas medidas de apoyo social vayan acompañadas de políticas que incentiven la inclusión laboral de las mujeres y les brinden herramientas para equilibrar sus responsabilidades familiares y profesionales, como sistemas de cuidado infantil y otras políticas de apoyo.

Aunque la pensión para mujeres mayores representa un paso importante hacia la igualdad y la seguridad económica en la vejez, no es una solución completa. Es necesario adoptar un enfoque integral que no solo ofrezca apoyo a las mujeres en su retiro, sino que también impulse su participación en el mercado laboral a lo largo de su vida. Con medidas como estas, las mujeres podrán construir una red de seguridad financiera propia, garantizando una mayor estabilidad económica tanto en su vida activa como en su jubilación.

Imprescriptibilidad: Justicia para niñas y niños

Por: Sandra Espinosa Rizo, Ejecutiva de Asuntos Públicos de Early Institute
Publicación original de: El Heraldo de México

El problema de la violencia sexual que afecta a niñas, niños y adolescentes es innegable

El problema de la violencia sexual que afecta a niñas, niños y adolescentes es innegable. Según el "Panorama Estadístico de la Violencia Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes en México 2023", de Early Institute, en 2021 se registraron un total de 22,410 denuncias por delitos de violencia sexual cometidos en contra de la niñez y adolescencia mexicana.

Sin embargo, tras estas cifras, encontramos una realidad oculta difícil de contabilizar: el número de niñas, niños y adolescentes, o en su caso sus familias que, por el miedo, la normalización de los abusos, el no comprender lo sucedido, la falta de un entorno de confianza y múltiples motivos más, no denuncian estos hechos.

En relación, el 4 de octubre de 2024 se publicó en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México una serie de reformas al Código Penal en materia de imprescriptibilidad de los delitos sexuales cometidos en contra de niñas, niños y adolescentes.

Durante su aprobación el Congreso Local dijo que su objetivo es “garantizar que las víctimas tengan la oportunidad de buscar justicia en cualquier momento y que los responsables sean llevados ante las autoridades, incluso muchos años después de haber cometido el delito.”

El acceso a la justicia es un derecho humano con el que cuentan todas las personas, el cual implica la garantía de que puedas acudir ante las autoridades a resolver cualquier conflicto jurídico que tengas, obteniendo un resultado justo.

La prescripción en materia penal conlleva que una persona que ha cometido un delito no pueda ser castigada debido al transcurso del tiempo, por lo que puede constituir en una figura jurídica que en algunos casos dificulta el acceso a la justicia de aquellas víctimas que, por diversas barreras emocionales, sociales y estructurales, se ven imposibilitadas para buscar justicia de manera inmediata.

Esta realidad es especialmente preocupante cuando se trata de la niñez y adolescencia víctimas de violencia sexual, quienes debido a factores adicionales como la edad, madurez y especial situación de vulnerabilidad ven obstaculizado e incluso impedido el acceso a la justicia.

Por lo tanto, establecer políticas como la imprescriptibilidad de ciertos delitos que, por su gravedad trascienden en el desarrollo y dignidad de las víctimas, son fundamentales en la protección efectiva y reforzada que debe garantizarse para todas las niñas, niños y adolescentes.

El panorama en México respecto a este tema aún es ampliamente mejorable, pues en los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz no se cuenta con ninguna disposición en sus Códigos Penales que busquen establecer la imprescriptibilidad de los delitos de violencia sexual cometidos en contra de personas menores de 18 años.

Si bien en algunos estados, como es el caso de Chiapas y Guerrero, se han presentado iniciativas que buscan incorporar la imprescriptibilidad, estos Congresos locales no han priorizado y agilizado su proceso legislativo.

Por su parte, hay estados de la república que, si bien han determinado la imprescriptibilidad de delitos de violencia sexual cometidos en contra de la niñez y adolescencia, solo la consideran para algunos de los diversos tipos penales establecidos en sus Códigos.

Ejemplo de ello es el estado de Jalisco, el cual considera como imprescriptible únicamente el delito de abuso sexual cometido en contra de niñas, niños y adolescentes. Así también, en el Código Penal de Nuevo León se clasifican como imprescriptibles únicamente los delitos de violación y el de pornografía infantil, obstaculizando el acceso a la justicia de las víctimas de otros delitos de violencia sexual.

Al respecto, es importante enfatizar que el establecer la imprescriptibilidad de todos los delitos que impliquen violencia sexual en contra de niñas, niños o adolescentes debe ser un recordatorio de que estas agresiones no deben ser perdonadas ni olvidadas debido al transcurso del tiempo. El acceso a la justicia no puede ser limitado por plazos cuando se trata de la protección de aquellos que se encuentran en una situación más vulnerable.

Es así, que se hace un llamado a los Congresos locales, en el marco de las nuevas legislaturas que habrán de instaurarse en los siguientes meses, a reconocer las deficiencias en sus legislaciones penales y establecer políticas con perspectiva de niñez y adolescencia, que procuren la mejor protección de la dignidad y desarrollo de todas las niñas, niños y adolescentes.

México: Menos Nacimientos, Más Desafíos INEGI

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Hace unos días, el INEGI informó que, durante 2023, se registraron poco más de 1,820,000 nacimientos, lo que representó una disminución de alrededor de 70,000 en comparación con 2022.

Los estados con las tasas más altas de nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil fueron Chiapas, Guerrero y Oaxaca, mientras que las más bajas se observaron en Ciudad de México, Yucatán e Hidalgo.

Casi la mitad de los nacimientos (48.1%) correspondió a madres de entre 20 y 29 años. Sin embargo, preocupa que el 5.6% de los nacimientos, es decir, 101,147, correspondieran a madres niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años.

Un aspecto notable de estas cifras es la continua disminución en el número de nacimientos. México se suma a una tendencia mundial que parece imparable: la reducción de la población. Aunque este fenómeno no es nuevo —muchos países han experimentado una baja en sus tasas de natalidad durante años— México está atravesando una transición demográfica acelerada, para la cual claramente no estamos preparados.

Los datos del INEGI confirman que las tasas más altas de nacimientos se registran en estados donde niñas y niños enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad, pobreza, y falta de acceso a servicios de salud y educación, entre otras carencias.

No hemos sido capaces de revertir las condiciones de riesgo que afectan a millones de niñas y niños, y mucho menos de planificar para enfrentar las amenazas que estos cambios demográficos suponen para el futuro.

La realidad es clara: nuestra población está envejeciendo y vivirá más años, habrá menos niñas y niños para sostener al país, y la juventud actual no está produciendo lo suficiente para enfrentar este desafío.

Muchos crecimos con el lema de campaña "la familia pequeña vive mejor". Hoy, los retos son mayores. La familia que vivirá mejor será aquella donde niñas, niños y jóvenes crezcan en condiciones adecuadas para sostener a un país envejecido y altamente dependiente.

Culiacán Niños sin escuela ante la violencia

Por: Cándido Pérez, Investigador de Early Institute
Publicación original de: Mexiquense Televisión

Culiacán, como muchas otras ciudades en México, se encuentra en el centro de una crisis de seguridad que afecta no solo a la población adulta, sino también a los más vulnerables: niñas y niños. En los últimos días, la violencia entre grupos criminales ha escalado a tal grado que cientos de escuelas, desde nivel básico hasta superior, han tenido que suspender clases.

En cualquier sociedad democrática, garantizar la seguridad es un requisito fundamental para el funcionamiento pleno de sus actividades cotidianas. Sin embargo, los hechos recientes en Culiacán han demostrado que este principio, una vez más, está en entredicho.

La paralización de las escuelas es solo uno de los muchos indicadores del profundo temor que se ha apoderado de la población. A pesar de los operativos policiales y la intervención de las fuerzas federales, los resultados han sido insuficientes. Los bloqueos, enfrentamientos y ejecuciones no cesan.

Uno de los aspectos más preocupantes es el impacto que esta crisis tiene en la educación de niñas y niños. Aunque la Secretaría de Educación Pública y Cultura en Sinaloa ha promovido el regreso a clases presenciales, la realidad es que muchos padres simplemente no están dispuestos a exponer a sus hijos mientras continúe el conflicto.

La puesta en marcha del operativo llamado Proximidad en Centros Escolares, en el que participan la Guardia Nacional, la Policía Estatal Preventiva y la Policía Municipal, con rondines alrededor de las escuelas para proteger a los estudiantes, es solo un paliativo ante la situación.

El miedo a salir a las calles no solo ha afectado la asistencia a las escuelas, sino también el desarrollo de otras actividades esenciales, como las laborales, deportivas y culturales.

En definitiva, la crisis de seguridad en Culiacán deja en evidencia que la violencia en nuestro país condiciona el acceso no solo al derecho de vivir en paz, sino también a otros tan fundamentales como el derecho a la educación.

Los esfuerzos policiales y militares son importantes, pero sin una estrategia integral y una colaboración efectiva entre los diferentes actores, será difícil recuperar la tranquilidad. Mientras tanto, los estudiantes de Culiacán seguirán enfrentando una educación intermitente y limitada.

En riesgo, el reemplazo generacional

Por: Annayancy Varas García, Directora General de Early Institute
Publicación original de: El Financiero

La disminución de la población joven económicamente activa impacta en la productividad y el crecimiento económico global.

En los últimos años, ha habido importantes modificaciones en la estructura sociodemográfica mexicana que encienden alertas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población fue de 129.5 millones de personas, de las cuales 67 millones son mujeres (51.7%) y 62.5 millones son hombres (48.3%).

Pese a que aún predomina la población joven, hay una tendencia hacia el envejecimiento en tanto se está registrando una disminución en la población de menor edad. Según la ENADID, en 2023, el porcentaje de la población de menor edad disminuyó con respecto a 2018 (22.7% y 25.3%, respectivamente), mientras que la población de 60 años y más aumentó (14.7% en 2023 y 12.3% en 2018). Asimismo, hay datos que ponen de manifiesto la baja en la población joven, pues “en 2023, la tasa global de fecundidad (TGF) fue de 1.60 hijas o hijos por mujer. Esto representó una disminución con relación a la TGF de 2018, que fue de 2.07″. Hay que recordar que la TGF, según el INEGI, es el total de hijos o hijas que en promedio tendrá una mujer al final de su vida reproductiva.

En esta cadena de estadísticas, es relevante mencionar lo que los procesos de transición demográfica han establecido como tasa de reemplazo, es decir, el promedio de hijos e hijas que debe tener una mujer a lo largo de su vida para asegurar el reemplazo de una generación con la siguiente. En este sentido, los especialistas han determinado esta tasa en 2.1 y como se observa, México está por debajo de ella, ya que su tasa global de fecundidad es de 1.6%. Este fenómeno no es exclusivo de nuestro país, por lo que de continuar así no solo se reducirá la población a nivel mundial, sino también disminuirá la población joven (económicamente activa), impactando en la productividad y el crecimiento económico global.

A esta preocupación social se añaden estudios que hablan de un aumento de mascotas frente a los índices de natalidad. Por ejemplo, el reporte del banco de inversión Goldman Sachs proyectó que para 2030, en China, la población de mascotas superará en número a los niños menores de cuatro años. Según los análisis del banco: “China tendrá más de 70 millones de mascotas en sus ciudades para 2030. Esto es casi el doble de los 40 millones de niños menores de cuatro años que se esperan para el mismo año, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas del país”.

De igual modo en Corea del Sur se está registrando una emergencia nacional, pues la venta de carritos para perros ha superado la de carriolas para bebés, según la cadena Gmarket, uno de los minoristas en línea más grandes de dicho país. Esta nación tiene una tasa de fecundidad de 0.72, es decir, la más baja del mundo y sus autoridades están alarmadas por la tendencia de querer tener una mascota en lugar de un hijo o una hija.

Para Early Institute es importante dar a conocer el contexto en el que se dan los fenómenos sociales, en particular cuando se trata de amenazas a la vida humana. En un interés por cuidar a la primera infancia, es fundamental observar las implicaciones de una baja tasa de natalidad como uno de los principales riesgos a erradicar con la generación de políticas públicas e incentivos de protección a la maternidad. De no lograr la tasa de reemplazo, la inestabilidad poblacional comenzaría a provocar efectos socioeconómicos negativos y poco alentadores a nivel mundial.