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Las malas estrategias le cuestan mucho a México: James J. Heckman

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A principios de año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció que el presupuesto 2015-2016 para nuestro país se haría bajo el modelo conocido como “Base Cero”[1]; es decir, que se formularía después de revisar y evaluar el gasto público, con la finalidad de mejorar la distribución presupuestal.

De acuerdo con expertos en la materia, este proceso ofrece una oportunidad histórica para el gobierno mexicano de replantear la forma en la que invierte sus recursos y mejorar su desarrollo futuro. Uno estos especialistas es James Heckman, profesor de la Universidad de Chicago y ganador del Premio Nobel de Economía en el año 2000[2].

Hace un par de meses, el profesor Heckman impartió una conferencia en el marco del Congreso Internacional “Invierte Temprano, aportaciones al presupuesto Base Cero”, que tuvo como sede el Palacio Legislativo de San Lázaro. En su participación, el economista destacó que México tiene el índice de productividad laboral y el nivel educativo más bajos de los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), además de un alto índice de pobreza infantil y de desigualdad social.

 De acuerdo con el premio Nobel, dichas situaciones se derivan de la mala administración de los recursos, de la visión de “inmediatez” que tiene el gobierno para erradicar los inconvenientes a los que nos enfrentamos como país: si se elevan los índices de criminalidad, hay que contratar más policías; si falta educación hay que construir más escuelas; si no hay acceso a la salud hay que abrir más hospitales, etcétera. Por lo que no es de sorprenderse que este paradigma de “acción/reacción” no tenga los buenos resultados que se esperan.

Heckman propone un cambio: la implementación de estrategias efectivas basadas en el desarrollo humano; un enfoque que parta desde la prevención de las problemáticas como eje del replanteamiento y la creación de los programas y las políticas públicas. Uno de los principales ejemplos planteados por el especialista fue la urgencia de implementar programas que busquen desarrollar habilidades y capacidades de los menores desde la infancia temprana[3]; dichos proyectos deben estar basados en invertir en la salud, en el apoyo y empoderamiento estratégico de la familia (núcleo clave en el desarrollo infantil), y mejorar la calidad de la educación.

Trabajar en estos rubros, tendrá como resultado la disminución de los índices de delincuencia, de los embarazos a edades tempranas y de inequidad; lo que contribuiría, sin duda, al incremento de la productividad y competitividad de las personas y, por lo tanto,  de la ganancia económica que se pueda generar, impactando positivamente la economía del país. Invertir en la infancia temprana tiene resultados muy positivos debido a las experiencias y aprendizajes que se generan en esta etapa infantil, capacidades que sin duda determinarán la arquitectura básica del cerebro y el éxito de la vida adulta.

El premio Nobel también subrayó en su conferencia magistral, que los beneficios de invertir en la primera infancia depende en gran medida de la relación que existe entre la cantidad de dinero que se destina para ello, y el tiempo en el que se interviene: mientras más tarde se intente solucionar el problema que afecta a un grupo de personas, más dinero se tendrá que utilizar. Por ejemplo, generar una cultura de prevención de adicciones desde la infancia requiere una cantidad de dinero menor que la que seguramente se emplearía para desarrollar programas de rehabilitación en la etapa adulta.

 Sin embargo, aumentar la inversión en políticas y programas para la primera infancia no significa que se dejen de enfocar recursos para etapas posteriores del ciclo de vida. Al contrario, al mejorar el contexto y desarrollo infantil, se tendrán mejores resultados con los programas y políticas públicas enfocadas a otros grupos de edad, los cuales también se enfrentarán a menores dificultades sociales de las que ya tienen hoy en día.

 Con la organización del Congreso Internacional “Invierte Temprano, aportaciones al presupuesto Base Cero” y la participación de expertos de la talla del profesor James Heckman, se pretende concientizar a los tomadores de decisiones y a las instituciones interesadas en el tema, de la gran área de oportunidad que México tiene para distribuir su presupuesto. Esperemos que las autoridades sean capaces de aprovechar este intercambio de experiencias y se dejen de “tapar los hoyos” con estrategias paliativas que nos  impiden ser un país innovador y estratégico, ocupado en el beneficio integral de su población, y por lo tanto, de sus instituciones.

[1] Para más detalles sobre este tema consulte: http://www.shcp.gob.mx/SALAPRENSA/doc_discurso_funcionarios/secretarioSHCP/2015/lvc_fin_publicas_iv_trime_2014_30012015.pdf

[2] Mayor información al respecto:http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/economic-sciences/laureates/2000/

[3] Esta etapa comprende de los 0 a los 5 años, antes de la entrada del niño a la educación primaria

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